{"id":2531,"date":"2024-07-12T00:00:31","date_gmt":"2024-07-12T03:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=2531"},"modified":"2024-07-12T00:45:17","modified_gmt":"2024-07-12T03:45:17","slug":"una-nueva-terapia-para-la-anhedonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/una-nueva-terapia-para-la-anhedonia\/","title":{"rendered":"Una nueva terapia para la anhedonia"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/0eN7ltwPF3Z6X4L3P9yuz9\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tratamiento de Afectividad Positiva<\/h2>\n\n\n\n<p>La falta de inter\u00e9s y p\u00e9rdida de la capacidad de experimentar placer ha sido desde siempre una de las marcas distintivas de la Depresi\u00f3n y, particularmente relevante, explica en gran medida el comportamiento suicida. En verdad, la anhedonia es un constructo tambi\u00e9n vinculado con los trastornos de ansiedad, el estr\u00e9s postraum\u00e1tico, el consumo problem\u00e1tico de sustancias y los cuadros alimentarios, entre otros. No obstante, a pesar de su destacado rol transdiagn\u00f3stico, hasta hace unos pocos a\u00f1os no exist\u00edan tratamientos psicol\u00f3gicos espec\u00edficamente dise\u00f1ados para su abordaje.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es la anhedonia? \u00bfQu\u00e9 la causa? \u00bfCu\u00e1les son las herramientas actuales de las que disponemos para su tratamiento?<\/h3>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2026No tengo ganas\u2026\u201d<\/em><br><em>\u201c\u2026No disfruto de nada\u2026\u201d<\/em><br><em>\u201c\u2026Nada me da placer\u2026\u201d<\/em><br><em>\u201c\u2026Lo \u00fanico que quiero es dormir\u2026\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En pocas palabras, la anhedonia es una marcada reducci\u00f3n en la capacidad de experimentar placer.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esto se produce debido a una merma o ausencia de las emociones positivas en casi cualquier actividad, desde las m\u00e1s mundanas y cotidianas (como tomar un desayuno en familia o conversar con un amigo), hasta las m\u00e1s sobresalientes y supuestamente estimulantes (como unas vacaciones). <strong>La falta de afectos positivos destruye la motivaci\u00f3n para la acci\u00f3n<\/strong>, lo cual aborta la aparici\u00f3n de incentivos cotidianos, estableciendo un cl\u00e1sico y conocido c\u00edrculo vicioso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, la anhedonia ha sido considerada un s\u00edntoma patognom\u00f3nico de la Depresi\u00f3n, como trastorno mayor o en muchas de sus otras variantes. En efecto, la disminuci\u00f3n en la capacidad de experimentar placer y la p\u00e9rdida del inter\u00e9s constituyen la misma definici\u00f3n de Depresi\u00f3n, aunque sabemos que el cuadro suele involucrar otras aristas, dando lugar a m\u00faltiples subtipos. Cuando la anhedonia constituye el s\u00edntoma nuclear, las depresiones tienden a ser m\u00e1s severas, a responder peor a los tratamientos psicol\u00f3gicos y farmacol\u00f3gicos, a una tasa m\u00e1s alta de reca\u00eddas y, de especial relevancia, a tener tanto m\u00e1s ideaci\u00f3n suicida como intentos abiertos y algunos, lamentablemente, consumados.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, la anhedonia no limita su aparici\u00f3n \u00fanicamente a los trastornos depresivos. Contrariamente, suele concurrir en la ansiedad social, la ansiedad generalizada, el estr\u00e9s postraum\u00e1tico, los des\u00f3rdenes bipolares, el consumo de sustancias (en especial el alcoholismo), los cuadros alimentarios, algunos des\u00f3rdenes de personalidad como es el esquizot\u00edpico y la misma esquizofrenia. En todos y cada uno de los mencionados problemas, la anhedonia torna al tratamiento m\u00e1s tortuoso, extenso y trabajoso, a su vez que aumenta el porcentaje de abandonos y empeora el pron\u00f3stico de largo plazo. Las aproximaciones medicamentosas tampoco escapan de la complicaci\u00f3n de la anhedonia, pues siempre que este fen\u00f3meno aparece, la eficacia de los psicof\u00e1rmacos resulta claramente menor.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Definitivamente, la anhedonia no respeta nuestras fronteras diagn\u00f3sticas, estableciendo m\u00faltiples y complejas relaciones con otros constructos en diversos s\u00edndromes. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por supuesto, no siempre es la causa; tambi\u00e9n resulta frecuentemente una consecuencia aunque, como suele ser habitual en nuestra disciplina, la mejor manera de conceptualizar las relaciones es dibujando v\u00ednculos de causalidades complejas, circulares y redundantes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Para la mayor\u00eda de los que aplican tratamientos psicol\u00f3gicos (aquellos profesionales que hacen cl\u00ednica) la anhedonia representa frecuentemente un dolor de cabeza. El paciente carece de motivaci\u00f3n, tiende a rechazar las iniciativas del terapeuta, adopta lo que parece ser una actitud negativista pasiva, como si viniera a terapia a quejarse y simplemente decir \u201cno puedo\u201d. Muchos psic\u00f3logos se sienten paralizados o experimentan reacciones negativas frente a estos pacientes, quienes lucen refractarios a cualquier propuesta bienintencionada y cient\u00edficamente basada o, al menos, descripta en los buenos libros de psicolog\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Dada su relevancia, esperar\u00edamos tener varias intervenciones espec\u00edficas para manejar el problema de la anhedonia. Pero no es el caso. S\u00f3lo recientemente, digamos en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica ha propuesto programas terap\u00e9uticos puntualmente dise\u00f1ados para el constructo en discusi\u00f3n. Estos abordajes han ido surgiendo al comp\u00e1s de que se han efectuado nuevos descubrimientos, particularmente en relaci\u00f3n con los procesos que originan las emociones positivas. En concreto, el <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong>, desarrollado por Michelle Craske, al cual nos referiremos m\u00e1s extensamente en seguida, constituye una aplicaci\u00f3n directa de nuevos hallazgos en psicolog\u00eda y en neurociencias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sistemas de afectividad positiva y afectividad negativa<\/h3>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente se han reconocido dos grandes sistemas motivacionales afectivos primarios: uno aversivo (tambi\u00e9n llamado \u201cde castigo\u201d), el cual produce reacciones de alejamiento de los est\u00edmulos potencialmente da\u00f1inos y otro apetitivo (o \u201cde recompensa\u201d), basado en la aproximaci\u00f3n hacia los est\u00edmulos que satisfacen necesidades. Ambos sistemas son necesarios para la adaptaci\u00f3n, supervivencia y reproducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema aversivo (responsable de las conductas de alejamiento, evitaci\u00f3n y escape de los contextos donde puede primar el peligro) produce emociones primarias como el miedo, la ansiedad o el enojo, las cuales derivan en reacciones de afecto secundarias, como la verg\u00fcenza, el remordimiento, la culpa, los celos, el desprecio, el odio, la aversi\u00f3n. Paralelamente, <strong>NO opuestamente, sino en simult\u00e1neo<\/strong>, opera un sistema apetitivo, orientado a la b\u00fasqueda, aproximaci\u00f3n y consumo de est\u00edmulos que satisfacen necesidades. A esos est\u00edmulos frecuentemente tambi\u00e9n se los designa como incentivos o recompensas. El sistema apetitivo da surgimiento a emociones placenteras primarias como alegr\u00eda o excitaci\u00f3n sexual, as\u00ed como a un amplio abanico de afectos positivos derivados tales como el amor, el cari\u00f1o, la gratitud, el entusiasmo, la esperanza. Ambos sistemas se encuentran abiertos a las influencias tanto internas como externas, operando en fino equilibrio de acuerdo con las circunstancias puntuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las terapias psicol\u00f3gicas tanto para la depresi\u00f3n como para los trastornos de ansiedad han tendido a enfocarse en disminuir el funcionamiento del sistema aversivo. En otras palabras, el \u00e9xito obtenido de la psicoterapia radica en gran medida en haber logrado dise\u00f1ar un conjunto de intervenciones capaces de atenuar y manejar las emociones negativas primarias y derivadas, as\u00ed como propiciar el afrontamiento de las situaciones evitadas. Sin embargo, los desarrollos orientados al aumento del funcionamiento del sistema apetitivo son comparativamente escasos. Con el objetivo de llenar este vac\u00edo, se ha desarrollado recientemente un protocolo prometedor denominado <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong>, el cual se encuentra publicado detalladamente como uno de los manuales de la serie \u201cTratamientos que funcionan\u201d de Oxford University Press. La autora principal, Michelle Craske, es una reconocida investigadora de la Universidad de California. En lo que sigue de este art\u00edculo, describimos resumidamente los aspectos m\u00e1s salientes de esta intervenci\u00f3n. Dado que no existe una traducci\u00f3n oficial del ingl\u00e9s al castellano, hemos optado por elegir libremente los t\u00e9rminos que, de acuerdo con nuestra experiencia, mejor transmiten las ideas a nuestro idioma.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tratamiento de Afectividad Positiva<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El Tratamiento de Afectividad Positiva se desarroll\u00f3 a partir de investigaciones neurocient\u00edficas y psicol\u00f3gicas que explican el fen\u00f3meno de la anhedonia como un inadecuado funcionamiento del sistema apetitivo primario.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El programa consiste en un conjunto de pasos pr\u00e1cticos orientados a operar y modificar sus diferentes mecanismos y subprocesos. Con la filosof\u00eda tradicional de las terapias basadas en evidencias, se ha formulado un protocolo de intervenci\u00f3n con instrucciones precisas para cada instancia, el cual puede y debe ser aplicado de modo flexible por el terapeuta. Naturalmente, el programa ya ha sido testeado emp\u00edricamente, con muy buenos resultados.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sistemas y procesos de afectividad positiva<\/h3>\n\n\n\n<p>Como ya se ha mencionado, el sistema de recompensa o afectivo positivo primario produce las emociones positivas y las conductas de aproximaci\u00f3n a los est\u00edmulos capaces de satisfacer necesidades biol\u00f3gicas b\u00e1sicas. Ya que el sistema se encuentra abierto a nuevas claves ambientales, y en virtud de la complejidad de la evoluci\u00f3n humana, este se ha convertido en la fuente de las acciones orientadas hacia metas y objetivos, desde las m\u00e1s b\u00e1sicas como la alimentaci\u00f3n hasta las m\u00e1s complejas y sublimes como la afiliaci\u00f3n a ideolog\u00edas pol\u00edticas o religiosas. As\u00ed, actos como leer un libro, jugar un videojuego, correr una marat\u00f3n, pasear en la plaza con tus hijos, casarse y llevar adelante una vida en pareja, comer con amigos, asistir a un ritual religioso o disfrutar de una pieza art\u00edstica, todos constituyen ejemplos de comportamientos predominantemente nutridos por la afectividad positiva, sea que ella se vivencie en el mismo momento de su ejecuci\u00f3n o porque se sostenga la expectativa de su experiencia en un futuro pr\u00f3ximo o remoto. De uno u otro modo, la base de todas las acciones humanas mencionadas se halla predominantemente en el sistema apetitivo primario.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, las investigaciones han distinguido tres componentes o subprocesos principales en la operaci\u00f3n del sistema:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La anticipaci\u00f3n o motivaci\u00f3n hacia la recompensa:<\/strong> consistente en un inter\u00e9s en la experiencia apetitiva futura y en la disponibilidad para llevar a cabo el esfuerzo para obtenerla. Se lo llama gen\u00e9ricamente como el subsistema de \u201cdeseo\u201d, en el sentido de querer o anhelar algo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La sensibilidad hacia el logro de la recompensa:<\/strong> se refiere a la experiencia subjetiva de placer debido al contacto con la recompensa, particularmente, notando cuando sucede y apreciando su presencia. Se lo designa con el nombre de subsistema de \u201cagrado\u201d o \u201cdisfrute\u201d, en cuanto a gozar la experiencia subjetiva del encuentro con el reforzador positivo o recompensa.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El aprendizaje de recompensa:<\/strong> el cual involucra asociaciones y predicciones sustentadas en los condicionamientos, cl\u00e1sico e instrumental, a partir de las experiencias previas. Concretamente, conlleva el aprender qu\u00e9 tipo de est\u00edmulos son reforzantes y qu\u00e9 conductas se requieren para alcanzarlos. Ha sido bautizado con el nombre de \u201csubsistema de aprendizaje\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La anhedonia, en cuanto s\u00edntoma persistente en los cuadros emocionales como los depresivos y ansiosos, se relaciona con procesos cognitivos, conductuales y neurales an\u00f3malos. En especial, los avances en el terreno de las neurociencias no dejan dudas acerca de que existe un correlato neural de la sintomatolog\u00eda observada, al cual pasaremos revista sucintamente debido a la complejidad del tema.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"cuadradito wp-block-list\">\n<li>El primer componente, la anticipaci\u00f3n hacia la recompensa, engloba trayectos dopamin\u00e9rgicos del \u00e1rea tegmental ventral, aparte de la am\u00edgdala, el cuerpo estriado ventral y la corteza orbitofrontal. El n\u00facleo accumbens posee un rol principal en la se\u00f1alizaci\u00f3n de la recompensa y la invigorizaci\u00f3n de la conducta orientada a metas.<\/li>\n\n\n\n<li>La sensibilidad hacia la obtenci\u00f3n de los reforzadores apetitivos se halla mediatizada por v\u00edas opioides y de endocannabinoides en el cuerpo estriado ventral y tambi\u00e9n la zona orbitofrontal, lo cual representa una superposici\u00f3n parcial con el proceso anterior.<\/li>\n\n\n\n<li>Finalmente, el aprendizaje basado en recompensas tambi\u00e9n involucra circuitos dopamin\u00e9rgicos, en este caso ubicados en la corteza cingulada, orbitofrontal, prefrontal ventromedial y prefrontal dorsolateral. La neurotransmisi\u00f3n dopamin\u00e9rgica del n\u00facleo accumbens desempe\u00f1a un rol importante en el aprendizaje por conductas consumatorias.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los intrincados detalles de la nomenclatura neuroanat\u00f3mica, importa retener una idea cardinal: los comportamientos tanto sanos como patol\u00f3gicos que observamos en el plano conductual y cognitivo tienen su correlato en el nivel neural. Por si acaso, esto no significa una causalidad unidireccional por la cual lo que sucede en el cerebro provoca de modo directo el fen\u00f3meno psicol\u00f3gico y, por ende, la \u00fanica inc\u00f3gnita que resta despejar es el nombre de las drogas adecuadas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>As\u00ed como no existen cerebros por fuera de los cuerpos, no existen cuerpos por fuera de sus entornos, especialmente sociales.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por ende, cambiar la sintomatolog\u00eda de la anhedonia requiere de intervenciones ambientales, basadas en cambios contextuales, comportamentales y cognitivos. Estos tratamientos no resultan incompatibles, sino complementarios, con la alteraci\u00f3n directa del funcionamiento del sistema nervioso a trav\u00e9s del uso de psicof\u00e1rmacos u otras terapias de base f\u00edsica. Por otro lado, ya se ha demostrado reiteradamente que los procedimientos psicol\u00f3gicos se traducen en cambios cuantificables en el funcionamiento del cerebro. Y como se ver\u00e1 en lo que sigue, el programa terap\u00e9utico que describimos en el presente art\u00edculo constituye uno de tipo estrictamente psicol\u00f3gico, que apela a la adquisici\u00f3n de nuevas habilidades cognitivas y conductuales as\u00ed como a una modificaci\u00f3n activa de los contextos. Nada de psicof\u00e1rmacos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Estructura del Tratamiento de Afectividad Positiva<\/h3>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El objetivo del protocolo es aumentar la emocionalidad positiva. En otras palabras y para dejarlo claro, <strong>no es combatir las emociones negativas<\/strong>. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n se encuentra estructurada en un conjunto de m\u00f3dulos que se subdividen en pasos m\u00e1s finos y concretos para cubrir los diferentes procesos del sistema de afectividad positiva. Naturalmente, no se desconoce la importancia de disminuir la afectividad negativa, para lo cual disponemos de procedimientos validados desde hace a\u00f1os. La nueva terap\u00e9utica se compatibiliza perfectamente bien con las anteriores (orientadas a la disminuci\u00f3n de las emociones aversivas como la ansiedad o la tristeza) pero estas \u00faltimas no constituyen el foco de su intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer paso del protocolo es un cap\u00edtulo de introducci\u00f3n y psicoeducaci\u00f3n, el cual engloba a los aspectos m\u00e1s generales del problema de la anhedonia y su relaci\u00f3n con el o los des\u00f3rdenes emocionales que padezca el consultante. En este punto, se efect\u00faa un primer ejercicio orientado a entender experiencialmente el ciclo que perpet\u00faa los estados de \u00e1nimo negativos y c\u00f3mo convertirlo en un espiral de emocionalidad positiva. El entrenamiento incluye la habilidad de \u201cnombrar y etiquetar emociones\u201d, con el objetivo de expandir el caudal simb\u00f3lico a fin de que el paciente pueda representar no s\u00f3lo los principales estados emocionales positivos, como la alegr\u00eda, sino tambi\u00e9n los secundarios y sus matices,  como por ejemplo la ternura o la serenidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este momento, el tratamiento se estructura alrededor de 3 grandes ejes, los cuales incluyen grupos de habilidades que favorecen la activaci\u00f3n de la afectividad positiva:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Acciones para sentirse mejor.<\/li>\n\n\n\n<li>Atender a lo positivo.<\/li>\n\n\n\n<li>Construir experiencias positivas.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El primer conjunto, <strong>Acciones para sentirse mejor<\/strong>, parte del reconocido protocolo de activaci\u00f3n conductual, pero lo potencia adicionando el entrenamiento de nuevas habilidades. Este m\u00f3dulo contempla concretamente la pr\u00e1ctica de cuatro habilidades:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"massangrado wp-block-list\">\n<li><strong>Monitoreo diario de actividades y del estado de \u00e1nimo:<\/strong> se trata de un seguimiento cercano de las acciones cotidianas realizadas, as\u00ed como del impacto que acarrean en el estado de \u00e1nimo de forma casi inmediata. Con ello se espera mejorar el funcionamiento del subsistema de aprendizaje.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Dise\u00f1o de actividades positivas:<\/strong> consiste en una planificaci\u00f3n activa de tareas inherentemente agradables. Con esto se aborda el subsistema inicial, el deseo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Pr\u00e1ctica de actividades positivas:<\/strong> se lleva adelante la ejecuci\u00f3n de las actividades planeadas en el punto anterior, con un \u00e9nfasis en la observaci\u00f3n del cambio an\u00edmico que ocasionan. Con ello se trabaja sobre el subsistema de agrado y el de aprendizaje.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica de los mencionados tres h\u00e1bitos se superpone con el ya mencionado protocolo de activaci\u00f3n conductual. Justamente, es desde este momento en que el Tratamiento de Afectividad Positiva comienza a diferenciarse, agregando nuevos componentes. As\u00ed surge la cuarta habilidad a entrenar en este m\u00f3dulo:<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"massangrado\">\n  <li><strong>Saborear el momento:<\/strong> el objetivo consiste en aumentar el impacto positivo de la recompensa. Ello se logra a trav\u00e9s de ejercicios de visualizaciones y racontos detallados de las actividades ejecutadas y las consecuencias disfrutadas. La actividad se encuentra dise\u00f1ada para potenciar tanto los procesos atencionales como de memoria hacia experiencias placenteras, operando en contra de los caracter\u00edsticos sesgos cognitivos propios de las patolog\u00edas emocionales. La evidencia ha mostrado que este ejercicio favorece los mecanismos de agrado y aprendizaje del sistema afectivo positivo primario.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El segundo grupo de habilidades, <strong>Atender a lo positivo<\/strong>, se centra en impulsar los procesos atencionales e imaginativos orientados hacia la b\u00fasqueda de recompensas. <\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n ha documentado claramente que las personas que padecen anhedonia presentan un sesgo cognitivo negativo hacia la informaci\u00f3n que proviene tanto del ambiente como de su propia memoria. A esto se suma un marcado d\u00e9ficit en la capacidad de imaginar, vale decir, representar sensorial o verbalmente escenarios que no se han vivenciado pero que s\u00ed podr\u00edan ocurrir. Por ejemplo, alguien con depresi\u00f3n presenta serias dificultades para planificar una salida de campo con amigos pues le cuesta formar una imagen mental del hecho que no sucedi\u00f3 pero s\u00ed es perfectamente factible; en otras palabras, un encuentro en el campo con c\u00e9sped verde y \u00e1rboles en un d\u00eda de sol, con juegos al aire libre, algo rico que saborear en el almuerzo, los aromas de la vegetaci\u00f3n. La carencia de la imagen impide la motorizaci\u00f3n de acciones tendientes a convertirla en realidad. El reconocimiento de estos y otros d\u00e9ficits en las personas que padecen anhedonia ha llevado a construir los siguientes ejercicios:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"massangrado wp-block-list\">\n<li><strong>Encontrar el lado positivo:<\/strong> se propicia el entrenamiento en reconocer los aspectos favorables de las situaciones cotidianas, incluso las que son claramente negativas. Se parte de la idea de que aun circunstancias claramente adversas, como la enfermedad, pueden exponer alg\u00fan detalle positivo, como el amor hacia la persona enferma o el aprendizaje de su cuidado. El desarrollo de esta habilidad procura mejorar el funcionamiento de los subprocesos de agrado y aprendizaje del sistema afectivo primario.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Tomar el control:<\/strong> se entrena la habilidad de apreciar los aportes de las propias conductas para que se alcancen metas valoradas. El entrenamiento engloba el an\u00e1lisis del propio comportamiento en relaci\u00f3n con los sucesos ambientales positivos mediante ensayos verbales escritos, verbalizados en voz alta y\/o repasos imaginarios. En cada caso se instruye al paciente para que disfrute el sentimiento de orgullo, dominio y agrado que se deriva de la experiencia, en una revisi\u00f3n del entrenamiento de otra habilidad, \u201csaborear el momento\u201d. La pr\u00e1ctica de \u201ctomar el control\u201d opera sobre los subprocesos de agrado y aprendizaje del sistema apetitivo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Imaginar lo positivo:<\/strong> consiste en desarrollar la habilidad para crear im\u00e1genes sensorialmente basadas acerca de potenciales desenlaces favorables; con independencia de cu\u00e1ntos de ellos finalmente se cumplan o no en el mundo real. Como ya se mencion\u00f3, las personas con anhedonia padecen un severo deterioro en su capacidad de imaginaci\u00f3n. Asimismo, existe evidencia concluyente acerca de que el entrenamiento de esta habilidad se traduce en una mejora del estado de \u00e1nimo. Este paso del entrenamiento modifica los subprocesos de \u201cdeseo\u201d y \u201caprendizaje\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El tercer cuerpo de habilidades se denomina <strong>Construcci\u00f3n de la positividad<\/strong>. Engloba un conjunto de capacidades de naturaleza social que se han practicado milenariamente a trav\u00e9s de variados ritos y tradiciones. La ciencia actual ha demostrado su valor para producir emociones positivas en quienes las llevan a cabo con regularidad. Este m\u00f3dulo incluye un entrenamiento de cuatro habilidades, todas ellas encaminadas a mejorar el funcionamiento de los subprocesos de \u201cagrado\u201d y \u201caprendizaje\u201d del sistema afectivo primario.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"massangrado wp-block-list\">\n<li><strong>Amor bondadoso:<\/strong> consiste en entrenar y cultivar pr\u00e1cticas en las cuales se experimente el sentimiento de ternura y calidez hacia otros seres vivientes, el mundo y uno mismo. Durante las pr\u00e1cticas, el sujeto visualiza a la o las personas a las cuales se ofrecen deseos de bienestar. La evidencia ha demostrado que el sostenimiento de un tal h\u00e1bito genera emociones positivas en quien lo realiza, aliviando la depresi\u00f3n y la anhedonia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Practicar la gratitud:<\/strong> desde una perspectiva evolutiva, la experiencia de gratitud parece colaborar fuertemente en la construcci\u00f3n del v\u00ednculo social y el altruismo rec\u00edproco. Se ha evidenciado que su pr\u00e1ctica sostenida promueve sustancialmente la salud mental y la calidad de vida, elevando las emociones positivas, particularmente el optimismo. En el plano interpersonal, favorece el comportamiento prosocial, el sentimiento de conexi\u00f3n, pertenencia y soporte como parte de un grupo. Dentro del programa, la habilidad se entrena pidi\u00e9ndole al paciente que elija diariamente un conjunto de eventos cotidianos por los cuales se pueda agradecer. No debe tratarse de sucesos excepcionales, sino mundanos. Se le instruye para que se note su presencia, los aprecie y agradezca.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Practicar la Generosidad:<\/strong> de modo general, la generosidad es el acto de dar por propia voluntad, sin esperar nada a cambio. Si bien se piensa mayormente en t\u00e9rminos materiales, tambi\u00e9n pueden entregarse otros recursos, como tiempo, conocimiento, apoyo afectivo, compa\u00f1\u00eda. El comportamiento altruista parece existir desde los albores de la especie humana y a trav\u00e9s de todas las culturas. Su evoluci\u00f3n jug\u00f3 un rol cr\u00edtico en la naturaleza social de nuestra especie. La investigaci\u00f3n ha evidenciado que quienes se embarcan en actos de generosidad presentan mayores emociones positivas, menores niveles de morbilidad y mortalidad, as\u00ed como disminuciones de la depresi\u00f3n. Asimismo, la generosidad es contagiosa, lo cual deriva f\u00e1cilmente en la formaci\u00f3n de nuevas redes sociales que revierten positivamente en el estado de \u00e1nimo.<br>En el contexto del programa, paciente y terapeuta eligen y planifican qu\u00e9 y con qui\u00e9n llevar adelante los actos de generosidad; que ser\u00e1n efectuados por el primero durante la semana. Con cada uno de ellos, se instruye para observar los cambios an\u00edmicos derivados.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Alegr\u00eda apreciativa:<\/strong> esta experiencia surge de observar el \u00e9xito y bienestar de otras personas. Aunque tiene su origen en pr\u00e1cticas espirituales orientales, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica ha demostrado que conduce a emociones positivas, satisfacci\u00f3n con la vida y un aumento de la alegr\u00eda; por ende, combate la anhedonia y la depresi\u00f3n. El desarrollo de esta habilidad implica ofrecer pensamientos y deseos sostenidos de prosperidad y bienestar a alguien que ya tiene \u00e9xito. El entrenamiento implica elegir a la persona, concentrarse en ella para luego verbalizar frases de buen augurio y prosperidad. En algunos casos, el ejercicio puede llevarse a cabo con la persona real, a quien se le mencionan de modo directo los buenos deseos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El protocolo finaliza con un cuarto m\u00f3dulo dedicado al mantenimiento de los cambios y prevenci\u00f3n de reca\u00eddas, tal como es habitual en las terapias basadas en evidencias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Efectividad del Tratamiento de Emocionalidad Positiva<\/h3>\n\n\n\n<p>Las investigaciones efectuadas por el equipo que dise\u00f1\u00f3 el programa han mostrado resultados muy favorables y prometedores. En concreto, compararon la aplicaci\u00f3n del <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong> contra un abordaje est\u00e1ndar de Terapia Cognitivo Conductual. Este \u00faltimo inclu\u00eda sesiones de exposici\u00f3n a situaciones estresantes, discusi\u00f3n cognitiva, reatribuci\u00f3n y manejo de la activaci\u00f3n mediante el control de la respiraci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong> arroj\u00f3 mejores resultados en la medici\u00f3n de variables relacionadas con la presencia de emociones positivas, la disminuci\u00f3n de la anhedonia y la depresi\u00f3n. De particular relevancia, los sujetos participantes presentaban niveles percentilares muy bajos al inicio de la intervenci\u00f3n en medidas de afectividad positiva, pero alcanzaron valores poblacionales promedio luego de haber finalizado. Estos se mantuvieron estables en seguimientos a los seis meses. Los mismos autores hacen notar que <em>\u201cesta es la primera demostraci\u00f3n de un tratamiento psicol\u00f3gico que normaliza los niveles de afectividad positiva para pacientes con depresi\u00f3n o ansiedad\u201d<\/em>. Ensayos posteriores han encontrado resultados similares.<\/p>\n\n\n\n<p>Un momento. Entonces, \u00bflos tratamientos previos para la depresi\u00f3n no son v\u00e1lidos? \u00bfEstamos afirmando que las aplicaciones tradicionales de la TCC como la discusi\u00f3n cognitiva o la terapia de exposici\u00f3n no sirven para abordar los des\u00f3rdenes depresivos o los de ansiedad? <strong>NO, definitivamente no estamos aseverando una tal cosa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong> descripto constituye una intervenci\u00f3n novedosa, espec\u00edficamente dise\u00f1ada para abordar algunos aspectos de los des\u00f3rdenes emocionales que tradicionalmente han sido m\u00e1s resistentes a las terapias psicol\u00f3gicas disponibles, incluida la Terapia Cognitivo Conductual. En concreto, la anhedonia siempre ha sido un hueso duro de roer. Esto no significa que el conocimiento acumulado se transforme en algo inservible o que est\u00e1bamos equivocados. Por el contrario, los nuevos desarrollos se convierten en una extensi\u00f3n que mejora y vuelve m\u00e1s espec\u00edficas a las intervenciones. <\/p>\n\n\n\n<p>Tal como ya se hizo notar, el <strong>Tratamiento de Afectividad Positiva<\/strong> toma como punto de partida los abordajes previos para la depresi\u00f3n, particularmente, la activaci\u00f3n conductual, a la cual incluye plenamente y, de alg\u00fan modo, hasta la re-valida. Pero adiciona nuevas intervenciones que incrementan la efectividad, en especial en una arista hist\u00f3ricamente dif\u00edcil: la anhedonia. En alg\u00fan sentido, el nuevo protocolo constituye una sub-especializaci\u00f3n respecto de las intervenciones disponibles pues, en efecto, halla sus mejores resultados cuando los pacientes presentan un d\u00e9ficit de afectividad positiva; caso contrario, la intervenci\u00f3n no tiene mucha raz\u00f3n de ser.<\/p>\n\n\n\n<p>De modo general, esta es la manera en que opera la ciencia: apoy\u00e1ndose en los conocimientos y dise\u00f1os t\u00e9cnicos previos, plantea nuevos desarrollos que en general no contradicen sino que se complementan, mejoran y potencian a los anteriores. As\u00ed, fuimos desde el tel\u00e9grafo hacia los tel\u00e9fonos inteligentes; as\u00ed tambi\u00e9n recorrimos el camino desde los primeros planteos conductistas de los a\u00f1os 20 hasta las actuales Terapias Cognitivas y Conductuales. Y el proceso est\u00e1 sucediendo, en este mismo momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/una-nueva-terapia-para-la-anhedonia.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tratamiento de Afectividad Positiva La falta de inter\u00e9s y p\u00e9rdida de la capacidad de experimentar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2573,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[481,16],"tags":[203,482,6,187],"class_list":["post-2531","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-57","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-activacion-conductual","tag-anhedonia","tag-depresion","tag-suicidio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2531"}],"version-history":[{"count":38,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2627,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2531\/revisions\/2627"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}