{"id":281,"date":"2005-07-06T12:04:56","date_gmt":"2005-07-06T17:04:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=281"},"modified":"2022-11-30T20:58:50","modified_gmt":"2022-11-30T23:58:50","slug":"los-fundamentos-de-la-reestructuracion-cognitiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/los-fundamentos-de-la-reestructuracion-cognitiva\/","title":{"rendered":"Los fundamentos de la reestructuraci\u00f3n cognitiva"},"content":{"rendered":"\n<p>El mismo nombre del enfoque refiere a la imbricaci\u00f3n de dos l\u00edneas de investigaci\u00f3n que se funden en una sola pr\u00e1ctica. Efectivamente, fue hacia la d\u00e9cada del sesenta que teor\u00edas provenientes de paradigmas diferentes y relativamente independientes se consolidaron en un solo cuerpo dando origen a lo que hoy llamamos Terapia Cognitivo Conductual.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p> Si bien no existe una l\u00ednea divisoria tajante y clara entre \u00ablo cognitivo\u00bb y \u00ablo conductual\u00bb, se acepta bien la clasificaci\u00f3n de algunos temas y t\u00e9cnicas como m\u00e1s propios de uno u otro campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal es el caso de la reestructuraci\u00f3n cognitiva, una estrategia de intervenci\u00f3n que aunque proviene de desarrollos bien identificados dentro del modelo cognitivo, no carece de un indiscutible aspecto conductual. Ahora bien&#8230; \u00bfQu\u00e9 es la reestructuraci\u00f3n cognitiva? \u00bfCu\u00e1les son sus fundamentos? \u00bfEn qu\u00e9 consiste su proceder t\u00e9cnico?<\/p>\n\n\n\n<p>Como en muchos aspectos, la ciencia y en nuestro caso particular, la Terapia Cognitivo Conductual, parten del sentido com\u00fan, al cual sistematizan y extreman. Por ello, una buena forma de entender los fundamentos de la reestructuraci\u00f3n cognitiva es preguntarse primero por algo m\u00e1s b\u00e1sico y general: \u00bfc\u00f3mo se produce la formaci\u00f3n de creencias en la vida cotidiana?, \u00bfqu\u00e9 produce la modificaci\u00f3n del pensamiento en nuestro acaecer diario? O quiz\u00e1 m\u00e1s pragm\u00e1ticamente, \u00bfse puede cambiar el pensamiento?, y en caso afirmativo, \u00bfpodr\u00e1 ese cambio estar mediado por una decisi\u00f3n voluntaria, por un plan deliberado?, \u00bfo tal vez la modificaci\u00f3n s\u00f3lo pueda ocurrir de manera azarosa al ritmo que transcurren los sucesos vitales?<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las caracter\u00edsticas diferenciales de los seres humanos respecto de otras especies es la capacidad que posee nuestro cerebro para representar el mundo a trav\u00e9s de im\u00e1genes, vale decir, somos la especie que mayor habilidad posee para generar representaciones mentales del entorno en ausencia de los objetos reales y tangibles. As\u00ed nos permitimos disfrutar fantaseando con un viaje que deseamos realizar, nos atemorizamos ante la idea ser asaltados, nos entristecemos ante la expectativa de perder a un ser querido.<\/p>\n\n\n\n<p>En los tres casos mencionados se trata de lo mismo, simplemente reaccionamos emocionalmente no frente a los hechos reales del ambiente sino frente a representaciones que formamos de ellos. Indiscutiblemente, la capacidad simb\u00f3lica de los seres humanos ha marcado crucialmente nuestro destino como especie: desde un plan simple sobre lo que pensamos almorzar ma\u00f1ana hasta las m\u00e1ximas expresiones culturales enra\u00edzan en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro est\u00e1 que excede enormemente los objetivos de este art\u00edculo discutir sobre la formaci\u00f3n y desarrollo del pensamiento humano, no obstante s\u00ed deseamos llamar la atenci\u00f3n sobre un aspecto. Uno de sus pilares, quiz\u00e1 el principal, lo constituye el aprendizaje emp\u00edricamente guiado, ya sea a trav\u00e9s de experiencias personales directas o mediadas por el modelado de otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas palabras, el requerimiento b\u00e1sico de nuestro pensamiento en la vida cotidiana es que tenga un fundamento emp\u00edrico, concreto, apoyado en evidencias. No importa cu\u00e1l fuera la forma en que se llame o c\u00f3mo se requiera, el sentido com\u00fan nos indica que tenemos que \u00abver para creer\u00bb. Bastan algunos ejemplos rutinarios para ilustrar este hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos sentamos en una silla cuando vemos que la silla se encuentra disponible, al alcance de nuestro cuerpo. Levantamos el pie para subir una escalera cuando observamos el escal\u00f3n delante. Si pensamos en resolver una disputa laboral, tomamos en cuenta aquellos datos que conocemos sobre las personas con las que nos vamos a enfrentar. Si alguien nos cuenta una an\u00e9cdota algo sorprendente, simplemente le preguntamos \u00bfc\u00f3mo lo sabe? El sentido com\u00fan, las creencias con las que operamos en nuestras vidas cotidianas, se hallan fundados en una l\u00f3gica emp\u00edrica; requerimos evidencias para formar las representaciones del mundo que luego nos gu\u00edan a operar, a actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este hecho, la l\u00f3gica emp\u00edrica del sentido com\u00fan, lo recoge Aaron Beck para fundamentar la Terapia Cognitiva y, especialmente, su t\u00e9cnica por excelencia: la discusi\u00f3n cognitiva. En efecto, en alguno de sus textos, Beck refiere a su propuesta terap\u00e9utica como una terapia de sentido com\u00fan. Veamos brevemente por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n cognitiva contempla una serie de pasos y ejercicios, cada uno de ellos con unas cuantas posibles variantes que nosotros s\u00f3lo describiremos muy r\u00e1pidamente. El procedimiento se inicia con un entrenamiento en \u00abdarse cuenta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9cnicamente, nos referimos a este paso como detecci\u00f3n y registro de pensamientos autom\u00e1ticos. Aqu\u00ed, la persona aprende a identificar y definir con claridad los pensamientos que la conducen al malestar emocional as\u00ed como el grado de creencia que presta a los mismos. Logramos de este modo un primer efecto terap\u00e9utico conocido como descentramiento, vale decir, la persona comprende e incorpora la noci\u00f3n de que sus pensamientos no son hechos reales y palpables sino fen\u00f3menos mentales que pueden o no estar de acuerdo con lo que efectivamente sucede. El descentramiento ayuda a tomar distancia de las propias cogniciones y las coloca sobre el primer pa\u00f1o de duda, algo que cobrar\u00e1 toda su relevancia en los momentos siguientes con la discusi\u00f3n propiamente dicha.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el eje de la t\u00e9cnica consiste en desafiar aquellos pensamientos detectados en la fase anterior, la persona aprende a desconfiar de ellos, evaluarlos cr\u00edticamente y finalmente buscar otras alternativas m\u00e1s realistas y adaptativas. Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo los desaf\u00eda?, \u00bfc\u00f3mo los discute? Si bien existe una amplia gama de estrategias a los fines de desafiar los pensamientos, casi todas ellas podr\u00edan resumirse en una sola palabra: evidencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n cognitiva lleva las ideas y creencias a un terreno emp\u00edrico, vale decir, ayuda a que la persona se cuestione sobre la base de sucesos reales de sus propias experiencias cotidianas. Y cuando ellas no son claras o suficientes, buscamos generarlas a trav\u00e9s de los ejercicios conocidos como experimentos conductuales. De aqu\u00ed la pregunta por excelencia del terapeuta cognitivo: \u00bfqu\u00e9 evidencias tiene usted de que lo que piensa es correcto?<\/p>\n\n\n\n<p>Tomemos un caso t\u00edpico. Las personas con trastorno por p\u00e1nico suelen tener miedo a morir de un infarto, una idea que se les hace presente cada vez que experimentan alguna sensaci\u00f3n corporal ligeramente distinta a lo habitual. Pregunt\u00e9mosle a esta persona: \u00bfCu\u00e1ntas veces ha cre\u00eddo usted que la taquicardia estaba a punto de provocarle un infarto? Normalmente, muchas, en algunos casos m\u00e1s de una vez por d\u00eda. Paso siguiente, \u00bfcu\u00e1ntas veces de verdad se ha infartado? Claro est\u00e1\u2026nunca. Y entonces, si usted ha pensado y cre\u00eddo casi diariamente que se estaba por infartar, y sistem\u00e1ticamente se ha equivocado, \u00bfqu\u00e9 conclusi\u00f3n puede usted extraer de esto?<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente, la elecci\u00f3n de un procedimiento t\u00e9cnico que se pretenda cient\u00edfico no habr\u00e1 de depender del antojo u opini\u00f3n personal de un investigador o autor, m\u00e1s all\u00e1 de cu\u00e1n grande sea su trayectoria o reconocimiento. La reestructuraci\u00f3n cognitiva no escapa a esta regla. Por ello, resulta valioso entender sus fundamentos, su l\u00f3gica y su racionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n mismo de la Terapia Cognitiva coincide con el del sentido com\u00fan: observabilidad y evidencias para otorgar credibilidad a las ideas. No en vano Aaron Beck ha denominado al marco de trabajo \u00abempirismo colaborador\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Ariel Minici, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/los-fundamentos-de-la-reestructuracion-cognitiva.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mismo nombre del enfoque refiere a la imbricaci\u00f3n de dos l\u00edneas de investigaci\u00f3n que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1020,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,413],"tags":[366,365,91,186,66],"class_list":["post-281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-9","tag-beck","tag-pensamientos-automaticos","tag-reestructuracion-cognitiva","tag-tecnicas","tag-terapia-cognitiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=281"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2040,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/281\/revisions\/2040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1020"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}