{"id":1901,"date":"2022-09-15T10:05:00","date_gmt":"2022-09-15T13:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=1901"},"modified":"2024-06-30T22:13:17","modified_gmt":"2024-07-01T01:13:17","slug":"los-problemas-psicologicos-no-son-enfermedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/los-problemas-psicologicos-no-son-enfermedades\/","title":{"rendered":"Los problemas psicol\u00f3gicos no son enfermedades"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/3RTnu9jqeWYiSc4OZfw7kJ\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conceptualizaci\u00f3n de los problemas psicol\u00f3gicos desde la Terapia Cognitivo Conductual<\/h2>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1984, las investigaciones efectuadas con la tercera versi\u00f3n del DSM (la Biblia de la Psiquiatr\u00eda) estimaron que entre el 2 y el 4 % de la poblaci\u00f3n padec\u00eda a lo largo de su vida un Trastorno de Ansiedad. En el a\u00f1o 2003, nuevos estudios (de igual rigurosidad pero realizados con criterios de la cuarta versi\u00f3n del mismo manual) concluyeron que aproximadamente un 29 % de la poblaci\u00f3n sufr\u00eda un Trastorno de Ansiedad en alg\u00fan momento de su vida. \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 en estos 23 a\u00f1os? \u00bfSer\u00e1 que los problemas de ansiedad se multiplicaron por 10? Quiz\u00e1s&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, en el a\u00f1o 1973, el mismo manual hab\u00eda dejado de considerar a la homosexualidad una enfermedad. \u00bfPodr\u00edamos entonces afirmar que en ese momento entre el 5 y 10 % de la poblaci\u00f3n, es decir, millones de personas simplemente se curaron de esta \u201cenfermedad\u201d? Hay algo en estos n\u00fameros que no est\u00e1 bien.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Estructuralismo y funcionalismo en el concepto de enfermedad<\/h2>\n\n\n\n<p>La demarcaci\u00f3n de las enfermedades en el terreno m\u00e9dico\/biol\u00f3gico resulta mucho m\u00e1s sencilla que en el psicol\u00f3gico. En efecto, podemos identificar con relativa facilidad la funci\u00f3n biol\u00f3gica que un sistema determinado ha de ejecutar en el organismo; si tal funci\u00f3n no se cumple, o se logra parcial o defectuosamente, el sistema est\u00e1 enfermo. Este concepto es aplicable a todos los sistemas, desde los m\u00e1s min\u00fasculos (como las c\u00e9lulas o, incluso, los organelos como mitocondrias y ribosomas) hasta los grandes \u00f3rganos formados por m\u00faltiples tejidos (como un ri\u00f1\u00f3n o un pulm\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por ejemplo, la funci\u00f3n principal de los ri\u00f1ones consiste en el procesamiento de los l\u00edquidos y, con ello, la excreci\u00f3n de toxinas a trav\u00e9s de la micci\u00f3n. Si uno o ambos ri\u00f1ones no logran cumplimentar esta misi\u00f3n, el organismo no libera los l\u00edquidos, lo cual acarrea m\u00faltiples consecuencias negativas, graves, incluso la muerte. De este modo, se vuelve bastante evidente saber si un ri\u00f1\u00f3n se encuentra enfermo, esto es, cuando no procesa los l\u00edquidos. El mismo razonamiento se aplica a casi cualquier \u00f3rgano; vale decir, si no cumple su funci\u00f3n, est\u00e1 enfermo. Con una sola gran, muy gran excepci\u00f3n; nuestro elefante en el living, <strong>el cerebro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n del cerebro? Pensar, sentir, creer, recordar, interpretar al mundo, dar sentido, pero tambi\u00e9n defenderse de los microorganismos y jugar al f\u00fatbol. Cada una de las funciones de nuestro cerebro puede a su vez abrirse en un abanico de m\u00faltiples aristas. Recordar es traer a mi presente momentos de mi infancia, los tiernos y felices pero tambi\u00e9n los que me hacen sufrir. \u00bfEs el mismo proceso? Puedo pensar en el rostro de mi madre o en el concepto de salud mental, o en c\u00f3mo ser\u00e1n los miles de millones de planetas que hay en el universo, los cuales nunca conocer\u00e9 de modo directo; no obstante puedo imaginar que camino sobre alguno de ellos. Todas son funciones del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una funci\u00f3n de mi cerebro estar angustiado porque me han diagnosticado una enfermedad grave, as\u00ed como tambi\u00e9n lo es la angustia por una enfermedad grave que no tengo pero creo que alg\u00fan d\u00eda podr\u00eda desarrollar. Mi cerebro siente tristeza porque ha fallecido mi mascota al igual que porque creo que, luego de los 51 a\u00f1os que cumpl\u00ed, la vida ya no tiene sentido. Las tareas que lleva a cabo el cerebro son tan variadas y virtualmente infinitas que nadie dispone al d\u00eda de hoy de una lista exhaustiva de cu\u00e1ntas y dudosamente alguien la tenga al menos en el corto plazo. \u00bfC\u00f3mo saber entonces cu\u00e1ndo ha dejado de cumplir su funci\u00f3n y est\u00e1 enfermo?<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, lo que resulta relativamente simple de demarcar en cualquier sistema biol\u00f3gico (esto es, un \u00f3rgano est\u00e1 enfermo si no cumple bien su funci\u00f3n) se torna extremadamente complejo en relaci\u00f3n con el cerebro humano, pues \u00e9ste tiene m\u00faltiples funciones, muchas de las cuales no alcanzamos a\u00fan a entender y, menos a\u00fan, a saber cu\u00e1ndo han dejado de cumplimentarse correctamente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 implica esto para la psicolog\u00eda? En especial, <strong>\u00bfqu\u00e9 tiene esto que ver con la psicolog\u00eda cl\u00ednica y especialmente con la Terapia Cognitivo Conductual?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace muchos a\u00f1os y hasta la actualidad, han existido reiterados intentos de aplicar el modelo m\u00e9dico\/biol\u00f3gico a los problemas psicol\u00f3gicos. As\u00ed, desde una tal perspectiva, estos \u00faltimos se entienden como enfermedades m\u00e9dicas objetivables y clasificables, como si dependieran del fallo de un \u00f3rgano al ejercer su funci\u00f3n. De este modo, se espera que la enfermedad \u201cmental\u201d se manifieste con signos y s\u00edntomas distintivos, los cuales permitir\u00edan un diagn\u00f3stico un\u00edvoco, seguir\u00eda un curso, tendr\u00eda una evoluci\u00f3n, un pron\u00f3stico y un tratamiento. <strong>Es el estructuralismo aplicado a la psicopatolog\u00eda<\/strong>, representado m\u00e1ximamente en nuestros d\u00edas por dos manuales diagn\u00f3sticos: el <strong>DSM<\/strong> (Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Des\u00f3rdenes Mentales), publicado por la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana y la <strong>CIE<\/strong> (Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades), de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (O.M.S.), aunque este \u00faltimo no se refiere s\u00f3lo a los problemas mentales.<\/p>\n\n\n\n<p>El estructuralismo aplicado a la psicolog\u00eda, y en especial a la psicopatolog\u00eda, asume la existencia de atributos (o estructuras) subyacentes relativamente invariables, las cuales poseen un rol causal respecto de los fen\u00f3menos observables. Las observaciones efectuadas de la conducta son, por ende, comprendidas como indicadores de las estructuras ocultas que no son visibles directamente. En este paradigma filos\u00f3fico se enmarca gran parte de la historia de la Psicolog\u00eda, incluido el Psicoan\u00e1lisis y la tradici\u00f3n psiqui\u00e1trica que lo continu\u00f3 en las diferentes versiones del DSM. Este manual mostr\u00f3 la influencia evidente del Psicoan\u00e1lisis hasta al menos su tercera versi\u00f3n, cuando se hablaba a\u00fan de psiconeurosis. La decadencia del enfoque psicodin\u00e1mico forz\u00f3 la conversi\u00f3n de gran parte del vocabulario, pero no cambi\u00f3 la filosof\u00eda de base: el modelo m\u00e9dico estructuralista. As\u00ed, se asume que existen enfermedades psicol\u00f3gicas latentes, no directamente observables, las cuales se manifiestan a trav\u00e9s de s\u00edntomas y signos. En esta \u00f3ptica existe, por ejemplo, la Fobia Social como entidad latente en algunas personas; ella se exhibe con sentimientos de ansiedad y miedo en las interacciones sociales y, por consecuencia, conductas de evitaci\u00f3n. O del mismo modo existe la Depresi\u00f3n, un ente que se encuentra en el sujeto, como elemento subyacente, el cual se expresa en tristeza, pensamientos rumiantes de culpa y desvalorizaci\u00f3n, falta de energ\u00eda, entre otros. Pero ni el miedo de la persona con Fobia Social ni la tristeza del paciente depresivo son el problema, sino que son s\u00edntomas del problema; de la entidad subyacente que se llama Fobia Social o Depresi\u00f3n, respectivamente en estos casos. Al igual que en una enfermedad infecciosa, donde la fiebre no es el problema sino el s\u00edntoma, en los trastornos psicol\u00f3gicos los comportamientos desadaptativos no son otra cosa m\u00e1s que esto: s\u00edntomas de la entidad latente, la cual en s\u00ed es el verdadero problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que el modelo anterior ha recibido duras cr\u00edticas, las cuales no podemos m\u00e1s que mencionar ac\u00e1 muy resumidamente.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>No hay pruebas de las entidades latentes m\u00e1s que los mismos comportamientos que se utilizan para deducirlas<\/strong>, con lo cual f\u00e1cilmente caemos en un razonamiento circular. En otras palabras, la presencia de las estructuras subyacentes se infiere de los comportamientos pero luego son esas estructuras las que se usan para explicar la causa de los comportamientos. Por ejemplo, un paciente var\u00f3n con TOC homosexual se siente angustiado cuando se saluda con un beso con sus amigos del mismo sexo, diremos que la causa de este s\u00edntoma es que padece un TOC. \u00bfY c\u00f3mo sabemos que tiene un TOC? Porque experimenta angustia al saludar a sus amigos varones con un beso, entre otros comportamientos similares.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>No se ha logrado ni lejanamente generar una n\u00f3mina exhaustiva de las posibles entidades subyacentes que provocan los s\u00edntomas<\/strong>. El intento ha terminado por listar cada vez m\u00e1s y m\u00e1s entidades, es decir, trastornos, y vincularlos con comportamientos problem\u00e1ticos. No sabemos d\u00f3nde finalizar\u00e1 este inventario de s\u00edndromes. El manual se vuelve realmente m\u00e1s abarcador, pero tambi\u00e9n a su vez cada vez menos espec\u00edfico. Hoy casi todo el mundo cumple alg\u00fan criterio de los ah\u00ed incluidos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>No hay una relaci\u00f3n de especificidad entre los s\u00edntomas y las entidades latentes<\/strong>, casi nunca. Vale decir, los mismos comportamientos problema remiten frecuentemente a diferentes estructuras y las mismas estructuras suelen dar conductas desiguales. De este modo, alguien padece Trastorno de P\u00e1nico porque siente mareo, sensaci\u00f3n de irrealidad, sofocaci\u00f3n, calor y teme morir de un ACV. Otro sujeto experimenta taquicardia, sudoraci\u00f3n, dolor en el pecho, temblor en las extremidades y teme morir de un infarto; es decir, s\u00edntomas completamente diferentes, pero reciben igual diagn\u00f3stico; ambos presentan un Trastorno de P\u00e1nico.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Existe una amplia superposici\u00f3n de comportamientos, con una distribuci\u00f3n muy heterog\u00e9nea a la cual no se ha podido dar orden m\u00e1s que enumerando otras estructuras que se superponen. Esto es <strong>la comorbilidad<\/strong>, <strong>uno de los problemas m\u00e1s serios que afronta el modelo<\/strong>. Si diferentes entidades psicopatol\u00f3gicas produjesen los s\u00edntomas puntuales observables en la conducta, entonces asistir\u00edamos a la aparici\u00f3n m\u00e1s frecuente de los sindromes m\u00e1s puros. No habr\u00eda raz\u00f3n alguna por la cual, por ejemplo, quien padece una Fobia Social tambi\u00e9n tiene alta probabilidad de padecer Trastorno de P\u00e1nico y Depresi\u00f3n. Pero ya sabemos que esto no es lo que sucede. La comorbilidad constituye la regla y no la excepci\u00f3n. El caso de los Trastornos de la Personalidad se revela como el m\u00e1s elocuente. En efecto, casi ning\u00fan paciente recibe un solo diagn\u00f3stico de Trastorno de la Personalidad a excepci\u00f3n del subtipo TOC de la Personalidad. En los otros casos, cuando se tiene uno de ellos, tambi\u00e9n se cumplen los criterios de al menos dos o m\u00e1s en la mayor\u00eda de los pacientes.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La serie de cr\u00edticas a la aproximaci\u00f3n estructuralista que el DSM representa podr\u00eda seguir, nos hemos limitado a las m\u00e1s importantes. \u00bfQu\u00e9 hacemos entonces con este manual? En verdad, \u00bfsirve para algo? Seguramente que ha logrado mejorar la comunicaci\u00f3n (una de las misiones principales para las cuales fue creado) aunque, para muchos, tambi\u00e9n esta meta la ha alcanzado a medias. En verdad hay psic\u00f3logos de mucho renombre para los cuales el DSM no sirve literalmente para nada y deber\u00eda simplemente abandonarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros no creemos esto. Si bien no ha conseguido su objetivo final y todo parece indicar que nunca lo har\u00e1, s\u00ed se han alcanzado algunas metas importantes a partir del mismo. Por un lado, se ha unificado mucho el vocabulario y se ha progresado no tanto en la precisi\u00f3n diagn\u00f3stica pero s\u00ed en el acuerdo acerca de c\u00f3mo llamar a ciertas entidades, las cuales no existen en el mundo real, pero s\u00ed en las mentes de quienes usamos las palabras. Vale la pena recordarlo, <strong>el uso consensuado de un conjunto de t\u00e9rminos no es poca cosa en ning\u00fan campo cient\u00edfico<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la psicopatolog\u00eda, ello ha permitido la realizaci\u00f3n de grandes experimentos, con muchos pacientes con un diagn\u00f3stico igual (o al menos, denominado igual), a los cuales se les aplica un mismo tratamiento y se los compara con otro grupo, el control, el cual no recibe tratamiento. Este paradigma de estudio denominado de \u201cEnsayos Cl\u00ednicos Aleatorizados\u201d pretende describir protocolos terap\u00e9uticos espec\u00edficos para sindromes determinados, dentro de una l\u00f3gica muy propia de la validaci\u00f3n de tratamientos m\u00e9dicos, especialmente farmacol\u00f3gicos. Ha dominado la investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica de terapias basadas en evidencia durante al menos unos 30 a\u00f1os, entre 1980 y 2010 aproximadamente. <\/p>\n\n\n\n<p>Una tal aproximaci\u00f3n s\u00f3lo resulta viable a partir de cierta precisi\u00f3n y acuerdo diagn\u00f3stico as\u00ed como del uso de un lenguaje consensuado, todo lo cual el DSM ha hecho posible. Aunque, a decir verdad, tambi\u00e9n este dispositivo de investigaci\u00f3n ha sido puesto en tela de juicio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El aporte de la Terapia Cognitivo Conductual<\/h2>\n\n\n\n<p>El intento de dise\u00f1ar protocolos de tratamiento espec\u00edficos, manualizados incluso paso a paso, para sindromes determinados se ha nutrido principalmente de los procedimientos de la Terapia Cognitivo Conductual. Dado que era y sigue siendo <strong>el enfoque con m\u00e1s raigambre cient\u00edfica<\/strong>, sus t\u00e9cnicas siempre resultaban la primera l\u00ednea de elecci\u00f3n. As\u00ed las cosas, la TCC recibi\u00f3 un fuerte incentivo para su desarrollo y diseminaci\u00f3n, aunque la filosof\u00eda b\u00e1sica del paradigma de investigaci\u00f3n de Ensayos Cl\u00ednicos Aleatorizados no fuera la misma en la que se sustenta la TCC. De hecho, con este tipo de investigaci\u00f3n s\u00ed qued\u00f3 claro que, en su conjunto, los procedimientos t\u00e9cnicos aplicados eran eficaces, pero poco se aport\u00f3 al conocimiento de cu\u00e1les eran los mecanismos involucrados en el cambio conductual. Digamos que se ha logrado saber que un conjunto de procedimientos aplicados en tal o cual orden resultan efectivos para aliviar tal o cual s\u00edndrome, pero desconocemos la causa de ello, o cu\u00e1nto aporta cada componente del tratamiento a la eficacia final. Una de las preguntas fundamentales de la tradici\u00f3n de la TCC queda sin ninguna respuesta: \u00bfQu\u00e9 tratamiento, por qui\u00e9n, es m\u00e1s efectivo para este individuo con este problema espec\u00edfico, y bajo qu\u00e9 conjunto de circunstancias, y c\u00f3mo se produce?<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos remarcado en varias oportunidades, <strong>el an\u00e1lisis funcional de la conducta constituye uno de los procesos m\u00e1s distintivos de la evaluaci\u00f3n e intervenci\u00f3n en Terapia Cognitivo Conductual<\/strong>. Volveremos enseguida sobre este concepto, central en la presente discusi\u00f3n. Por ahora, digamos que algunos psic\u00f3logos de la TCC reconocen en el DSM un punto de partida para facilitar el an\u00e1lisis funcional, pues consideran que en este manual se describen agrupaciones topogr\u00e1ficas de comportamientos covariantes. En otras palabras, el DSM contendr\u00eda una suerte de dec\u00e1logo de conductas que frecuentemente aparecen y var\u00edan juntas, controladas asimismo por factores ambientales tambi\u00e9n estad\u00edsticamente comunes. Si bien siempre se remarca que las categor\u00edas poseen una gran heterogeneidad, se entiende que ellas describen comportamientos-problema t\u00edpicos, a veces incluso con antecedentes y consecuentes tambi\u00e9n comunes. De este modo, el DSM se convertir\u00eda en un buen punto de partida, tornando a sus categor\u00edas como orientativas para la construcci\u00f3n del an\u00e1lisis funcional.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hoy conocemos como Terapia Cognitivo Conductual naci\u00f3 y se constituy\u00f3 como un paradigma aplicado en la confluencia de diversas vertientes que enfatizaron la relaci\u00f3n del individuo con su entorno. De este modo, en lugar de preguntarse por las entidades latentes inobservables que daban lugar a la conducta, los psic\u00f3logos de esta orientaci\u00f3n han puesto el acento en c\u00f3mo el comportamiento es una funci\u00f3n del ambiente y viceversa, c\u00f3mo el ambiente resulta tambi\u00e9n una funci\u00f3n de la conducta. Vale decir, la tradici\u00f3n de la TCC otorga gran importancia a las relaciones observadas entre las conductas y el entorno, procurando establecer leyes que describan a las mismas y, por ende, permitan la predicci\u00f3n y el control. <strong>Esto es el funcionalismo en psicolog\u00eda y psicopatolog\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El funcionalismo<\/h2>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n filos\u00f3fica del funcionalismo remarca, como f\u00e1cilmente se deduce de su mismo nombre, la funci\u00f3n, el rol, el papel que un determinado objeto estudiado desempe\u00f1a en su ambiente. Uno de los mejores ejemplos de explicaci\u00f3n funcional es la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n por selecci\u00f3n natural propuesta inicialmente por Darwin, la cual se considera en la actualidad un marco de entendimiento general para cualquier disciplina que estudie objetos vivos, incluida, por supuesto, la Psicolog\u00eda. Se trata de un an\u00e1lisis de c\u00f3mo los organismos cambian en concordancia con la transformaci\u00f3n de su entorno. <\/p>\n\n\n\n<p>Skinner, uno de los padres del modelo y seguramente uno de los psic\u00f3logos m\u00e1s importantes de la historia, describi\u00f3 tres grandes fuentes del comportamiento: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Primero, la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, que dota al organismo con un conjunto de reflejos b\u00e1sicos heredados tras millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n de la vida. <\/li>\n\n\n\n<li>En segundo lugar, la evoluci\u00f3n de las operantes comportamentales a lo largo de la vida de un organismo, algunas de las cuales se tornan m\u00e1s probables que otras a partir de las consecuencias que le siguen; en otras palabras, en neta interacci\u00f3n con el ambiente. <\/li>\n\n\n\n<li>Finalmente, Skinner reconoce a la evoluci\u00f3n cultural como tercera fuente del cambio conductual. Esta \u00faltima incluye agencias institucionales formales o informales que determinan qu\u00e9 comportamientos son aceptables y, por ende, reforzados.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Desde una perspectiva funcional no importa tanto el sustento f\u00edsico del objeto estudiado sino la relaci\u00f3n entablada con el entorno<\/strong>. As\u00ed, una cuchara es una cuchara si puede usarse para servir la sopa, independientemente de si est\u00e1 hecha de acero o madera; lo que le da su esencia de ser cuchara es la capacidad de juntar una peque\u00f1a porci\u00f3n de un l\u00edquido del plato. Ahora bien, estamos ac\u00e1 hablando de un objeto inerte pero dise\u00f1ado por seres humanos con un prop\u00f3sito. En la naturaleza, los entes sin vida no tienen un papel ni un dise\u00f1ador, no al menos desde un punto de vista cient\u00edfico. De ah\u00ed que si deseamos comprender las diferentes formaciones rocosas que existen en nuestro planeta, hace falta prestar atenci\u00f3n a los procesos de formaci\u00f3n geol\u00f3gica, echando mano de disciplinas como la qu\u00edmica y la f\u00edsica. Pero no tiene mucho sentido preguntarnos por la funci\u00f3n de una roca, pues ellas no tienen intenciones ni nadie las puso en su lugar para nada; est\u00e1n ah\u00ed por eventos azarosos de la formaci\u00f3n de nuestro planeta, no para o porque cumplen ning\u00fan papel. Justamente, aqu\u00ed radica una de las transiciones fundamentales en el tipo de explicaci\u00f3n que precisamos al pasar al plano de las entidades vivas. <\/p>\n\n\n\n<p>Al tratar de entender cualquier rasgo de cualquier organismo vivo, debemos preguntarnos qu\u00e9 funci\u00f3n desempe\u00f1a el mismo en su ambiente. Como, por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 los seres humanos no captamos la luz ultravioleta y las abejas s\u00ed? o, \u00bfpor qu\u00e9 los murci\u00e9lagos poseen un sonar para moverse durante la noche y los humanos no? Cada uno de estos, como de los innumerables rasgos que componen el abanico de la vida, tienen una funci\u00f3n: las abejas se alimentan del n\u00e9ctar de las flores, las cuales se detectan m\u00e1s f\u00e1cilmente si se percibe la luz ultravioleta, los murci\u00e9lagos son animales nocturnos, un sonar resulta m\u00e1s eficiente que el uso de \u00f3rganos que capten la luz. As\u00ed, desde una perspectiva funcional, los fen\u00f3menos se entienden en relaci\u00f3n con su entorno, con el rol, papel o funci\u00f3n que establecen con el ambiente. Veamos ahora algunos ejemplos humanos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-lista-sin-bala wp-block-list\">\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 nuestras pupilas se dilatan o contraen? Esto es una reacci\u00f3n a la cantidad de luz en el ambiente. Un ojo con esta caracter\u00edstica se halla mejor equipado para brindar al cerebro informaci\u00f3n tanto de d\u00eda como de noche.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 la piel de los seres humanos tiene diferentes colores? Ello representa una adaptaci\u00f3n a los diferentes sitios del planeta en los cuales nos hemos instalado. Las zonas con menos cantidad de rayos solares favorecieron una pigmentaci\u00f3n m\u00e1s clara que pueda absorber m\u00e1s y mejor la luz y viceversa.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 no tenemos pelo en todo el cuerpo, como la mayor\u00eda de los otros mam\u00edferos? La p\u00e9rdida del pelo mejora la capacidad de enfriamiento del sistema y ello permite desplazarse por m\u00e1s tiempo, sin parar, por largas distancias.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 los seres humanos temen m\u00e1s f\u00e1cilmente a las alturas, espacios cerrados o las aguas profundas que a las llaves de luz y autos a gran velocidad? Pues en nuestro ambiente ancestral, los primeros funcionaron como una amenaza real y los segundos, no; ni siquiera exist\u00edan.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 nos dan asco las heces o los fluidos corporales de otros? Esto disminuye la probabilidad de contraer infecciones.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 un rostro enojado nos dispara f\u00e1cilmente reacciones de temor y uno feliz, sentimientos de empat\u00eda? El primero es una se\u00f1al de que podemos ser agredidos, mientras que el segundo indica que seremos bien recibidos por la otra persona.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Y en esta l\u00ednea, funcional, es como pensamos las patolog\u00edas desde el enfoque de la TCC. Vale decir, nos preguntamos <strong>cu\u00e1les son las funciones que los comportamientos bajo an\u00e1lisis cumplen en un ambiente determinado<\/strong>. En gran medida, esto supone que las conductas problema siguen las mismas leyes que las conductas sanas. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por ejemplo; al ser despedido del trabajo, una persona pierde una gran n\u00famero de reforzadores positivos. Ello acarrea sentimientos de tristeza y pensamientos de desvalorizaci\u00f3n que disminuyen la cantidad de conductas sanas tambi\u00e9n en otros ambientes. El sujeto se a\u00edsla socialmente, pasa horas quieto en su cama, deja de hacer actividad f\u00edsica, todo lo cual trae aparejado una nueva merma de reforzadores positivos. \u00bfEs esto una depresi\u00f3n? S\u00ed, pero ella es la disminuci\u00f3n de la conducta adaptativa acarreada por la p\u00e9rdida de reforzadores y los pensamientos negativos, lo cual genera un c\u00edrculo vicioso de m\u00e1s aislamiento y menos reforzadores positivos. Vale decir, la depresi\u00f3n se entiende como <strong>la interrelaci\u00f3n de la conducta con su entorno<\/strong>, <strong>no como una entidad latente que se manifiesta en las conductas<\/strong>. Dicho de otro modo, la depresi\u00f3n es la conducta motora y cognitiva en relaci\u00f3n con este ambiente particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos otro ejemplo. Carlos, casado, con dos hijos. \u00c9l y su esposa trabajan; con el ingreso de ambos la familia tiene suficiente dinero para vivir c\u00f3modamente. No obstante, Carlos se preocupa: <em>\u201cy si yo pierdo el trabajo\u2026o ella\u2026c\u00f3mo hacemos\u2026tenemos que estar preparados\u201d<\/em>. Estas cogniciones generan angustia, la cual Carlos alivia pensando que han logrado juntar ahorros como para vivir m\u00e1s de un a\u00f1o entero sin trabajar. Se sienta frente a su computadora, revisa un presupuesto, suma todos sus ahorros y calcula nuevamente cu\u00e1nto podr\u00eda sostenerse la familia sin que ninguno de los dos trabaje. Estas cuentas las ha hecho cientos de veces, por supuesto, siempre con el mismo resultado. En ocasiones, verifica incluso una caja en la que guarda el dinero, y cuenta nuevamente los mismo billetes que ya cont\u00f3 infinidad de veces. En sus propias palabras <em>\u201csiento que eso me tranquiliza\u201d<\/em>. \u00bfQu\u00e9 padece Carlos? Un Trastorno de Ansiedad Generalizada, dir\u00edamos con la clasificaci\u00f3n nosol\u00f3gica actual. Ahora bien, desde un punto de vista funcional, entendemos que Carlos presenta una reacci\u00f3n de ansiedad condicionada a ciertos est\u00edmulos ambientales y a algunas im\u00e1genes catastr\u00f3ficas de pobreza (algo que \u00e9l s\u00ed ha vivido en su infancia, aunque no necesariamente esto justifica su comportamiento). La ansiedad derivada de estos est\u00edmulos condicionados se alivia haciendo c\u00e1lculos de dinero, repasando una y otra vez un presupuesto y contando f\u00edsicamente los billetes. Estas \u00faltimas son conductas de evitaci\u00f3n y escape, las cuales, si bien aplacan por un lapso la reacci\u00f3n de temor, terminan por perpetuarla a largo plazo pues interfieren con el natural mecanismo de extinci\u00f3n. Por otro lado, con el tiempo y con la reiteraci\u00f3n de este mismo patr\u00f3n, se fortalecen metacogniciones favorables hacia la preocupaci\u00f3n; una valoraci\u00f3n positiva que se traducir\u00eda en algo as\u00ed como <em>\u201cestamos bien, no somos pobres, porque yo me preocup\u00e9\u201d<\/em>. Otra vez, no habr\u00eda problema en llamar a esto Trastorno de Ansiedad, pero <strong>no se trata de una entidad latente que se manifiesta en las conductas<\/strong> sino que el Trastorno de Ansiedad son <strong>las conductas en relaciones con el ambiente<\/strong>. Vale decir, el trastorno es la preocupaci\u00f3n, las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas, el hacer los c\u00e1lculos de dinero m\u00e1s de cien veces, la ansiedad subjetivamente experimentada y el alivio que se siente al contar los billetes, el decirse \u201c<em>qu\u00e9 bueno que me preocupo porque gracias a esto estamos bien\u201d<\/em>. En s\u00edntesis, el trastorno es este conjunto de conductas en estos ambientes puntuales junto con la trama de relaciones que cobra forma entre los diversos elementos.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, desde el punto de vista de la TCC, las conductas problema en un entorno particular constituyen la unidad de an\u00e1lisis; sin suponer que nada de esto es el producto de alg\u00fan constructo latente inobservable. De ah\u00ed que, en t\u00e9rminos concretos, el cl\u00ednico orientado en TCC indagar\u00e1 las conductas problema y luego tratar\u00e1 de obtener informaci\u00f3n acerca del ambiente actual y pasado a fin de trazar las relaciones funcionales que las conductas bajo an\u00e1lisis entablan con factores de mantenimiento. <strong>A esta intervenci\u00f3n se la conoce como formulaci\u00f3n del an\u00e1lisis funcional, y es el coraz\u00f3n de la evaluaci\u00f3n conductual<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n an\u00e1lisis funcional de la conducta halla sus ra\u00edces en los trabajos de Skinner a mediados del siglo pasado, quien remarca el estudio del comportamiento en su contexto hist\u00f3rico y situacional. En sentido estricto inicial, la expresi\u00f3n refiere a la triple relaci\u00f3n de contingencia que una conducta establece con sus antecedentes y sus consecuentes. No obstante, con el paso del tiempo, la expresi\u00f3n an\u00e1lisis funcional ha expandido su significado para incluir la identificaci\u00f3n de las variables importantes, causales, manipulables, vinculadas a determinadas conductas objetivo en un paciente en particular. De este modo, los an\u00e1lisis funcionales reales efectuados por cl\u00ednicos actuales de la TCC suelen contener la definici\u00f3n de las conductas en varios planos de respuesta y una pluralidad de factores explicativos, entre los cuales se destacan las variables del procesamiento de informaci\u00f3n tales como pensamientos autom\u00e1ticos, creencias, esquemas y metacogniciones, rasgos de personalidad, habilidades sociales, habilidades de afrontamiento y soluci\u00f3n de problemas; aparte de los no menos importantes antecedentes y consecuentes de la conducta. En la b\u00fasqueda de los factores explicativos, el terapeuta echa mano del conocimiento aportado por la psicolog\u00eda y las disciplinas relacionadas, a fin de formular las hip\u00f3tesis del caso. Esto es, y como nos gusta decir, la TCC se nutre de la ciencia, hallando de este modo su identidad en una metodolog\u00eda. M\u00e1s que un marco te\u00f3rico o una escuela de psicolog\u00eda, <strong>la TCC constituye un enfoque aplicado al cambio conductual<\/strong> de la psicolog\u00eda cient\u00edfica. El m\u00e9todo cient\u00edfico atraviesa todo el modelo, desde la formulaci\u00f3n misma del conocimiento hasta el modus operandi que los cl\u00ednicos adoptamos en nuestras intervenciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n y s\u00edntesis<\/h2>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1, con el tiempo, dispondremos de alg\u00fan sistema superador para la clasificaci\u00f3n de los problemas mentales, uno que no adolezca de las limitaciones expuestas al tiempo que dirima las diferencias entre diversas aproximaciones. Uno que sirva para clasificar de forma m\u00e1s inequ\u00edvoca y exhaustiva a los pacientes pero que tambi\u00e9n nos oriente hacia los tratamientos probablemente eficaces. Hoy el DSM s\u00f3lo cumple parcialmente una tal funci\u00f3n. Se ha mejorado la comunicaci\u00f3n efectiva entre profesionales pero las categor\u00edas, en un aumento constante con cada edici\u00f3n y progresivamente m\u00e1s inclusivas, terminan por dar que casi todos tenemos alg\u00fan trastorno mental. Ello resulta muy cuestionable \u00bfCu\u00e1l es la utilidad de un sistema diagn\u00f3stico que incluye a casi todos los individuos, dando categor\u00edas similares y superpuestas para problem\u00e1ticas a veces bastante diferentes?<\/p>\n\n\n\n<p>Existen intentos importantes para resolver las dificultades planteadas. Uno de ellos se denomina RdoC, lo que en castellano significa \u201cCriterios de Dominio de Investigaci\u00f3n\u201d. Un segundo desarrollo muy prometedor se conoce hoy como \u201cTerapia Basada en Procesos\u201d. Este \u00faltimo enfoque recupera el valor del an\u00e1lisis funcional propio de la TCC y enfatiza la atenci\u00f3n a los procesos psicol\u00f3gicos b\u00e1sicos involucrados en las t\u00e9cnicas que operan el cambio terap\u00e9utico. As\u00ed, se aleja del paradigma estructuralista y las escuelas de psicolog\u00eda para ubicarse dentro del funcionalismo propio de la TCC, pero centr\u00e1ndose en los mecanismos b\u00e1sicos del cambio conductual. La aproximaci\u00f3n pretende de esta forma dar unidad a la pluralidad de enfoques terap\u00e9uticos que se han desarrollado desde la TCC en los \u00faltimos a\u00f1os. Si la propuesta progresa, vertientes como las Terapias Contextuales, Terapia Anal\u00edtico Funcional, Terapia Dial\u00e9ctica Comportamental, Terapia Cognitiva, Terapia Metacognitiva y la misma Terapia Cognitivo Conductual, se unir\u00e1n en un \u00fanico paradigma, Terapia Psicol\u00f3gica Basada en Procesos. La intervenci\u00f3n concreta depender\u00e1 del an\u00e1lisis funcional, la formulaci\u00f3n individualizada del caso por caso y la objetivaci\u00f3n de los procesos y mecanismos intervinientes en el cambio conductual.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera sea el desenlace de esta corriente, est\u00e1 claro que los problemas psicol\u00f3gicos habr\u00e1n de ser tratados como problemas de conductas disfuncionales en interacciones con ambientes espec\u00edficos y no como entidades latentes enfermas. La l\u00f3gica de la enfermedad m\u00e9dica, basada en el fallo de un \u00f3rgano para cumplir su funci\u00f3n, no puede simplemente extrapolarse a los fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos, ello acarrea m\u00e1s complicaciones que soluciones. En virtud de lo expuesto es que los problemas psicol\u00f3gicos no deber\u00edan conceptuarse como enfermedades categ\u00f3ricas sino como disfunciones relativas, es decir, comportamientos desadaptativos en contextos definidos. As\u00ed pues, <strong>los problemas psicol\u00f3gicos no son enfermedades, sino comportamientos disfuncionales al contexto<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/los-problemas-psicologicos-no-son-enfermedades.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conceptualizaci\u00f3n de los problemas psicol\u00f3gicos desde la Terapia Cognitivo Conductual En el a\u00f1o 1984, las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1905,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,470],"tags":[284,156,151,283,402,359,201],"class_list":["post-1901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discusion-y-critica","category-revista-51","tag-analisis-funcional","tag-diagnostico","tag-dsm","tag-evaluacion","tag-psicopatologia","tag-psiquiatria","tag-terapias-de-tercera-generacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1901"}],"version-history":[{"count":47,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2591,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions\/2591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}