{"id":1140,"date":"2020-04-12T14:38:19","date_gmt":"2020-04-12T19:38:19","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=1140"},"modified":"2024-04-11T18:20:09","modified_gmt":"2024-04-11T21:20:09","slug":"pandemia-confinamiento-social-y-depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/pandemia-confinamiento-social-y-depresion\/","title":{"rendered":"Pandemia, confinamiento social y depresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Herramientas para prevenir el estado depresivo durante la cuarentena<\/h3>\n\n\n\n<p> Tal como ya desde hace muchos a\u00f1os sabemos tan s\u00f3lo por sentido com\u00fan, y ahora la ciencia ha documentado con claridad, los seres humanos somos fuertemente sociables. La historia evolutiva de nuestra especie y el camino recorrido en la conquista del planeta e, incluso, parcialmente del espacio; se debe en gran medida a la exquisitez con que se desarrollan los procesos de interacci\u00f3n y especialmente de comunicaci\u00f3n. La precisi\u00f3n de estas habilidades ha permitido el trabajo cooperativo y coordinado de miles o millones de personas alrededor de objetivos comunes, los cuales en algunos \u00e1mbitos hemos logrado con tanto \u00e9xito que apenas nos detenemos a observarlos, pues los damos por hecho. Por ejemplo, nuestra salud\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>Hace tan solo 100 a\u00f1os, los antibi\u00f3ticos no exist\u00edan, y por ende, una simple infecci\u00f3n mataba con frecuencia o dejaba graves secuelas de por vida. Un momento como el actual resulta especialmente importante para recordar el valor que la ciencia ha aportado a nuestra calidad de vida y, muy especialmente, a nuestra salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos hemos evolucionado en grupos,\ndurante miles y miles de a\u00f1os, colaborando unos con otros en tareas de supervivencia\nb\u00e1sica como la recolecci\u00f3n de alimentos o defensa de los predadores y enemigos.\nA trav\u00e9s del gradual proceso de selecci\u00f3n natural, estas tareas compartidas han\nido forjando nuestro cerebro, dejando trazas indelebles que hoy sientan las\nbases de la comunicaci\u00f3n y sociabilidad. As\u00ed, por ejemplo, compartimos un\nlenguaje convencional que nos permite transmitir informaci\u00f3n precisa, pero\ntambi\u00e9n todos los seres humanos poseemos el mismo patr\u00f3n facial para la\nexpresi\u00f3n de emociones, y esto es una capacidad innata. De ah\u00ed es que nos\nresulta relativamente f\u00e1cil reconocer un rostro enfadado, alegre o ansioso;\npues esto represent\u00f3, y representa a\u00fan, una gran ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estas marcas tan profundamente\nincrustadas, yace el valor que le otorgamos a la atenci\u00f3n y reconocimiento de\nlos dem\u00e1s. La atenci\u00f3n de los dem\u00e1s se considera no s\u00f3lo un reforzador, sino\nuno de los m\u00e1s potentes e incluso, tal vez, un reforzador generalizado, lo que\nen el lenguaje conductual significa que puede servir para intercambiarse con\nmuchos, muchos otros reforzadores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s es un reforzador tan potente? Porque casi cualquier cosa que obtenemos de los dem\u00e1s est\u00e1 antecedida por su atenci\u00f3n. Primero captamos la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s, luego aparece lo que de ellos necesitamos; sea pagar una factura, el pan o simplemente, recibir un saludo, caricia o beso. Y justamente por este motivo la atenci\u00f3n de los otros se ha convertido en un reforzador tan generalizado y tan potente; tanto as\u00ed que se independiz\u00f3 de los reforzadores que le siguen y se transform\u00f3 en un reforzador en s\u00ed mismo; algo similar a lo que sucede con el dinero.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lo que perdemos en el confinamiento<\/h3>\n\n\n\n<p>El aislamiento social conlleva por definici\u00f3n la disminuci\u00f3n dr\u00e1stica o incluso desaparici\u00f3n de gran parte del reforzamiento social. Aparte de no poder ver a las personas que queremos y con las cuales nos divertimos habitualmente, tampoco obtenemos reforzamiento social variado y espont\u00e1neo de todos los otros humanos con los cuales interactuamos, bien o mal, d\u00eda a d\u00eda. As\u00ed, no hablamos con nuestros compa\u00f1eros de trabajo, ni saludamos a nuestros vecinos o al se\u00f1or que nos vende el pan. No tenemos la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s o, si la tenemos, es escasa y suele limitarse a las mismas personas, aquellas con las cuales convivimos. Es decir, vemos recortado dr\u00e1sticamente nuestro caudal de un reforzador natural muy potente, la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s. Ahora bien, \u00bfcu\u00e1les son las consecuencias?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La sociabilidad, el estado de \u00e1nimo y la depresi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Uno de los modelos m\u00e1s avalados cient\u00edficamente\nde la depresi\u00f3n humana es denominado, justamente, \u201csocioambiental\u201d. Sus\nautores, Ferster y Lewinsohn, quienes bautizaron as\u00ed\na su modelo de la depresi\u00f3n durante la d\u00e9cada de 1970, no habr\u00edan seguramente\nimaginado que un tal nombre resultar\u00eda particularmente muy apropiado para un\nmomento como el hoy vive la humanidad. <\/p>\n\n\n\n<p>El modelo socioambiental propone que nuestro estado de \u00e1nimo depende parcialmente del interjuego de conductas reforzadas positiva y negativamente. Recordemos a qu\u00e9 se refieren estos t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El <strong>reforzamiento positivo<\/strong> se refiere al mecanismo por el cual las conductas aumentan y se mantienen porque producen eventos ambientales que nos resultan apetitivos. As\u00ed, por ejemplo, nos compramos un helado porque nos gusta su sabor al comerlo, caminamos por un espacio verde durante el atardecer pues disfrutamos de la puesta de sol, nos reunimos con nuestros amigos y familiares porque disfrutamos de su compa\u00f1\u00eda. Dicho f\u00e1cil y gen\u00e9ricamente, son las conductas que hacemos porque nos gustan <\/li>\n\n\n\n<li>El <strong>reforzamiento negativo<\/strong> se refiere a un mecanismo por  el cual las conductas tambi\u00e9n aumentan y se mantienen altas, pero  porque evitan eventos que nos resultan displacenteros, desagradables.  As\u00ed, por ejemplo, pagamos los servicios para que no nos los corten,  realizamos una larga cola para renovar la licencia de conducir para  evitar una multa, asistimos a reuniones laborales informales con gente  que nos disgusta para \u201cquedar bien\u201d y evitarnos problemas sociales  futuros. Dicho de modo f\u00e1cil, abarca a las conductas que hacemos por  obligaci\u00f3n y para evitarnos un problema mayor .<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En el transcurrir cotidiano de la vida, los dos\nprocesos, reforzamiento negativo y positivo, se hallan integrados y en un\nequilibrio. Lo que el modelo socioambiental de la depresi\u00f3n propone es que\ncuando se rompe ese equilibrio, en favor del reforzamiento negativo, entonces\nestamos en riesgo de depresi\u00f3n. Vale decir, cuando nuestras acciones est\u00e1n m\u00e1s\nmotivadas por \u201cevitar lo desagradable\u201d, que por \u201clograr lo agradable\u201d, el\nestado de \u00e1nimo fluct\u00faa hacia abajo y aparecen los afectos propios de la\ndepresi\u00f3n: tristeza, apat\u00eda, falta de ganas, cansancio. De alg\u00fan modo, cuando\nprima el reforzamiento negativo, perdemos placer, dejamos de hacer lo que nos\ngusta, abandonamos lo que nos activa sanamente en direcci\u00f3n a prop\u00f3sitos de\nsupervivencia y desarrollo y, en su lugar, comenzamos a actuar para evitar el\ndisplacer, para escapar de lo que nos desagrada y nos molesta; una forma t\u00edpica\nque adopta esta fen\u00f3meno es la inactividad propia de la depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El desequilibrio entre el reforzamiento positivo y negativo puede producirse por muchos motivos; desde un cambio laboral o una mudanza hasta el fallecimiento de un ser querido. Pero independientemente del motivo, v\u00e1lido o no, razonable o no, el desbalance de en favor de conductas reforzadas negativamente trae aparejado un cambio en el estado de \u00e1nimo en la direcci\u00f3n de la depresi\u00f3n. <em>El confinamiento social constituye un cambio dr\u00e1stico que recorta fuertemente las fuentes de reforzamiento positivo y aumenta las de reforzamiento negativo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo combatir la afectividad depresiva del aislamiento social<\/h3>\n\n\n\n<p>Si lo que perdemos con la disminuci\u00f3n del reforzamiento positivo son fuentes de placer, predominantemente sociales, una manera de combatir el impacto emocional consiste en generar alternativas de reforzamiento positivo, nuevas fuentes de placer que restauren, aunque sea parcialmente, el balance. Asimismo, podemos cuidar y potenciar las fuentes de reforzamiento positivo existentes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Desarrollar actividad f\u00edsica, incluso la que se lleva adelante en espacios reducidos, puede ser una de las mejores maneras de combatir el estado an\u00edmico depresivo. Ya est\u00e1 claramente documentado el impacto saludable que tiene la actividad f\u00edsica en la salud mental de la gente y, particularmente, c\u00f3mo puede disminuir el estado depresivo. Durante la actividad f\u00edsica el organismo libera sustancias, gen\u00e9ricamente llamadas encefalinas, las cuales act\u00faan como sedantes naturales y\/ o directamente en los centros cerebrales relacionados con el placer.<\/li>\n\n\n\n<li> Por supuesto, mantener contacto por v\u00edas electr\u00f3nicas con las personas que queremos, amigos, familiares; es definitivamente una manera alternativa de obtener el reforzamiento social que tanto nos escasea en momentos actuales.<\/li>\n\n\n\n<li>Mantener nuestro ritmo circadiano, vale decir, no cambiar demasiado el ciclo de sue\u00f1o-vigilia respecto de la luz solar. El hecho de que los seres humanos tengamos nuestras actividades predominantemente de d\u00eda y durmamos de noche, no es s\u00f3lo una convenci\u00f3n social. Se trata de un ciclo fuertemente arraigado en nuestra biolog\u00eda, contrariarlo puede empeorar el estado de depresi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSirve hacerse una rutina?<\/h3>\n\n\n\n<p>En principio s\u00ed, pero una flexible y que\ncontemple cambios e incluso improvisaciones sobre la marcha.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi siempre, lo que nos resulta reforzante\n(placentero), lo es en cierta medida y durante un cierto lapso. Vale decir, el\nplacer de una actividad se agota cuando ella se satura, se excede; casi\ncualquier cosa se vuelve desagradable si se hace en exceso. Por lo tanto, a la\nhora de establecer una rutina de actividades, ser\u00eda bueno considerar cambiar\nalgunas de ellas de un d\u00eda hacia otro, y no programar la misma tarea durante\nvarias horas juntas; sino ir altern\u00e1ndolas. No s\u00f3lo la actividad sino tambi\u00e9n\nel tipo de actividad deber\u00eda ser tomado en cuenta. As\u00ed, convendr\u00eda intercalar\nactividades m\u00e1s exigentes intelectualmente con otras de menor nivel de\nconcentraci\u00f3n. Por ejemplo, leer puede ser intercalado con cocinar o escuchar\nm\u00fasica; tal vez no con mirar una pel\u00edcula de trama compleja pues ambas (leer y\nla pel\u00edcula) ser\u00edan cognitivamente demandantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las rutinas deber\u00edan contener variaci\u00f3n entre\nd\u00edas. Se pueden variar las tareas o los horarios en que se realizan. As\u00ed, por\nejemplo, si hago gimnasia en casa, quiz\u00e1 sea mejor que no sea todos los d\u00edas a\nla misma hora, sino ir variando el horario; o partir una rutina de actividad\nf\u00edsica de una hora en dos de treinta minutos y distribuirla en dos momentos del\nd\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tengo el espacio suficiente, puede ayudar\nincluso cambiar de lugar en la casa; de modo que las mismas conductas se lleven\nadelante en espacios diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el lugar donde estoy me lo permite, es preferible recibir luz solar y poder mirar a lo lejos, es decir, permitir que la vista se pierda en la distancia durante algunos minutos; eso no s\u00f3lo relaja la vista y ayuda a mantenerla sana, sino que tambi\u00e9n es un liberador de estr\u00e9s y tensi\u00f3n, modificando la sensaci\u00f3n de encierro.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Mantener la actitud realista<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista cognitivo, resulta\nimportante mantener la idea de que <strong>el\nestado de situaci\u00f3n actual se va a terminar, aunque a\u00fan no sepamos cu\u00e1ndo ni\nc\u00f3mo; esto llegar\u00e1 a un final y de alg\u00fan modo volveremos a nuestras vidas<\/strong>,\nseguramente con diferencias, pero volveremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que distingue a los seres humanos es la\ncapacidad de proyectar escenarios que no existen hoy, pero que al ser\nimaginados tambi\u00e9n pueden ser creados. Cabe mencionar aqu\u00ed que entre los\ncomponentes importantes de la depresi\u00f3n hallamos a la \u201cdesesperanza o visi\u00f3n\nnegativa del futuro\u201d, la cual consiste en la idea de que las cosas malas que\npasan hoy, no van a cambiar. Resulta de especial importancia combatir esta\narista del esquema depresivo pues, de alguna manera, opera como un motor para\ntodos los dem\u00e1s cambios; en efecto, s\u00f3lo nos esforzamos por un cambio si creemos\nque en un futuro las cosas pueden mejorar. Esta concepci\u00f3n es v\u00e1lida para los\ntiempos que corren: tarde o temprano, con mayor o menor esfuerzo y,\nlamentablemente, costo de vidas humanas, este duro tramo llegar\u00e1 a su fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, y no menos importante, <strong>hacerlo<\/strong>, lo anteriormente mencionado\nas\u00ed como otras conductas que puedan aumentar la tasa de reforzamiento positivo.\n<strong>Accionar<\/strong> con lo que se encuentre a\nnuestro alcance nos va a otorgar un sentimiento subjetivo de control que\ntambi\u00e9n combate la depresi\u00f3n. Como han revelado las investigaciones relacionadas\ncon el realismo depresivo y el estilo explicativo de la gente sana,\nfrecuentemente lo que importa a los efectos de conservar un adecuado estado de\nsalud mental y equilibrio emocional no es tanto el control real que ejercemos,\nsino el control que <strong>creemos<\/strong> que\ntenemos. Esta idea, nacida en el entorno de otro modelo experimental de la\ndepresi\u00f3n, el de desesperanza aprendida, nos ense\u00f1a que lo que nos deprime no\nes s\u00f3lo lo negativo que nos pasa sino, predominantemente, el sentimiento\nsubjetivo de incontrolabilidad que tenemos sobre ello. Por ende, en el contexto\nactual de confinamiento social, vale m\u00e1s que nunca la idea de que <strong>nos conviene concentrarnos en lo que s\u00ed\npodemos hacer, y no en lo que no podemos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La capacidad de coordinar esfuerzos y cooperar operativamente ha dado a nuestra especie un lugar muy particular en el concierto de la vida. La pandemia actual nos desaf\u00eda con una novedad: cooperar y coordinarnos es mantenernos alejados unos de otros. El costo no ser\u00e1 \u00fanicamente en vidas humanas y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, tambi\u00e9n en salud mental; ah\u00ed es donde la Psicolog\u00eda, como ciencia, halla su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/pandemia-confinamiento-social-y-depresion.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Herramientas para prevenir el estado depresivo durante la cuarentena Tal como ya desde hace muchos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1144,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[445,16],"tags":[338,442,444,6,443,37,169],"class_list":["post-1140","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-38","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-cognicion-social","tag-coronavirus","tag-cuarentena","tag-depresion","tag-encierro","tag-evolucion","tag-lenguaje"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1140"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2510,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140\/revisions\/2510"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}