{"id":2932,"date":"2025-07-30T10:22:06","date_gmt":"2025-07-30T13:22:06","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=2932"},"modified":"2025-07-30T22:11:07","modified_gmt":"2025-07-31T01:11:07","slug":"comportamientos-disfuncionales-en-el-trastorno-de-ansiedad-generalizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/comportamientos-disfuncionales-en-el-trastorno-de-ansiedad-generalizada\/","title":{"rendered":"Comportamientos disfuncionales en el Trastorno de Ansiedad Generalizada"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/3pA8HO2edBdtmEt1Ajh4Bg\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No todo se trata de preocupaciones<\/h2>\n\n\n\n<p>El Trastorno de Ansiedad Generalizada se caracteriza por la presencia de preocupaciones excesivas e incontrolables, tanto as\u00ed que algunos expertos sugieren que deber\u00eda cambiar su nombre por Trastorno de <strong>Preocupaci\u00f3n<\/strong> Generalizada. De cualquier modo, resulta importante reconocer que este cuadro presenta m\u00faltiples planos de afectaci\u00f3n por fuera del exclusivamente cognitivo. En efecto, el Trastorno de Ansiedad Generalizada puede impactar en la vida emocional, f\u00edsica y social del individuo, generando s\u00edntomas tales como tensi\u00f3n muscular, fatiga cr\u00f3nica y dificultades en las relaciones interpersonales. Sin dudas, lo que se encuentra poco reconocido es la necesidad de incluir el plano motor-conductual en la descripci\u00f3n, evaluaci\u00f3n y tratamiento. La falta de atenci\u00f3n a este aspecto puede llevar a una comprensi\u00f3n incompleta del trastorno y, por ende, a intervenciones menos efectivas que no abordan todas las manifestaciones de la ansiedad en el d\u00eda a d\u00eda del paciente. Al final, esto redundar\u00eda en una menor efectividad de los tratamientos y una mayor tasa de cronificaci\u00f3n del cuadro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Las conductas de evitaci\u00f3n y escape se reconocen en todos los cuadros de ansiedad y en el TOC. <\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Ellas poseen un rol <strong>cr\u00edtico <\/strong>en el mantenimiento de los s\u00edntomas a largo plazo pues interfieren en el espont\u00e1neo proceso de extinci\u00f3n de la ansiedad patol\u00f3gica. En efecto, sabemos hace a\u00f1os que, en el caso de no existir evitaciones patol\u00f3gicas, los sujetos con des\u00f3rdenes emocionales enfrentar\u00edan sus temores cotidianos, lo cual, a largo plazo, llevar\u00eda a una extinci\u00f3n de las emociones negativas por la simple prueba de realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tal motivo, los criterios oficiales de todos los des\u00f3rdenes de ansiedad y el TOC siempre contemplan alguna forma de evitaci\u00f3n y escape. As\u00ed, de acuerdo con el DSM-5:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En la Fobia Espec\u00edfica se afirma que \u201cel objeto o situaci\u00f3n f\u00f3bica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad intensa\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>En la Fobia Social se propone el mismo criterio, destacando que \u201clas situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>En el Trastorno de P\u00e1nico se indica que hay \u201cun cambio significativo de mala adaptaci\u00f3n en el comportamiento relacionado con los ataques\u201d, como, por ejemplo, la evitaci\u00f3n de ejercicio f\u00edsico o de las situaciones no familiares. Sin duda, tambi\u00e9n sabemos que los pacientes hacen esfuerzos no \u00fanicamente para evitar los ataques sino las mismas sensaciones corporales, incluso sutiles, las cuales operan como est\u00edmulos condicionados de ansiedad.<\/li>\n\n\n\n<li>La Agorafobia es por su misma naturaleza un s\u00edndrome definido por la evitaci\u00f3n, pues toda la problem\u00e1tica gira en torno a lo que no se puede hacer o los sitios donde la persona no permanece debido a su ansiedad y, t\u00edpicamente, al temor de que aparezca una crisis de p\u00e1nico.<\/li>\n\n\n\n<li>El TOC, si bien hoy no se encuentra dentro del cap\u00edtulo de Trastornos de Ansiedad, comparte con estos \u00faltimos una gran parte de sus mecanismos, entre ellos, los de evitaci\u00f3n y escape. As\u00ed, aparte del uso de las compulsiones conductuales como estrategia de neutralizaci\u00f3n de las obsesiones, los pacientes con TOC efect\u00faan m\u00faltiples conductas de evitaci\u00f3n. De esta manera, se mantienen alejados de est\u00edmulos cotidianos que puedan desencadenar sus obsesiones, lo cual en ocasiones conduce a abandonar relaciones sociales, trabajos, carreras universitarias y otras actividades valiosas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Opuestamente, en el TAG no hay especificaci\u00f3n de criterios conductuales para definir el trastorno.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Naturalmente, ello no significa que las conductas de evitaci\u00f3n y escape se encuentren ausentes en las personas reales que padecen este s\u00edndrome. Tampoco implica que la comunidad cient\u00edfica desconozca su presencia y su impacto significativo tanto en la calidad de vida de quienes lo padecen como en el mantenimiento a largo plazo del trastorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a efectuar una revisi\u00f3n de la investigaci\u00f3n actual sobre el tema, enfatizando especialmente la importancia de las conductas de evitaci\u00f3n desadaptativas para la perpetuaci\u00f3n y eventual cronificaci\u00f3n del TAG. Veremos que de ello se deduce la necesidad de inclusi\u00f3n de estos comportamientos en la definici\u00f3n y tratamiento de esta patolog\u00eda, ya que su abordaje adecuado puede ser clave para mejorar los resultados terap\u00e9uticos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que dicen las investigaciones<\/h2>\n\n\n\n<p>Ya por el a\u00f1o 1994, Stanley Rachman y Sheila Woody, referentes del enfoque cognitivo-conductual, se\u00f1alaron que las personas con TAG <em>\u00abse involucran en b\u00fasquedas persistentes, generalmente desorganizadas y, a veces, fren\u00e9ticas e infructuosas de seguridad frente a potenciales amenazas a la familia, amigos, salud y a s\u00ed mismos. Son altamente sensibles a posibles amenazas y, adem\u00e1s de las formas comunes de conducta de evitaci\u00f3n, llevan a cabo b\u00fasquedas intensas para obtener una sensaci\u00f3n de seguridad\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2010, en vistas a la publicaci\u00f3n de la quinta edici\u00f3n del DSM, un trabajo publicado por nueve expertos en el \u00e1rea sugiri\u00f3 la inclusi\u00f3n de criterios conductuales en la conceptualizaci\u00f3n del TAG. Concretamente, propusieron incorporar lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>La ansiedad y la preocupaci\u00f3n conducen a cambios en el comportamiento que se evidencian en uno (o m\u00e1s) de los siguientes aspectos:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>evitaci\u00f3n marcada de eventos o actividades potencialmente negativos.<\/li>\n\n\n\n<li>notable inversi\u00f3n de tiempo y esfuerzo en prepararse para posibles resultados negativos de eventos o actividades.<\/li>\n\n\n\n<li>marcada procrastinaci\u00f3n en el comportamiento o en la toma de decisiones debido a las preocupaciones.<\/li>\n\n\n\n<li>b\u00fasqueda repetida de seguridad debido a las preocupaciones.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Desafortunadamente, el comit\u00e9 encargado de la confecci\u00f3n del manual no se hizo eco de las sugerencias, publicando los criterios del TAG sin cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, una investigaci\u00f3n piloto efectuada en el a\u00f1o 2012 otorg\u00f3 resultados objetivos acerca del rol que las conductas desadaptativas de evitaci\u00f3n implican en el mantenimiento y exacerbaci\u00f3n del Trastorno de Ansiedad Generalizada, sugiriendo que estas conductas pueden perpetuar un ciclo de preocupaci\u00f3n y malestar emocional. Asimismo, se document\u00f3 que las intervenciones terap\u00e9uticas pueden modificar estos comportamientos desadaptativos, teniendo ello un importante impacto favorable en los resultados tanto a corto como a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Investigaciones subsiguientes han corroborado y ampliado los resultados anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cuerpo de evidencia resalta la necesidad de integrar enfoques terap\u00e9uticos que aborden espec\u00edficamente las conductas de evitaci\u00f3n, lo que podr\u00eda conducir a estrategias m\u00e1s efectivas en el tratamiento del Trastorno de Ansiedad Generalizada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 son las conductas de evitaci\u00f3n y escape en el TAG?<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista general, cualquier terapeuta que se dedica a la TCC conoce que las conductas de evitaci\u00f3n y escape son comportamientos, en su sentido de funci\u00f3n, que los individuos emplean para eludir situaciones o pensamientos que generan ansiedad, lo que a menudo perpet\u00faa el ciclo del trastorno y dificulta la confrontaci\u00f3n de las fuentes de malestar. Asimismo, estas conductas adoptan m\u00faltiples formas, incluso algunas muy idiosincr\u00e1sicas pues lo que las define no es su forma, sino su funci\u00f3n. De acuerdo con las sutilezas y estilos de cada desorden, tambi\u00e9n se las denomina con palabras diversas: conductas de reaseguro, conductas de seguridad, compulsiones, rituales, entre otros. Se las puede describir en plano cognitivo o en el conductual.<\/p>\n\n\n\n<p>En el TAG, particularmente, las investigaciones han descripto algunas categor\u00edas para clasificar estas conductas. As\u00ed, por ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dentro del grupo \u201cEvitaci\u00f3n Cognitiva\u201d hallamos pensamientos como \u201ctratar de distraerme\u201d o \u201ctratar de no pensar\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>En \u201cEvitaci\u00f3n Comportamental\u201d se incluyen conductas como \u201cevitar mirar noticias\u201d o \u201celudir interacciones sociales\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>La categor\u00eda \u201cReaseguros\u201d se refiere casi exclusivamente a \u201cpedir ayuda o informaci\u00f3n de los dem\u00e1s\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Finalmente, \u201cComportamientos de Seguridad\u201d contiene \u201cactuar cuidadosamente\u201d o \u201cplanificar excesivamente\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Llamativamente, la conducta \u201cbuscar evidencias\u201d no califica dentro de ninguna de las categor\u00edas propuesta, porque muy probablemente se trate de una estrategia racional de afrontamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, a riesgo de ser reiterativos, vamos a efectuar algunas aclaraciones.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 una acci\u00f3n tan natural y com\u00fan como \u201cpedir ayuda a los dem\u00e1s\u201d se considera una conducta de seguridad? La respuesta radica en que, aunque pedir ayuda puede parecer una acci\u00f3n sencilla y socialmente aceptada, a veces implica una b\u00fasqueda de validaci\u00f3n externa frente a la incertidumbre o el miedo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p> En efecto, no nos estamos refiriendo a la situaci\u00f3n de una persona que, con o sin problemas emocionales, presenta una duda o necesidad genuina y, por lo tanto, pide informaci\u00f3n o ayuda. Contrariamente, el mecanismo de evitaci\u00f3n y escape implica que quien pregunta <strong>ya conoce las respuestas<\/strong>, pero busca reconfirmar una y otra vez lo que ya sabe con el fin de aminorar su ansiedad patol\u00f3gica. As\u00ed, por ejemplo, quien padece ansiedad ante la salud indaga a los profesionales m\u00e9dicos una y otra vez con preguntas similares. Incluso cuando le han afirmado con claridad que alg\u00fan resultado m\u00e9dico se encuentra dentro de los par\u00e1metros normales, reitera su inquietud o, incluso, busca una segunda opini\u00f3n sobre el mismo tema. Puesto de modo simple, si mi cardi\u00f3logo me ha dicho que estoy \u00f3ptimo del coraz\u00f3n y que, por ende, puedo efectuar la actividad f\u00edsica que me plazca; \u00bfpor qu\u00e9 tengo que volver a preguntar si estoy habilitado para andar en bicicleta o nadar? El problema gira en reafirmar continuamente lo que ya se sabe (pues con ello se busca calmar la ansiedad) en lugar de obtener nueva informaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n se considera una conducta de evitaci\u00f3n y escape, ya que solo se basa en la <strong>b\u00fasqueda de un un alivio temporal<\/strong>. Sin embargo, este mecanismo impide afrontar las situaciones temidas y, en consecuencia, procesar adecuadamente las emociones negativas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El tratamiento de las conductas de evitaci\u00f3n y escape desadaptativas en el TAG<\/h2>\n\n\n\n<p>Los estudios disponibles a la fecha sugieren que el incluir los comportamientos de escape desadaptativos del TAG como parte de los objetivos psicol\u00f3gicos traer\u00eda aparejada una importante mejora de los resultados tanto en el corto como en el largo plazo. Se ha documentado claramente que estos individuos presentan m\u00e1s conductas de evitaci\u00f3n desadaptativas (cognitivas y conductuales), las cuales suelen constituir un intento f\u00fatil de control de la preocupaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se ha comprobado que la disminuci\u00f3n de estos comportamientos se halla en estrecha relaci\u00f3n con los resultados tanto a corto como a largo plazo. De este modo, los pacientes que al finalizar una terapia mostraron niveles de conductas de evitaci\u00f3n similares a los de poblaci\u00f3n general, tambi\u00e9n hab\u00edan remitido otros s\u00edntomas propios del TAG, como la preocupaci\u00f3n y la ansiedad, pero especialmente tendieron a conservar los cambios tras el transcurso de un a\u00f1o. Opuestamente, quienes al finalizar el tratamiento no hab\u00edan logrado reducir sus conductas de evitaci\u00f3n exhibieron <strong>una mayor probabilidad de reca\u00edda y persistencia de los s\u00edntomas asociados al trastorno<\/strong> un a\u00f1o despu\u00e9s. Este resultado habla por s\u00ed mismo, subrayando el valor que estos comportamientos poseen en la etiolog\u00eda del cuadro. Pero hay m\u00e1s\u2026<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Uno de los datos m\u00e1s notorios de estas investigaciones es que algunos de los tratamientos no abordaron de modo directo las conductas de evitaci\u00f3n desadaptativas (en ninguna de sus formas) pero, a pesar de ello, las mismas se redujeron.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En efecto, algunos programas terap\u00e9uticos aplicaron relajaci\u00f3n, exposici\u00f3n a las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas de las preocupaciones y psicoeducaci\u00f3n, mas no, por ejemplo, prevenci\u00f3n de la respuesta u otro procedimiento cuyo objetivo sean las conductas de evitaci\u00f3n y escape. El hecho de que, sin ser directamente abordados, estos comportamientos desadaptativos hayan disminuido (teniendo ello poder predictivo de los resultados de corto y largo plazo) nos conduce a la pregunta acerca de los mecanismos subyacentes tanto de la etiolog\u00eda del TAG como de la intervenci\u00f3n que lo remite. En efecto, si, por ejemplo, aplicando exposici\u00f3n funcional cognitiva se obtiene un decremento de conductas como \u201ctratar de distraerme\u201d o \u201cevitar personas que me incomodan\u201d, ello significa que la extinci\u00f3n de la ansiedad a la imagen catastr\u00f3fica tiene alg\u00fan v\u00ednculo con los comportamientos se\u00f1alados.<\/p>\n\n\n\n<p>En alguna medida, la relaci\u00f3n parece obvia. Al disminuir la ansiedad condicionada a las im\u00e1genes catastr\u00f3ficas se desarticula el mecanismo de evitaci\u00f3n, cualquiera sea la forma que este haya adoptado; sean preocupaciones patol\u00f3gicas, escapes cognitivos mediante distracciones o rehuidas conductuales de situaciones que gatillan el malestar. Igualmente, se han propuesto v\u00ednculos con algunos constructos clave del s\u00edndrome, como con la intolerancia a la incertidumbre o con el modelo metacognitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>intolerancia a la incertidumbre<\/em> se refiere a la creencia de que las situaciones inciertas son intr\u00ednsecamente estresantes, inaceptables y que, por consecuencia, deben evitarse. De ah\u00ed que los sujetos en quienes este esquema se torna prepotente se embarcar\u00edan en <strong>conductas de evitaci\u00f3n desadaptativas y hasta da\u00f1inas<\/strong> con el fin de aliviar el malestar que acarrea la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, sabemos que los individuos con TAG desarrollan un sistema de ideas desadaptativas acerca de sus propias preocupaciones, como, por ejemplo, que estas \u00faltimas son perjudiciales y deben eliminarse. Debido a ello, y con el fin de limpiar su mente de la rumia, se embarcan en una variada gama de esfuerzos ineficaces, como postergar o buscar informaci\u00f3n excesivamente. En cualquier caso, la batalla siempre se pierde pues, contrariamente a lo que se anhela, cualquier intento de control termina por incrementar las preocupaciones, creando as\u00ed un c\u00edrculo vicioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Los modelos te\u00f3ricos proponen relaciones m\u00faltiples y rec\u00edprocas entre las conductas de evitaci\u00f3n y los constructos mencionados, as\u00ed como con otros procesos como la orientaci\u00f3n negativa hacia el problema o la evitaci\u00f3n de im\u00e1genes catastr\u00f3ficas y de contrastes negativos, procesos propios del TAG.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, redondeando, sabemos que tratamientos indirectos como la relajaci\u00f3n o la exposici\u00f3n funcional cognitiva han demostrado efectividad en la reducci\u00f3n de las conductas de evitaci\u00f3n desadaptadas, lo cual ha redundado en una mejor\u00eda general del pron\u00f3stico. No obstante, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la intervenci\u00f3n espec\u00edfica para los comportamientos de evitaci\u00f3n disfuncionales?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>A veces se olvida que La Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de la Respuesta contempla dos aspectos, tal como su nombre indica. Por un lado, se trata de favorecer el contacto con los est\u00edmulos provocadores de malestar pero, por otro, de <strong>impedir las conductas de evitaci\u00f3n y escape<\/strong>.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Precisamente, esta segunda parte (la \u201cPrevenci\u00f3n de la Respuesta\u201d) apunta a que no ocurran comportamientos de evitaci\u00f3n desadaptativos como los que venimos discutiendo, los cuales operan una reducci\u00f3n r\u00e1pida y f\u00e1cil del malestar, pero obstruyen que se procesen adecuadamente las situaciones que lo gatillan. Si bien la t\u00e9cnica es una unidad, en ocasiones se enfatiza m\u00e1s uno de los dos componentes, como en el caso presente, en el cual nos esforzaremos por reducir las acciones desadaptativas para aliviar la ansiedad. Ello, inevitablemente, conducir\u00e1 a alg\u00fan grado de exposici\u00f3n de lo que causa el malestar, algo que, en el contexto de una terapia cognitivo conductual, resulta perfectamente deseable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conductas de evitaci\u00f3n y salud<\/h2>\n\n\n\n<p>La omisi\u00f3n de las conductas de evitaci\u00f3n y escape en la definici\u00f3n del TAG no resulta gratuita. M\u00e1s all\u00e1 de que, de una u otra manera, los terapeutas cognitivo-conductuales efectuamos nuestros tratamientos bas\u00e1ndonos <strong>en una evaluaci\u00f3n ideogr\u00e1fica del caso<\/strong>, y no en los criterios (\u00bfa veces?) arbitrarios del DSM, tambi\u00e9n resulta indiscutible el peso que posee el mencionado manual en la toma de decisiones. Entre las \u00e1reas impactadas, la asignaci\u00f3n de recursos para la investigaci\u00f3n no es menor. En ocasiones, si algo no est\u00e1 en la biblia psiqui\u00e1trica \u00abno existe\u00bb y, por ende, no se le otorga prioridad en la investigaci\u00f3n. Tal vez, esto sea lo que sucedi\u00f3 con los comportamientos disfuncionales de evitaci\u00f3n en el TAG.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema se vuelve m\u00e1s relevante cuando se consideran algunos otros aspectos. Primero, en el mencionado s\u00edndrome se registran los m\u00e1s bajos niveles de efectividad terap\u00e9utica de todos los trastornos de ansiedad. En segundo lugar, el TAG es el cuadro de ansiedad con m\u00e1s enfermedades m\u00e9dicas asociadas, lo cual impone un alto costo tanto para quien lo padece como para el sistema de salud que lo contiene.<strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si, como todo indica, las conductas de evitaci\u00f3n y escape desadaptativas empeoran el pron\u00f3stico a largo plazo, tambi\u00e9n se perfilan como factores de cronificaci\u00f3n y, con ello, como nexos importantes en la incidencia de enfermedades m\u00e9dicas<\/strong>, como el colon irritable, por citar una de las m\u00e1s frecuentes. Sabemos perfectamente bien que el estr\u00e9s agudo no causa deterioro f\u00edsico alguno sino que, opuestamente, es cuando se vuelve cr\u00f3nico que el organismo desarrolla patolog\u00edas como las cefaleas, la hipertensi\u00f3n, la diabetes y los problemas autoinmunes, por solo mencionar algunos de los cientos de consecuencias negativas potenciales del estr\u00e9s cr\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que hacen las conductas desadaptativas disfuncionales en el TAG: <strong>enferman<\/strong>. Aparte de su interferencia directa en la calidad de vida del individuo, llevan la semilla de la cronificaci\u00f3n y, con ello, de un amplio conjunto de enfermedades m\u00e9dicas asociadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una mejora en la definici\u00f3n de los criterios diagn\u00f3sticos conducir\u00e1 a un abordaje m\u00e1s amplio, que incluya todos los componentes conocidos de la compleja red de factores causales del TAG. Ello redundar\u00e1 en una mejor calidad de vida, tanto mental como f\u00edsica, de las personas que lo padecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color has-custom-font-size wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/comportamientos-disfuncionales-en-el-trastorno-de-ansiedad-generalizada.pdf\" style=\"color:#b90000;font-size:16px\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Trastorno de Ansiedad Generalizada se caracteriza por la presencia de preocupaciones excesivas e incontrolables, tanto as\u00ed que algunos expertos sugieren que deber\u00eda cambiar su nombre por Trastorno de Preocupaci\u00f3n Generalizada.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2954,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,489],"tags":[35,465,151,48,47],"class_list":["post-2932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-62","tag-ansiedad","tag-conductas-de-reaseguro","tag-dsm","tag-preocupacion","tag-trastorno-de-ansiedad-generalizada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2932"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2959,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2932\/revisions\/2959"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}