{"id":2261,"date":"2024-02-27T01:23:56","date_gmt":"2024-02-27T04:23:56","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=2261"},"modified":"2024-06-30T22:39:10","modified_gmt":"2024-07-01T01:39:10","slug":"ciencia-y-pseudociencia-en-las-terapias-psicologicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/ciencia-y-pseudociencia-en-las-terapias-psicologicas\/","title":{"rendered":"Ciencia y Pseudociencia en las Terapias Psicol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/3d5v2SPjiUrmh5qTyrbjGV\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 falla tu analista?<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque suene un poco extra\u00f1o, no todas las Terapias Psicol\u00f3gicas que los psic\u00f3logos aplican tienen una base cient\u00edfica. Menos a\u00fan son cient\u00edficas un conjunto de pr\u00e1cticas muy difundidas que parecen (insistimos, s\u00f3lo parecen) estar relacionadas con la psicolog\u00eda, como la biodecodificaci\u00f3n, la hipnosis, las constelaciones familiares y, por supuesto, el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las caracter\u00edsticas de una pr\u00e1ctica cient\u00edfica y cu\u00e1les las de una pseudociencia? \u00bfPor qu\u00e9 es importante que la terapia psicol\u00f3gica est\u00e9 cient\u00edficamente basada?<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros cuestionamientos claros hacia las terapias psicol\u00f3gicas no cient\u00edficas fueron efectuados a mitad del siglo pasado por el prominente psic\u00f3logo Hans Eysenck, en Inglaterra. En pocas palabras, Eysenck demostr\u00f3 con datos emp\u00edricos que las personas que acud\u00edan a psicoterapia mejoraban en igual medida que quienes no hac\u00edan ninguna actividad psicoterap\u00e9utica. Vale decir, la psicoterapia produc\u00eda resultados similares a los del mero paso del tiempo, un fen\u00f3meno llamado \u201cremisi\u00f3n espont\u00e1nea\u201d. Sus planteos, mal recibidos por el autoritarismo psiqui\u00e1trico de la \u00e9poca, tardaron algunos a\u00f1os en dar sus frutos, pero inauguraron el camino de un debate que a\u00fan se recorre: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo una pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica es cient\u00edfica y cu\u00e1ndo no? \u00bfPor qu\u00e9 es mejor una pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica cient\u00edficamente basada?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al fin y al cabo, los seres humanos hacemos infinidad de actividades cotidianas sin ninguna preocupaci\u00f3n acerca de su cientificidad. As\u00ed, por ejemplo, jugamos cartas, escuchamos m\u00fasica, leemos ficci\u00f3n, practicamos ejercicio f\u00edsico por diversi\u00f3n, con completa independencia de si estas ocupaciones cuentan o no con un aval cient\u00edfico. \u00bfEs v\u00e1lida una postura similar para la terapia psicol\u00f3gica? Algo as\u00ed como \u201cvoy a mi psicoanalista o voy a constelar porque me gusta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una forma de pensar: las cosas como son y no como me gustan<\/h2>\n\n\n\n<p>Si bien resulta sumamente dif\u00edcil caracterizar en pocas palabras la filosof\u00eda de la ciencia aplicada a la Psicolog\u00eda o cualquier otra disciplina del conocimiento, no hay duda de que la apertura a los hechos resulta uno de sus rasgos distintivos. Dicho en t\u00e9rminos simples, la ciencia es emp\u00edrica. Algo se acepta como v\u00e1lido si tiene pruebas; caso contrario, se descarta, punto. Esta manera de generar informaci\u00f3n, a simple vista muy obvia, se enfrenta con varias clases de obst\u00e1culos. Algunos de ellos, tal vez los m\u00e1s importantes, emanan de la misma fuente que la ciencia, es decir, nuestro cerebro; este, lejos de erigirse como un limpio dispositivo puramente racional, es un \u00f3rgano plagado de sesgos y falacias l\u00f3gicas. La racionalidad y el pensamiento de base emp\u00edrica no le salen espont\u00e1nea y f\u00e1cilmente al cerebro humano, de modo tal que la \u00fanica forma de construir el conocimiento cient\u00edfico radica en la colaboraci\u00f3n de muchos que mutuamente se eval\u00faan y critican unos a otros.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>sesgo de confirmaci\u00f3n<\/strong> constituye uno de los mejores ejemplos que la Psicolog\u00eda ha constatado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Tendemos a buscar y centrarnos en los hechos que favorecen nuestras ideas, minimizando o incluso negando por completo aquellos que las contradicen. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En perfecta complementariedad se encuentra el \u201crazonamiento motivado\u201d, el cual consiste en utilizar informaci\u00f3n irrelevante y recursos ret\u00f3ricos para desviar un argumento hacia una conclusi\u00f3n que nos resulta beneficiosa, aunque no necesariamente correcta. La lista de errores y sesgos cognitivos, falacias l\u00f3gicas y pseudorazonamientos podr\u00edan llenar f\u00e1cilmente las p\u00e1ginas de varios libros, aunque muchos de ellos tendr\u00edan un denominador com\u00fan: la b\u00fasqueda de que el mundo sea como a m\u00ed me gusta y a m\u00ed me conviene. <\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la Psicolog\u00eda ha documentado que resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil enga\u00f1ar a alguien cuando la mentira que contamos le resulta agradable o beneficia a la v\u00edctima del embuste; no importa si el cuento lo hace un comerciante fraudulento, un pol\u00edtico corrupto o yo a m\u00ed mismo. Justamente, esto es lo que la ciencia viene a demostrar: el mundo es como es, con independencia de lo que nos agrada; la realidad no es como nos gusta ni como para nosotros tiene sentido; el universo es completamente indiferente a nuestras pretensiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La breve discusi\u00f3n anterior no debe caer como una simple filosofada que interesa a un pu\u00f1ado reducido de gente dedicada a la ciencia. Por el contrario, el planteo posee consecuencias mundanas muy importantes, graves a veces. Construir un saber racional, emp\u00edricamente basado, no contaminado por sesgos y errores de razonamiento redunda en que las pr\u00e1cticas derivadas ser\u00e1n m\u00e1s efectivas, por la sencilla raz\u00f3n de que est\u00e1n m\u00e1s adecuadas a los hechos de la realidad y no a los sesgos, falacias de razonamiento o caprichos intelectuales de alg\u00fan cerebro sapiens que anda suelto por ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los psic\u00f3logos, trabajadores sociales, psiquiatras y otros profesionales relacionados son frecuentemente consultados para tomar decisiones importantes, a veces transcendentales, sobre la vida de otros individuos. Las opiniones de estos profesionales impactan en si una persona ir\u00e1 o no a la c\u00e1rcel, una madre conservar\u00e1 o no la tenencia de su hijo o un ni\u00f1o entrar\u00e1 a un sistema de educaci\u00f3n especial. \u00bfQu\u00e9 sucede cuando esas opiniones (de los supuestos profesionales expertos) no est\u00e1n basadas en los hechos y en la ciencia sino en sesgos personales o, peor a\u00fan, gustos personales?<\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n acerca de las evidencias en las que se sustentan las intervenciones psicol\u00f3gicas impacta directamente en el trabajo cotidiano que cada psic\u00f3logo lleva adelante con sus pacientes. \u00bfDeber\u00edan los psic\u00f3logos basar sus intervenciones en el modelo cient\u00edfico? \u00bfQu\u00e9 consecuencias trae no hacerlo? Reflexionemos sobre la base de dos ejemplos comunes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-lista-sin-bala wp-block-list\">\n<li>Un psic\u00f3logo cl\u00ednico no reconoce que se encuentra frente a un paciente que padece un trastorno bipolar y, como consecuencia, no recomienda la interconsulta con un psiquiatra. O peor a\u00fan, hay psic\u00f3logos cl\u00ednicos que, desconociendo completamente los protocolos de la ciencia, manifiestan no estar de acuerdo con el uso de medicaci\u00f3n psicotr\u00f3pica. Sea como fuera, el paciente evoluciona con altibajos durante algunos a\u00f1os hasta que, como suele suceder en estos casos, las crisis empeoran. Durante un episodio de hipoman\u00eda, el paciente efect\u00faa conductas en exceso, como embriagarse, insinuarse sexualmente de modo inadecuado a otras personas o, incluso, ser francamente infiel a su pareja. Cualquiera de estos actos acarrea consecuencias desastrosas, desde tener un accidente producto del alcohol, la p\u00e9rdida de relaciones sociales o una separaci\u00f3n conyugal.<\/li>\n\n\n\n<li>Otro psic\u00f3logo, que tampoco trabaja con un enfoque cient\u00edficamente basado, atiende a un paciente que padece de ansiedad social. En lugar de aplicar un protocolo validado que incluya a la discusi\u00f3n cognitiva, la terapia de exposici\u00f3n y el entrenamiento en habilidades sociales, el terapeuta utiliza la asociaci\u00f3n libre y la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os, un tratamiento cuya efectividad no ha sido demostrada luego de m\u00e1s de un siglo desde que fuera propuesto. El paciente pasa largos a\u00f1os en terapia (cosa com\u00fan en el psicoan\u00e1lisis) sin mayores cambios. Debido a su ansiedad social que no remite, malgasta gran parte de su tiempo encerrado en su habitaci\u00f3n y, por ende, no logra hacer una carrera universitaria, no tiene amigos y no conoce una pareja. Ya hacia la cuarta d\u00e9cada de su vida, se halla aislado, apenas alcanza a sostener un trabajo que no le gusta. De los muchos casos como este, algunos viran hacia una depresi\u00f3n y, de ah\u00ed, quedan a unos pocos pasos del suicidio. En situaciones de esas caracter\u00edsticas, alguien puede morir.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>A diferencia de lo que sucede con algunas intervenciones m\u00e9dicas de alto riesgo, los fallecimientos por quehaceres psicol\u00f3gicos inadecuados no suelen ocurrir de inmediato. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si alguien atraviesa un paro cardiaco, omitir el desfibrilador conduce al deceso instant\u00e1neo. En el terreno psicol\u00f3gico las cosas se juegan con otros tiempos, en una larga cadena de hechos que arranca con tratamientos inadecuados, incapaces de aliviar el malestar emocional. A lo largo de muchos a\u00f1os, y en conjunci\u00f3n con otros factores, ello se traduce en una merma en la calidad de vida. De ah\u00ed, f\u00e1cilmente viramos hacia la depresi\u00f3n y, a veces, a la muerte por suicidio. Ni que hablar del estr\u00e9s de vivir con un desorden mental cr\u00f3nico. Hoy sabemos a ciencia cierta que el estr\u00e9s es la causa de una gran parte de las enfermedades m\u00e9dicas, incluso de algunas condiciones graves y potencialmente letales; pero tambi\u00e9n disponemos de medios cient\u00edficamente avalados para aliviarlo. <\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n sale naturalmente: no aplicar las t\u00e9cnicas cient\u00edficamente probadas para aliviar el estr\u00e9s deja al individuo m\u00e1s vulnerable a las enfermedades relacionadas y, dado que algunas pueden causar la muerte, entonces algunos fallecidos no ser\u00edan tales si tan s\u00f3lo un psic\u00f3logo hubiese intervenido con los medios adecuados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfParece exagerada la discusi\u00f3n anterior? \u00bfAlgo as\u00ed como que hemos llevado las cosas a un extremo muy tr\u00e1gico? Pues reflexionemos sobre un solo ejemplo simple: la hipertensi\u00f3n arterial explica el 13 % de las muertes o, en otras palabras, 13 de cada 100 muertes se deben a la hipertensi\u00f3n arterial.&nbsp;Por otro lado, esa enfermedad es una de las que m\u00e1s influencia recibe del estr\u00e9s; groso modo, un poco m\u00e1s del 80 % de la causalidad se debe al estr\u00e9s (o factores emocionales, como algunos gustan llamar). S\u00f3lo hay que hacer la cuenta, es f\u00e1cil\u2026 \u00bfcu\u00e1ntas muertes se prevendr\u00edan si, en lugar de perder a\u00f1os asociando libremente y jugando con los lapsus, tan s\u00f3lo nos tom\u00e1ramos dos consultas para ense\u00f1arle al paciente un ejercicio de relajaci\u00f3n, cuya efectividad para la disminuci\u00f3n del estr\u00e9s se encuentra m\u00e1s que demostrada?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es una pseudociencia?<\/h2>\n\n\n\n<p>Para entender el fr\u00edo, necesitamos tambi\u00e9n experimentar el calor. Del mismo modo, discernir con claridad lo que es una pseudociencia requiere una comprensi\u00f3n cabal de lo que es la ciencia, algo que, por razones de espacio, hoy dejaremos por cuenta del lector, indicando al final del art\u00edculo bibliograf\u00eda consultada y recomendada. Sencillamente, digamos que ambos constructos son c\u00famulos de conocimiento de fronteras difusas, aunque la manera en que obtienen y justifican al mismo es distinta y, en general, diametralmente opuesta. <\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente, la principal divisoria de aguas radica en el <strong>nivel de adecuaci\u00f3n emp\u00edrica<\/strong>, vale decir, desde una postura cient\u00edfica efectuaremos todos los esfuerzos posibles a fin de que las hip\u00f3tesis y pr\u00e1cticas derivadas se ci\u00f1an a los hechos mientras que, desde una postura pseudocient\u00edfica, esto posee poca o ninguna importancia y, contrariamente, tiende a primar m\u00e1s <strong>lo que se desea obtener<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Enumeramos a continuaci\u00f3n una lista de rasgos distintivos de los enfoques pseudocient\u00edficos. De uno u otro modo, todos ellos son subsidiarios de la cualidad principal mencionada, el desprecio o negaci\u00f3n de los hechos en favor de que lo que se cree o anhela:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Uso excesivo de hip\u00f3tesis ad hoc que inmunizan a las teor\u00edas del proceso de falsaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Ausencia de trabajo de autocorrecci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Evasi\u00f3n de la revisi\u00f3n por pares y rechazo de las cr\u00edticas, las cuales son tomadas como agresiones en lugar de intentos de mejorar el conocimiento.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00c9nfasis en la confirmaci\u00f3n m\u00e1s que en la refutaci\u00f3n del conocimiento.<\/li>\n\n\n\n<li>Falta de conexi\u00f3n y di\u00e1logo con otras \u00e1reas de la literatura cient\u00edfica.<\/li>\n\n\n\n<li>Utilizaci\u00f3n de un leguaje similar al de la ciencia, pero oscuro, complejo de comprender y particularmente imposible de operacionalizar con exactitud.<\/li>\n\n\n\n<li>Ausencia de una demarcaci\u00f3n precisa del \u00e1mbito explicativo e imposibilidad de generalizar resultados; en otras palabras, no hay una definici\u00f3n de las condiciones bajo las cuales las hip\u00f3tesis se comprueban o no se comprueban.<\/li>\n\n\n\n<li>Uso excesivo y casi exclusivo de testimonios y evidencias anecd\u00f3ticas como medio de validaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Se revierte el cargo de la prueba: se exige a quien no cree que demuestre por qu\u00e9 no son correctas las afirmaciones cuando, en verdad, quien propone las ideas tambi\u00e9n debe aportar las pruebas que las sustentan.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Nos resulta imposible en un solo art\u00edculo desarrollar extensivamente cada uno de los t\u00f3picos mencionados. Nuevamente, remitimos a los lectores a las fuentes citadas al final. En lo que sigue, efectuamos una discusi\u00f3n de los dos \u00faltimos puntos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Uso excesivo y casi exclusivo de testimonios y evidencias anecd\u00f3ticas como medio de validaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Todos tenemos intuiciones acerca de c\u00f3mo funcionan las cosas, tanto en el mundo f\u00edsico como humano. Algunas veces experimentamos incluso nuestras intuiciones con un fuerte sentimiento de certeza, aunque ello no prueba nada, absolutamente nada acerca de la veracidad de nuestras ideas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El hecho de que alguien piense y se sienta totalmente seguro de una idea no nos dice nada acerca de su veracidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esto es cuasi obvio cuando reflexionamos acerca de que una segunda persona experimenta el mismo sentimiento de certeza pero sobre la idea completamente opuesta. \u00bfC\u00f3mo sabemos qui\u00e9n acierta y qui\u00e9n se equivoca si nos vamos a apoyar \u00fanicamente en vivencias subjetivas?<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquiera puede afirmar algo por conveniencia individual. Una de las hip\u00f3tesis que la ciencia s\u00ed ha demostrado es que <strong>la b\u00fasqueda de aceptaci\u00f3n social favorece que la gente efect\u00fae aseveraciones poco convencionales<\/strong>. De hecho, la mayor\u00eda de las personas que padecen un cuadro narcisista experimentan un fuerte sentimiento de placer al narrar eventos extraordinarios que sorprenden a los dem\u00e1s, incluso cuando los otros no crean ni una sola palabra de lo que se les diga pero lo disimulen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pseudociencias suelen validar sus dichos con testimonios (historias de sujetos reales o inventados) que cuentan c\u00f3mo un tal o cual m\u00e9todo sanador los liber\u00f3 de una enfermedad en la que la medicina tradicional hab\u00eda fallado, o c\u00f3mo alguna terapia psicol\u00f3gica novedosa puso fin a la angustia y racha de mala suerte que tra\u00edan desde anta\u00f1o. Los procedimientos supuestamente terap\u00e9uticos nunca se encuentran disponibles para todos, sino \u00fanicamente para un grupo reducido que conserva el atesorado secreto. Frecuentemente, se trata de un conocimiento de unos pocos iluminados, un m\u00e9todo que un tal o cual m\u00e9dico, terapeuta o cham\u00e1n descubri\u00f3, y s\u00f3lo \u00e9l y sus disc\u00edpulos conocen y pueden aplicar.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, los secretos de la sabidur\u00eda y las f\u00f3rmulas tan efectivas que se proponen desde las pseudociencias se hallan asequibles para un peque\u00f1o grupo, no se encuentran en los libros que todos podemos leer. En ciencia sucede linealmente lo opuesto. El conocimiento cient\u00edfico es una empresa colectiva, producto del esfuerzo de muchos, y lo que se descubre se publica r\u00e1pidamente en revistas y libros de modo tal de que todos los que trabajan en el \u00e1rea se anoticien, puedan criticarlo y, si realmente estamos frente a una idea efectiva, la utilicen. \u00bfPor qu\u00e9 se atesorar\u00eda bajo siete llaves un saber preciado y eficaz que puede liberar a muchos individuos del padecimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que verdaderamente acontece es que <strong>ninguna pr\u00e1ctica pseudocient\u00edfica puede permitirse ser examinada p\u00fablicamente con los procedimientos rigurosos de la ciencia porque simplemente no pasan la prueba<\/strong>. El manejo oscuro y sigiloso del conocimiento responde a que no es m\u00e1s que un conjunto de mentiras y patra\u00f1as, un bonito cuento muy agradable y bien narrado.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Se revierte el cargo de la prueba: se exige a quien no cree que demuestre por qu\u00e9 no son correctas las afirmaciones<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n es el responsable de demostrar las afirmaciones, el que las profiere o el que las cuestiona? Si ahora te contamos con plena convicci\u00f3n que durante los pr\u00f3ximos meses una raza de extraterrestres inteligentes por fin visitar\u00e1 la tierra, y t\u00fa no nos crees, \u00bferes t\u00fa el que debes demostrar que nosotros estamos equivocados? \u00bfO somos nosotros quienes debemos aportar las pruebas de lo que decimos? Pues bien, para las pseudociencias, valdr\u00eda lo primero, esto es, t\u00fa deber\u00edas mostrar por qu\u00e9 los extraterrestres no vendr\u00e1n los meses entrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las disciplinas pseudocient\u00edficas no presentan pruebas concluyentes de sus afirmaciones por la elemental raz\u00f3n de que <strong>carecen de ellas<\/strong>. Consiguientemente, defienden sus argumentos exigiendo a sus cr\u00edticos que demuestren los suyos. Algo as\u00ed como que el incr\u00e9dulo y cr\u00edtico deber\u00eda demostrar la inefectividad de los procedimientos que ellos aplican, caso contrario, son v\u00e1lidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, las disciplinas cient\u00edficas parten de la observaci\u00f3n emp\u00edrica y demostraci\u00f3n de las afirmaciones, esta es la piedra angular.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No existe hip\u00f3tesis que se jacte de cient\u00edfica sin apoyarse en datos f\u00e1cticos experimentales. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los cr\u00edticos, que por supuesto existen, fundamentan sus contraargumentos en otros datos tambi\u00e9n f\u00e1cticos, lo cual genera una confrontaci\u00f3n e intercambio de ideas enriquecedor pues siempre se desarrolla dentro del marco de lo que se puede verificar. As\u00ed el conocimiento cient\u00edfico crece.<\/p>\n\n\n\n<p>Insistimos con una idea. La filosof\u00eda de la ciencia no deber\u00eda entenderse como un problema que importa a unos pocos intelectuales, locos y nerds acad\u00e9micos. La filosof\u00eda de la ciencia es el fundamento \u00faltimo del conocimiento cient\u00edfico, el cual nos brinda la calidad de vida que damos por hecho. Los tel\u00e9fonos inteligentes, los microondas, los autos y la calefacci\u00f3n que hacen la vida actual confortable son resultado de la investigaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n cient\u00edfica. Pero la ciencia ha dado mucho m\u00e1s que lujos. <\/p>\n\n\n\n<p>Son las teor\u00edas cient\u00edficas las que han derivado en las soluciones m\u00e9dicas a las cuales con toda confianza acudimos, como los antibi\u00f3ticos, las intervenciones quir\u00fargicas o las internaciones en unidades de cuidados intensivos. Por s\u00f3lo mencionar un caso, previo a la introducci\u00f3n de los antibi\u00f3ticos, la mitad de los ni\u00f1os mor\u00eda de alguna infecci\u00f3n simple o quedaban con secuelas permanentes; una otitis se convert\u00eda en una infecci\u00f3n que llegaba al cerebro y causaba el deceso. El acceso al agua potable, las infraestructuras de saneamiento en las ciudades e incluso la comida distribuida en masa a la superpoblaci\u00f3n mundial actual provienen en \u00faltima instancia del saber cient\u00edfico, subsidiario de la filosof\u00eda emp\u00edrica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 es importante discutir sobre las pseudociencias?<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Las pseudociencias son peligrosas<\/strong>. Esto se debe a muchas razones pero especialmente a que ellas se proponen como una alternativa a los procedimientos cient\u00edficos adecuadamente validados. As\u00ed, cuando la gente asiste a un grupo de constelaciones familiares, biodecodificaci\u00f3n, EMDR (Desensibilizaci\u00f3n por Movimientos Oculares R\u00e1pidos) o incluso, al psicoanalista, lo hace mayoritariamente con el objetivo de aliviar alguna forma de sufrimiento. \u00bfQu\u00e9 busca un paciente que debido a sus crisis de p\u00e1nico teme salir de su casa? \u00bfQu\u00e9 desea un sujeto quien por padecer de ansiedad social, se encuentra aislado y sufre por su soledad? \u00bfQu\u00e9 espera encontrar el individuo que se ve atormentado por sus pensamientos obsesivos, los cuales no lo dejan vivir, concentrarse ni dormir? Todos ellos quieren una sola cosa, simple y llana: que la sintomatolog\u00eda desaparezca y no regrese nunca m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las pseudociencias son peligrosas, entre otras cosas porque se proponen como una alternativa a los procedimientos cient\u00edficos adecuadamente validados.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La gente asiste a la consulta con un profesional y acepta contar sus sue\u00f1os, interpretar sus fallidos, recordar su infancia traum\u00e1tica, dibujar la casa, el \u00e1rbol y la persona, responder a lo que ve en una vagas manchas de tinta, mover sus ojos hacia los costados mientras narra sucesos traum\u00e1ticos, o cualquiera de las miles de intervenciones pseudocient\u00edficas que psic\u00f3logos y afines proponen. \u00bfPor qu\u00e9 lo hacen? La grand\u00edsima mayor\u00eda cuentan con una \u00fanica motivaci\u00f3n: la expectativa de que ser\u00e1 un camino de alivio a su sufrimiento. Lo que generalmente no saben estos consultantes es que ese psic\u00f3logo recurre a procedimientos sin aval cient\u00edfico, sin efectividad comprobada, los cuales se encuentran m\u00e1s cercanos al tarot y la astrolog\u00eda que a una pr\u00e1ctica de salud. As\u00ed que, sin vueltas, la conclusi\u00f3n sale f\u00e1cil, <strong>las pseudociencias son peligrosas porque conllevan un enga\u00f1o para el que busca ayuda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, se sostiene que muchas de las pr\u00e1cticas pseudocient\u00edficas no son peligrosas porque \u201clo peor que puede pasar es nada\u201d. Esta afirmaci\u00f3n supone que los perjuicios hacia las dem\u00e1s personas \u00fanicamente ocurren por acci\u00f3n, no por omisi\u00f3n. En otras palabras, dado que asistir a un espacio de biodecodificaci\u00f3n o de constelaciones familiares no puede derivar en da\u00f1o f\u00edsico alguno, pues s\u00f3lo se trata de acciones verbales y escritas, entonces no es peligroso. Este razonamiento salta el hecho obvio de que el participante acude mayoritariamente buscando ayuda, en un estado de necesidad afectiva y <strong>deposita en el procedimiento expectativas de sanaci\u00f3n o alivio<\/strong>. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del efecto placebo, no obtendr\u00e1 nada. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfCu\u00e1nto importa la frustraci\u00f3n, el tiempo y el dinero de alguien que de buena fe acude a un terapeuta en busca de una ayuda que jam\u00e1s obtendr\u00e1?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os que la psicolog\u00eda ha demostrado que la frustraci\u00f3n de las expectativas constituye una de las causas m\u00e1s comunes de depresi\u00f3n. Otra vez, esta s\u00ed es una hip\u00f3tesis con aval emp\u00edrico. La ilusi\u00f3n frustrada acarrea emociones negativas y cambios fisiol\u00f3gicos como la inmunosupresi\u00f3n. Si las pseudociencias, disfrazadas bajo un manto de racionalidad y seriedad, no ejercen ning\u00fan efecto, entonces frustran las expectativas de alivio y sanaci\u00f3n de alguien que padece, y esto ya en s\u00ed mismo es algo; en realidad, es mucho. Nuevamente, las pseudociencias se revelan como peligrosas, en este caso por omisi\u00f3n. En el caso de enfermedades graves, la elecci\u00f3n de una pseudociencia (como reemplazo de un tratamiento validado) puede ser muy peligrosa. La ilusi\u00f3n por una cura milagrosa puede en ocasiones alejar a un paciente grave de los tratamientos emp\u00edricamente validados, llev\u00e1ndolo con esto a una muerte segura.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Existe otra \u00e1rea donde las pseudociencias han hecho y siguen provocando un gran da\u00f1o: la evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Escribiremos un art\u00edculo especial sobre el tema en un futuro cercano, pero debemos ahora una menci\u00f3n dada la gravedad de las consecuencias. Resulta un lugar com\u00fan que los psic\u00f3logos sean convocados como peritos e informantes expertos para la toma de decisiones. De este modo, colegios, empresas, juzgados solicitan de la opini\u00f3n y pericia de los psic\u00f3logos. Estos, munidos de herramientas cient\u00edficas, deber\u00edan ofrecer informaci\u00f3n calificada acerca de las personas que van ser integradas a un sistema educativo, a ocupar un puesto de trabajo o, incluso, ir a la c\u00e1rcel. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que pocos saben es que la mayor\u00eda de los psic\u00f3logos no basan sus recomendaciones en recursos cient\u00edficos sino en un pu\u00f1ado de t\u00e9cnicas pseudocient\u00edficas antiguas que carecen de toda objetividad. As\u00ed, resulta un lugar com\u00fan que pidan que los entrevistados cuenten lo que ven en unas absurdas y anacr\u00f3nicas manchas de tinta llamada Test de Rorschach o se les requiere que dibujen un \u00e1rbol, una casa y una persona; ampar\u00e1ndose en otra supuesta prueba proyectiva llamada HTP por las siglas en ingl\u00e9s de casa, \u00e1rbol y persona. Existe una abundancia de estas formas de evaluaci\u00f3n, gen\u00e9ricamente denominadas pruebas o tests proyectivos, pero ninguno ha mostrado fehacientemente poder llegar a conclusiones v\u00e1lidas acerca de la personalidad del sujeto evaluado. De hecho, los test proyectivos no cumplen con el criterio de validez de constructo, circunstancia por la cual nunca se sabe bien qu\u00e9 miden y suelen ser tan ambiguos que tampoco poseen confiabilidad inter-observadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas palabras, esto significa que dos evaluadores independientes llegar\u00e1n a conclusiones totalmente dis\u00edmiles frente al mismo test. En la justicia, como en cualquier otro \u00e1mbito, deber\u00edamos utilizar instrumentos objetivos y baremados, que sirvan a los prop\u00f3sitos espec\u00edficos de lo que se solicita en evaluaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, si deseamos medir la ansiedad, necesitamos una escala dise\u00f1ada a tal efecto, no un test proyectivo de personalidad que trae un c\u00famulo enorme de informaci\u00f3n plagada de sesgos, dependiente m\u00e1s de c\u00f3mo el sujeto dibuja o de las expectativas del evaluador. <\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, hace a\u00f1os que se demostr\u00f3 que estos tests tienden a reflejar lo que el evaluador, es decir, el psic\u00f3logo quiere ver. As\u00ed, si el evaluador busca signos de psicopat\u00eda, seguramente los hallar\u00e1 y si busca signos de abuso sexual, tambi\u00e9n los encontrar\u00e1. Como no existen par\u00e1metros objetivos de valoraci\u00f3n de las respuestas, entonces termina primando <strong>el sesgo de confirmaci\u00f3n del psic\u00f3logo que interpreta<\/strong>. Por si no lo ha notado el lector, la nota de color de este apartado es que debido a la interpretaci\u00f3n ambigua y pseudocient\u00edfica, un ni\u00f1o puede ser excluido de un sistema educativo, alguien puede perder su trabajo o incluso ir a la c\u00e1rcel. En efecto, hoy la justicia frecuentemente decide si alguien es o no responsable de abuso sexual sobre la base de estos dibujos carentes de toda objetividad. <strong>Nuevamente, las pseudociencias son muy, muy peligrosas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfY por qu\u00e9 todo deber\u00eda ser cient\u00edfico?<\/h2>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos preguntarnos si las pr\u00e1cticas pseudocient\u00edficas poseen alg\u00fan otro valor m\u00e1s all\u00e1 del que ac\u00e1 se les adjudica. En efecto, las personas acuden a efectuar cantidad de actividades que no poseen una ra\u00edz cient\u00edfica, como ir al cine, al gimnasio, jugar a las cartas, tomar sol o bailar. Nadie se preocupa demasiado por las bondades cient\u00edficamente demostradas del tango. Si bien todos sabemos que tanto la m\u00fasica como la actividad f\u00edsica acarrean beneficios para la salud, casi nadie asiste puntualmente por este motivo, sino tan solo por diversi\u00f3n, algo perfectamente l\u00f3gico. \u00bfPodr\u00edamos pensar de modo similar acerca de las pseudociencias?<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas actividades pseudocient\u00edficas ya caen naturalmente en una tal categor\u00eda en nuestra cultura. As\u00ed, por ejemplo, cuando alguien consulta un adivino, un curandero, un m\u00e9dium o un tarotista, de alguna forma asume que no est\u00e1 frente a un cient\u00edfico que fue a la universidad. La astrolog\u00eda ocupa un espacio dudoso para muchos; en efecto, saben que no ven un aut\u00e9ntico profesional pero algunos a\u00fan defienden a la astrolog\u00eda como una \u201cciencia milenaria\u201d. De paso digamos que se trata de otro argumento falaz, pues que algo haya perdurado incluso por siglos no lo convierte en verdadero. Finalmente, est\u00e1n las pr\u00e1cticas pseudocient\u00edficas llevadas adelante por profesionales, gente que fue a la universidad, el templo de la ciencia, pero resulta que llevan a cabo intervenciones pseudocient\u00edficas como el EMDR, las constelaciones familiares o el psicoan\u00e1lisis. \u00bfDeber\u00edamos aceptar que alguien puede asistir a una pr\u00e1ctica pseudocient\u00edfica, sabiendo que se trata de una tal cosa, por su propia elecci\u00f3n? Definitivamente, s\u00ed, pero ello requerir\u00eda como m\u00ednimo que el asistente sea debidamente informado con una frase que podr\u00eda verse m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201c<em>Lo que realizamos ac\u00e1 es una actividad que no posee ninguna eficacia comprobada cient\u00edficamente. La probabilidad de que usted logre aliviar su sufrimiento con nuestros servicios es similar a la probabilidad de que el problema se vaya solo. Asimismo, le informamos que para resolver problemas psicol\u00f3gicos, s\u00ed existen procedimientos de efectividad demostrada, pero que nosotros no ofrecemos. Igualmente, bienvenido\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En fin, si nos resulta divertido, agradable y entretenido, podemos ir a bailar tango o al gimnasio, del mismo modo que podemos ver al tarotista, al psicoanalista o ir a constelar. Ahora bien, si padecemos un problema psicol\u00f3gico que genera sufrimiento, entonces ser\u00eda mejor consultar con un psic\u00f3logo que efect\u00fae un tratamiento basado en evidencias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Stea, J., &amp;#38; Hupp, S. (2023). Investigating Clinical Psychology (1st ed.). Taylor and Francis. Retrieved from <a href=\"https:\/\/www.perlego.com\/book\/4214598\/investigating-clinical-psychology-pseudoscience-fringe-science-and-controversies-pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.perlego.com\/book\/4214598\/investigating-clinical-psychology-pseudoscience-fringe-science-and-controversies-pdf<\/a> (Original work published 2023)<\/li>\n\n\n\n<li>Bunge, M. (1974). <em>La Ciencia, su M\u00e9todo y su Filosof\u00eda<\/em>. Editorial Sudamericana.<\/li>\n\n\n\n<li>Bunge, M. (2003). <em>La Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica<\/em>. Su estrategia y su filosof\u00eda. Editorial Siglo XXI.<\/li>\n\n\n\n<li>Bunge,M.(1984). What is pseudoscience?Skeptical Inquirer,9,36\u201346.<\/li>\n\n\n\n<li>Lilienfeld, S. O. (2007). Psychological Treatments That Cause Harm. Perspectives on Psychological Science, 2(1), 53-70. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1745-6916.2007.00029.x\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1745-6916.2007.00029.x<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Ariel Minici y Lic. Carmela Rivadeneira<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ciencia-y-pseudociencia-en-las-terapias-psicologicas.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 falla tu analista? 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