{"id":2808,"date":"2025-03-07T12:07:54","date_gmt":"2025-03-07T15:07:54","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=2808"},"modified":"2025-03-07T13:10:00","modified_gmt":"2025-03-07T16:10:00","slug":"las-preocupaciones-como-una-estrategia-emocional-defensiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/las-preocupaciones-como-una-estrategia-emocional-defensiva\/","title":{"rendered":"Las preocupaciones como una estrategia emocional defensiva"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/7idGhs5ZCVqg2YdzZtx7ET\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste de la preocupaci\u00f3n patol\u00f3gica y la rumiaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los patrones de pensamiento repetitivos, disfuncionales y provocadores de sufrimiento son una caracter\u00edstica com\u00fan de diversos problemas psicol\u00f3gicos. Para el psic\u00f3logo cl\u00ednico han representado un desaf\u00edo constante en la pr\u00e1ctica terap\u00e9utica. De hecho, las preocupaciones y rumiaciones han demostrado ser s\u00edntomas persistentes y dif\u00edciles de tratar. Sin embargo, un nuevo modelo explicativo, respaldado por una s\u00f3lida evidencia emp\u00edrica, est\u00e1 proporcionando estrategias innovadoras de intervenci\u00f3n para abordar este problema, el cual ha puesto a prueba la comprensi\u00f3n y el ingenio dentro de nuestra disciplina.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las preocupaciones patol\u00f3gicas y las rumiaciones constituyen el s\u00edntoma cardinal del <strong>Trastorno de Ansiedad Generalizada<\/strong> (TAG, de ac\u00e1 en m\u00e1s). Hoy disponemos de varios modelos explicativos, los cuales a su vez han derivado en intervenciones pr\u00e1cticas espec\u00edficas para el tratamiento del desorden. As\u00ed, entre los m\u00e1s sobresalientes contamos con el modelo metacognitivo, el de intolerancia a la incertidumbre, el que postula una orientaci\u00f3n negativa hacia el problema o el que plantea que las preocupaciones constituyen una conducta de evitaci\u00f3n de im\u00e1genes catastr\u00f3ficas. A partir de todos ellos se han desprendido intervenciones, en gran medida complementarias. Aun as\u00ed, el TAG constituye un desaf\u00edo importante para la investigaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica pues es el desorden de ansiedad donde los indicadores de efectividad se revelan m\u00e1s bajos. Gruesamente dicho, la probabilidad de disminuci\u00f3n de la sintomatolog\u00eda ronda en el 70 % al terminar las terapias psicol\u00f3gicas, aunque algunos estudios de seguimiento a largo plazo se\u00f1alan que muchos pacientes recaen, report\u00e1ndose a veces cifras que apenas superan el nivel del azar. Definitivamente, hay mucho lugar para la innovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2010, dos investigadoras de la Universidad de Pensilvania, Sandra Llera y Michelle Newman, efectuaron un experimento cr\u00edtico, el cual condujo a postular un nuevo modelo explicativo de las preocupaciones patol\u00f3gicas, con especial relevancia para el TAG, pero tambi\u00e9n para otros cuadros donde la rumiaci\u00f3n constituye un s\u00edntoma central. De este modo, surge el <strong>Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste<\/strong> (CAM, por sus siglas en ingl\u00e9s de <em>Contrast Avoidance Model<\/em>), el cual ha despertado gran inter\u00e9s, dominando una parte importante de la investigaci\u00f3n del \u00e1rea en los a\u00f1os subsiguientes y hasta la actualidad. Como era de esperarse, las nuevas hip\u00f3tesis han dado lugar a intervenciones terap\u00e9uticas prometedoras con cierto grado de respaldo emp\u00edrico. No obstante, todav\u00eda no contamos con un protocolo firmemente establecido. Las investigaciones se encuentran en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que sigue de este art\u00edculo narraremos lo m\u00e1s sobresaliente del nuevo enfoque. Comenzaremos con una descripci\u00f3n sencilla y acotada del experimento inicial para luego explicar las principales hip\u00f3tesis. Finalmente, pasaremos revista a algunas de las potenciales intervenciones novedosas que se plantean para el TAG y otros s\u00edndromes psicopatol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El experimento cr\u00edtico<\/h2>\n\n\n\n<p>El estudio investig\u00f3 los efectos de la preocupaci\u00f3n, la relajaci\u00f3n o el pensamiento neutral sobre las respuestas fisiol\u00f3gicas y subjetivas a est\u00edmulos emocionales, tanto en personas con TAG como en sujetos control (sin ninguna patolog\u00eda psicol\u00f3gica).<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a describir muy simplificadamente el experimento. Pedimos al lector algo de paciencia ya que intentaremos poner en palabras simples algunos conceptos verdaderamente complejos. Quien desee adentrarse en los detalles, puede por supuesto, acudir a las publicaciones originales que estar\u00e1n referenciadas al final de la nota.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos los sujetos experimentales se les ped\u00eda que hagan una de tres cosas: preocuparse, relajarse o pensar en alg\u00fan contenido neutral. A continuaci\u00f3n, se les mostraban videos cortos provocadores de diversas tem\u00e1ticas emocionales: miedo, tristeza, calma o alegr\u00eda. Durante todo el procedimiento, se obten\u00edan tanto reportes subjetivos verbales de las emociones como mediciones fisiol\u00f3gicas directas que indicaban el grado de activaci\u00f3n defensiva del organismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, esquem\u00e1ticamente, lo esencial del estudio consist\u00eda en los siguientes pasos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Se les aplicaba el mismo protocolo a todos los participantes, es decir, a los que padec\u00edan TAG y a los que no ten\u00edan ning\u00fan diagn\u00f3stico. Esto es, justamente, lo que luego permite comparar si las personas con TAG reaccionan de modo diferente.<\/li>\n\n\n\n<li>A continuaci\u00f3n, todos atravesaban las tres condiciones. Vale decir, cada uno de los sujetos pasaba en diferentes momentos por un lapso de preocupaci\u00f3n, relajaci\u00f3n y pensamiento neutral.<\/li>\n\n\n\n<li>Finalmente, se les mostraban los clips audiovisuales disparadores de emociones.<\/li>\n\n\n\n<li>En todas las etapas se med\u00edan dos variables indicadoras del estado emocional del participante. Por un lado, se solicitaba un reporte verbal acerca de su estado subjetivo. Paralelamente, se conduc\u00eda una evaluaci\u00f3n fisiol\u00f3gica directa a trav\u00e9s del monitoreo de la actividad del nervio vago.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>De esta manera, los investigadores pod\u00edan observar si las reacciones subjetivas emocionales a los materiales audiovisuales se ve\u00edan influenciadas por lo que se hab\u00eda hecho previamente. Dicho de otro modo, el dise\u00f1o permit\u00eda valorar la influencia que la condici\u00f3n de preocupaci\u00f3n, relajaci\u00f3n o pensamiento neutral ten\u00eda en la reacci\u00f3n posterior a cada tipo de contenido emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ser m\u00e1s claros, las preguntas que se intentaban responder eran de este tipo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El hecho de que una persona se relaje o se preocupe, \u00bftendr\u00e1 alg\u00fan impacto en la forma en que reaccione posteriormente a un contenido emocional de tristeza o temor?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfLa reacci\u00f3n de una persona ante un video que genera miedo o alegr\u00eda var\u00eda en funci\u00f3n de si previamente estuvo preocupada o relajada?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Es decir, se buscaba entender el v\u00ednculo que se establece entre la conducta de preocuparse con una reacci\u00f3n emocional posterior. Pero tambi\u00e9n, se deseaba entender si la presencia de un s\u00edndrome psicopatol\u00f3gico, el TAG, modulaba de alguna manera la relaci\u00f3n. De este modo, tambi\u00e9n se formulaban interrogantes como el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Si, efectivamente, se demuestra que existen variaciones en la reacci\u00f3n emocional al video generador de emociones seg\u00fan lo que se hizo antes, \u00bftendr\u00e1 esto algo que ver con la presencia de un Trastorno de Ansiedad Generalizada? O, mejor dicho, \u00bfc\u00f3mo modula un tal trastorno la relaci\u00f3n entre una y otra conducta?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Los resultados fueron concluyentes, corroborando algunas ideas previas, pero agregando nueva informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, bajo la condici\u00f3n de preocupaci\u00f3n, todos los sujetos mostraron un aumento de la afectividad negativa; aunque este efecto fue significativamente mucho m\u00e1s marcado en los individuos con TAG. En otras palabras, todos experimentan malestar cuando se preocupan, pero quienes padecen TAG lo sienten peor. Aparte, este \u00faltimo grupo tuvo una elevada reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica durante las inducciones de preocupaci\u00f3n, lo cual indica que el malestar emocional subjetivamente reportado se acompa\u00f1a con los cambios corporales propios de la activaci\u00f3n defensiva. Estos resultados, si bien interesantes, no son particularmente novedosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que result\u00f3 verdaderamente revelador fue analizar la relaci\u00f3n entre las conductas previas (relajarse, preocuparse o pensar neutralmente) con la respuesta emocional posterior a los videos inductores de tristeza o ansiedad. Entre todos los resultados, hubo dos particularmente notorios y originales:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La preocupaci\u00f3n previa gener\u00f3 una menor respuesta fisiol\u00f3gica y subjetiva a los est\u00edmulos de miedo, as\u00ed como una reducci\u00f3n de la afectividad negativa en respuesta a los est\u00edmulos de tristeza.<\/li>\n\n\n\n<li>La relajaci\u00f3n previa facilit\u00f3 un aumento de la emocionalidad negativa en respuesta a los est\u00edmulos de miedo y de tristeza.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Dicho de otro modo, cuando alguien se preocupaba en un primer momento, luego, al mirar posteriormente un clip disparador de miedo, sus reacciones emocionales y fisiol\u00f3gicas eran m\u00e1s leves. Algo similar ocurr\u00eda cuando el contenido era evocador de tristeza. Opuestamente, cuando en el primer momento la persona se relajaba, la reacci\u00f3n de temor o tristeza posterior trepaba m\u00e1s alto.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 importancia tiene esto para entender los mecanismos psicopatol\u00f3gicos de la preocupaci\u00f3n y rumiaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mantenimiento de la preocupaci\u00f3n por las consecuencias que acarrea<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfConoces el dicho que versa <em>\u201clo bueno de haber tocado fondo es que uno nunca puede estar peor\u201d<\/em>?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para comprender el alcance de los descubrimientos anteriores, debemos ponerlos en el contexto de los mecanismos etiol\u00f3gicos del TAG y de otros des\u00f3rdenes psicol\u00f3gicos caracterizados por preocupaciones y rumiaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, recojamos, por ejemplo, un dato ampliamente documentado: <strong>el contenido de las preocupaciones de personas con ansiedad generalizada no se cumple en m\u00e1s del 90 por ciento de los casos<\/strong>. Dicho de otro modo, menos del 10% de la veces los inconvenientes vislumbrados resultan ciertos. Y en tales ocasiones, en las cuales la preocupaci\u00f3n s\u00ed termina siendo correcta, el problema se resuelve de modo favorable el 85% de las veces y con un costo sustancialmente menor del previsto. Digamos, simplemente, que las tragedias e inconvenientes previstos por quienes padecen TAG casi nunca tienen lugar, y cuando lo hacen se resuelven con facilidad. Aun as\u00ed, las aflicciones y temores se perpet\u00faan; no cesan a pesar incluso de los esfuerzos expresos para detenerlos por parte de quien los padece. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta yace, al menos parcialmente, en los descubrimientos del experimento que narramos en el punto anterior. En efecto, los hallazgos proponen dos mecanismos fundamentales por los cuales las preocupaciones se perpet\u00faan, torn\u00e1ndose cr\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero: las preocupaciones patol\u00f3gicas crean un estado de hipervigilancia, tensi\u00f3n y ansiedad persistentes por potenciales problemas que <strong>NO suceden<\/strong>. De esta manera, en cada oportunidad que el sujeto comprueba que las tragedias previstas no sobrevienen, percibe un alivio moment\u00e1neo del malestar emocional. En el lenguaje de la psicolog\u00eda del aprendizaje, a este proceso se lo denomina \u201creforzamiento negativo\u201d, el cual explica que un comportamiento se mantiene alto pues evita la aparici\u00f3n de un evento aversivo. En el an\u00e1lisis que estamos llevando a cabo, la preocupaci\u00f3n genera activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica y ansiedad, las cuales se alivian ante la ausencia de los eventos negativos. A mayor nivel de preocupaci\u00f3n, m\u00e1s marcado se conforma el fondo de ansiedad y activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, por ende, m\u00e1s grande ser\u00e1 el alivio experimentado.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo: las personas que se preocupan mantienen un tono emocional negativo elevado, por consecuencia, <strong>cuando finalmente un suceso ambiental negativo s\u00ed sucede (vale decir, frente a un evento que provoca tristeza o miedo), ya no tienen la capacidad de experimentar una afectividad negativa peor<\/strong>. Dado que las emociones negativas ya est\u00e1n altas, no pueden incrementarse mucho m\u00e1s. De esta manera, al impedir una reacci\u00f3n emocional completa a los estresores ambientales, las preocupaciones interfieren con el adecuado procesamiento emocional de los mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la teor\u00eda inicialmente destaca el papel de la evitaci\u00f3n de estados emocionales negativos en la recurrencia de las preocupaciones a largo plazo. En este contexto, se vincula con hip\u00f3tesis previas sobre la psicopatolog\u00eda del TAG. Por ejemplo, se sabe que estos sujetos emplean cadenas verbales para bloquear la aparici\u00f3n de im\u00e1genes catastr\u00f3ficas. Adem\u00e1s, est\u00e1 demostrado que desarrollan un sistema de creencias favorable hacia sus preocupaciones. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Pero el nuevo enfoque va m\u00e1s all\u00e1 al sostener que lo que verdaderamente se evita a trav\u00e9s de las preocupaciones <strong>son los contrastes emocionales abruptos<\/strong>. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, precisamente, el nombre del nuevo modelo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste<\/h2>\n\n\n\n<p>Como su nombre indica, un aspecto central del modelo que presentamos gira en torno a la <strong>percepci\u00f3n y evitaci\u00f3n de contrastes<\/strong>. En este sentido, sus bases psicol\u00f3gicas retoman investigaciones de principios de siglo, las cuales establecieron que una emoci\u00f3n negativa resulta menos desagradable despu\u00e9s de otra emoci\u00f3n negativa previa, y que una emoci\u00f3n positiva se siente m\u00e1s placentera cuando viene a continuaci\u00f3n de una emoci\u00f3n negativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste puede sintetizarse alrededor de un conjunto de afirmaciones centrales:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La preocupaci\u00f3n aumenta y mantiene la emocionalidad negativa. Por consecuencia, no se afirma que la preocupaci\u00f3n favorece el escape, la evitaci\u00f3n o supresi\u00f3n de las emociones negativas, ni en el presente ni en el futuro. El mecanismo postulado difiere respecto del propuesto como evitaci\u00f3n experiencial o cualquier otro a trav\u00e9s del cual el individuo rehuye situaciones y\/o sentimientos aversivos.<\/li>\n\n\n\n<li>En lugar de lo anterior, se postula que, al sostener elevado el nivel de afectividad negativa, la preocupaci\u00f3n impide que se produzca tanto un incremento abrupto de emociones negativas como un descenso abrupto de emociones positivas. La teor\u00eda tiene un t\u00e9rmino t\u00e9cnico para designar este fen\u00f3meno: NEC (siglas de \u201cContraste Emocional Negativo\u201d en ingl\u00e9s).<br>En otras palabras, las personas que se preocupan perpet\u00faan un estado de malestar cr\u00f3nico, el cual bloquea un salto emocional repentino, un NEC. Es como si se tuviera permanentemente encendido un ruido de fondo, de modo tal que cualquier otro sonido que arribe al ambiente se escuchar\u00e1 tenuemente porque el primero lo ensordece.<\/li>\n\n\n\n<li>Las personas que se preocupan, en especial, quienes padecen TAG, encuentran a los contrastes emocionales negativos (los NECs) particularmente desagradables. Si bien nadie se alegra frente a un suceso que vira nuestro estado emocional hacia el polo negativo, las personas que sufren de preocupaciones patol\u00f3gicas se revelan m\u00e1s sensibles, reportando una repulsi\u00f3n mayor a estos contrastes. En este sentido, se ha documentado que las personas con TAG <strong>prefieren perpetuarse en un estado emocional adverso antes que enfrentar un contraste negativo y que se autoperciben mejor preparadas para afrontar un estresor si se hallan preocupadas con antelaci\u00f3n<\/strong>.<br>La intolerancia a los NECs tambi\u00e9n explica el hecho paradojal de que los sujetos que padecen TAG <strong>se incomodan cuando se sienten tranquilos durante un periodo largo<\/strong>, lo cual suele suceder a medida que la terapia psicol\u00f3gica progresa y se observan cambios beneficiosos. En esos momentos, resulta com\u00fan que los pacientes reporten un sentimiento de extra\u00f1a incomodidad por no estar preocupados. El Modelo de Evitaci\u00f3n de Contraste explica este fen\u00f3meno porque al encontrarse en un estado de eutimia o, incluso, de emocionalidad positiva, los sujetos se ven m\u00e1s vulnerables a los NECs que tanto aborrecen. Recordemos que, desde la presente teorizaci\u00f3n, lo que los individuos procuran evitar no son las emociones negativas per se, <strong>sino los contrastes emocionales negativos s\u00fabitos<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li>Asimismo, el modelo plantea que los individuos que se preocupan habr\u00e1n de experimentar m\u00e1s f\u00e1cilmente Contrastes Emocionales Positivos. Para esto, tambi\u00e9n se propone un t\u00e9rmino puntual, PEC (derivado de las siglas en ingl\u00e9s de \u201cContraste Emocional Positivo\u201d). Ya nos hemos referido de modo indirecto a este fen\u00f3meno pues a \u00e9l se vincula un cap\u00edtulo importante de los procesos psicopatol\u00f3gicos de la preocupaci\u00f3n y rumiaci\u00f3n.<br>Concretamente, la hip\u00f3tesis afirma que, debido al estado de malestar cr\u00f3nico acarreado por la preocupaci\u00f3n, los individuos habr\u00e1n de experimentar un contraste emocional positivo cuando los eventos negativos previstos no acontecen o cuando los hechos se desarrollan mejor de lo esperado; algo que, como ya sabemos, sucede casi siempre en los pacientes con preocupaciones patol\u00f3gicas. M\u00e1s a\u00fan, se sugiere que la motivaci\u00f3n para preocuparse de algunos sujetos yace m\u00e1s en que <strong>prefieren sentirse mal ahora, pero experimentar posteriormente el placer del alivio junto con el surgimiento de una emoci\u00f3n positiva<\/strong>; lo cual tiene lugar cuando los desenlaces temidos no se presentan.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, el Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste parte afirmando que las preocupaciones cr\u00f3nicas establecen un fondo de malestar afectivo y de activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica negativa. Este fondo opera como una suerte de ruido blanco que impide posteriores contrastes emocionales negativos al tiempo que realza los contrastes emocionales positivos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>De este modo, las hip\u00f3tesis no se refieren a la evitaci\u00f3n de estresores ni de las emociones surgidas de ellos per se, sino a las diferencias entre los estados emocionales (llamados NECs y PECs en el entorno de la teor\u00eda). <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, las preocupaciones obstruyen el surgimiento de variaciones emocionales bruscas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Modelo de Evitaci\u00f3n de Contrastes naci\u00f3 como una explicaci\u00f3n de la etiolog\u00eda de las preocupaciones patol\u00f3gicas y rumiaciones propias del TAG, pero r\u00e1pidamente se generaliz\u00f3 hacia otros s\u00edndromes. Hoy se afirma que las hip\u00f3tesis identifican mecanismos transdiagn\u00f3sticos, aunque tal vez lo verdaderamente com\u00fan a varios trastornos sea el fen\u00f3meno explicado, vale decir, las preocupaciones y rumiaciones. Verdaderamente, patrones de pensamientos repetitivos, disfuncionales y causantes de sufrimiento constituyen un lugar com\u00fan en la Depresi\u00f3n, el TOC, el Trastorno por Estr\u00e9s Postraum\u00e1tico, la Ansiedad ante la Salud, la Fobia Social e incluso el Trastorno de P\u00e1nico. Cu\u00e1nto de la fenomenolog\u00eda com\u00fan observada en cada uno de estos s\u00edndromes podr\u00eda deberse a los mecanismos identificados por el nuevo modelo y cu\u00e1nto a otros procesos es una pregunta que hoy busca respuesta. Por supuesto, hace a\u00f1os que conocemos varios de los mecanismos involucrados en la causa y mantenimiento de la preocupaci\u00f3n. Uno de los desaf\u00edos actuales yace en objetivar c\u00f3mo los procesos ya conocidos (como la intolerancia a la incertidumbre o la orientaci\u00f3n negativa hacia el problema) se relacionan con las nuevas hip\u00f3tesis explicativas. Ya existen trabajos en esta l\u00ednea, pero claramente est\u00e1n por fuera de nuestro objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros, que nos dedicamos a la Terapia Cognitivo Conductual, resta una pregunta fundamental: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfQu\u00e9 impacto tienen los nuevos descubrimientos para los tratamientos psicol\u00f3gicos concretos que llevamos adelante con pacientes que padecen TAG y otras patolog\u00edas caracterizadas por patrones de pensamiento repetitivos y disfuncionales?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Innovaciones terap\u00e9uticas sugeridas desde el Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste<\/h2>\n\n\n\n<p>Debido a su novedad, no contamos a\u00fan con t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas s\u00f3lidamente establecidas que se hayan derivado del modelo. Determinar la efectividad de los procedimientos requiere a\u00f1os de ensayos experimentales, experiencias cl\u00ednicas y conocimiento acumulado. No obstante, s\u00ed existen sugerencias concretas de intervenci\u00f3n, las cuales han logrado diferentes niveles de sustento emp\u00edrico y replicaci\u00f3n. Muchas de las innovaciones propuestas se han testeado en dise\u00f1os de sujeto \u00fanico. Los resultados preliminares son prometedores y, seguramente, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os veremos investigaciones m\u00e1s s\u00f3lidas que sistematicen procedimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, efectuamos un somero punteo de algunas de las implicancias pr\u00e1cticas m\u00e1s sobresalientes que se desprenden de las hip\u00f3tesis esgrimidas en el art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>En primer lugar, deber\u00edamos intervenir con Psicoeducaci\u00f3n, transmitiendo c\u00f3mo las preocupaciones se perpet\u00faan por la evitaci\u00f3n de los contrastes negativos y la creaci\u00f3n de los contrastes positivos. Ello se llevar\u00eda a cabo en relaci\u00f3n con la Discusi\u00f3n Cognitiva de las creencias b\u00e1sicas favorables a las preocupaciones. Desde la Psicoeducaci\u00f3n, nos desplazar\u00edamos naturalmente hacia la necesidad de habituarse a los contrastes; lo cual requiere alguna forma de Exposici\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Esta \u00faltima t\u00e9cnica habr\u00eda de aplicarse con un conjunto de cambios para los pacientes con preocupaciones y rumiaciones. Si lo realmente evitado son los contrates, es a ellos que la Exposici\u00f3n deber\u00eda dirigirse. Tradicionalmente, el uso de la Terapia de Exposici\u00f3n procura que el paciente confronte con lo que teme, pero particularmente con lo que evita; lo cual, en el TAG, casi siempre se haya representado por im\u00e1genes catastr\u00f3ficas. De ah\u00ed surge justamente la forma de Exposici\u00f3n denominada Funcional Cognitiva. Ahora bien, de acuerdo con el nuevo modelo, m\u00e1s que exponer a los pacientes a las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas, deber\u00edamos hacerlo a las sensaciones internas que se gatillan debido a los contrastes emocionales.<\/li>\n\n\n\n<li>A fin de lograr lo anterior, se propone el uso de t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n antes de la introducci\u00f3n de im\u00e1genes desagradables, de suerte tal que ante estas \u00faltimas el paciente experimente una disparidad mayor que si estuviese eut\u00edmico o, por supuesto, preocupado. En otras palabras, el objetivo no radica tanto en que el paciente se exponga a las representaciones mentales dram\u00e1ticas, sino que esta \u00faltimas provoquen un estado emocional y fisiol\u00f3gico marcadamente divergente del previo. Al estar el paciente relajado, el margen para el contraste se vuelve mucho m\u00e1s amplio.<\/li>\n\n\n\n<li>Una de las indicaciones m\u00e1s innovadoras consiste en potenciar las experiencias positivas, pues desde ah\u00ed resultar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil producir los contrastes necesarios para la exposici\u00f3n. Como ya se ha mencionado, los pacientes con TAG se sienten inc\u00f3modos con estados emocionales positivos o eut\u00edmicos duraderos, ya que ellos los tornan m\u00e1s vulnerables a contrastes negativos. Al aplicar Terapia de Exposici\u00f3n, podr\u00edamos justamente revertir esta tendencia, favoreciendo y prolongando los estados emocionales agradables con intervenciones como la focalizaci\u00f3n y saboreo de los reforzadores apetitivos. As\u00ed, por ejemplo, la exposici\u00f3n a im\u00e1genes negativas desencadenar\u00eda un contraste mayor y m\u00e1s abrupto, pues se inserta sobre un fondo de calma y bienestar.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Existen otras posibilidades terap\u00e9uticas que dejamos por cuenta del lector. En la mayor\u00eda, pero no en todos los casos, las nuevas intervenciones se articulan y complementan bien con las que ya disponemos. En general, suelen recurrir a alguna modificaci\u00f3n y extensi\u00f3n de protocolos tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, deseamos remarcar que el tipo de desarrollo representado por el Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste ilustra m\u00e1ximamente lo que deseamos en ciencia y especialmente, en Psicolog\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Partiendo de dise\u00f1os experimentales que testean nuevas hip\u00f3tesis, se formulan modelos te\u00f3ricos explicativos de procesos psicopatol\u00f3gicos, los cuales derivan en operacionalizaciones t\u00e9cnicas tanto de evaluaci\u00f3n como de intervenci\u00f3n. El c\u00edrculo se cierra felizmente si estas \u00faltimas demuestran efectividad, mejorando la calidad de vida de las personas que padecen alg\u00fan cuadro de salud mental. <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Como ya hemos afirmado, el \u00faltimo paso no se ha concretado completamente a\u00fan, pero todo indica que se cumplir\u00e1 en breve. La nueva teor\u00eda ya est\u00e1 brindando herramientas para mejorar la calidad de las intervenciones no solo en las personas que padecen TAG, sino tambi\u00e9n en todo aquel que sufre de alguna patolog\u00eda que involucra patrones de pensamiento repetitivos y disfuncionales, a los que t\u00edpicamente denominamos rumia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda de referencia:<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Llera, S. J., &amp; Newman, M. G.<\/strong> (2010a). Effects of worry on physiological and subjective reactivity to emotional stimuli in generalized anxiety disorder and nonanxious control participants. Emotion, 10(5), 640\u2212650. doi:10.1037\/a001935<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Ariel Minici y Lic. Carmela Rivadeneira<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/las-preocupaciones-como-una-estrategia-emocional-defensiva.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Modelo de Evitaci\u00f3n del Contraste de la preocupaci\u00f3n patol\u00f3gica y la rumiaci\u00f3n Los patrones de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2831,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,486,16],"tags":[35,74,48,488,47],"class_list":["post-2808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-60","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-ansiedad","tag-exposicion","tag-preocupacion","tag-rumiaciones","tag-trastorno-de-ansiedad-generalizada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2808"}],"version-history":[{"count":40,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2855,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2808\/revisions\/2855"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}