{"id":215,"date":"2007-03-03T20:33:39","date_gmt":"2007-03-04T01:33:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=215"},"modified":"2022-08-26T09:34:37","modified_gmt":"2022-08-26T12:34:37","slug":"la-relacion-terapeutica-en-terapia-cognitivo-conductual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-relacion-terapeutica-en-terapia-cognitivo-conductual\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n terap\u00e9utica en Terapia Cognitivo Conductual"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aspectos humanos vinculares que mejoran la efectividad<\/h3>\n\n\n\n<p>Uno de los mitos m\u00e1s difundidos afirma que en Terapia Cognitivo Conductual no se le otorga importancia a la relaci\u00f3n terap\u00e9utica o peor a\u00fan, que el terapeuta cognitivo conductual se avoca fr\u00edamente a aplicar t\u00e9cnicas, con nula consideraci\u00f3n de los aspectos afectivos que se juegan inexorablemente en cualquier lazo humano. De este modo, se dibuja la imagen de un psic\u00f3logo ap\u00e1tico y distante, que conduciendo un programa t\u00e9cnico insensible de acuerdo a un protocolo estructurado cual receta, ignora el colorido abanico emocional que su paciente habr\u00e1 de depositar en \u00e9l. En fin, otro mito que no es m\u00e1s que eso, un mito.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Apoy\u00e1ndose en el desconocimiento, se formulan cr\u00edticas que prejuzgan y condenan el trabajo serio de una comunidad cient\u00edfica que trabaja para mejorar la salud y la calidad de vida de personas que sufren. Contrariamente a lo que versan tales cr\u00edticas aventuradas desde otras perspectivas, en Terapia Cognitivo Conductual se ha considerado y debatido la tem\u00e1tica de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica desde hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, siendo fieles al compromiso entre aplicaci\u00f3n e investigaci\u00f3n, se han llevado a cabo estudios emp\u00edricos con el objetivo de clarificar las variables en juego. Vale decir, desde el enfoque de la Terapia Cognitivo Conductual no se trata \u00fanicamente de debatir y opinar acerca del v\u00ednculo terap\u00e9utico, tambi\u00e9n debemos objetivar emp\u00edricamente el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tradici\u00f3n conductual se sostiene que la relaci\u00f3n entre terapeuta y paciente se fortalece cuando \u00e9ste percibe que el tratamiento le reporta resultados exitosos. No obstante, tambi\u00e9n se ha observado que la efectividad puede esfumarse si el profesional no contempla el v\u00ednculo terap\u00e9utico. El manejo adecuado del mismo aumenta la confianza del paciente hacia la terapia y propicia el marco \u00f3ptimo para la aplicaci\u00f3n del tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los programas de entrenamiento en Terapia Cognitivo Conductual dejan en claro que el psic\u00f3logo, adem\u00e1s de detentar una s\u00f3lida formaci\u00f3n te\u00f3rica y t\u00e9cnica, debe poseer ciertas habilidades de comunicaci\u00f3n orientadas al fortalecimiento de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Se denominan \u00abvariables inespec\u00edficas\u00bb a aspectos tales como la personalidad, el estilo de comunicaci\u00f3n y las habilidades sociales del terapeuta. Si bien no otorgan las condiciones suficientes para el cumplimiento de los objetivos de la terapia, las variables inespec\u00edficas pueden aumentar notablemente la probabilidad de \u00e9xito. M\u00e1s a\u00fan, en lo que hace al abordaje de patolog\u00edas tales como los des\u00f3rdenes de personalidad, ellas se han revelado como un elemento de crucial importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Discutimos a continuaci\u00f3n algunas aristas importantes del v\u00ednculo terap\u00e9utico y de las variables inespec\u00edficas. Grosera y r\u00e1pidamente expresado, las puntualizaciones que siguen deber\u00edan propiciar un contexto en el que ambas personas, paciente y terapeuta, se hallen c\u00f3modos en el trabajo que los re\u00fane. Enfatizamos, entonces, un aspecto menos explorado quiz\u00e1: el que el terapeuta tambi\u00e9n debe propiciar para s\u00ed un clima de trabajo humano agradable. Y si bien un tal objetivo involucra a los dos individuos, la responsabilidad t\u00e9cnica y \u00e9tica de su consecuci\u00f3n ata\u00f1e tan s\u00f3lo al psic\u00f3logo y no al paciente.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><strong>Aceptaci\u00f3n incondicional o \u00abno enjuiciamiento\u00bb<\/strong> Cuando el profesional toma un caso deber\u00e1 comprometerse a aceptar y a ayudar al paciente. Aceptarlo significa contemplarlo como un ser humano con sus defectos, muchos de los cuales pueden no hallarse en conexi\u00f3n con el motivo de consulta. En este sentido, una aceptaci\u00f3n equilibrada permite se\u00f1alar al paciente \u00e1reas a mejorar o aspectos de su estilo de vida potencialmente da\u00f1inos para su salud, sin ejercer manipulaci\u00f3n o presi\u00f3n. La aceptaci\u00f3n ata\u00f1e particularmente a la comprensi\u00f3n de que la persona busca ayuda y no deber\u00eda ser juzgada como \u201cmala\u201d, \u201ctonta\u201d o con cualquier otro calificativo peyorativo. Incluso frente a escenarios tales como la delincuencia, el psic\u00f3logo no deber\u00eda olvidar que el paciente pide ayuda y su misi\u00f3n es brindarla sin emitir juicios. Cuando por cualquier motivo, no logre tal aceptaci\u00f3n, entonces deber\u00eda derivarlo.<\/li><li><strong>Motivaci\u00f3n e involucraci\u00f3n<\/strong> El psic\u00f3logo debe sentirse genuinamente motivado para ayudar al paciente. Esto implica naturalmente la vocaci\u00f3n por el trabajo cl\u00ednico en general pero particularmente, el agrado e inter\u00e9s por la patolog\u00eda puntual que presenta la persona que se encuentra en frente suyo. La motivaci\u00f3n del terapeuta depender\u00e1 en parte de sus horas de descanso o de la cantidad de entrevistas diarias que realiza. Resulta escasamente probable que mantenga un adecuado deseo de trabajar si duerme poco o atiende a diez personas por d\u00eda. Puntualmente, no deber\u00eda suceder que el m\u00f3vil principal de un tratamiento se halle en variables econ\u00f3micas. En fin, sin importar demasiado la raz\u00f3n, una pobre motivaci\u00f3n por parte del terapeuta derivar\u00e1 en menores niveles de efectividad y mayor cantidad de fracasos.<\/li><li><strong>Empat\u00eda<\/strong> Se refiere a la capacidad de comprender al paciente a partir de su propio punto de vista. Se trata de una de las habilidades m\u00e1s deseadas para un terapeuta pues permite entender a la persona desde sus propios esquemas cognitivos y su historia particular, tomando distancia de juicios inmediatos condenatorios o etiquetadores. Desde esta perspectiva, constituir\u00eda un error por falta de empat\u00eda el calificar como \u00abfracasado\u00bb a un hombre de 59 a\u00f1os que padece depresi\u00f3n y cuyos hijos lo sostienen econ\u00f3micamente. Indagando la visi\u00f3n personal del paciente, el psic\u00f3logo quiz\u00e1 descubra que la depresi\u00f3n se halla m\u00e1s relacionada con la soledad que con la falta de dinero o trabajo. Entonces, es desde esta \u00f3ptica que deber\u00eda abordar el caso. Dicho vulgarmente, \u00abponerse en los zapatos del paciente\u00bb aumenta la probabilidad de \u00e9xito terap\u00e9utico al tiempo que mantiene el respeto a la libertad y autodeterminaci\u00f3n.<\/li><li><strong>Autenticidad<\/strong> El terapeuta cognitivo conductual expresa sus acuerdos o discrepancias con el paciente de manera sincera y directa. A diferencia de otros enfoques terap\u00e9uticos, no se mantiene abstinente ni neutral. Por el contrario, basado en un criterio de salud y enmarcado en una formaci\u00f3n cient\u00edfica, contesta las dudas que el paciente le plantee con un lenguaje simple y claro. M\u00e1s a\u00fan, no se muestra herm\u00e9tico ni oculta su vida personal, permiti\u00e9ndose responder preguntas o hacer comentarios espont\u00e1neos acerca de s\u00ed mismo. As\u00ed, por ejemplo, podr\u00e1 referirse a aspectos tan cotidianos como la universidad de la cual egres\u00f3 u otros m\u00e1s \u00abprivados\u00bb, como su orientaci\u00f3n sexual, si el paciente desea saberlo y el psic\u00f3logo desea contarlo. Naturalmente, no resulta muy habitual que el profesional hable frecuentemente de s\u00ed mismo, porque sencillamente, no es este el objetivo por el cual se re\u00fane con el paciente. Tampoco a este \u00faltimo suele interesarle tanto la vida de su terapeuta. No obstante, una actitud sincera y aut\u00e9ntica mejora el v\u00ednculo terap\u00e9utico, aumentando la confianza de la persona que consulta.<\/li><li><strong>Ecuanimidad<\/strong> El feedback hacia el comportamiento del paciente constituye uno de los pilares que apuntalan la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Por lo tanto, el psic\u00f3logo cognitivo conductual deber\u00e1 manejarlo equilibradamente ya que tanto la cr\u00edtica como la aprobaci\u00f3n excesivas pueden ser contraproducentes. Si el terapeuta es demasiado negativo, quiz\u00e1 desvalorice comportamientos que, aunque peque\u00f1os para otras personas, representan un logro importante para algunos pacientes. Por el contrario, si se muestra excesivamente positivo, puede estar omitiendo conductas que requieren ser cuestionadas y eventualmente corregidas.<\/li><li><strong>Respeto y manejo de las propias emociones negativas<\/strong> El psic\u00f3logo habr\u00e1 de manejar adecuadamente sus emociones y las expresar\u00e1 asertivamente; no debemos olvidar que representa un importante modelo para quienes acuden a su consulta. Independientemente de las diferencias que puedan existir entre paciente y terapeuta, este \u00faltimo debe utilizar un lenguaje de respeto y cordialidad. Especialmente, el enojo del paciente puede representar una muestra de conducta que requiere ser analizada m\u00e1s que juzgada y atacada.<\/li><li><strong>Considerar aspectos de forma<\/strong> La puntualidad, la realizaci\u00f3n de tareas, las sesiones en las que el paciente se ausenta o cancela, la involucraci\u00f3n con el tratamiento son aspectos que influyen en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. El psic\u00f3logo los analiza y debate con el paciente pues de lo contrario, pueden interferir con el curso del tratamiento.<\/li><li><strong>Visi\u00f3n positiva<\/strong> El terapeuta debe conducirse racionalmente, manejando sus propias emociones desadaptativas que podr\u00edan interferir en su pericia profesional. Pero m\u00e1s espec\u00edficamente, el terapeuta cognitivo-conductual intentar\u00e1 abordar sus casos desde una perspectiva \u00aboptimista-realista\u00bb; una visi\u00f3n pesimista merma las posibilidades de \u00e9xito. Si a ra\u00edz de alg\u00fan desorden emocional personal, el psic\u00f3logo viera oscurecida su visi\u00f3n optimista, entonces deber\u00eda buscar ayuda psicol\u00f3gica para s\u00ed mismo.<\/li><li><strong>Adaptaci\u00f3n al caso por caso<\/strong> El profesional adaptar\u00e1 la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas al estilo y la personalidad del paciente. Si bien el tratamiento cognitivo-conductual tiende a ser planificado y sistem\u00e1tico, ello no implica rigidez. La Terapia Cognitivo Conductual no consiste en la aplicaci\u00f3n \u00abmec\u00e1nica\u00bb de procedimientos t\u00e9cnicos. Estos deben ser ajustados por el terapeuta al caso en cuesti\u00f3n. As\u00ed, el estilo de comunicaci\u00f3n con un adolescente diferir\u00e1 del utilizado con una persona de tercera edad.<\/li><li><strong>Autocontrol del propio comportamiento del terapeuta<\/strong> El terapeuta cognitivo conductual debe atender a algunas pautas formales de su propio comportamiento. Ello ata\u00f1e a aspectos tales como el volumen de la voz o la postura f\u00edsica que adopta. Si el psic\u00f3logo ha atendido a muchos pacientes en un solo d\u00eda entonces, podr\u00eda mostrar se\u00f1ales de cansancio en la expresi\u00f3n de su rostro, en la pose que toma al sentarse o en la entonaci\u00f3n de sus palabras.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas, el psic\u00f3logo constituye un modelo de especial relevancia para sus pacientes, en este sentido, es que debe prestar especial atenci\u00f3n a su propia conducta. As\u00ed, por ejemplo, si un paciente desea dejar de fumar, el terapeuta no deber\u00eda fumar frente a \u00e9l; si presenta dificultades de autoorganizaci\u00f3n, el terapeuta no deber\u00eda atenderlo con demoras importantes o cancelarle las consultas con escasa anticipaci\u00f3n. En fin, la conducta del psic\u00f3logo habr\u00e1 de ser congruente con lo que pregona durante el curso del tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, el manejo de la relaci\u00f3n con el paciente se revela como un punto clave del proceso terap\u00e9utico. Ella debe acompa\u00f1arse, naturalmente, del conocimiento de los paradigmas te\u00f3ricos y los procedimientos t\u00e9cnicos propios del enfoque. La integraci\u00f3n de ambos elementos, esto es, la selecci\u00f3n de t\u00e9cnicas cient\u00edficamente validadas pero aplicadas en el contexto de un v\u00ednculo humano bien conducido, potenciar\u00e1 el horizonte de posibilidades de la Terapia Cognitivo Conductual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Jos\u00e9 Dahab y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/la-relacion-terapeutica-en-terapia-cognitivo-conductual.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aspectos humanos vinculares que mejoran la efectividad Uno de los mitos m\u00e1s difundidos afirma que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":963,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[416,16],"tags":[348,131,92],"class_list":["post-215","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-12","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-caracteristicas-tcc","tag-efectividad","tag-relacion-terapeutica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=215"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1880,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215\/revisions\/1880"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}