{"id":2419,"date":"2024-04-11T18:00:30","date_gmt":"2024-04-11T21:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=2419"},"modified":"2024-04-11T18:28:07","modified_gmt":"2024-04-11T21:28:07","slug":"por-que-la-ansiedad-patologica-perdura-en-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/por-que-la-ansiedad-patologica-perdura-en-el-tiempo\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la ansiedad patol\u00f3gica perdura en el tiempo?"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/6FlCKT7imlpo2uCC3oIJix\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Procesos y mecanismos involucrados en el mantenimiento de la ansiedad disfuncional<\/h2>\n\n\n\n<p>Una de las caracter\u00edsticas llamativas de los miedos humanos radica en que, frecuentemente, quien lo padece tambi\u00e9n sabe perfectamente bien que se trata de una reacci\u00f3n irracional; a pesar de eso, no logra sobreponerse a lo que teme. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfA qu\u00e9 se debe este extra\u00f1o y conocido fen\u00f3meno de que los temores humanos irracionales se prolonguen a lo largo del tiempo (incluso toda una vida) cuando quien lo sufre tiene perfecta consciencia de que no poseen justificaci\u00f3n alguna? En pocas palabras, <strong>\u00bfpor qu\u00e9 la ansiedad patol\u00f3gica se perpet\u00faa en el tiempo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existen diversas v\u00edas por las cuales la ansiedad se torna patol\u00f3gica, un tema al cual ya hemos dedicado otro art\u00edculo en esta revista. El lector interesado puede revisar el art\u00edculo titulado <a href=\"\/por-que-la-ansiedad-se-vuelve-patologica\/\">\u00bfPor qu\u00e9 la ansiedad se vuelve patol\u00f3gica?<\/a> En el presente, haremos un breve repaso de estos mecanismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el condicionamiento cl\u00e1sico; una forma de aprendizaje b\u00e1sico mediante la cual no solo los humanos, sino tambi\u00e9n cualquier forma de vida animal, aprenden a reaccionar a un evento neutral por asociaci\u00f3n con otro que ya es motivacionalmente significativo. El condicionamiento cl\u00e1sico involucra el aprendizaje de relaciones de se\u00f1al de tipo predictivas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La capacidad de predecir y, por ende, anticiparse al ambiente fue y sigue siendo una potente ventaja adaptativa.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p> En la prehistoria, las pisadas de un animal grande, o sus sonidos al moverse, advert\u00edan a nuestros antepasados acerca de un peligro inminente, hecho que les permit\u00eda tomar acciones preventivas, simples pero cr\u00edticas: <strong>alejarse<\/strong>. Los que conocen acerca de teor\u00eda del aprendizaje, ya habr\u00e1n pesquisado que en el ejemplo anterior hay un elemento del segundo tipo de condicionamiento, llamado instrumental u operante. En efecto, el alejarse involucra acciones, movimientos del cuerpo que se refuerzan por el alivio de la ansiedad y la disminuci\u00f3n del peligro objetivo de ser devorado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Este ejemplo sencillo ilustra la mol\u00e9cula de la adquisici\u00f3n y mantenimiento de los miedos: un evento que fue neutral en un momento (marcas en el piso) cobra, a trav\u00e9s del aprendizaje, la capacidad de evocar una reacci\u00f3n de miedo porque se asoci\u00f3 con la presencia de un predador. En la jerga del condicionamiento, decimos que las pisadas son un <strong>Est\u00edmulo Condicionado<\/strong> que dispara una reacci\u00f3n de miedo porque alertan sobre una amenaza. Al mismo tiempo, tanto las pisadas como el miedo poseen otra funci\u00f3n: gatillan el comportamiento de alejarse que pondr\u00e1 fin al peligro y a la emoci\u00f3n experimentada. Ese segundo comportamiento, vale decir, alejarse, se halla bajo control del condicionamiento operante pues se mantiene a largo plazo por la consecuencia que acarrea, esto es, el alivio que conlleva de la emoci\u00f3n negativa. Esta clase de comportamientos se llama <strong>\u201cde evitaci\u00f3n y escape\u201d<\/strong>, e iremos viendo su importancia a lo largo del art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale se\u00f1alar que en el ejemplo anterior no estamos hablando de un miedo patol\u00f3gico, sino de uno adaptativo, ya que los humanos primitivos temen y evitan un peligro real. Sin embargo, este caso s\u00ed contiene los elementos que luego formar\u00e1n parte de los miedos patol\u00f3gicos. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Resulta un lugar com\u00fan que la patolog\u00eda psicol\u00f3gica se base en mecanismos adaptativos que distorsionan su funci\u00f3n original.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el condicionamiento cl\u00e1sico explica c\u00f3mo algunos miedos se adquieren de modo traum\u00e1tico. Un accidente de tr\u00e1nsito a veces acarrea una fobia a viajar en autom\u00f3viles; sufrir un asalto en un negocio frecuentemente provoca un miedo intenso a permanecer en comercios similares. Aproximadamente la mitad de las fobias humanas se incorporan de modo traum\u00e1tico, vale decir, porque un suceso objetivamente amenazante se asocia con uno neutral; en otras palabras, por condicionamiento cl\u00e1sico. \u00bfY la otra mitad?<\/p>\n\n\n\n<p>Existen por lo menos dos v\u00edas de adquisici\u00f3n. Una es el modelado directo, el cual consiste en observar a otras personas reaccionar con temor a ciertos est\u00edmulos. La otra es la informaci\u00f3n. Esta \u00faltima implica la exposici\u00f3n a relatos (verbales o escritos) acerca de la peligrosidad o nocividad de ciertos eventos. La pandemia del COVID-19 representa una excelente demostraci\u00f3n de este \u00faltimo caso, ya que la informaci\u00f3n recibida bastaba para generar temor a un agente invisible. Se ha postulado a la herencia como un cuarto factor de adquisici\u00f3n. De acuerdo con esta hip\u00f3tesis, los individuos nacemos con algunos miedos que fueron adaptativos en la historia evolutiva de la especie y lo que la cultura logra es extinguirlos, dado que en el ambiente actual no son \u00fatiles. <\/p>\n\n\n\n<p>No hay dudas acerca de que existe una facilitaci\u00f3n biol\u00f3gica para condicionarse y temer m\u00e1s a ciertos est\u00edmulos que a otros, un fen\u00f3meno conocido como preparaci\u00f3n. Esto explica por qu\u00e9 las fobias no son azarosas sino que tienden a conglomerarse en objetos que significaron un peligro real en el ambiente humano ancestral. As\u00ed, hay miedo a las ara\u00f1as, a las alturas, a aguas profundas, pero rara vez a las cortinas o cables el\u00e9ctricos. No obstante, heredar una facilitaci\u00f3n a temer no es lo mismo que heredar el miedo. De cualquier forma, siempre ser\u00e1 necesario alg\u00fan grado de estimulaci\u00f3n ambiental para la activaci\u00f3n del mismo. Contin\u00faa siendo un tema sujeto a debate.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Resumiendo entonces, tenemos tres v\u00edas certeras a trav\u00e9s las cuales se aprenden los miedos desadaptativos: condicionamiento cl\u00e1sico, aprendizaje por modelado, aprendizaje por informaci\u00f3n. Hay una cuarta, la herencia o facilitaci\u00f3n biol\u00f3gica, cuyo aporte final no se ha podido determinar con certeza.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ahora bien, independientemente de c\u00f3mo se incorporan los miedos al repertorio conductual, nuestra pregunta inicial se concentra m\u00e1s puntualmente en <strong>c\u00f3mo se mantienen<\/strong>. Y al hablar de miedo, hablamos gen\u00e9ricamente de un espectro de problemas signados por la ansiedad como emoci\u00f3n principal; no \u00fanicamente de fobias.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos algunos ejemplos cl\u00ednicos caracter\u00edsticos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Carla padece ansiedad social. Sabe perfectamente bien que nada serio sucede si realiza una pregunta en clase. De hecho, observa a diario a sus compa\u00f1eros efectuar una tal acci\u00f3n e incluso ella misma lo ha logrado alguna vez. Sin embargo, casi nunca se anima a intervenir; cuando lo intenta, ella experimenta un pico de ansiedad que la bloquea. M\u00e1s all\u00e1 de c\u00f3mo se origin\u00f3 el temor, \u00bfqu\u00e9 lo perpet\u00faa?<\/li>\n\n\n\n<li>Santi sufre ansiedad generalizada. Se preocupa por temas menores as\u00ed como por potenciales tragedias. Cuando su hijo de 17 a\u00f1os sale a dar una vuelta en bicicleta, permanece rumiando ideas de que se puede caer, lastimar, morir atropellado por un coche. Su hijo ha salido y regresado sano y salvo cientos de veces, no obstante, Santi no puede detener su preocupaci\u00f3n \u00bfPor qu\u00e9 persiste el miedo a pesar de comprobar una y otra vez que los eventos tr\u00e1gicos tan temidos no ocurren?<\/li>\n\n\n\n<li>Diana padece ansiedad ante la salud. Pocos d\u00edas antes de su periodo menstrual, tiene algunas molestias abdominales y malestar g\u00e1strico, el cual ella interpreta como una se\u00f1al de una enfermedad grave, particularmente cree que tiene c\u00e1ncer. Sus m\u00e9dicos ya le han explicado varias veces que las dolencias se deben a la proximidad de la menstruaci\u00f3n. De todos modos, cada vez que se acerca el periodo, ella se inquieta con la idea de que las sensaciones significan que est\u00e1 creciendo un tumor. Nuevamente, \u00bfpor qu\u00e9 dura su ansiedad? No s\u00f3lo varias veces ha comprobado que est\u00e1 equivocada con su propia experiencia sino que ha tenido varios reaseguros m\u00e9dicos. \u00bfQu\u00e9 mantiene esta preocupaci\u00f3n?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Paradigma del condicionamiento del miedo<\/h3>\n\n\n\n<p>A pesar de algunas pocas cr\u00edticas infundadas, no cabe duda de que la Psicolog\u00eda (como otras tantas disciplinas relacionadas con la vida humana) ha progresado a pasos agigantados gracias a la utilizaci\u00f3n de animales de laboratorio. Gran parte del conocimiento psicol\u00f3gico actual se lo debemos a ratas, perros, monos, conejos, palomas y otras muchas especies que <strong>sin consentimiento<\/strong>, han cedido solemnemente y sin protestas miles de sus ejemplares a la ciencia, para beneficio de los seres humanos. Sin entrar en el terreno, celebramos la actual existencia de pautas \u00e9ticas rigurosas para la manipulaci\u00f3n de sujetos no humanos en condiciones experimentales. La psicolog\u00eda tiene mucho que ver con ratas y sapos. Pasemos a otro tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Un experimento simple y con gran poder explicativo consiste en ubicar a un animal, t\u00edpicamente a una rata, en una caja experimental que tiene dos compartimentos, una luz (que el experimentador puede encender y apagar a voluntad) y una grilla en el suelo, la cual puede cargarse con electricidad de bajo voltaje de forma tal de que sea desagradable pero no da\u00f1e al animal. El protocolo experimental consiste en ubicar al animal en uno de los dos compartimentos, prender la luz y, unos segundos despu\u00e9s, electrificar el piso. La rata r\u00e1pidamente salta hacia el otro compartimento y se pone a salvo del est\u00edmulo aversivo que est\u00e1 recibiendo en las patas. A partir de esa sola experiencia, cada vez que se enciende la luz, el animal salta al otro lado del compartimento; vale decir, escapa del lugar antes de que se produzca el choque el\u00e9ctrico. En la jerga psicol\u00f3gica decimos que la luz se ha convertido en un <strong>Est\u00edmulo Discriminativo<\/strong> que le avisa a la rata que se producir\u00e1 un evento aversivo, el choque el\u00e9ctrico. El sujeto experimental aprende esa relaci\u00f3n y escapa antes de que el est\u00edmulo aversivo lo alcance. <\/p>\n\n\n\n<p>La interpretaci\u00f3n m\u00e1s antropom\u00f3rfica de este dise\u00f1o es que la luz encendida le avisa al animal que viene algo desagradable o peligroso y, por ende, le causa miedo. Tal emoci\u00f3n gatilla las conductas de irse al otro compartimento para sentirse seguro. En verdad, nunca sabremos con certeza si las otras especies sienten algo similar a lo que llamamos miedo, pero la mayor\u00eda de nosotros no podemos evitar aplicar nuestra visi\u00f3n humana de la mente a las otras formas vivientes. A los efectos de este art\u00edculo, poco importa, pero sepa el lector que alguno de los resultados de estos estudios siguen siendo tema de debate a pesar de que fueron efectuados por primera vez muchas d\u00e9cadas atr\u00e1s. Nosotros nos quedamos con las siguientes ideas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Un est\u00edmulo neutro, la luz, adquiere la propiedad de generar una reacci\u00f3n emocional porque se asocia con un choque el\u00e9ctrico.<\/li>\n\n\n\n<li>As\u00ed las cosas, la luz dispara el miedo.<\/li>\n\n\n\n<li>El miedo a la luz lleva a que el animal haga algo, que se vaya al otro compartimento. Estas conductas se llaman \u201cconductas de evitaci\u00f3n y escape\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Basta un solo ensayo experimental, es decir, una sola vez, para que esta clase de aprendizaje se produzca. Si disponemos las cosas como se describieron, los animales de laboratorio s\u00f3lo reciben un \u00fanico choque el\u00e9ctrico pues luego del primero, al ver la luz se van al otro compartimento. Esto nos dice que el aprendizaje del miedo es poderoso, en efecto, est\u00e1 fuertemente facilitado por la evoluci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Ahora imaginemos que el choque el\u00e9ctrico hubiese sido un evento aislado, que no vuelve a ocurrir jam\u00e1s. Vale decir, el experimentador nunca m\u00e1s vuelve a electrificar la jaula luego de prender la luz. La rata ni se entera porque se fue, est\u00e1 en la vereda de enfrente y no lo notar\u00e1. En consecuencia, la rata seguir\u00e1 saltando de compartimento en compartimento toda su vida cada vez que se prenda la luz, aunque esta nunca m\u00e1s venga seguida de un choque el\u00e9ctrico.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre este experimento y los miedos humanos que perduran surge de manera natural. De todos modos, antes de dejar a nuestra rata, vamos a decirlo con claridad porque es una idea que regresar\u00e1 una y otra vez en los pr\u00f3ximos p\u00e1rrafos: <span class=\"negritafondoazul\">lo que perpet\u00faa el miedo de la rata a largo plazo son las conductas de evitaci\u00f3n y escape. En efecto, si la rata no huyera cada vez que se prende la luz, \u201cse dar\u00eda cuenta\u201d (digamos antropom\u00f3rficamente) que la grilla ya no se electrifica. Pero huye, por ende, no se anoticia de ello.<\/span><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las fobias humanas<\/h3>\n\n\n\n<p>Seguramente el cuadro donde m\u00e1s f\u00e1cilmente se observa el paralelo con el paradigma experimental del condicionamiento del miedo es la <strong>Fobia Espec\u00edfica<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En la fobia espec\u00edfica, un evento neutral no peligroso se asocia con otro que s\u00ed lo es, convirti\u00e9ndose el primero en se\u00f1al del segundo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De este modo, si fui asaltado por dos maleantes en moto, el ruido de una moto dispara miedo, raz\u00f3n por la cual me alejo en la direcci\u00f3n opuesta; si tuve una crisis de p\u00e1nico en un ascensor, entonces tendr\u00e9 miedo de montar en uno de ellos y, por ende, uso las escaleras. <\/p>\n\n\n\n<p>Muy a menudo no encontramos un hecho traum\u00e1tico real que haya originado la fobia, pero eso poco cambia las cosas pues, como ya sabemos, existen otras v\u00edas de adquisici\u00f3n del miedo desadaptativo. Aun as\u00ed, las variables de mantenimiento son predominantemente las mismas, evitaci\u00f3n y escape. Al igual que la rata huye de la luz, el que teme a los subtes viaja en autob\u00fas y el que tiene una fobia a ingerir medicamentos los disuelve en agua o pide que se los inyecten. Siempre las conductas de evitaci\u00f3n y escape mantienen el miedo, aunque ya desde este primer cuadro m\u00e1s simple nos topamos con algunas diferencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La rata solo puede evitar y escapar corporalmente del lugar donde recibi\u00f3 la descarga el\u00e9ctrica. En contraste, un ser humano tiene variadas opciones, entre las cuales, claro est\u00e1, figura el apartarse f\u00edsicamente, como lo hace quien se cruza de vereda porque ve un perro al cual le teme. Por otro lado, una persona puede <strong>evitar <\/strong>sin tomar distancia material, como el f\u00f3bico a las agujas que permite que le saquen sangre, pero estando acostado, acompa\u00f1ado y mirando hacia otro sitio. <\/p>\n\n\n\n<p>Digamos entonces que las conductas de evitaci\u00f3n y escape adoptan m\u00faltiples formas, desde las m\u00e1s simples y abiertas (como irse de un lugar) hasta las m\u00e1s sutiles y encubiertas (como distraerse o respirar profundo y relajarse)\u2026 \u00a1Alto, un momento! \u00bfQu\u00e9 estamos diciendo? La relajaci\u00f3n y respiraci\u00f3n diafragm\u00e1tica son ejercicios que se han ense\u00f1ado hist\u00f3ricamente para el manejo de la ansiedad. Al igual que la refocalizaci\u00f3n atencional, resultan de gran utilidad para las personas que padecen ansiedad patol\u00f3gica. \u00bfResulta que ahora son conductas de evitaci\u00f3n y escape que perpet\u00faan el problema? Bueno, podr\u00eda ser, a veces\u2026 <strong>Volveremos sobre esto hacia el final del art\u00edculo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La ansiedad social<\/h3>\n\n\n\n<p>El miedo central de la ansiedad social consiste en ser valorado negativamente y, por ende, rechazado por los dem\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En el plano que nos compete, el de los procesos de aprendizaje b\u00e1sico, las situaciones sociales se convierten en est\u00edmulos condicionados que disparan la ansiedad patol\u00f3gica y, desde ah\u00ed, se deriva hacia las conductas de evitaci\u00f3n y escape.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Claro est\u00e1, estas \u00faltimas pueden ser francas y abiertas, como sencillamente ausentarse de las situaciones donde hay otras personas poco familiares. De este modo, quien padece fobia social suele faltar a cumplea\u00f1os, no hacer comentarios en clase, no le pide al mozo que le cambie un plato de comida que le trajo por error. En las formas m\u00e1s graves, se temen y evitan contextos tan cotidianos como necesarios: comprar en el supermercado o montar a un autob\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, y a pesar del miedo intenso a los dem\u00e1s, muchas personas con ansiedad social s\u00ed logran participar en situaciones sociales, aunque ejecutando conductas de evitaci\u00f3n y escape <strong>discretamente<\/strong>. A modo de ilustraci\u00f3n, presentamos algunos casos protot\u00edpicos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Alguien que tiene miedo de hablar en p\u00fablico por temor a que le falle la voz, se afine y se entrecorte, probablemente fingir\u00e1 una afon\u00eda desde que ingresa a la situaci\u00f3n. De este modo, si se ve compelido a hablar, supone que los dem\u00e1s atribuir\u00e1n su tono d\u00e9bil a la condici\u00f3n de disfon\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>Otro sujeto asiste a una reuni\u00f3n pero pasa la mayor parte del tiempo simulando que env\u00eda mensajes por su celular, de suerte tal que su falta de interacci\u00f3n con los dem\u00e1s sea atribuida a que est\u00e1 muy ocupado.<\/li>\n\n\n\n<li>Un tercer individuo permanece e interact\u00faa en eventos sociales pero a condici\u00f3n de haber planificado minuciosamente sus acciones con antelaci\u00f3n, procurando pensar qu\u00e9 dir\u00e1 a qui\u00e9n, c\u00f3mo, con qu\u00e9 palabras. Busca asegurarse de no cometer errores al hablar espont\u00e1neamente. En este caso, las conductas de evitaci\u00f3n y escape se convierten en cognitivas y se llevan a cabo con antelaci\u00f3n al afrontamiento con los est\u00edmulos disparadores de ansiedad.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias individuales de cada persona y circunstancia particular, hay un denominador com\u00fan: llevan a cabo actos que les disminuyen el contacto directo con eso que dispara el miedo y, por ende, aten\u00faan la ansiedad. El sujeto que finge afon\u00eda se evade del hipot\u00e9tico miedo de que lo critiquen por su voz entrecortada; quien simula enviar mensajes, elude una conversaci\u00f3n. Finalmente, quien elabora la planificaci\u00f3n se libera de las supuestas cr\u00edticas por los errores que cometer\u00eda si hablara espont\u00e1neamente. <\/p>\n\n\n\n<p>En todos los casos, estos comportamientos juegan el mismo rol que la huida de la rata hacia el compartimento contiguo. Si la rata se quedara, terminar\u00eda por comprobar que luego de la luz no hay choque el\u00e9ctrico; si el primer sujeto no fingiera afon\u00eda, tambi\u00e9n terminar\u00eda por comprobar que los dem\u00e1s no lo rechazan por hablar entrecortado. Si nuestro segundo individuo no mirara el tel\u00e9fono todo el tiempo, generar\u00eda alguna conversaci\u00f3n, de la cual acabar\u00eda por salir m\u00e1s o menos airoso y comprobar\u00eda que la gente no se burla de \u00e9l. Si el tercer individuo no preparara una estrategia mental, acabar\u00eda por darse cuenta de que posee las habilidades necesarias para entablar un di\u00e1logo naturalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Frecuentemente, las conductas de evitaci\u00f3n y escape en estos contextos suelen denominarse <strong>conductas de reaseguro o de b\u00fasqueda de se\u00f1ales de seguridad<\/strong>; pero funcionalmente son iguales que las francas y abiertas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El trastorno de p\u00e1nico y la agorafobia<\/h3>\n\n\n\n<p>En el desorden de p\u00e1nico, el foco del miedo son las propias sensaciones corporales, lo cual deja al descubierto una arista importante del problema de la ansiedad patol\u00f3gica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>nuestras emociones no s\u00f3lo se condicionan con fen\u00f3menos ambientales externos, sino con eventos internos (informaci\u00f3n proveniente de nuestro propio organismo). <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si bien esto agrega unas cuantas capas de complejidad al problema de la patolog\u00eda psicol\u00f3gica, nosotros nos concentraremos en la forma que adoptan en el presente cuadro las conductas de evitaci\u00f3n y escape.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de crisis de p\u00e1nico se debe entre otras cosas a que las propias sensaciones corporales se han convertido en est\u00edmulos condicionados de ansiedad. As\u00ed, la taquicardia, el mareo, la sudoraci\u00f3n, la visi\u00f3n borrosa o cualquiera de las tantas sensaciones que nuestro cuerpo expresa, adoptan el rol de una se\u00f1al que avisa la presencia de un evento aversivo negativo. \u00bfCu\u00e1l? En general, la misma ansiedad, pero intensa, tan intensa que le llamamos <strong>p\u00e1nico<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 recordar que la ansiedad conlleva las mismas sensaciones que ofician de est\u00edmulos condicionados disparadores, con lo cual se establece el caracter\u00edstico c\u00edrculo vicioso del trastorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual fuera la forma final de la crisis, a nosotros nos interesan los intentos de neutralizaci\u00f3n y prevenci\u00f3n que efect\u00faan la mayor\u00eda de los pacientes con este diagn\u00f3stico. En este sentido, resulta un lugar com\u00fan que quien padece este desorden prevenga las sensaciones corporales que teme. Por ejemplo, si temen al mareo y la sensaci\u00f3n de ambiente enrarecido, seguramente procuran no girar r\u00e1pido, ni levantarse bruscamente de la cama, ni sacudir la cabeza. Si sienten miedo ante sensaciones como la taquicardia o la sudoraci\u00f3n, procurar\u00e1n no agitarse f\u00edsicamente, entonces no corren, no suben escaleras, no tienen relaciones sexuales, no salen de la casa si hace calor; todo en pos de que el cuerpo no chille.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada paciente tiene un perfil caracter\u00edstico de miedo a ciertas sensaciones, el cual determinar\u00e1 puntualmente qu\u00e9 tipo de actividad evita (sugerimos al lector que visite nuestro art\u00edculo <a href=\"\/revista\/perfiles-de-sensibilidad-a-la-ansiedad\/\">Perfiles de Sensibilidad a la Ansiedad<\/a>). As\u00ed como la rata escapa cuando se enciende la luz, el paciente con p\u00e1nico evade sus sensaciones corporales. Naturalmente, resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil escapar del propio cuerpo y sus se\u00f1ales que de una luz; tal vez sea por ese motivo que las ratas no desarrollan trastorno de p\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>La agorafobia que tan com\u00fanmente acompa\u00f1a a las crisis de p\u00e1nico revela un patr\u00f3n similar: los pacientes evitan, en este caso m\u00e1s abiertamente, pues no acuden o se retiran de los lugares en los cuales por alg\u00fan motivo ellos estiman que una crisis se torna m\u00e1s probable o m\u00e1s dif\u00edcil de sortear. As\u00ed, los lugares alejados de casa u otro punto de seguridad (t\u00edpicamente lugares cerrados como cines, subtes, supermercados) se convierten en los equivalentes de la luz de encendido de la caja experimental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La ansiedad generalizada<\/h3>\n\n\n\n<p>Aunque el s\u00edntoma principal de este desorden es la preocupaci\u00f3n patol\u00f3gica e incontrolable, uno de los mecanismos etiol\u00f3gicos principalmente responsables consiste en los esfuerzos sistem\u00e1ticos de evitaci\u00f3n de im\u00e1genes catastr\u00f3ficas. De hecho, la preocupaci\u00f3n es la resultante de tal mecanismo. Pong\u00e1moslo un poco m\u00e1s claro.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las personas que padecen ansiedad generalizada se ven invadidas por im\u00e1genes portadoras de un contenido altamente perturbador. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al decir \u201cim\u00e1genes\u201d nos referimos a hechos cognitivos con un formato sensorial, con predominancia visual, aunque tambi\u00e9n pueden verse involucradas otras modalidades sensoriales. Los significados pueden girar alrededor de aut\u00e9nticas desgracias o sobre hechos menores que se llevan hasta sus peores versiones. De este modo, los pacientes tienen im\u00e1genes de sus seres queridos muriendo en accidentes o enfermos, pero tambi\u00e9n de padecer fr\u00edo en el invierno porque se ha malogrado la estufa y nadie vendr\u00e1 a repararla. Normalmente, llamamos a esos procesos \u201ccatastrofizar\u201d ya que implican llegar a las peores y m\u00e1s serias consecuencias que se pueden imaginar de sucesos cotidianos. Claro est\u00e1, eso que el sujeto imagina casi nunca sucede, pero los hechos tangibles y comprobables no alcanzan para detener el proceso patol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas escasamente llegan con plenitud a la consciencia del individuo, ya que tan pronto aparecen son interferidas con cadenas verbales que las obstruyen, es decir, preocupaciones. As\u00ed, cuando asoma la visi\u00f3n del auto completamente destruido por un choque en la autopista, la persona se dice a s\u00ed misma frases como <em>\u201cno puede ser\u2026igual lo pagar\u00eda el seguro, pero si corre riesgo la vida de alguien, no s\u00e9\u2026 en fin, yo manejo bien, no tiene por qu\u00e9 pasar\u2026pero igual, obvio, los accidentes pasan, esas cosas pasan, nadie est\u00e1 a salvo\u2026 aunque si manejo bien, es dif\u00edcil\u2026\u201d<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, no nos encontramos frente a actos voluntarios ni conscientes, sino delante de un mecanismo instalado que opera de modo autom\u00e1tico, porque las representaciones sensorialmente basadas conducen a una activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica ansiosa mucho mayor que las verbales. De alguna manera, el cerebro pareciera estar negociando con su propia reacci\u00f3n defensiva, como si balanceara y concluyera <em>\u201cpongo una cadena verbal porque si bien ella me dispara activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, lo hace en menor medida que si dejara entrar a la imagen\u201d<\/em>. A prop\u00f3sito, el lector interesado en el tema puede leer nuestro art\u00edculo en <a href=\"\/revista\/imagenes-sensoriales-versus-imagenes-verbales\/\">Im\u00e1genes Sensoriales vs. Im\u00e1genes Mentales<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, el sujeto con Trastorno de Ansiedad Generalizada escapa de un evento interno (sus propias im\u00e1genes catastr\u00f3ficas) y las conductas de evitaci\u00f3n y escape que efect\u00faa tambi\u00e9n ocurren en el plano mental. Las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas resultan el equivalente funcional de la luz para la rata, y las preocupaciones (verbalmente basadas) hacen las veces del movimiento musculoesquel\u00e9tico que la desplaza de un compartimento hacia el otro.<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad, hemos puesto las cosas mucho m\u00e1s simples de lo que son a los efectos de trazar el paralelo. El panorama que describimos es correcto pero incompleto. Puntualicemos algunas de las limitaciones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Primero, si bien no figura dentro de los criterios oficiales del desorden, casi todos los que trabajan con pacientes con Trastorno de Ansiedad Generalizada acordar\u00edan con la hip\u00f3tesis de que, aparte del mecanismo descripto, hay evitaciones conductuales motoras muy concretas.<\/li>\n\n\n\n<li>Segundo, este desorden nos muestra un nuevo \u00e1ngulo desde el cual estudiar la patolog\u00eda de la ansiedad; esto es, se pueden temer y escapar de las propias ideas. A partir del Trastorno de P\u00e1nico, planteamos que los est\u00edmulos que gatillan el mecanismo defensivo y las conductas de escape pod\u00edan ser internas, aunque en este caso, se trata de sensaciones.<\/li>\n\n\n\n<li>Tercero, en el Trastorno de Ansiedad Generalizada, los est\u00edmulos que gatillan la evitaci\u00f3n tambi\u00e9n provienen del interior, pero no son sensaciones sino ideas, al igual que los esfuerzos de evitaci\u00f3n. Esto es, tanto los est\u00edmulos evitados como las evitaciones mismas ocurren por completo en el plano cognitivo, aunque con formatos dis\u00edmiles. En efecto, vale remarcar que lo que se evita son im\u00e1genes sensorialmente basadas, mientras que los esfuerzos de evitaci\u00f3n se llevan a cabo con representaciones verbales. <\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El hecho de que se tema y evite un evento mental trae una larga larga lista de consecuencias, las cuales no son parte del objetivo de este texto. Le sugerimos al lector interesado que busque nuestro art\u00edculo <a href=\"\/revista\/sufrir-por-lo-que-no-sucede\/\">Sufrir por lo que no sucede<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La ansiedad por la salud<\/h3>\n\n\n\n<p>La ansiedad por la salud no aparece oficialmente como un desorden de ansiedad, algo que, como ya sabemos, poco importa a los que conducimos tratamientos desde la perspectiva conductual-cognitiva. Tampoco es estrictamente un diagn\u00f3stico sino un t\u00e9rmino gen\u00e9rico para designar un conjunto de problemas caracterizados por el disparo de ansiedad elevada ante sensaciones corporales o s\u00edntomas benignos, los cuales son interpretados como signos de enfermedades graves.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abAnsiedad por la salud\u00bb es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico para designar un conjunto de problemas caracterizados por el disparo de ansiedad elevada ante sensaciones corporales o s\u00edntomas benignos, los cuales son interpretados como signos de enfermedades graves<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El cuadro involucra mecanismos propios de la ansiedad patol\u00f3gica, presentando semejanzas pero tambi\u00e9n diferencias con el Trastorno de Ansiedad Generalizada y el Trastorno de P\u00e1nico. A su vez, comparte elementos con el Trastorno Obsesivo Compulsivo y del Trastorno Dism\u00f3rfico Corporal; los cuales tampoco est\u00e1n hoy clasificados dentro del cap\u00edtulo de des\u00f3rdenes de ansiedad. Por si acaso, no es igual a Hipocondr\u00eda, un vocablo que desapareci\u00f3 de la nomenclatura psiqui\u00e1trica en las \u00faltimas ediciones del DSM.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante sensaciones o molestias menores (como picaz\u00f3n de garganta, alguna contractura muscular, malestar g\u00e1strico), los individuos con este problema reaccionan con ansiedad y un conjunto de interpretaciones catastr\u00f3ficas de esas se\u00f1ales corporales. As\u00ed, piensan que podr\u00edan tener un tumor maligno o una infecci\u00f3n que devendr\u00e1 generalizada y los conducir\u00e1 a una terapia intensiva. En este plano, la principal diferencia con el Trastorno de P\u00e1nico es que en la Ansiedad por la Salud el sujeto tiene a pensar que sus s\u00edntomas son se\u00f1ales de una enfermedad grave que lo llevar\u00e1 a una muerte a largo plazo o que lo obligar\u00e1 a acudir a tratamientos m\u00e9dicos complejos. Opuestamente, el paciente con Trastorno de P\u00e1nico teme m\u00e1s bien una muerte inminente, cree que sus sensaciones son signos de que morir\u00e1 en breve.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pacientes con Ansiedad ante la Salud se embarcan en todo tipo de conductas de reaseguro a fin de aliviar su malestar. Oscilan entre dos polos. Uno, la b\u00fasqueda fren\u00e9tica de informaci\u00f3n que concretan con visitas excesivas a los m\u00e9dicos, averiguaciones en la Internet, preguntas a las personas cercanas, autochequeos personales del propio cuerpo. El otro, opuesto en el plano fenomenol\u00f3gico pero funcionalmente equivalente, consiste en no acudir a procedimientos y pr\u00e1cticas m\u00e9dicas incluso cuando son claramente necesarias. Esta \u00faltima forma denominada \u201cpasiva\u201d o \u201cevitativa\u201d es la menos com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, un paciente que padece Ansiedad ante la Salud experimenta malestar estomacal, por ende, monitorea sus heces cada vez que defeca. Especialmente, busca vestigios de sangre pues cree que ello le se\u00f1alar\u00eda la presencia de un tumor en el colon. Como no los encuentra, moment\u00e1neamente se tranquiliza. Apliquemos a este ejemplo el paradigma del condicionamiento del miedo. \u00bfCu\u00e1l de los elementos ocupa el rol de la luz que avisa que viene el choque el\u00e9ctrico? Como m\u00ednimo, las se\u00f1ales propioceptivas de la zona abdominal, pero seguramente tambi\u00e9n las ideas acerca de padecer un c\u00e1ncer de colon. Este \u00faltimo, o sea, el imaginario c\u00e1ncer, hace las veces del choque el\u00e9ctrico, del cual supuestamente se huye; en el caso de la rata, con acciones motoras que la desplazan hacia el otro compartimento, en el caso del paciente con Ansiedad ante la Salud, revisando la materia fecal en b\u00fasqueda de trazos rojos. Claro que en ninguno de los dos casos existe el peligro, pues, en verdad no hay choque el\u00e9ctrico ni tumor maligno; pero ni la rata ni el humano se enteran de ello. Tal vez, los seres humanos estamos sobrevalorados como especie\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a seguir un poco m\u00e1s con la Ansiedad ante la Salud pues constituye una problem\u00e1tica que suele mostrar con claridad uno de los conceptos centrales del presente art\u00edculo. Nuestro paciente siempre teme enfermar de c\u00e1ncer intestinal, pero algunos d\u00edas experimenta malestar estomacal y otros d\u00edas no. Ya sabemos lo que hace cuando se siente mal, mira detenidamente sus excrementos. Ahora bien, atraviesa d\u00edas durante los cuales se encuentra tranquilo ya que sus ideas acerca del c\u00e1ncer no afloraron a su mente; en general se trata de momentos en los cuales no siente malestar estomacal. Durante esos per\u00edodos evita expresamente mirar sus heces cuando defeca, vale decir, hace un esfuerzo para que su vista no se dirija hacia el sanitario pues piensa que si la materia fecal presenta alg\u00fan detalle at\u00edpico para \u00e9l, ello pondr\u00e1 fin a su paz emocional del momento. El punto a remarcar en el presente ejemplo es que <strong>la misma fuente de miedo, el c\u00e1ncer de colon, produce dos conductas en apariencia opuestas<\/strong>: en un caso, se revisa la materia fecal para bajar la ansiedad en tanto que, en otro momento, intencionalmente desv\u00eda la mirada. Partimos del mismo miedo, pero terminamos con comportamientos de evitaci\u00f3n y escape fenomenol\u00f3gicamente distintos. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La esencia de cualquier conducta de evitaci\u00f3n y escape, sea cual fuera la forma que adopte, radica en <strong>disminuir un estado subjetivo de ansiedad patol\u00f3gica<\/strong>. Esto va a ir variando de acuerdo con la patolog\u00eda, la persona que la padece e, incluso, el momento puntual que cada sujeto atraviesa. En efecto, las conductas de evitaci\u00f3n y escape se definen por su funci\u00f3n, no por su forma.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El principio de la historia<\/h3>\n\n\n\n<p>Skinner representa la precuela de nuestra pel\u00edcula. Es uno de los psic\u00f3logos m\u00e1s influyentes, para muchos el m\u00e1s importante del siglo pasado. Su trabajo no s\u00f3lo ha impactado en la Psicolog\u00eda sino en \u00e1reas como la educaci\u00f3n, la econom\u00eda, la sociolog\u00eda, la psicolog\u00eda laboral, el marketing, las neurociencias, la farmacolog\u00eda y una larga lista de etc\u00e9teras. En algunos pocos, muy pocos lugares del mundo, nunca se supo apreciar su genialidad y valor.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una fuerte postura ambientalista, Skinner introdujo el concepto de operante, a saber, cualquier comportamiento que posee consecuencias en el ambiente y, por lo tanto, es susceptible de ser influenciado por las mismas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En otras palabras, una operante es una unidad de conducta definida por las consecuencias que conlleva para el organismo; de este modo, ese comportamiento as\u00ed definido se modifica si se alteran las consecuencias. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Vamos a un ejemplo de <strong>ratas<\/strong> para entenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La c\u00e9lula m\u00e1s b\u00e1sica del condicionamiento operante consiste en poner un organismo, digamos, por casualidad, una rata, en una caja que contiene una luz pasible de ser encendida a voluntad por el experimentador y una palanca que, al ser bajada, dispensa una bolita de comida. Si cuando la luz est\u00e1 prendida, la rata baja la palanca, se le da la bolita de comida. Simple. <strong>\u00bfC\u00f3mo baja la rata la palanca?<\/strong> Puede hacerlo con las patas delanteras, las traseras, la cola, el hocico, todo el cuerpo; independientemente de ello <strong>la operante es la misma pues la conducta logra la misma funci\u00f3n; en definitiva, se dispensa la comida<\/strong>. Este es el ejemplo m\u00e1s simple y sencillo de operante, el cual nos sirve como modelo para pensar infinidad de ejemplos en contextos humanos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfTe cepillas los dientes con la mano izquierda o derecha? No tiene importancia, pues tu dentadura queda limpia al final, se trata de la misma operante.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfComes los tallarines con tenedor y cuchillo o con tenedor y cuchara? No cambia las cosas, es la misma operante, pues te acabas el plato igualmente.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfLe agregas sal o pimienta a tus comidas? <strong>NO es la misma operante<\/strong>, pues las consecuencias tanto para el sabor como para la salud var\u00edan mucho en uno u otro caso.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Las leyes que explican los comportamientos normales y cotidianos, como los referidos arriba, son las mismas que usamos para entender las conductas disfuncionales. As\u00ed que ahora vamos a nuestro tema: <strong>la patolog\u00eda de la ansiedad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Alguien padece Trastorno de P\u00e1nico, tiene miedo de morir de un infarto y, por ende, camina despacio y no sube escaleras, pues de ese modo evita que su coraz\u00f3n lata r\u00e1pidamente. Se trata de la misma operante: no corre, no sube escaleras, incluso no tiene sexo pues todas estas conductas se encuentran bajo control de una consecuencia evitada: la taquicardia.<\/li>\n\n\n\n<li>Tomemos el caso de un sujeto que padece Fobia Social. Asiste a una clase tradicional en la que opcionalmente se pueden efectuar preguntas o comentarios pero nadie est\u00e1 obligado a hacerlo, por lo tanto, permanece en completo silencio. La misma persona debe asistir a una asignatura en la cual los participantes deben s\u00ed o s\u00ed hacer una breve presentaci\u00f3n; entonces, falta, no va. En caso de que la asistencia fuera obligatoria, tal vez, optar\u00eda por sentarse adelante y ser el primero en decir su nombre, de modo tal de disminuir en todo lo posible la espera angustiosa. Tres conductas distintas, en tres situaciones diferentes obedecen al mismo motivo: disminuir la ansiedad elevada y patol\u00f3gica derivada del temor a hablar en p\u00fablico.<\/li>\n\n\n\n<li>Una madre ansiosa que padece Trastorno de Ansiedad Generalizada teme que a su hijo adolescente de 17 a\u00f1os \u201c<em>le pase algo<\/em>\u201d si sale solo o con sus amigos. A veces, simplemente se lo proh\u00edbe con alguna excusa, en otros casos lo autoriza con la exigencia de que env\u00ede un mensaje cada hora y le comparta su ubicaci\u00f3n en el tel\u00e9fono. Mientras su hijo est\u00e1 en la calle, la se\u00f1ora lleva a cabo distintas conductas. En general, monitorea asiduamente la posici\u00f3n del joven en google maps, pero algunas veces logra concentrare en rezar un rosario, lo cual la tranquiliza mucho. En otras raras ocasiones ha podido focalizar su atenci\u00f3n en una pel\u00edcula que la atrapa hasta quedarse dormida. Cualquiera de los comportamientos mencionados responden al mismo motivo: escapar de las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas acerca de que a su hijo le ocurra algo terrible y, con ello, disminuir la ansiedad. Se trata de una misma operante.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Lo resumimos con un ejemplo simple. Un individuo tiene fobia a los perros, se cruza de vereda cada vez que un perro aparece en su camino. Cruzar la vereda es un comportamiento de evitaci\u00f3n y escape; f\u00e1cil y b\u00e1sico. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 pasa si se cruza de vereda en el mismo momento y el mismo lugar dado que por donde camina pega el sol pero enfrente hay sombra, en un d\u00eda caluroso? Se efect\u00faa exactamente el mismo movimiento, en el mismo lugar, pero con una funci\u00f3n diferente. En lugar de aliviar una ansiedad patol\u00f3gica derivada del miedo irracional a los perros, simplemente se evita la exposici\u00f3n al sol en un d\u00eda caluroso. Misma conducta, dos operantes; s\u00f3lo en el caso de la fobia a los perros se trata de una conducta de evitaci\u00f3n y escape.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">S\u00edntesis y conclusiones<\/h3>\n\n\n\n<p>Al comienzo de este art\u00edculo partimos de una pregunta: <em>\u00bfqu\u00e9 mantiene la ansiedad patol\u00f3gica?<\/em> Con el fin de responderla, hemos tra\u00eddo a la discusi\u00f3n al paradigma experimental del condicionamiento del miedo, descripto hace varias d\u00e9cadas pero no por eso sin vigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ah\u00ed, hemos recorrido algunas formas sintomatol\u00f3gicas t\u00edpicas de la ansiedad disfuncional, estableciendo paralelos entre los elementos del paradigma del condicionamiento del miedo y los componentes caracter\u00edsticos de los cuadros de ansiedad. Observamos que uno de los denominadores comunes m\u00e1s potentes consiste en rehuir de los eventos que gatillan el miedo y la ansiedad, comportamientos denominados <strong>de evitaci\u00f3n y escape<\/strong>. Buscamos resaltar que <strong>estos \u00faltimos adoptan formas dis\u00edmiles a trav\u00e9s de los des\u00f3rdenes, las personas y las circunstancias<\/strong>. Ello se debe a que su esencia no radica en su forma, sino en su funci\u00f3n, esto es, aliviar un malestar emocional exagerado. De este modo, en cualquiera de sus variantes, las conductas de evitaci\u00f3n y escape acarrean un alivio de la ansiedad, consecuencia que las mantiene e incrementa en el tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p>En el lenguaje del condicionamiento operante afirmamos que las conductas de evitaci\u00f3n y escape se mantienen por reforzamiento negativo, pues eliminan o disminuyen un reforzador negativo, en este caso, el malestar emocional. En este punto, recuperamos un concepto central de la teorizaci\u00f3n de Skinner, pues esto es lo que son las conductas de evitaci\u00f3n y escape: <strong>operantes<\/strong>. De acuerdo con la patolog\u00eda en cuesti\u00f3n, se le otorgan nombres dis\u00edmiles como reaseguro, b\u00fasqueda de se\u00f1ales de seguridad o incluso, compulsiones. S\u00ed, en efecto, las compulsiones del TOC no son otra cosa. <\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, tanto en este \u00faltimo cuadro como en cualquiera de los mencionados, existen otros procesos psicopatol\u00f3gicos involucrados; pero el rol de la evitaci\u00f3n y el escape nunca es menor. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>De ah\u00ed que <strong>la t\u00e9cnica m\u00e1s efectiva y de primera l\u00ednea para el tratamiento de los Trastornos de Ansiedad y la ansiedad patol\u00f3gica en general sea la Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de la Respuesta<\/strong>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En ocasiones, se escuchan afirmaciones tales como que la respiraci\u00f3n abdominal, la relajaci\u00f3n muscular profunda, el mindfulness o los ejercicios de refocalizaci\u00f3n atencional son iatrog\u00e9nicos pues le otorgan al paciente herramientas expertas para escapar de su ansiedad patol\u00f3gica. Esta afirmaci\u00f3n constituye un error que distorsiona gravemente el conocimiento cient\u00edfico acumulado durante a\u00f1os. Decir que la refocalizaci\u00f3n atencional o los ejercicios de descentramiento del propio cuerpo son conductas de evitaci\u00f3n y escape constituye no s\u00f3lo una simplificaci\u00f3n excesiva sino un desconocimiento de algunos de los mecanismos etiol\u00f3gicos de los Trastornos de Ansiedad. En efecto, la amplificaci\u00f3n somatosensorial sobresale como uno de los procesos psicopatol\u00f3gicos cr\u00edticos en cuadros como el Trastorno de Angustia o la Ansiedad ante la Salud, y existe sobrada evidencia de que sin el abordaje de estos mecanismos la tasa de reca\u00edda de los pacientes es mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, \u00bfes o no cierto que tanto la respiraci\u00f3n abdominal, la relajaci\u00f3n, el mindfulness o la refocalizaci\u00f3n atencional pueden oficiar como conductas de evitaci\u00f3n y escape, empeorando los cuadros de ansiedad? <strong>Depende<\/strong>, tal vez s\u00ed tal vez no. La respuesta final quedar\u00e1 supeditada al caso particular en observaci\u00f3n. Si hemos logrado nuestro objetivo, el lector comprender\u00e1 que casi cualquier conducta puede convertirse en un comportamiento de evitaci\u00f3n y escape de acuerdo con el contexto. Esto realza una vez m\u00e1s el valor de la evaluaci\u00f3n ideogr\u00e1fica y el an\u00e1lisis funcional, n\u00facleo de la evaluaci\u00f3n conductual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/por-que-la-ansiedad-patologica-perdura-en-el-tiempo.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Procesos y mecanismos involucrados en el mantenimiento de la ansiedad disfuncional Una de las caracter\u00edsticas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2477,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,15,480],"tags":[284,35,59,60,385,465,53],"class_list":["post-2419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-discusion-y-critica","category-revista-56","tag-analisis-funcional","tag-ansiedad","tag-condicionamiento-clasico","tag-condicionamiento-operante","tag-conductas-de-evitacion-y-escape","tag-conductas-de-reaseguro","tag-trastorno-de-ansiedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2419"}],"version-history":[{"count":58,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2516,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2419\/revisions\/2516"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}