{"id":1320,"date":"2021-08-12T00:10:07","date_gmt":"2021-08-12T03:10:07","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=1320"},"modified":"2024-06-30T21:35:38","modified_gmt":"2024-07-01T00:35:38","slug":"el-miedo-a-las-enfermedades-y-la-ansiedad-ante-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-miedo-a-las-enfermedades-y-la-ansiedad-ante-la-salud\/","title":{"rendered":"El miedo a las enfermedades y la ansiedad ante la salud"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/2ZEFwfdkMuzn3zkf2DDEyF\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Creemos y tememos estar enfermos<\/h2>\n\n\n\n<p>Frecuentemente, recibimos pacientes cuyo motivo principal de consulta es el temor a las enfermedades. En algunos casos, la persona cree que padece hoy una enfermedad, otras veces se encuentra m\u00e1s preocupada por padecerla en el futuro. En cualquier caso, la persona sufre fuerte angustia, preocupaci\u00f3n y lleva a cabo todo un conjunto de conductas de evitaci\u00f3n para aliviarse. En la literatura cient\u00edfica actual, se conoce a este fen\u00f3meno como <strong>ansiedad ante la salud<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, se ha utilizado el t\u00e9rmino \u201cHipocondr\u00eda\u201d o \u201cHipocondriasis\u201d para describir a las personas que, en condiciones de salud normales, cre\u00edan estar enfermas o tem\u00edan mucho a las enfermedades. As\u00ed, por ejemplo, en el DSM-IV el criterio central del diagn\u00f3stico versaba \u201cla preocupaci\u00f3n y el miedo a padecer, o la convicci\u00f3n de tener, una enfermedad grave a partir de la interpretaci\u00f3n inadecuada de s\u00edntomas corporales\u201d. La preocupaci\u00f3n persiste <strong>a pesar<\/strong> de que las pruebas m\u00e9dicas correspondientes no hallan ninguna evidencia de procesos patol\u00f3gicos org\u00e1nicos, lo cual les ha valido a estas personas el mote de \u201cenfermos imaginarios\u201d y los ha llevado a ser considerados frecuentemente un fastidio por los m\u00e9dicos y otros profesionales de la salud. Algunas de estas personas tambi\u00e9n generan cierto malestar social entre sus familiares y allegados ya que, ubicados desde el lugar de enfermos, suelen requerir ciertos cuidados y tratos especiales que los dem\u00e1s no est\u00e1n dispuestos a conceder por considerarlos personas sanas. Y, finalmente, hasta hace unas pocas d\u00e9cadas las intervenciones psicol\u00f3gicas hab\u00edan resultado un fracaso en el tratamiento de sus preocupaciones y temores, con lo cual se los ve\u00eda como incurables y hasta intratables por cualquier herramienta del sistema de salud. As\u00ed las cosas, el t\u00e9rmino \u201chipocondr\u00edaco\u201d termin\u00f3 por adquirir un sentido algo peyorativo en muchos ambientes, estigma de alguien no s\u00f3lo perturbado emocionalmente, sino que tambi\u00e9n representa una carga para el sistema de salud y sus allegados.<\/p>\n\n\n\n<p>La consolidaci\u00f3n del paradigma cognitivo conductual durante la d\u00e9cada del 80, en consonancia con el auge de las neurociencias y las intervenciones farmacol\u00f3gicas, otorg\u00f3 nuevas y valiosas herramientas de tratamiento para esta patolog\u00eda. La efectividad de los tratamientos creci\u00f3 considerablemente, llegando a niveles similares a los de los trastornos de ansiedad como el desorden de p\u00e1nico o el trastorno obsesivo compulsivo. De hecho, tanto el marco te\u00f3rico explicativo general como los procedimientos de intervenci\u00f3n psicol\u00f3gicos y farmacol\u00f3gicos no difieren mucho entre estos des\u00f3rdenes mencionados, as\u00ed que tampoco las tasas de remisi\u00f3n habr\u00e1n de ser muy diferentes. La investigaci\u00f3n dentro del campo se desarroll\u00f3 fuertemente y se disemin\u00f3 hacia los aspectos m\u00e1s espec\u00edficos del fen\u00f3meno, como el rol de las conductas de evitaci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre el m\u00e9dico y el paciente y <strong>el impacto que la Internet ha tenido en esta patolog\u00eda<\/strong>. Este \u00faltimo t\u00f3pico resulta de particular relevancia al considerar que las conductas de evitaci\u00f3n y escape en la hipocondr\u00eda adquieren frecuentemente la forma de \u201cb\u00fasqueda de informaci\u00f3n\u201d, por consecuencia, pueden ejecutarse f\u00e1cilmente buscando informaci\u00f3n en la web. Algunos autores consideran que la facilidad de acceso a informaci\u00f3n m\u00e9dica a la que nos hemos visto expuestos en los \u00faltimos a\u00f1os ha llevado a incrementar el desorden psicol\u00f3gico en cuesti\u00f3n, creando incluso una nueva entidad de estudio denominada <strong>\u201ccibercondr\u00eda\u201d<\/strong>. Si bien no es un diagn\u00f3stico en sentido pleno, la cibercondr\u00eda describe un conjunto de comportamientos, pensamientos y emociones muy caracter\u00edstico. As\u00ed, quienes padecen de cibercondr\u00eda efect\u00faan excesivas b\u00fasquedas de informaci\u00f3n sobre la salud en Internet, lo cual, lejos de tranquilizarlos, los conduce a mayor preocupaci\u00f3n y ansiedad que procuran aliviar con m\u00e1s b\u00fasquedas, estableciendo as\u00ed un c\u00edrculo vicioso propio de la ansiedad patol\u00f3gica. Insistimos, tal vez la cibercondr\u00eda no es ni nunca sea un diagn\u00f3stico formal, pero s\u00ed seguramente constituye una arista particularmente importante del \u201ctrastorno de ansiedad ante la salud\u201d, tal y cual como se presenta en la era de la informaci\u00f3n al alcance de un dedo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n del DSM 5 en el a\u00f1o 2013 ha cambiado bastante la nomenclatura diagn\u00f3stica hist\u00f3ricamente utilizada en el terreno. Pretendiendo hacerse eco del hecho mencionado acerca de que la palabra \u201chipocondr\u00edaco\u201d ha adquirido un sentido peyorativo, prefiri\u00f3 descartarla; vale decir, <strong>la hipocondr\u00eda o hipocondriasis en el DSM 5 no existe m\u00e1s<\/strong>. En su lugar, la nueva versi\u00f3n del manual propone una divisi\u00f3n del antiguo diagn\u00f3stico en dos categor\u00edas nuevas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El <strong>\u201cDesorden de S\u00edntomas Som\u00e1ticos\u201d<\/strong> caracterizado por la presencia de uno o m\u00e1s s\u00edntomas som\u00e1ticos que causan malestar y dan como resultado pensamientos, sentimientos y comportamientos excesivos en relaci\u00f3n con la salud. Hay un monto de ansiedad elevada acerca de la salud o los s\u00edntomas as\u00ed como demasiado tiempo y\/o energ\u00eda dedicados a ellos.<\/li>\n\n\n\n<li>El <strong>\u201cTrastorno de Ansiedad por Enfermedad\u201d<\/strong> cuyo rasgo central lo constituye la preocupaci\u00f3n por padecer o contraer una enfermedad grave en ausencia de s\u00edntomas som\u00e1ticos. El cuadro se completa con una elevada ansiedad ante la salud y conductas excesivas relacionadas con la salud.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Como puede deducirse f\u00e1cilmente, el elemento m\u00e1s cr\u00edtico que diferencia a los mencionados des\u00f3rdenes radica en la presencia\/ausencia de s\u00edntomas som\u00e1ticos, pues los componentes de ansiedad exagerada y sus conductas relacionadas se hallan presentes en ambos.<\/p>\n\n\n\n<p>El DSM 5 propone que los pacientes otrora diagnosticados con Hipocondr\u00eda ahora se distribuir\u00e1n entre los dos diagn\u00f3sticos mencionados. As\u00ed plantea (muy arbitrariamente para muchos) que, de los anteriormente etiquetados como hipocondr\u00edacos, el 75% recibir\u00e1 el nuevo diagn\u00f3stico de Desorden de S\u00edntomas Som\u00e1ticos y el 25%, el de Ansiedad ante la Enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie sabe bien a\u00fan cu\u00e1l es el impacto real a largo plazo de la nueva terminolog\u00eda propuesta por el DSM, aunque una lectura simple y r\u00e1pida de la literatura deja f\u00e1cilmente entrever que el cambio no recibe las bendiciones de los principales investigadores y autores representativos del terreno. M\u00e1s bien, los nuevos t\u00e9rminos parecen haber puesto confusi\u00f3n a una tradici\u00f3n diagn\u00f3stica que desde hace muchos a\u00f1os viene recabando informaci\u00f3n, la cual ahora deber\u00e1 ser reinterpretada en virtud del nuevo vocabulario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ansiedad ante la salud en el tratamiento cognitivo conductual<\/h2>\n\n\n\n<p>Si bien nunca dudamos de la utilidad de un manual diagn\u00f3stico como el DSM, desde la tradici\u00f3n conductual se ha criticado reiteradamente la sobreutilizaci\u00f3n del mismo y, particularmente, la reificaci\u00f3n de los t\u00e9rminos psicopatol\u00f3gicos. Esta \u00faltima cr\u00edtica cobra especial importancia cuando las categor\u00edas nosol\u00f3gicas se redefinen con escasos estudios de validez de constructo, como tal vez sucede con las dos nuevas propuestas para reemplazar a la Hipocondr\u00eda. M\u00e1s all\u00e1 de esto, ning\u00fan diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico, cualquiera sea, reemplaza al valor del an\u00e1lisis funcional en el tratamiento cognitivo conductual, y a ello nos habremos de dirigir durante la evaluaci\u00f3n permanente que hacemos del paciente que padece ansiedad ante la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, y en virtud de la confusi\u00f3n diagn\u00f3stica imperante, el campo actual de la problem\u00e1tica se conceptualiza como <strong>\u201cansiedad ante la salud\u201d<\/strong>, una expresi\u00f3n utilizada para englobar a un conjunto de fen\u00f3menos psicopatol\u00f3gicos caracterizados por miedo, ansiedad, angustia y preocupaci\u00f3n excesivas ante temas relacionados con la propia salud o la de los seres queridos. Tales reacciones emocionales se presentan de formas diversas en las personas y ante diferentes tipos de situaciones y est\u00edmulos. De este modo, muy frecuentemente los individuos experimentar\u00e1n ansiedad ante las propias sensaciones corporales; pero habr\u00e1 otros que reaccionen con malestar emocional ante noticias de personas enfermas o ante la sola exposici\u00f3n a informaci\u00f3n de tipo m\u00e9dica. La emocionalidad negativa elevada conduce invariablemente a intentos desadaptados de alivio, lo cual dar\u00e1 lugar a un malestar mayor a largo plazo; <strong>quedando el individuo entrampado en un espiral vicioso de preocupaci\u00f3n, ansiedad y conductas de evitaci\u00f3n<\/strong>. El cuadro puede completarse con miedo a la muerte, al sufrimiento o a los procedimientos m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La conceptualizaci\u00f3n de la Terapia Cognitivo Conductual respecto de la ansiedad ante la salud se asemeja a la de cualquier otro trastorno de ansiedad, de hecho, para muchos es lisa y llanamente un trastorno de ansiedad. Ve\u00e1moslo con un ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>Marta consulta porque seg\u00fan sus dichos <em>\u201cvive preocupada por su salud\u201d<\/em>, teme enfermarse o estar ya enferma y no saberlo. Si bien reconoce que su miedo es excesivo e irracional no puede evitar pensar todos los d\u00edas en que puede tener c\u00e1ncer o alguna otra enfermedad grave. De este modo, sensaciones o malestares f\u00edsicos menores y cotidianos, como un dolor de cabeza o una picaz\u00f3n excesiva, los interpreta como <em>\u201csignos de un tumor cerebral o un c\u00e1ncer de piel\u201d<\/em>. A fin de tranquilizarse, Marta consulta muy frecuentemente con m\u00e9dicos de diferentes especialidades y procura no escuchar la historia de otras personas que se enfermaron pues eso r\u00e1pidamente dispara su temor. De este modo, s\u00f3lo escucha lo que le dicen sus pocos m\u00e9dicos de confianza y su esposo, al cual frecuentemente le consulta acerca de la normalidad de ciertas sensaciones. As\u00ed, por ejemplo, le pregunta: <em>\u201choy me picaron un poco los ojos, yo estaba en la cocina\u2026 \u00bfvos qu\u00e9 cre\u00e9s? \u00bfpuede ser conjuntivitis o tal vez el calor y vapores de lo que cocinaba?\u201d<\/em>. Para asegurarse, pregunta varias veces lo mismo. Marta padece un trastorno de ansiedad ante la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>La conducta problema est\u00e1 constituida por la <strong>reacci\u00f3n frecuente, intensa y desproporcionada de miedo, ansiedad<\/strong>, la cual en el plano cognitivo se manifiesta con ideas tales como <em>\u201c\u00bfy si tengo c\u00e1ncer?\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los antecedentes de tales conductas son sensaciones o malestares f\u00edsicos normales que ella sobreinterpreta y catastrofiza; escuchar historias de otras personas que se enfermaron o simplemente escuchar informaci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las conductas de reaseguro consisten en visitar excesivamente a algunos m\u00e9dicos espec\u00edficos y preguntar reiteradas veces al esposo. Esto la tranquiliza moment\u00e1neamente pero a largo plazo <strong>mantiene el problema<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes se dedican a la Terapia Cognitivo Conductual, el ejemplo narrado arriba claramente se entiende como un breve inicio de un an\u00e1lisis funcional, del cual derivaremos el programa de tratamiento. No es claro si Marta califica dentro de un \u201cDesorden de S\u00edntomas Som\u00e1ticos\u201d o dentro de un \u201cDesorden de Ansiedad ante la Enfermedad\u201d; pero, en verdad, a los efectos pr\u00e1cticos del tratamiento esto no importa demasiado. Lo que s\u00ed importa es que el psic\u00f3logo lleve a cabo el adecuado an\u00e1lisis funcional y la formulaci\u00f3n cl\u00ednica del caso y desde ah\u00ed conduzca el tratamiento correspondiente, basado en el conocimiento de la psicolog\u00eda con fundamento emp\u00edrico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las etiquetas diagn\u00f3sticas son \u00fatiles por varios motivos. Uno, tal vez el objetivo que m\u00e1s eficazmente cumplen, tiene que ver con la comunicaci\u00f3n entre profesionales: todos sabemos de lo que hablamos cuando usamos un t\u00e9rmino definido en el DSM, esto es realmente de gran valor. A veces, las etiquetas diagn\u00f3sticas se\u00f1alan constructos adecuadamente validados, en cuyo caso nos brindan mucha informaci\u00f3n acerca de las clases de conductas-problema que encontraremos, las clases de antecedentes y clases consecuentes de las mismas, as\u00ed como de los procesos mediacionales patol\u00f3gicos. Este es muy probablemente el caso de la palabra Hipocondr\u00eda; respecto de \u201cDesorden de S\u00edntomas Som\u00e1ticos\u201d y de \u201cDesorden de Ansiedad ante la Enfermedad\u201d, las cosas a\u00fan est\u00e1n por verse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, nunca perderemos de vista el valor superlativo del an\u00e1lisis funcional, la formulaci\u00f3n cl\u00ednica ideogr\u00e1ficamente basada y enraizada en el v\u00ednculo terap\u00e9utico. Este \u00faltimo constituye un tema no menor en pacientes con ansiedad ante la salud, pues algunos de ellos se encuentran completamente convencidos de que est\u00e1n m\u00e9dicamente enfermos y que el psic\u00f3logo s\u00f3lo los har\u00e1 perder el tiempo. En tales casos, <strong>el trabajo motivacional previo resulta cr\u00edtico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En virtud de que estos \u201cDes\u00f3rdenes de Ansiedad ante la Salud\u201d han terminado siendo conceptualizados como \u201cde ansiedad\u201d, los procedimientos utilizados para su tratamiento se solapan mucho con los de otros Des\u00f3rdenes de Ansiedad. As\u00ed, el uso de la Discusi\u00f3n Cognitiva y su inseparable contracara de Experimentos Conductuales, as\u00ed como la Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de la Respuesta conforman parte del arsenal de t\u00e9cnicas m\u00e1s importantes. Ser\u00e1 esto el tema de alg\u00fan pr\u00f3ximo art\u00edculo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/el-miedo-a-las-enfermedades-y-la-ansiedad-ante-la-salud.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creemos y tememos estar enfermos Frecuentemente, recibimos pacientes cuyo motivo principal de consulta es el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1324,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,460],"tags":[35,459,156,151,264],"class_list":["post-1320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-46","tag-ansiedad","tag-ansiedad-ante-la-salud","tag-diagnostico","tag-dsm","tag-trastornos-de-ansiedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1320"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2581,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1320\/revisions\/2581"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}