{"id":207,"date":"2007-03-02T20:03:51","date_gmt":"2007-03-03T01:03:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=207"},"modified":"2024-01-18T20:04:37","modified_gmt":"2024-01-18T23:04:37","slug":"el-enojo-y-su-expresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-enojo-y-su-expresion\/","title":{"rendered":"El enojo y su expresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sus efectos perjudiciales sobre la salud y las relaciones interpersonales<\/h3>\n\n\n\n<p>Al igual que otras emociones, el enojo o la ira constituyen una manera habitual y sana de reaccionar ante una variada gama de situaciones con las cuales las personas nos vemos enfrentadas cotidianamente.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>En efecto, el enojo adecuado nos ayuda a resolver un desacuerdo, reclamar nuestros derechos o simplemente marcar l\u00edmites. No obstante, en algunos casos, la ira se convierte en un problema que deriva en serias consecuencias para la salud y la calidad de vida en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Discutimos a continuaci\u00f3n las diferencias entre la ira saludable y la problem\u00e1tica, clarificando algunos aspectos de sus procesos psicol\u00f3gicos y se\u00f1alando algunos procedimientos cognitivos para su abordaje terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Si bien no existen criterios tajantes y un\u00edvocos para diferenciar el enojo saludable del patol\u00f3gico, hay en la literatura cient\u00edfica actual un consenso acerca de que el grado y las consecuencias de la ira revisten especial importancia. De este modo, ser\u00e1 patol\u00f3gico cuando sea experimentado en montos elevados y\/o cuando acarree consecuencias negativas importantes. Veamos m\u00e1s detalladamente cada uno de estos aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista psicol\u00f3gico, estimamos el nivel de enojo sobre la base de su frecuencia, su intensidad y su duraci\u00f3n. De este modo, el sentimiento ser\u00e1 patol\u00f3gico cuando se presente mucha veces en un per\u00edodo determinado (frecuencia), se experimente subjetivamente con demasiada fuerza (intensidad) y se prolongue por largos per\u00edodos (duraci\u00f3n). Contrariamente, el sentimiento de enojo poco frecuente, leve y de corta duraci\u00f3n ser\u00e1 probablemente m\u00e1s adaptativo. La evaluaci\u00f3n de las consecuencias del enojo abre varias vertientes de discusi\u00f3n. Entre ellas, sobresale el an\u00e1lisis de su expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, se han distinguido al menos tres grandes formas en que la ira puede ser manifestada, cada una de ellas con un impacto diferencial sobre la salud y bienestar de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, el enojo puede ser <strong>suprimido<\/strong>, vale decir, la persona puede rumiar sobre la provocaci\u00f3n del enojo, proferir internamente insultos o maldiciones, mas no expresar abiertamente ning\u00fan malestar. Esta modalidad, identificada com\u00fanmente con el \u00abexplotar hacia adentro\u00bb se ha revelado sumamente da\u00f1ina para la salud f\u00edsica, acarreando problemas cardiovasculares, gastrointestinales o inmunitarios, por s\u00f3lo mencionar los m\u00e1s comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, el enojo puede <strong>expresarse explosivamente<\/strong>, con insultos, gritos e incluso, agresiones f\u00edsicas. Aunque en menor medida que la supresi\u00f3n, la manifestaci\u00f3n explosiva tambi\u00e9n se asocia con problemas de salud f\u00edsica. No obstante, sus consecuencias se traducen m\u00e1s visiblemente en problemas interpersonales que dificultan el adecuado desarrollo social de la persona. Muy t\u00edpicamente, la persona con un estilo explosivo de enojo halla dificultades para relacionarse con compa\u00f1eros de trabajo o estudio; ni que hablar de los problemas de pareja, donde el impacto puede alcanzar escenarios tan graves como la separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el enojo puede <strong>expresarse de manera asertiva<\/strong>, vale decir, con verbalizaciones, gestos, tonos de voz y, en general, comportamientos que marquen claramente la molestia de la persona pero de manera socialmente aceptable. La asertividad constituye la forma adecuada de expresi\u00f3n del enojo pues representa un impacto negativo menor sobre la salud y sobre las relaciones interpersonales. M\u00e1s a\u00fan, la manifestaci\u00f3n asertiva de la ira puede ayudar a mejorar la calidad de los v\u00ednculos al ser una v\u00eda de resoluci\u00f3n de conflictos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora bien, m\u00e1s all\u00e1 de lo saludable del enojo y sus consecuencias, \u00bfpor qu\u00e9 nos enojamos? Esta pregunta, que apunta al coraz\u00f3n del enojo como tema y problema de la psicolog\u00eda, requerir\u00eda largas p\u00e1ginas para ser respondida. Nosotros s\u00f3lo nos referiremos brevemente a una de las aristas importantes en su etiolog\u00eda: la valoraci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente de la provocaci\u00f3n m\u00e1s o menos espec\u00edfica que reciba la persona, la ira se halla signada cognitivamente por el significado de da\u00f1o e injusticia, especialmente perpetrado por alguien de manera intencional. En pocas palabras, la persona enojada tender\u00e1 a presentar en el foco de su conciencia pensamientos autom\u00e1ticos que conlleven las ideas de que est\u00e1 siendo perjudicada injusta e intencionalmente, tal como \u00abme lo hace a prop\u00f3sito\u00bb, \u00abes impuntual y no le importa\u00bb, \u00absabe que me molesta e igual llega tarde\u00bb o el caracter\u00edstico \u00abes injusto\u00bb, frase tan frecuentemente proferida en los estados de enojo.<\/p>\n\n\n\n<p>La reestructuraci\u00f3n cognitiva, apuntalada en la discusi\u00f3n y cambio de los pensamientos autom\u00e1ticos, constituye una potente herramienta para ayudar a los pacientes a manejar la ira patol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">T\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de pensamientos autom\u00e1ticos para el manejo del enojo:<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>PRACTICAR LA EMPAT\u00cdA:<\/strong> Consiste simplemente en aprender a ponerse en la situaci\u00f3n del otro. Es importante poder explicar el comportamiento de la persona desde su punto de vista y no s\u00f3lo desde el nuestro.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Pensamientos autom\u00e1ticos: \u00abme tiene harta con su impuntualidad, no piensa en m\u00ed\u00bb, \u00abdeber\u00eda haberme llamado\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li>Pensamientos alternativos: \u00abtal vez le cueste organizarse entre el trabajo y el estudio, est\u00e1 con muchas actividades\u00bb, \u00abpueden haber imprevistos, quiz\u00e1 tuvo una complicaci\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>MODIFICAR EL PENSAMIENTO DICOT\u00d3MICO Y LAS EXAGERACIONES:<\/strong> muy habitualmente, la persona irascible califica el comportamiento ajeno en t\u00e9rminos extremos de blanco\/negro. Por lo tanto, resulta aconsejable que aprenda a ver matices intermedios en las situaciones interpersonales, esto significa interpretar las cosas no s\u00f3lo como todo o nada.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Pensamiento autom\u00e1tico: \u00absiempre hace lo mismo\u00bb<\/li>\n\n\n\n<li>Pensamiento alternativo: \u00ablleg\u00f3 tarde hoy; de hecho \u00faltimamente viene llegado puntual; no siempre llega tarde\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>EVITAR LAS ETIQUETAS Y LOS JUICIOS:<\/strong> El pensamiento dicot\u00f3mico tiende a juzgar y etiquetar a los dem\u00e1s; se confunde conducta con personalidad: \u00ablas personas se equivocan, porque son as\u00ed, tienen un defecto en su personalidad\u00bb. A los fines de reducir el enojo, conviene evaluar la conducta del otro, no la personalidad del otro.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Pensamientos autom\u00e1ticos: \u00abes desconsiderado conmigo\u00bb; \u00abes desordenado\u00bb; \u00abdeber\u00eda hacer tratamiento y cambiar su personalidad\u00bb; \u00abno es normal\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li>Pensamientos alternativos: \u00abno me gustan sus llegadas tarde; de todos modos es una buena persona en muchos aspectos\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>CUESTIONAR LA \u00abINTENCIONALIDAD\u00bb DEL OTRO:<\/strong> las personas con ira patol\u00f3gica tienden a creer que los dem\u00e1s se comportan \u00aba prop\u00f3sito\u00bb, se sienten entonces v\u00edctimas del comportamiento ajeno. Fomentamos en este caso que el paciente elabore otro tipo de explicaciones.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Pensamientos autom\u00e1ticos: \u00abme lo hace a prop\u00f3sito, \u00e9l sabe que a m\u00ed me molesta esto\u00bb; \u00abllega tarde para provocarme\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li>Pensamientos alternativos: \u00abest\u00e1 llegando tarde, pero no es personal\u00bb; \u00abes impuntual con muchas personas, no s\u00f3lo conmigo, no lo hace para provocarme\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como puede observarse, las t\u00e9cnicas cognitivas tienen como objeto la reformulaci\u00f3n de los pensamientos autom\u00e1ticos \u00abirascibles\u00bb. No implican en absoluto adoptar una postura sumisa o callar los desacuerdos, sino que apuntan a mejorar el manejo del enojo. Ello aumenta la salud, la calidad de vida y el bienestar general. Por supuesto, tambi\u00e9n colabora para que una diferencia o discusi\u00f3n no derive en peleas o rupturas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la modificaci\u00f3n de la forma de pensar puede conducir finalmente a una mejora en la calidad de las relaciones interpersonales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Ariel Minici, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/el-enojo-y-su-expresion.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus efectos perjudiciales sobre la salud y las relaciones interpersonales Al igual que otras emociones,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1037,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[416,16],"tags":[90,134,88,369,30,186],"class_list":["post-207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-12","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-asertividad","tag-emocion","tag-enojo","tag-expresion","tag-salud","tag-tecnicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=207"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2406,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207\/revisions\/2406"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}