{"id":141,"date":"2008-07-22T21:18:32","date_gmt":"2008-07-23T02:18:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=141"},"modified":"2022-08-26T00:39:37","modified_gmt":"2022-08-26T03:39:37","slug":"las-terapias-cognitivas-terapias-del-sentido-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/las-terapias-cognitivas-terapias-del-sentido-comun\/","title":{"rendered":"Las terapias cognitivas &#8211; terapias del sentido com\u00fan"},"content":{"rendered":"\n<p>Las dos versiones m\u00e1s difundidas de terapias cognitivas en nuestro medio, la Terapia Racional Emotiva Conductual de Albert Ellis y la Terapia Cognitiva de Aaron Beck, comparten el principio de la adecuaci\u00f3n del pensamiento a los hechos observables y verificables.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>As\u00ed, tanto el debate cient\u00edfico-filos\u00f3fico de Ellis como la discusi\u00f3n cognitiva de Beck suponen una contrastaci\u00f3n emp\u00edrica de las ideas del paciente. Ahora bien: \u00bfPor qu\u00e9 es esta una v\u00eda terap\u00e9utica? \u00bfCu\u00e1n efectiva resulta? Y si finalmente resulta efectiva, \u00bfc\u00f3mo lo logra? En otras palabras, \u00bfpor qu\u00e9 la adecuaci\u00f3n del pensamiento a los hechos verificables mejorar\u00eda el estado emocional de las personas? Por \u00faltimo, no menos relevante en un medio como el nuestro, \u00bfcu\u00e1l es el criterio de realidad tomado como v\u00e1lido? y \u00bfcu\u00e1n \u00e9ticamente correcto resulta ense\u00f1ar a los pacientes a adecuar su manera de pensar a \u00abla realidad consensuada\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>En una de sus primeras obras, Terapia Cognitiva y Des\u00f3rdenes Emocionales (1979) Aaron Beck discute c\u00f3mo la l\u00f3gica cotidiana de nuestro sentido com\u00fan se halla basada en la formulaci\u00f3n de un conocimiento emp\u00edrico acerca del mundo que nos rodea al tiempo que algunas desviaciones de ese sentido com\u00fan se relacionan directamente con algunos cuadros psicopatol\u00f3gicos. All\u00ed donde termina el sentido com\u00fan, afirma, comienza la terapia cognitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Beck describe al ser humano como un \u00abcient\u00edfico pr\u00e1ctico\u00bb en tanto hace observaciones, formula hip\u00f3tesis, las contrasta y eventualmente generaliza, de modo tal de que podr\u00e1 reaccionar mejor y m\u00e1s r\u00e1pidamente cuando se vea confrontado con situaciones y problemas similares.<\/p>\n\n\n\n<p>De alg\u00fan modo, el hombre utiliza el prototipo del m\u00e9todo experimental pero sin saberlo. En s\u00edntesis, la tesis b\u00e1sica de la argumentaci\u00f3n es que los seres humanos formulamos un pensamiento de base emp\u00edrica de manera espont\u00e1nea y natural. Al fin y al cabo, ello no podr\u00eda ser de otra forma.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el pensamiento, una de las tantas funciones que desempe\u00f1a nuestro cerebro, no escapa a las leyes generales de la evoluci\u00f3n y la selecci\u00f3n natural. As\u00ed como los picos de algunas aves han evolucionado para recoger comida del suelo, los cerebros de los humanos han evolucionado hasta formar una representaci\u00f3n simb\u00f3lica del entorno la cual puede ser almacenada en categor\u00edas generales y abstractas para recombinarse luego con los datos provenientes de nuevas experiencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto otorga a los seres humanos una gran flexibilidad de adaptaci\u00f3n y abre una ventana quiz\u00e1 ilimitada de posibilidades de creaci\u00f3n y soluci\u00f3n de problemas. Pero claro est\u00e1, en tanto y en cuanto ese pensamiento conserve alg\u00fan nivel de adecuaci\u00f3n a los datos de la experiencia. Desde las situaciones m\u00e1s simples hasta las m\u00e1s complejas, la vida cotidiana se halla plagada de ejemplos de pensamientos emp\u00edricos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, al cruzar una calle \u00abmiramos\u00bb el sem\u00e1foro y el sentido del tr\u00e1nsito pues nuestro pensamiento corroborado a trav\u00e9s de la vista nos protege de un accidente. A la hora de resolver un conflicto laboral, imaginamos distintas alternativas de acci\u00f3n, evaluamos cu\u00e1les pueden ser las reacciones de los otros, valoramos posibles p\u00e9rdidas y ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello supone haberse formado una idea de la conducta de los dem\u00e1s sobre la base de la interacci\u00f3n con ellos. Por tanto, no discutimos de la misma manera con un jefe que se muestra amable que con otro que se ha mostrado hostil.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, el manejo de las situaciones cotidianas conlleva un conocimiento f\u00e1ctico, basado en evidencias, de nuestro entorno. Ello nos permite operar eficazmente. A medida que nuestro pensamiento se aleja de las evidencias, m\u00e1s nos acercamos a la psicopatolog\u00eda. Los des\u00f3rdenes emocionales ilustran la contracara del sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, quien padece trastorno por p\u00e1nico interpreta que los latidos card\u00edacos apresurados auguran un infarto, quien presenta una fobia social cree que los dem\u00e1s piensan negativamente de \u00e9l, quien sufre de depresi\u00f3n interpreta un gesto de cari\u00f1o de un amigo bajo la idea de \u00absoy una carga, doy l\u00e1stima\u00bb. Todos estos pensamientos, claro est\u00e1, se hallan t\u00edpicamente lejos de las evidencias de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como la terapia cognitiva aspira a ser una intervenci\u00f3n con estatus cient\u00edfico, no se conforma s\u00f3lo con las historias de casos de los pacientes que consultan sino que tambi\u00e9n basa sus postulados en la investigaci\u00f3n experimental. En esta l\u00ednea, diversos estudios controlados han dejado claramente documentada la existencia de sesgos cognitivos en los distintos cuadros psicopatol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, las personas que padecen ansiedad patol\u00f3gica reconocer\u00e1n m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s exactamente una palabra de tono amenazante que una de tipo neutral; los pacientes depresivos recuperar\u00e1n de su memoria a largo plazo m\u00e1s f\u00e1cilmente y en mayor cantidad, experiencias desagradables. Si algunos des\u00f3rdenes emocionales surgen como consecuencia de un pensamiento alejado de las evidencias, entonces el tratamiento deber\u00e1 orientarse a corregir tales distorsiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed radica lo esencial de las terapias cognitivas. Tal como afirma Beck, \u00ab&#8230;el calificativo de distorsi\u00f3n de la realidad se justifica porque una evaluaci\u00f3n objetiva de la situaci\u00f3n contradice la del paciente&#8230;\u00bb El eje de la discusi\u00f3n cognitiva o del debate cient\u00edfico-filos\u00f3fico radica en tomar las cogniciones del paciente y someterlas a prueba emp\u00edrica. Para ello, rastreamos simplemente si existe o no evidencia acerca de los pensamientos del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy frecuentemente dise\u00f1amos tareas sencillas, denominadas experimentos conductuales, con el fin de poner a prueba las ideas. El objetivo, muy obvio, es que el paciente realice un aprendizaje a trav\u00e9s del cual adecue su pensamiento a las evidencias que el entorno le ofrece y se deshaga de las cogniciones que por no ser emp\u00edricamente adecuadas, lo conducen al malestar emocional y a conductas ineficaces y disfuncionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Retomando los ejemplos anteriores, el paciente con p\u00e1nico aprender\u00e1 que sus latidos card\u00edacos apresurados se deben a su ansiedad y no a una patolog\u00eda card\u00edaca que derivar\u00e1 en un infarto; el paciente con ansiedad social comprender\u00e1 que no puede acceder al pensamiento de los otros y que tan s\u00f3lo puede establecer relaciones sociales basando sus inferencias en las conductas observables de los dem\u00e1s; la persona depresiva decodificar\u00e1 un gesto de cari\u00f1o como tal, esto es, como que la otra persona lo aprecia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si las terapias cognitivas son eficaces, si logran mejorar la calidad de vida de las personas, ello se debe a que logran restablecer en alg\u00fan grado el sentido com\u00fan, vale decir, el simple h\u00e1bito de creer en aquello que podemos comprobar. Esto se encuentra en perfecta consonancia con los principios m\u00e1s fundamentales de la vida, vale decir, el desarrollo de caracter\u00edsticas que favorezcan la adaptaci\u00f3n de los organismos al ambiente. Asimismo, resulta culturalmente coherente pues respeta la l\u00f3gica b\u00e1sica del sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>No queremos responder expresamente la pregunta acerca de si la metodolog\u00eda descripta es \u00e9ticamente v\u00e1lida. Preferimos destacar que la aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la misma ha demostrado ser un abordaje efectivo para el tratamiento de la depresi\u00f3n, la ansiedad patol\u00f3gica, las dificultades vinculares entre miembros de una pareja, entre otros muchos t\u00f3picos abordados por las terapias cognitivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tiene el m\u00e9rito de ser muy bien aceptada por los pacientes, quienes suelen incorporarla con agrado y facilidad. Al fin y al cabo, s\u00f3lo se trata de formalizar y sistematizar algo que las personas hacemos de manera espont\u00e1nea, esto es, <strong>pensar con sentido com\u00fan<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Ariel Minici y Lic. Carmela Rivadeneira<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/las-terapias-cognitivas-terapias-del-sentido-comun.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las dos versiones m\u00e1s difundidas de terapias cognitivas en nuestro medio, la Terapia Racional Emotiva&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1017,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,419],"tags":[373,186,356,66],"class_list":["post-141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-15","tag-experimentos-conductuales","tag-tecnicas","tag-tecnicas-cognitivas","tag-terapia-cognitiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1856,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions\/1856"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}