{"id":1265,"date":"2021-03-09T21:31:35","date_gmt":"2021-03-10T02:31:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=1265"},"modified":"2024-06-30T21:19:05","modified_gmt":"2024-07-01T00:19:05","slug":"las-formas-conductuales-de-la-ansiedad-patologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/las-formas-conductuales-de-la-ansiedad-patologica\/","title":{"rendered":"Las formas conductuales de la ansiedad patol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/2EWMM3VtW6hRfB40bsgVcj\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El miedo y la ansiedad en la conducta<\/h3>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Normalmente, al hablar de ansiedad, miedo o cualquier otra emoci\u00f3n negativa o positiva r\u00e1pidamente generamos asociaciones con estados subjetivos internos vivenciados con alg\u00fan tono de placer o displacer. Correcto. \u00bfPero eso es todo? \u00bfSon las emociones \u00fanicamente lo que vivenciamos, lo que sentimos y experimentamos en nuestro mundo interior? \u00bfSon las emociones s\u00f3lo sentimientos?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Ema tiene una molestia abdominal, le comenta a su esposo: <em>\u201cMe duele un poco la panza, \u00bfser\u00e1 algo serio? \u00bfVos qu\u00e9 cre\u00e9s?\u201d<\/em>. Carlos se acerca a su casa dici\u00e9ndose a s\u00ed mismo: <em>\u201cNo tiene por qu\u00e9 haber pasado nada, es un d\u00eda normal, van a estar todos bien, pero\u2026 \u00bfy si no? \u00bfSi alguien entr\u00f3 y lastim\u00f3 a mis hijos? Basta, no puedo siempre pensar lo peor\u201d<\/em>. Cecilia sale de su trabajo apurada, nota que olvid\u00f3 su botella de agua, regresa r\u00e1pido pensando: <em>\u201cNo, no me voy a ir sin el agua\u2026 hace calor\u2026 no me quiero desmayar\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan todos estos ejemplos? Se trata de personas llevando adelante conductas de evitaci\u00f3n y escape de su ansiedad patol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ema padece <strong>Ansiedad ante la Salud<\/strong> pues interpreta como se\u00f1ales de enfermedades graves a las sensaciones menores y normales de su cuerpo; por ende, busca reaseguro en su esposo para tranquilizarse.<\/li>\n\n\n\n<li>Carlos padece de un <strong>Trastorno de Ansiedad Generalizada<\/strong>, se le presentan im\u00e1genes terribles y catastr\u00f3ficas en su conciencia que le generan mucha angustia; trata de calmarse con autoverbalizaciones, que acaban por convertirse en preocupaciones.<\/li>\n\n\n\n<li>Cecilia sufre de un <strong>Desorden de P\u00e1nico<\/strong>, teme que el calor la lleve a un mareo y, como consecuencia, a un desmayo, por eso siempre sale con una botella de agua.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de ansiedad, miedo, angustia, o incluso cuando usamos la palabra malestar, r\u00e1pidamente solemos asociarlo con estados emocionales vivenciados subjetivamente, lo cual es a todas luces correcto\u2026 pero incompleto. En efecto, millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n no tuvieron lugar s\u00f3lo para que los seres humanos modernos vivenciemos una amplia y colorida paleta de emociones que podamos traducir en pinturas, poes\u00edas e historias de amor; esto \u00faltimo puede ser tan solo un subproducto accidental de la forma en que nuestro cerebro fue moldeado por la selecci\u00f3n natural para resolver desaf\u00edos progresivamente m\u00e1s complejos y novedosos, pero tambi\u00e9n muy pragm\u00e1ticos. <strong>Tales desaf\u00edos requieren intevenciones conductuales en un mundo real, f\u00edsico y social, especialmente social<\/strong>. En este marco, los patrones emocionales ricos e intrincados poseen una arista conductual que es tan o m\u00e1s importante que la misma experiencia emocional subjetiva. O, mejor dicho, las emociones tambi\u00e9n son conductas, tanto como lo son los pensamientos, la activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica y la vivencia subjetiva.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora bien, como ya sabemos, <strong>las emociones pueden tornarse patol\u00f3gicas<\/strong>, y esto sucede en todos los planos de an\u00e1lisis. En este sentido, as\u00ed como existen procesos cogntivos espec\u00edficos y distintivos de algunas patolog\u00edas, \u00bfpodemos caracterizar a las diferentes manifestaciones patol\u00f3gicas de la ansiedad y el miedo de acuerdo con algunos patrones conductuales t\u00edpicos?<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto del an\u00e1lisis conductual, las emociones negativas coducen casi invariablemente a reacciones para aliviarse. En algunos casos simples, como las Fobias Espec\u00edficas, este mecanismo es f\u00e1cil de observar; pero en otros cuadros de mayor complejidad, como la Fobia Social o el Desorden de Ansiedad Generalizada, el proceso tiene lugar de forma m\u00e1s sutil, siguiendo algunas generalidades, pero siempre con rasgos espec\u00edficos de la persona. De este modo, si bien s\u00ed podemos hallar algunos denominadores comunes en las formas de evitaci\u00f3n y escape del malestar emocional propias de cada desorden, este tipo de an\u00e1lisis tiene un l\u00edmite idiosincr\u00e1sicamente establecido de acuerdo con la historia de aprendizaje de cada sujeto.<br>Hacemos a continuaci\u00f3n un recorrido por algunos desordenes de ansiedad y sus manifestaciones conductuales de evitaci\u00f3n y escape m\u00e1s comunes.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fobias simples<\/h3>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Este es probablemente el desorden donde m\u00e1s f\u00e1cilmente observamos las conductas de evitaci\u00f3n y esacape. Generalmente, el f\u00f3bico conoce las situaciones en las cuales aparece el foco de su miedo y directamente las evita. As\u00ed, quien padece fobia al encierro no viaja en subtes ni asensores, quien teme a los sapos no va a zonas rurales y quien teme a las alturas no se asoma por balcones. En estos casos, se trata de evitaciones simples y llanas; podr\u00edamos definir a las conductas por su omisi\u00f3n. En caso de que la persona que padece la Fobia se vea inesperadamente expuesta a lo que teme, entonces escapa, es decir, se aleja del objeto, no sin alg\u00fan grado de desorganizaci\u00f3n en su comportamiento. Por ejemplo, si alguien teme a las aves y repentinamente se le acerca una bandada de p\u00e1jaros, correr\u00e1 en la direcci\u00f3n opuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo dicho, ya incluso en este cuadro asistimos a algunas complejidades. Por ejemplo, el f\u00f3bico a las tormentas no puede escapar si una de estas se avecina. En este caso, las conductas de evitaci\u00f3n y escape suelen consistir en permanecer en ciertos lugares que se consideran m\u00e1s seguros que otros, o en compa\u00f1\u00eda de ciertas personas que, seg\u00fan se cree, los proteger\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en las Fobias Simples adquiere un valor capital el an\u00e1lisis funcional del caso. As\u00ed, dos personas temen a los esp\u00edritus y otras entidades del m\u00e1s all\u00e1 que, por supuesto, no existen, cosa que amobos reconocen. Para aliviar su miedo, uno de ellos se acuesta y deja varias luces prendidas, incluso la televisi\u00f3n o radio para que genere ruido y lo distraiga, <strong>pero no se levanta de la cama de noche pues tiene miedo<\/strong>; deja incluso un urinal port\u00e1til cerca para ni siquiera salir al ba\u00f1o. El otro, que teme a lo mismo, tiene miedo de que el esp\u00edritu se haya escondido en alg\u00fan lugar de la casa; por lo tanto, ante el menor ruido, se asusta y por ende <strong>se levanta de la cama<\/strong> a revisar el ba\u00f1o y los placares. Observemos que, ante el mismo miedo, se producen conductas de evitaci\u00f3n y escape diferentes: uno se queda quieto en la cama mientras que el otro se levanta a revisar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Trastorno de P\u00e1nico<\/h3>\n\n\n\n<p>El foco de miedo de este cuadro son las propias sensaciones corporales y, por extensi\u00f3n, los entornos en los cuales ellas puedan dispararse. As\u00ed, quien padece Trastorno de P\u00e1nico teme a su propia taquicardia, respiraci\u00f3n agitada, calor, sensaci\u00f3n de mareo; un sentido al que se conoce como propiocepci\u00f3n o interocepci\u00f3n. Dado que estas sensaciones tienen mayor probabilidad de dispararse en algunos contextos como el ascensor, subte o en la calle estando solo, entonces el foco de miedo se generaliza a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En principio, <strong>lo que el individuo intentar\u00e1 evitar son las propias sensaciones corporales<\/strong>. As\u00ed pues, encontramos personas que no hacen actividad f\u00edsica, procuran no hacer movimientos vigorosos o incluso tener relaciones sexuales, ya que todas estas actividades incrementan la propiocepci\u00f3n. En otros casos las evitaciones son m\u00e1s sutiles, como por ejemplo tener a mano una botella con agua para no sentir nunca sequedad en la garganta o levantarse de la cama lentamente para no experimentar mareos. <\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, as\u00ed como el miedo se generaliza desde las sensaciones a los contextos que las gatillan, las evitaciones tambi\u00e9n. De este modo, quienes sufren de p\u00e1nico suelen evitar lugares que de modo idiosincr\u00e1sico o convencional se han asociado al disparo de la propiocepci\u00f3n: subtes y ascensores (pues ah\u00ed se teme que falte el aire) o lugares donde hace calor (pues se cree que ello lleva al mareo y por ende, a un potencial desmayo). En ocasiones se reh\u00faye del mero hecho de permanecer solo, pues en caso de que se activen las tan temidas sensaciones no se dispone de alguien que pueda ayudar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La Fobia Social<\/h3>\n\n\n\n<p>En este caso, el foco de temor radica en la potencial valoraci\u00f3n negativa y rechazo por parte de los otros. De este modo, el f\u00f3bico social teme que <em>\u201cpiensen mal de m\u00ed\u201d<\/em>, <em>\u201chacer un papel\u00f3n y quedar mal\u201d<\/em>, <em>\u201cquedar como un tonto\u201d<\/em>, entre otras valoraciones negativas provenientes de los dem\u00e1s. Dado que lo que el individuo teme s\u00f3lo puede acaecer en situaciones de potencial escrutinio social, ello objetiviza a <strong>la primera y m\u00e1s obvia conducta de evitaci\u00f3n: no asistir a eventos sociales con personas fuera del c\u00edrculo \u00edntimo<\/strong>. Pero hay m\u00e1s\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Casi invariablemente, nadie puede evitar por completo permanecer en ambientes con desconocidos o incluso tener alg\u00fan grado de interacci\u00f3n con ellos, motivo por el cual los comportamientos de evitaci\u00f3n y escape van adquiriendo otras formas. Probablemente, lo que sigue en orden de frecuencia y complejidad es quedarse quieto, en silencio y pasar lo m\u00e1s desapercibido posible. As\u00ed, en aulas o reuniones donde me veo obligado a permanecer, puedo evitar que <em>\u201cpiensen mal de m\u00ed\u201d<\/em> si me quedo callado y s\u00f3lo interacciono lo m\u00ednimo necesario. Pero esta misma actitud de silencio y quietud puede tambi\u00e9n llamar la atenci\u00f3n: <em>\u201c\u00bfno pensar\u00e1n acaso los dem\u00e1s que soy un tonto que me quedo callado todo el tiempo porque no s\u00e9 qu\u00e9 decir?\u201d<\/em> Este tipo de cogniciones disparan un tercer nivel de conductas de evitaci\u00f3n y escape, m\u00e1s sutiles a\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>En situaciones sociales donde me veo obligado a permanecer, por ejemplo, puedo fingir responder mensajes de mi tel\u00e9fono celular para que, eventualmente, los dem\u00e1s crean que si yo no hablo esto se debe a que estoy muy ocupado con un asunto que no puedo postergar. De este modo, no van a creer que <em>\u201cno hablo porque soy un tonto que no s\u00e9 qu\u00e9 decir\u201d<\/em>, sino que pensar\u00e1n que <em>\u201cno hablo porque estoy muy atareado contestando mis redes sociales\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, existen situaciones sociales en las cuales no s\u00f3lo las personas nos vemos obligados a permanecer sino tambi\u00e9n a interactuar. Por ejemplo, al llegar a ciertas materias de la facultad en la primera clase, tenemos que presentarnos o, en alg\u00fan momento, debemos exponer frente a todos nuestros compa\u00f1eros un trabajo pr\u00e1ctico que hemos preparado. En tales ocasiones, suele existir el temor a que mi voz se afine y no pueda hablar, en cuyo caso una conducta de evitaci\u00f3n frecuente consiste en fingir una afon\u00eda y una tos; as\u00ed, si sucede que me cuesta hablar, los dem\u00e1s lo van a atribuir a mi condici\u00f3n m\u00e9dica y no a mi miedo. Y si temo ponerme colorado y transpirar, puedo mantenerme abrigado cuando hace calor, de modo tal que, si me sonrojo, las dem\u00e1s personas creer\u00e1n que es porque tengo calor y no porque tengo verg\u00fcenza. Algunas personas temen que se les formule una pregunta espont\u00e1nea a la cual tengan que improvisar una respuesta; por ende, prefieren hablar primero, dar sus opiniones y puntos de vista inicialmente pues sienten que se han sacado el problema de encima y es menos probable que alguien les vuelva a pedir que intevengan.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se observa, el abanico de comportamientos de evitaci\u00f3n y escape va complejiz\u00e1ndose en la Fobia Social, ya no se trata de irse de la situaci\u00f3n sino que se llevan adelante conductas que tienen un sentido personal. <strong>Se denominan conductas de reaseguro a las conductas de evitaci\u00f3n y escape que no son francas y abiertas sino que, siendo m\u00e1s sutiles y sofisticadas, evitan la ansiedad a partir de alguna creencia personal, como las mencionadas de fingir una afon\u00eda o abrigarse un d\u00eda de calor. Como veremos a continuaci\u00f3n, a mayor complejidad en la psicopatolog\u00eda, m\u00e1s espec\u00edficas y enrevesadas las conductas de evitaci\u00f3n y escape<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Trastorno de Ansiedad Generalizada<\/h3>\n\n\n\n<p>En el caso de este desorden, las cosas son un poco m\u00e1s complicadas pues, como su mismo nombre lo hace valer, el foco del miedo puede ser casi cualquier cosa: desde enfermarme o que me echen de mi trabajo actual hasta perder un trabajo futuro (al cual a\u00fan no he accedido), o que el nieto (que a\u00fan no tengo) pueda alg\u00fan d\u00eda tener un accidente. Efectivamente, los temas de preocupaci\u00f3n de la Ansiedad Generalizada no s\u00f3lo se refieren a situaciones potencialmente problem\u00e1ticas actuales sino que alcanzan escenarios imaginarios que en el futuro distante podr\u00edan volverse problem\u00e1ticos. Recuerdo un caso de una mujer que estaba preocupada porque si alguna vez sus hijos ten\u00edan problemas econ\u00f3micos y no pod\u00edan hacerse cargo de los gastos de sus nietos, ella no estar\u00eda en condiciones de ayudarlos\u2026 pero ella apenas ten\u00eda 28 a\u00f1os, no ten\u00eda nietos, ni hijos ni pareja, s\u00ed ten\u00eda un relaci\u00f3n de algunos meses que parec\u00eda volverse estable.<\/p>\n\n\n\n<p>Dada la naturaleza m\u00e1s compleja de la psicopatolog\u00eda de este cuadro, invitamos al lector u oyente a revisar otro art\u00edculo de nuestra revista en el cual se desarrolla el tema en profundidad, el mismo se llama <strong><a href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/preocupaciones-sanas-y-patologicas\/\" data-type=\"post\" data-id=\"1161\">Precupaciones \u00bfsanas? y patol\u00f3gicas<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los fines de este trabajo, diremos sencillamente que las personas que padecen Ansiedad Generalizada experimentan una reacci\u00f3n intensa de miedo y ansiedad ante im\u00e1genes catastr\u00f3ficas no realistas, las cuales poseen caracter\u00edsticas sensoriales (especialmente visuales) capaces de activar fuertemente la fisiolog\u00eda del organismo. Esas im\u00e1genes se evitan mediante una cadena verbal; palabras que se convierten en preocupaciones y que interfieriendo con la aparici\u00f3n de las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas, conllevan a una disminuci\u00f3n de la activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica y la experiencia subjetiva de malestar. As\u00ed, las preocupaciones patol\u00f3gicas y cr\u00f3nicas del cuadro son <strong>la conducta de evitaci\u00f3n por excelencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Trastorno Obsesivo Compulsivo<\/h3>\n\n\n\n<p>Si bien el diagn\u00f3stico en cuesti\u00f3n no se incluye entre los Des\u00f3rdenes de Ansiedad, s\u00ed constituye uno de los representantes m\u00e1s claros en los que las conductas de evitaci\u00f3n y escape adquieren formas muy variadas; incluso llegan a ser extra\u00f1as y at\u00edpicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que <strong>las compulsiones son las formas de evitaci\u00f3n del malestar generado por las obsesiones<\/strong>, esto es incluso parte de la definici\u00f3n misma del diagn\u00f3stico. La cuesti\u00f3n radica en que las compulsiones var\u00edan tanto desde una repetici\u00f3n mental hasta el lavado excesivo de partes del cuerpo, pasando por chequeos, evitaciones, movimientos corporales esterotipados, pensamientos recurrentes sobre un mismo tema, contar pasos y movimientos y un largo etc\u00e9tera. Dada la multiplicidad de formas y colores del fen\u00f3meno, uno podr\u00eda preguntarse qu\u00e9 es lo que le da unidad de \u201cTrastorno Obsesivo Compulsivo\u201d a todos estos comportamientos. Hoy la respuesta es presencia de <strong>obsesiones <\/strong>y <strong>compulsiones<\/strong>, siendo las segundas una forma de evitaci\u00f3n y escape del malestar. Dado que no podemos ocuparnos de un fen\u00f3meno tan extenso, s\u00ed miremos un aspecto que puede ser m\u00e1s fruct\u00edfero a los efectos de esta discusi\u00f3n: <strong>los pensamientos intrusivos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los rasgos cardinales del TOC consiste en la aparici\u00f3n de ideas absurdas, incoherentes y, especialmente, egodist\u00f3nicas, que se entrometen en la consciencia del sujeto. As\u00ed, <em>\u201cvoy a violar a un ni\u00f1o\u201d<\/em>, <em>\u201csaltar\u00e9 por el balc\u00f3n\u201d<\/em>, <em>\u201cle arrojo a alguien una brasa caliente\u201d<\/em>, <em>\u201cle pellizco el trasero a un desoconcido en la calle\u201d<\/em>, <em>\u201cmi casa incendiada porque yo dej\u00e9 una hornalla encendida\u201d<\/em>, son ejemplos de los pensamientos intrusivos que padecen las personas con TOC. Aunque no \u00fanicamente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad, este tipo de pensamientos resultan comunes a casi todo el mundo, las investigaciones reportan que un 90% de las personas los experimentan. Entonces, \u00bfqu\u00e9 tiene esto que ver con el TOC?<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de todos los dem\u00e1s, quienes padecen TOC no pueden evitar prestar atenci\u00f3n y experimentar una reacci\u00f3n de temor por lo que piensan. En otras palabras, todos los dem\u00e1s, los que no sufren de TOC, simplemente dejan pasar estos pensamientos como una idea absurda, sin sentido o exagerada, que no conlleva ninguna importancia. En cambio, los individuos con TOC toman muy en serio lo que piensan, y creen que por pensar algo es entonces m\u00e1s probable que lo hagan; un fen\u00f3meno descripto como fusi\u00f3n pensamiento-acci\u00f3n. En este esquema, pensar y hacer son lo mismo o casi. Si pienso que <em>\u201cvoy a patear a un mendigo en la calle\u201d<\/em>, entonces <em>\u201csoy un psic\u00f3pata, un malvado que disfruta ver a la gente sufrir\u201d<\/em>; si se me cruza la idea intrusiva de que <em>\u201cpuedo abusar sexualmente de un ni\u00f1o\u201d<\/em>, entonces <em>\u201csoy un ped\u00f3filo\u201d<\/em>, tengo miedo ahora de efectivamente hacerle da\u00f1o a un menor y, por ende, me mantengo alejado de ellos. He ah\u00ed la conducta de evitaci\u00f3n; la persona se aleja de plazas, parques, escuelas, procura no interactuar con menores. Claro est\u00e1 que quien lleva adelante estas conductas de evitaci\u00f3n nunca ha hecho ninguna clase de ofensa sexual a un menor ni lo desea; contrariamente, siente incluso repulsi\u00f3n ante esta idea.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Repasemos: \u00bfd\u00f3nde queda en este esquema la conducta de evitaci\u00f3n?<br>La persona que padece TOC experimenta un pensamiento intrusivo <em>\u201cme veo provocando un incendio en un cine\u201d<\/em>, a ese pensamiento intrusivo le sigue otro pensamiento que valora como peligroso al primero <em>\u201clo pens\u00e9, entonces, tal vez lo haga, soy un pir\u00f3mano\u201d<\/em>. Desde ese segundo pensamiento (interpretaci\u00f3n del primero) se detona un estado de angustia y ansiedad, el cual se alivia escapando o evitando la situaci\u00f3n identificada imaginariamente como peligrosa (no ir al cine).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el lector interesado en el tema, tenemos en esta revista un art\u00edculo que aborda la problem\u00e1tica de dos subtipos de TOC, TOC de pedofilia y TOC homosexual, en los cuales el proceso descripto es prominente. El art\u00edculo se llama <strong><a href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/conceptualizacion-y-tratamiento-del-toc-con-ideacion-sexual\/\" data-type=\"post\" data-id=\"1237\">Conceptualizaci\u00f3n y tratamiento del TOC con ideaci\u00f3n sexual<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La Ansiedad ante la Salud<\/h3>\n\n\n\n<p>Si bien no se trata de un diagn\u00f3stico oficialmente incluido en las clasificaciones, designa un conjunto de fen\u00f3menos caracterizados por miedo, ansiedad, preocupaci\u00f3n, angustia ante problemas de salud. Muy t\u00edpicamente se trata de temores derivados de la interpretaci\u00f3n exagerada de sensaciones o cambios corporales inocuos, aunque tambi\u00e9n incluye fen\u00f3menos como la fobia a la muerte o la exagerada sugestionabilidad ante noticias relacionadas con la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>En los casos m\u00e1s t\u00edpicos, el proceso se inicia cuando la persona nota alguna sensaci\u00f3n o cambio corporal menor en su cuerpo, como una picaz\u00f3n de garganta, un dolor de cabeza leve, un ligero malestar estomacal; vale decir, alguna molestia corporal menor y normal que no amerita intevenci\u00f3n m\u00e9dica ni mayor atenci\u00f3n. No obstante, quien padece de ansiedad ante la salud interpreta tales sensaciones como signos de una enfermedad grave. De este modo, piensa que el dolor de cabeza se debe a un tumor cerebral o el malestar estomacal acabar\u00e1 en una peritonitis que lo puede matar. Naturalmente, con estas cogniciones la ansiedad crece. <\/p>\n\n\n\n<p>Nadie puede escapar de sus propias sensaciones corporales ni tampoco aliviarlas a voluntad. <strong>En estos casos, las conductas de evitaci\u00f3n y escape adoptan la forma de buscar informaci\u00f3n tranquilizadora<\/strong>, que contradiga la interpretaci\u00f3n catastr\u00f3fica; se denominan as\u00ed conductas de reaseguro, como ya hemos aclarado. Por ejemplo, los sujetos con ansiedad ante la salud suelen preguntar a sus familiares m\u00e1s cercanos qu\u00e9 creen de las sensaciones que ellos est\u00e1n experimentando. A veces, recurren a especialistas m\u00e9dicos o van r\u00e1pidamente a una guardia. En otros casos, las personas efect\u00faan frecuentes autoex\u00e1menes corporales en busca de signos de alguna enfermedad temida. Una figura muy com\u00fan en la actualidad consiste en buscar la informaci\u00f3n en Internet, lo cual puede conducir a otra clase de problemas, tanto as\u00ed que ya tenemos acu\u00f1ado un nuevo t\u00e9rmino para los casos en que las b\u00fasquedas de salud en la web se tornan excesivas y patol\u00f3gicas: <strong>cibercondr\u00eda<\/strong>. Pero esto es otro tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro est\u00e1 que en algunos casos los individuos con ansiedad ante la salud procuran un alivio r\u00e1pido de lo que en su cuerpo les molesta, por ende, tambi\u00e9n la evitaci\u00f3n y el escape lleva al uso de f\u00e1rmacos que alivian sensaciones y dolores.<\/p>\n\n\n\n<p>La gama de problemas que hoy se incluyen bajo la r\u00fabrica gen\u00e9rica de \u201cansiedad ante la salud\u201d resulta bastante amplia y variada; lo mismo podr\u00edamos decir de los estilos a los que conduce en cuanto a comportamientos de evitaci\u00f3n y escape. De cualquier modo, el m\u00e1s com\u00fan es la b\u00fasqueda de informaci\u00f3n, por cualquier medio disponible.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Y entonces\u2026\u00bfpor qu\u00e9 las conductas de evitaci\u00f3n y escape?<\/h3>\n\n\n\n<p>En este punto, uno podr\u00eda simplemente preguntarse: \u00bfsiempre que hay ansiedad patol\u00f3gica hay conductas de evitaci\u00f3n y escape? Pero mejor a\u00fan ser\u00eda preguntarse: \u00bfsiempre que hay <strong>ansiedad <\/strong>hay conductas de evitaci\u00f3n y escape? <strong>La respuesta ser\u00eda un rotundo \u201cs\u00ed\u201d, si muchas personas no lograsen el suficiente autocontrol para no ejecutarlas<\/strong>. En otras palabras, la ansiedad siempre conlleva la tendencia a las conductas de evitaci\u00f3n y escape, pero muchas veces ellas no se llevan a cabo pues las personas, voluntaria e intencionalmente, logran inhibirlas; no sin alg\u00fan grado de dificultad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ansiedad involucra naturalmente un patr\u00f3n conductual de evitaci\u00f3n y escape, pues su sentido evolutivo m\u00e1s fundamental radica en protegernos de un peligro inminente; no tendr\u00eda raz\u00f3n de existir una emoci\u00f3n que se disparara frente a un peligro si no condujera a su vez a alg\u00fan patr\u00f3n defensivo del mismo. En efecto, en la vertiente comportamental de la ansiedad (como de cualquier otra emoci\u00f3n) radica la misma esencia de su existencia<\/strong>. Si no, \u00bfa qu\u00e9 fin servir\u00eda acaso experimentar ansiedad, con su concomitante liberaci\u00f3n de adrenalina, aumento de la presi\u00f3n sanguinea y tensi\u00f3n muscular generalizada, especialmente en los miembros inferiores, si es que no vamos a correr? \u00bfCu\u00e1l es el sentido de tama\u00f1o despilfarro energ\u00e9tico, si el mismo no hubiese servido alguna vez para huir de un predador y as\u00ed sobrevivir? \u00bfPara qu\u00e9 la evoluci\u00f3n habr\u00eda favorecido tal derroche de calor\u00edas si no representara una ventaja de supervivencia y reproducci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>La ansiedad, patol\u00f3gica o no, conduce a conductas de evitaci\u00f3n y escape del peligro que la detona, sea este razonable (como ser perseguido por un tigre en la prehistoria o un ladr\u00f3n en las urbes modernas) o sea la amenaza completamente irracional o imaginaria, tal como se ve representado en cualquiera de los s\u00edndromes discutidos. La misma esencia de la funci\u00f3n biopsicosocial de la ansiedad es este mecanismo defensivo, rehuir de los peligros. As\u00ed pues, s\u00ed, la ansiedad conduce a conductas de evitaci\u00f3n y escape; dicho m\u00e1s claramente: <strong>la ansiedad es, en esencia, comportamiento, conductas de evitaci\u00f3n y escape<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Ariel Minici y Lic. Carmela Rivadeneira<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/las-formas-conductuales-de-la-ansiedad-patologica.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El miedo y la ansiedad en la conducta Normalmente, al hablar de ansiedad, miedo o&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1272,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,456],"tags":[35,385,148,97,101,94,264],"class_list":["post-1265","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-43","tag-ansiedad","tag-conductas-de-evitacion-y-escape","tag-fobia","tag-fobia-social","tag-trastorno-de-panico","tag-trastorno-obsesivo-compulsivo","tag-trastornos-de-ansiedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1265"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1265\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2575,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1265\/revisions\/2575"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}