{"id":1970,"date":"2022-11-25T00:05:00","date_gmt":"2022-11-25T03:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=1970"},"modified":"2024-06-30T22:18:30","modified_gmt":"2024-07-01T01:18:30","slug":"emociones-que-son-y-que-las-dispara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/emociones-que-son-y-que-las-dispara\/","title":{"rendered":"Emociones: \u00bfqu\u00e9 son y qu\u00e9 las dispara?"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/3quHHHPeuJjGRLIQ3vDokS\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Desde sus or\u00edgenes evolutivos hacia los estados de metaconsciencia<\/h2>\n\n\n\n<p>Emoci\u00f3n es seguramente una de las palabras m\u00e1s utilizadas por los psic\u00f3logos y otros profesionales de ciencias humanas, as\u00ed como tambi\u00e9n por la gente en general. Todos hablamos de emociones y de alg\u00fan modo sabemos gruesamente a qu\u00e9 nos referimos. \u00bfSer\u00e1 porque todos las experimentamos? Seguramente s\u00ed, en parte. Pero la experiencia emocional de cada ser humano resulta <strong>un evento subjetivo<\/strong>, s\u00f3lo accesible a la propia consciencia. \u00bfPodemos entonces hacer una ciencia objetiva de las emociones? Cada persona ha experimentado el amor, el miedo, los celos y el enojo; de ah\u00ed que todos nos damos una idea f\u00e1cil y r\u00e1pida de lo que nuestro compa\u00f1ero de trabajo pretende transmitirnos cuando nos dice una frase como: <em>\u201cestuve muy angustiado anoche porque mi hijo no me contestaba el tel\u00e9fono\u201d<\/em>. Sin embargo, si otra persona nos afirma ma\u00f1ana exactamente la misma frase: <em>\u201cestuve muy angustiado anoche porque mi hijo no me contestaba el tel\u00e9fono\u201d<\/em>, \u00bfsu experiencia subjetiva es la misma? \u00bfY qu\u00e9 tal si esa frase me la dice mi ex pareja sobre su hijo, que tambi\u00e9n es m\u00edo?<\/p>\n\n\n\n<p>La lista de preguntas sobre las emociones f\u00e1cilmente se multiplica al infinito. \u00bfCu\u00e1ntas emociones hay? \u00bfCu\u00e1les son? \u00bfTodos las experimentamos igual? \u00bfSe pueden experimentar varios estados emocionales en simult\u00e1neo? \u00bfHay personas que son incapaces de sentir algunas o todas las emociones? \u00bfPor qu\u00e9 y para qu\u00e9 existen? <strong>\u00bfSe pueden controlar las emociones?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo es uno de los interrogantes que a la psicolog\u00eda compete responder, uno que mucha gente formula al terapeuta. En efecto, casi todas las veces en que un paciente le pide ayuda a un psic\u00f3logo, los motivos principales radican en alguna forma de malestar emocional. De ah\u00ed la relevancia de este tema para la Terapia Cognitivo Conductual (TCC).<\/p>\n\n\n\n<p>De entre los miles de interrogantes posibles sobre las emociones, hoy optaremos por un recorrido que se enfoque en las clases de est\u00edmulos que las disparan. De este modo, luego de conceptualizar a las emociones como <strong>s\u00faper-respuestas complejas<\/strong>, recorremos los tipos de eventos que pueden desencadenarlas; desde los m\u00e1s primitivos compartidos por otras especies hasta los procesos de metaconsciencia exclusivamente humanos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 son las emociones?<\/h3>\n\n\n\n<p>En primer lugar, las emociones son respuestas de los organismos, para nada exclusivas de los seres humanos. M\u00e1s bien al contrario, existe un c\u00famulo de evidencia que apoya claramente la idea de que otras especies tambi\u00e9n experimentan estados emocionales, como cualquier due\u00f1o de mascota puede testificar. Entonces, son respuestas o reacciones del organismo, pero con esto no basta. De hecho, los organismos tenemos muchas respuestas, infinidad, a las cuales no caracterizar\u00edamos como emociones. Tomar un l\u00e1piz para escribir el nombre de una pel\u00edcula, beber un sorbo de caf\u00e9, lavarse las manos son tambi\u00e9n respuestas pero no emociones. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez lo que mejor caracteriza a las emociones radica en que constituyen <strong>patrones complejos y prepotentes<\/strong>. Complejos porque involucran m\u00faltiples sistemas, mecanismos y niveles de respuesta; prepotentes porque, de alg\u00fan modo, toman el control del funcionamiento general del individuo. Las emociones son s\u00faper-programas, una suerte de mega-aplicaciones que posee nuestro cerebro. Estas, una vez activadas, reorganizan el funcionamiento general del todo el sistema. Ve\u00e1moslo con un poco m\u00e1s de detalle. <strong>Todos o casi todos las rasgos humanos han sido moldeados a lo largo de millones de a\u00f1os por la evoluci\u00f3n<\/strong>, una idea en la cual nosotros solemos insistir, pero tal vez nunca sea demasiado. La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n por selecci\u00f3n natural se ha convertido en un marco te\u00f3rico que ordena y da sentido al desarrollo de cualquier ciencia humana, desde la biolog\u00eda hasta la sociolog\u00eda. As\u00ed las cosas, las respuestas humanas, las simples o las complejas, son la resultante de millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n. Nuestras pupilas cambian de acuerdo con la cantidad de luz pues ello no s\u00f3lo mejora la visi\u00f3n, tambi\u00e9n representa un mecanismo de protecci\u00f3n. Las manos son m\u00e1s sensibles que la espalda pues con las primeras censamos la temperatura y dureza de los alimentos que vamos a ingerir o la firmeza de la rama de la cual nos vamos a colgar. Los ejemplos son virtualmente infinitos. Cabe recordar que las adaptaciones humanas, f\u00edsicas o psicol\u00f3gicas, responden al ambiente ancestral, a la sabana africana y a la caverna, no al confort actual de la energ\u00eda el\u00e9ctrica y los tel\u00e9fonos inteligentes.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las emociones se convirtieron en grandes ordenadores de todo el organismo frente a situaciones que demandaron una acci\u00f3n coordinada de todos o la mayor\u00eda de los componentes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Naturalmente, las emociones no escapan a los procesos evolutivos, aunque s\u00ed constituyen un tipo de adaptaci\u00f3n especial, un cap\u00edtulo aparte que de alg\u00fan modo asombra a\u00fan un poco m\u00e1s. A diferencia de un rasgo que por su funci\u00f3n mejora la adaptaci\u00f3n y por ende, la eficacia reproductiva, las emociones se convirtieron en grandes ordenadores de todo el organismo frente a situaciones que demandaron una acci\u00f3n coordinada de todos o la mayor\u00eda de los componentes. Las emociones se desarrollaron gradualmente como s\u00faper-poderes capaces de controlar el funcionamiento completo del sistema porque respondieron a demandas ambientales complejas y frecuentes: la defensa, la supervivencia propia y de la progenie, la preservaci\u00f3n de la pareja, el cuidado de la descendencia, la preservaci\u00f3n de los recursos en entornos de escasez, la formaci\u00f3n de v\u00ednculos con pares, entre otros. Cualquiera de los problemas anteriores demanda la acci\u00f3n sincronizada de todos o casi todos los sistemas y mecanismos del individuo; un tal nivel de calibraci\u00f3n se alcanza mediante las emociones.<\/p>\n\n\n\n<p>En situaciones de normalidad, cada sistema puede hacer lo suyo sin necesidad de coordinarse demasiado con los dem\u00e1s. As\u00ed, un individuo primitivo junta alimento del suelo, mientras lo va comiendo, hace la digesti\u00f3n y sigue juntando, tal vez en una proto-conversaci\u00f3n con un par de su tribu, precursora de nuestras modernas charlas de caf\u00e9. Como no hay peligro, mientras come, digiere y conversa, puede embarcarse en conductas exploratorias nuevas y aventurarse un poco m\u00e1s all\u00e1 de los confines limitados que su grupo conoce. Igualmente digiere, igualmente conversa, igualmente su coraz\u00f3n late normal y respira tranquilo. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 sucede si, repentinamente, aparece un potencial predador, otro humano, pero uno desconocido? El sistema r\u00e1pidamente se organiza para adoptar un modo defensivo. Lo que antes parec\u00eda un ruido desafinado de un conjunto de instrumentos desentonados, se convierte de inmediato en una sinfon\u00eda finamente orquestada; todos los sistemas y mecanismos se alinean para perseguir una meta: la autopreservaci\u00f3n. De esta manera, en escasos milisegundos, la informaci\u00f3n visual del otro ser desconocido viaja desde los ojos por un conjunto de fibras nerviosas, lo cual termina por poner en funcionamiento a centros primitivos de defensa, como la am\u00edgdala. A trav\u00e9s de un complejo engranaje, esos centros neurales toman el control y de ah\u00ed se capitanea un conjunto de cambios de forma finamente coordinada. El coraz\u00f3n late m\u00e1s r\u00e1pida e intensamente, la respiraci\u00f3n se vuelve m\u00e1s agitada, los m\u00fasculos se tensan, la digesti\u00f3n se detiene y la conducta exploratoria se aborta. Se liberan hormonas que aumentan la fuerza y disminuyen el dolor. La pl\u00e1cida conversaci\u00f3n con el par vira hacia el tema en cuesti\u00f3n: <em>\u201c\u00bfser\u00e1 amigable?\u201d<\/em>. Los procesos perceptivos se agudizan, mientras la atenci\u00f3n se enfoca en la potencial amenaza. La cognici\u00f3n deja de fluir libremente para volverse monotem\u00e1tica, focalizada y anal\u00edtica sobre el potencial riesgo. Los procesos de asignaci\u00f3n de significado dan preferencia a sentidos amenazantes, resolviendo las ambig\u00fcedades e incertidumbres como se\u00f1ales de peligro. Cambia la postura corporal y hasta la forma de algunos \u00f3rganos, como los test\u00edculos, los cuales se contraen para protegerse de una eventual contusi\u00f3n. Especialmente el rostro adopta una expresi\u00f3n que inequ\u00edvocamente va a transmitir el estado emocional defensivo al potencial enemigo. En pocas palabras, mientras no hab\u00eda amenaza en el horizonte, cada sistema del organismo pod\u00eda hacer lo suyo sin preocuparse demasiado por lo que hac\u00eda su vecino; pero al surgir un potencial riesgo en el contexto esto ya no es posible. En el nuevo escenario, todos los sistemas se coordinan para cumplir la funci\u00f3n principal de defenderse. \u00bfY c\u00f3mo se alcanza una tal sincronizaci\u00f3n? Pues bien, <strong>este es el rol que cumplen las emociones<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las emociones son respuestas complejas, prepotentes, que se activan ante situaciones espec\u00edficas y toman el control del sistema entero; se imponen y generan que todos los subsistemas trabajen coordinadamente para un fin.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las emociones son respuestas complejas, prepotentes, que se activan ante situaciones espec\u00edficas y toman el control del sistema entero; se imponen y generan que todos los subsistemas trabajen coordinadamente para un fin. De acuerdo con el tipo de reacci\u00f3n emocional de que se trate, algunos mecanismos y sistemas deber\u00e1n trabajar al m\u00e1ximo mientras que otros deber\u00e1n ser completamente acallados. <\/p>\n\n\n\n<p>En el ejemplo que d\u00e1bamos antes, el modo defensivo del organismo requiere la movilizaci\u00f3n de recursos para el escape y lucha, debido a lo cual la digesti\u00f3n o, incluso, la excitaci\u00f3n sexual deber\u00edan detenerse pues constituir\u00edan un gasto energ\u00e9tico elevado que no se alinea con las exigencias ambientales presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente podemos pensar el caso en que otros patrones emocionales (como la alegr\u00eda y euforia de encontrarse con un potencial compa\u00f1ero sexual) conducen a un perfil diferente de activaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n de mecanismos y sistemas. Observando el caso de un potencial acto sexual, tambi\u00e9n aumenta la frecuencia cardiaca, respiratoria y la presi\u00f3n sangu\u00ednea, pero en lugar de conducirse el flujo de sangre hacia los brazos con el fin de potenciar la fuerza de un golpe, una porci\u00f3n importante se destina a los genitales, \u00f3rganos que ahora consumir\u00e1n una elevada parte del gasto energ\u00e9tico. Paralelamente, tambi\u00e9n se potencian los procesos perceptivos, atencionales y cognitivos, aunque en este caso, el foco se pone en la persona con quien se compartir\u00e1 el acto sexual. Los sentidos involucrados que env\u00edan informaci\u00f3n preferenciada para el procesamiento son el olfato y el tacto, con una menor relevancia de la vista o el o\u00eddo. En s\u00edntesis, la excitaci\u00f3n sexual constituye otro mega-programa que opera un control cuasi total del organismo y produce reacciones muy espec\u00edficas, como la erecci\u00f3n peneana o la dilataci\u00f3n vaginal.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, de acuerdo con la emoci\u00f3n de que se trate, asistiremos a diferentes perfiles de activaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n; habr\u00e1 sistemas operando a todo vapor, otros a media m\u00e1quina y algunos completamente desactivados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y justamente es cuando esto no sucede, vale decir, cuando el patr\u00f3n emocional dominante no logra calibrar el funcionamiento de los diferentes elementos, que solemos encontrar patolog\u00edas. Las disfunciones sexuales constituyen un cl\u00e1sico ejemplo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Para entenderlo desde sus mismos or\u00edgenes, figur\u00e9monos la escena m\u00e1s ancestral de dos de nuestros antepasados copulando. La fiesta est\u00e1 en marcha cuando, repentinamente, aparece un predador. No hay nada que dudar, el sistema defensivo r\u00e1pidamente se sobreimpone, neutralizando completamente a la respuesta sexual. La sexualidad, con toda su magia corporal y psicol\u00f3gica, se apaga en escasos instantes. Los penes pierden su erecci\u00f3n, las vaginas se secan y contraen. De hecho, las disfunciones sexuales que padecen los sujetos modernos suelen ser causadas principalmente por una reacci\u00f3n de ansiedad condicionada a est\u00edmulos sexuales o de su entorno.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Nuevos disparadores a iguales sistemas de respuesta<\/h3>\n\n\n\n<p>Ahora bien, los humanos actuales ya no estamos rodeados de predadores ni, salvo algunas tristes excepciones, tampoco vivimos bajo la amenaza cr\u00f3nica de nuestros vecinos. \u00bfQu\u00e9 rol adoptan ahora, en la vida corriente, las emociones para los seres humanos? Especialmente, \u00bfqu\u00e9 las desencadena?<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, los sistemas creados durante millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n se encuentran abiertos a nuevos est\u00edmulos, no a cualesquiera, sino, en la mayor\u00eda de los casos, a est\u00edmulos ambientales externos o se\u00f1ales internas del propio cuerpo que pueden activar los dispositivos creados hace millones de a\u00f1os. Este hecho, el de responder con un cerebro primitivo a los problemas del siglo XXI, trae una larga lista de consecuencias y ha generado mucha discusi\u00f3n en las ciencias del comportamiento. No la vamos a desarrollar ac\u00e1. Tan solo diremos que ha generado una de las hip\u00f3tesis psicopatol\u00f3gicas m\u00e1s importantes, denominada \u201chip\u00f3tesis del mismatch\u201d (en castellano, esto se traducir\u00eda como \u201chip\u00f3tesis del desencaje\u201d). B\u00e1sicamente, afirma que la psicopatolog\u00eda se origina en esta brecha entre la evoluci\u00f3n cultural y la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica; por ser la primera claramente much\u00edsimo m\u00e1s r\u00e1pida que la segunda.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las emociones son s\u00faper-programas que toman el control del todo el cuerpo. De acuerdo con el tipo de evento al cual representaron una soluci\u00f3n, tendremos diferentes temas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a las emociones: dijimos que son s\u00faper-programas que toman el control del todo el cuerpo. De acuerdo con el tipo de evento al cual representaron una soluci\u00f3n, tendremos diferentes temas.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema defensivo primario del organismo, cuyo epicentro es la am\u00edgdala, nos prepara para luchar o huir. Es al que nos estuvimos refiriendo m\u00e1s arriba con el ejemplo de la aparici\u00f3n del otro humano desconocido. El patr\u00f3n biopsicol\u00f3gico de la respuesta de ansiedad o enojo sigue siendo el mismo que hace millones de a\u00f1os, pero ahora la reacci\u00f3n acontece ante la factura de luz o el discurso de un pol\u00edtico que vemos por YouTube. Hasta ac\u00e1, considerando la naturaleza de estos disparadores, uno podr\u00eda concluir que se trata de una respuesta anacr\u00f3nica a un estresor aut\u00e9ntico, pues tanto la factura como el discurso pueden constituir una amenaza muy real y objetiva. Aunque, claro est\u00e1, la mayor\u00eda de las aristas del perfil de activaci\u00f3n, como el aumento de la irrigaci\u00f3n sangu\u00ednea hacia las extremidades, <strong>resultan claramente ineficaces contra los flamantes estresores contempor\u00e1neos<\/strong>. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 sucede cuando la misma reacci\u00f3n ocurre frente a un recuerdo de la ni\u00f1ez, la imagen de que uno puede enfermar de diabetes en el futuro lejano o la preocupaci\u00f3n ante la posibilidad de que, al irme de la reuni\u00f3n, los otros participantes puedan hablar mal de m\u00ed? En estos casos, no s\u00f3lo carecemos de disparadores objetivos sino que podr\u00edamos incluso carecer de disparadores ambientales aparentes en absoluto. Alguien que tiene dinero y una familia que lo ama puede angustiarse much\u00edsimo tan s\u00f3lo pensando que de viejo morir\u00e1 abandonado en un asilo mugriento. <strong>Esto no es una met\u00e1fora, todo lo contrario, es lo que frecuentemente se ve en la cl\u00ednica psicol\u00f3gica: personas que sufren de severas emociones negativas debido a ideas completamente infundadas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las emociones son respuestas arcaicas que dependen de estructuras evolutivamente primitivas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Venimos insistiendo desde el inicio del art\u00edculo con que las emociones son respuestas arcaicas que dependen de estructuras evolutivamente primitivas, esto es correcto. No obstante, al llegar la evoluci\u00f3n a los seres humanos, al menos a nosotros, los sapiens, ocurrieron importantes cambios. A pesar de que compartimos una am\u00edgdala, un hipot\u00e1lamo y otras estructuras nerviosas muy similares con una rata, un mono o, seguramente, un extinto mamut, tambi\u00e9n nos diferenciamos de todos ellos pues poseemos una neocorteza asociativa que nos abre infinidad de posibilidades novedosas; posibilidades a las que vamos a subsumir apretad\u00edsimamente en dos procesos fuertemente vinculados: pensar y hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>La capacidad de representar mediante im\u00e1genes mentales el entorno, as\u00ed como la habilidad de comunicarlo a otros con precisi\u00f3n, otorg\u00f3 un infinito universo de opciones a los reci\u00e9n llegados humanos. Concedi\u00f3 a la especie una ventaja evolutiva sobre todas las dem\u00e1s, nos convirti\u00f3 en la especie dominante, un rol que no estamos dispuestos a dejar al menos hasta que hayamos destruido por completo el medio ambiente y ello nos arrastre a nosotros. Pero eso es otro tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista psicol\u00f3gico, la novedosa habilidad de <strong>\u201crepresentar\u201d<\/strong> abri\u00f3 tambi\u00e9n la ventana para un conjunto de nuevos disparadores emocionales, que ocupar\u00e1n ahora los espacios dejados vacantes por tigres, ara\u00f1as y las tribus vecinas. Nuestros propios pensamientos, nuestras ideas, mediatizadas frecuentemente (aunque no siempre) por el lenguaje, suelen constituir las materias primas con las cuales se nutren a los at\u00e1vicos sistemas emocionales cuando se genera patolog\u00eda. Este concepto ha sido desarrollado desde variadas \u00f3pticas de la investigaci\u00f3n en Ciencias del Comportamiento y, en lo que ata\u00f1e a terapias psicol\u00f3gicas, ha sido remarcado por las terapias de tercera generaci\u00f3n, como La Terapia de Aceptaci\u00f3n y Compromiso. En palabras simples, aparecer\u00eda algo as\u00ed como un costo que hay que pagar a cambio del cerebro mejorado por una neocorteza: <em>\u201ccomo tengo un cerebro capaz de pensar, hablar y representarme el mundo, tambi\u00e9n puedo terminar escenific\u00e1ndome un mont\u00f3n de males que no suceden, pero, al fin y al cabo, sufrir por ellos como si fueran reales\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, los s\u00faper-programas capaces de apoderarse del control de todo el sistema, las emociones, se activan ahora no s\u00f3lo por amenazas del ambiente objetivo externo, sino tambi\u00e9n por las cogniciones, eventos mentales privados. A los efectos del control que las emociones ejercen en los diferentes subsistemas y mecanismo biol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos del cuerpo, poco cambia. Sea por un tigre, por el resumen de la tarjeta de cr\u00e9dito o por <span class=\"negritafondoazul\">imaginar<\/span> que alg\u00fan d\u00eda mi hijo pueda padecer un enfermedad grave; el cortisol se libera en sangre y las v\u00edsceras se retuercen. Desde la TCC no tratamos el disparo de estr\u00e9s ante la aparici\u00f3n de los tigres, pero s\u00ed poseemos herramientas para ayudar en el manejo de algunos problemas objetivos como el resumen de tarjeta de cr\u00e9dito y muchas m\u00e1s para los problemas imaginarios, como la enfermedad supuesta de un hijo. Estos, al fin y al cabo, son pseudo-problemas. Solemos decir a los pacientes frecuentemente en terapia: \u201custed sufre no por lo que sucede, sino que sufre por lo que no sucede\u201d. Pero hay algo m\u00e1s, cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los procesos de metaconsciencia y el bucle de autoactivaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Resulta que Graciela tiene que hacerse sus controles ginecol\u00f3gicos anuales. Es una mujer joven, de 34 a\u00f1os, sin antecedentes de problemas graves de salud. Graciela tiene mucho miedo a un resultado negativo y, por ende, demora los estudios m\u00e9dicos. Ella ya ha pasado por esta situaci\u00f3n otras veces en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, de ah\u00ed es que <em>ella sabe que la pasa mal<\/em>. No s\u00f3lo cuando va al m\u00e9dico o efect\u00faa los estudios, sino tambi\u00e9n mientras espera cualquier resultado. \u201c<em>Yo s\u00e9 que son d\u00edas terribles para m\u00ed, de miedo y preocupaci\u00f3n, no quiero pasar por eso<\/em>\u201d. Graciela se angustia <span class=\"negritafondoazul\">pensando<\/span> que tendr\u00e1 momentos futuros de malestar emocional, es decir, <span class=\"negritafondoazul\">se preocupa porque estar\u00e1 preocupada<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez este sea el m\u00e1s novedoso de todos los disparadores emocionales que la corteza cerebral ha permitido. En pocas palabras, los humanos no s\u00f3lo experimentan estados emocionales como muchos otros animales, sino que una parte de ellos se vuelven conscientes, tanto as\u00ed que esos fen\u00f3menos de consciencia pueden ser a su vez nuevos gatillos de una respuesta emocional, de la misma que los origin\u00f3 o de otra. De este modo, podemos entrar en un estado ansioso o de enojo tan solo imaginando que tal o cual situaci\u00f3n nos har\u00e1 sentir ansiosos, enojados o celosos, asimismo nos alegramos ante la perspectiva de un encuentro sexual con alguien que nos atrae. A este fen\u00f3meno nos referimos con &nbsp;expresiones como metacognici\u00f3n o metapensamiento, vale decir, <strong>pensar sobre el pensar<\/strong>. Aplicada al campo de la patolog\u00eda, solemos hablar de metapreocupaciones, para remarcar el componente ansioso que el pensamiento conlleva.<\/p>\n\n\n\n<p>La metacognici\u00f3n no es de suyo un proceso desadaptativo, en absoluto. De hecho, se trata de una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s exquisitas de nuestro cerebro, la posibilidad de mirarse a s\u00ed mismo, autoconocerse. Conduce a fen\u00f3menos como el autocontrol, el reconocimiento de las propias fortalezas y debilidades, la autovalidaci\u00f3n o el autocastigo. En \u00faltima instancia, permite la construcci\u00f3n de disciplinas cient\u00edficas como la nuestra, la Psicolog\u00eda. No obstante, como casi cualquier otro atributo, puede desvirtuarse y terminar por ocasionar fen\u00f3menos patol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta que las metacogniciones patol\u00f3gicas terminan siendo constitutivas de muchos des\u00f3rdenes psicopatol\u00f3gicos. Por ejemplo, cuando alguien padece crisis de p\u00e1nico y agorafobia, suele experimentar un miedo inespec\u00edfico cuyo foco se encuentra parcialmente en las sensaciones corporales mientras que otra parte radica en el saber que se va a sentir mal, ll\u00e1mese, ansioso. Algo similar sucede con las personas que padecen TAG; acostumbran preocuparse porque se dan cuenta que se est\u00e1n preocupando o se preocupar\u00e1n en un futuro. En algunas formas de TOC, las metacogniciones se consideran constitutivas, dando en parte el pie para uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s definitorios del s\u00edndrome: la fusi\u00f3n pensamiento-acci\u00f3n. La lista podr\u00eda seguir, pues las metacogniciones desempe\u00f1an alg\u00fan papel en casi todo el abanico psicopatol\u00f3gico, pero tambi\u00e9n en la cognici\u00f3n no patol\u00f3gica, como ya se ha dicho.<\/p>\n\n\n\n<p>En el trabajo cl\u00ednico cotidiano, encontramos pacientes cuya fuente principal de sufrimiento se vincula con procesos metacognitivos de autoobservaci\u00f3n de los propios fen\u00f3menos mentales y emocionales. Se trata de personas \u201cobsesionadas con su estado mental\u201d, un tema al cual nos hemos referido en otro art\u00edculo de nuestra revista (ver: <a href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-obsesion-con-el-estado-mental\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La Obsesi\u00f3n con el Estado Mental<\/a>). En pocas palabras, en lugar de focalizarse en los eventos del entorno, estos individuos viran sus recursos atencionales hacia s\u00ed mismos, monitoreando excesivamente sus propios pensamientos y emociones, sobre los que generan un cuestionamiento cr\u00f3nico. Estas personas efect\u00faan una revisi\u00f3n frecuente de su propio estado mental, lo cual desencadena un espiral vicioso de autoactivaci\u00f3n. En estos casos, la reacci\u00f3n emocional no se debe a un evento ambiental ni corporal, sino a las propias emociones, las cuales son valoradas como una fuente de amenaza. No existe una categor\u00eda diagn\u00f3stica que contemple este fen\u00f3meno como una patolog\u00eda en s\u00ed, probablemente se constituya como un proceso transdiagn\u00f3stico presente en varios des\u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">S\u00edntesis<\/h3>\n\n\n\n<p>Hemos seguido el recorrido progresivamente m\u00e1s complejo de los disparadores emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, conceptualizamos a las emociones como patrones complejos de respuestas que ejercen un control global del organismo, coordinando el funcionamiento de los diferentes sistemas y procesos. La configuraci\u00f3n espec\u00edfica que el conjunto adquiere bajo el influjo de los diversos patrones emocionales depende del tipo de problema evolutivo al cual represent\u00f3 una soluci\u00f3n adaptativa que potenci\u00f3 la supervivencia y eficacia reproductiva de los individuos. En este sentido estricto, las emociones son reacciones at\u00e1vicas a problemas que, en su mayor\u00eda, hoy no existen. No obstante, los sistemas emocionales se encuentran abiertos a est\u00edmulos del entorno actual, aunque el patr\u00f3n respuesta que se genera no var\u00eda de lo que fue antiguamente para nuestros antepasados. Esto frecuentemente genera un desajuste entre el tipo de problema que hoy gatilla la emoci\u00f3n y la forma en que el organismo termina reaccionando. Concretamente, la configuraci\u00f3n final del perfil biopsicol\u00f3gico de nuestro cuerpo se encuentra muy lejos de lo \u00f3ptimo para afrontar los desaf\u00edos a los que constituye una respuesta. De esta discrepancia se derivan desajustes de variadas frecuencias, intensidades y duraciones, originando en muchos casos la psicopatolog\u00eda que los terapeutas observamos en el consultorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Grosso modo, hemos organizado en cuatro niveles la clase de est\u00edmulos disparadores que puede poner en marcha los sistemas emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, <strong>los est\u00edmulos espec\u00edficos para los cuales la emoci\u00f3n en cuesti\u00f3n evolucion\u00f3<\/strong>. As\u00ed, en el caso de la respuesta de estr\u00e9s, las amenazas de tipo f\u00edsico ponen a rodar el circuito defensivo primario de huida y lucha; los est\u00edmulos sexuales disparan el patr\u00f3n espec\u00edfico de reacciones para la copulaci\u00f3n. Estos fueron los ejemplos utilizados en el art\u00edculo, pero podr\u00edamos echar mano de otros. S\u00f3lo con fines ilustrativos, mencionemos los celos como un proceso emocional orientado a protegerse de la c\u00f3pula extra pareja que traiga una descendencia biol\u00f3gicamente no relacionada o la tristeza como emoci\u00f3n que favorece la quietud, inactividad y el ahorro de energ\u00eda en tiempos de escasez.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, <strong>los disparadores actuales de los procesos emocionales<\/strong>, los cuales se relacionan de manera directa con el significado tem\u00e1tico que evolutivamente tuvieron los disparadores hist\u00f3ricos. As\u00ed, ante amenazas actuales como la p\u00e9rdida econ\u00f3mica o el enojo de un profesor, reaccionamos con el mecanismo defensivo b\u00e1sico de huida y lucha. Ante est\u00edmulos como la pornograf\u00eda, respondemos con un patr\u00f3n de respuesta propio del apareamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido enfatiza otros dos niveles de disparadores emocionales, con especial relevancia para la psicopatolog\u00eda y la cl\u00ednica psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero lo constituye <strong>la representaci\u00f3n<\/strong> imaginaria o verbal de eventos ambientales que no existen pero que, de tener lugar, desencadenar\u00edan el proceso emocional. De ah\u00ed se deriva que muchas personas puedan activar sus sistemas emocionales sin m\u00e1s que pensar, en ausencia absoluta de est\u00edmulos ambientales objetivos. Si bien esto representa una ventaja evolutiva sin precedentes, tambi\u00e9n abre un novedoso espacio donde las emociones negativas pueden tornarse claramente excesivas, desregul\u00e1ndose y convirti\u00e9ndose en problem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto y \u00faltimo plano radica en <strong>la metacognici\u00f3n<\/strong>, otro rasgo exquisitamente humano que abre ilimitadas posibilidades, &nbsp;pero que tambi\u00e9n puede convertirse en un disparador de las mismas emociones que la originaron, creando f\u00e1cilmente c\u00edrculos viciosos a trav\u00e9s de los cuales las emociones se potencian excesivamente, llegando a niveles no alcanzables mediante mecanismos descriptos anteriormente, facilitando as\u00ed las desregulaciones y las patolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la presente clasificaci\u00f3n de disparadores no pretende ser exhaustiva. El estudio de las emociones resulta un campo tan vasto que hoy no disponemos de ninguna teor\u00eda unificada suficientemente generalizada y con alcance explicativo para dar cuenta de todo el fen\u00f3meno. As\u00ed las cosas, cualquier enfoque siempre constituye un recorte.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1mbito de trabajo de los terapeutas de la TCC ha de considerar el tipo de emoci\u00f3n negativa que caracteriza a los problemas del paciente, tomando en cuenta la tem\u00e1tica a la cual originalmente fueron respuesta. Asimismo, habr\u00e1 de evaluar cu\u00e1les son los disparadores y en qu\u00e9 categor\u00eda se encuentran. \u00bfSon disparadores ambientales objetivos? \u00bfSon disparadores mentales? En este \u00faltimo caso, \u00bfson representaciones aproximadamente adecuadas del entorno? Ante los cuadros sintomatol\u00f3gicos que t\u00edpicamente inundan nuestros consultorios, la respuesta a esta pregunta ser\u00e1 un rotundo no. La mayor\u00eda de las veces, los disparadores imaginarios que gatillan las emociones negativas de pacientes con ansiedad y depresi\u00f3n no tienen mucho que ver con lo que objetivamente sucede en su ambiente. En efecto, en esto radica en gran medida su condici\u00f3n desadaptativa. Hay otra pregunta que el terapeuta deber\u00e1 formularse: \u00bfSon disparadores cuyo foco se construye alrededor de los mismos procesos psicol\u00f3gicos? Vale decir, \u00bfel mismo estado mental desadaptativo del paciente se ha convertido en una fuente que alimenta m\u00e1s procesos emocionales desregulados? En tal caso, tendremos un nivel de patolog\u00eda mayor, que compromete el plano metacognitivo. El plano al cual pertenezcan los est\u00edmulos que gatillan las emociones negativas nos guiar\u00e1 hacia el tipo de t\u00e9cnicas a aplicar, as\u00ed como al contenido al cual dirigir las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/emociones-que-son-y-que-las-dispara.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde sus or\u00edgenes evolutivos hacia los estados de metaconsciencia Emoci\u00f3n es seguramente una de las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2005,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,471],"tags":[35,134,88,37,472,180],"class_list":["post-1970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-52","tag-ansiedad","tag-emocion","tag-enojo","tag-evolucion","tag-imagen-mental","tag-metacognicion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1970"}],"version-history":[{"count":36,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2593,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1970\/revisions\/2593"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}