{"id":3032,"date":"2026-02-04T14:07:50","date_gmt":"2026-02-04T17:07:50","guid":{"rendered":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=3032"},"modified":"2026-03-09T12:29:01","modified_gmt":"2026-03-09T15:29:01","slug":"toc-musical-conceptualizacion-clinica-y-abordaje-terapeutico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/toc-musical-conceptualizacion-clinica-y-abordaje-terapeutico\/","title":{"rendered":"TOC Musical: conceptualizaci\u00f3n cl\u00ednica y abordaje terap\u00e9utico"},"content":{"rendered":"\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed-podcast\/episode\/2R9w47qpx31V8XkLFBiwey\" allowtransparency=\"true\" allow=\"encrypted-media\" width=\"100%\" height=\"232\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u201cdiablo en la m\u00fasica\u201d: cuando los intrusivos auditivos se convierten en obsesiones<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguna vez has tenido una canci\u00f3n \u00abpegada\u00bb en la cabeza que no puedes dejar de tararear? A este fen\u00f3meno se le conoce como <em>earworm<\/em> o \u00abgusano auditivo\u00bb. Para la mayor\u00eda es una molestia pasajera, pero para un peque\u00f1o porcentaje de la poblaci\u00f3n, la m\u00fasica puede transformarse en una celda de obsesiones y rituales. Se trata del <strong>TOC Musical<\/strong>, un subtipo poco com\u00fan y frecuentemente mal diagnosticado de Trastorno Obsesivo Compulsivo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s all\u00e1 de la limpieza y el orden<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando pensamos en el TOC, solemos imaginar a alguien lav\u00e1ndose las manos compulsivamente o verificando que la llave del gas se encuentre cerrada. Sin embargo, el TOC es un camale\u00f3n sensorial. Aunque las manifestaciones visuales y t\u00e1ctiles son las m\u00e1s conocidas, existe una variante donde el enemigo no es un germen, sino un <strong>acorde<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En el TOC musical, el consultante experimenta intrusivos auditivos: melod\u00edas o fragmentos musicales que aparecen sin control. Lo que distingue a este trastorno de un simple tarareo reside en la <strong>angustia<\/strong> y en la necesidad de <strong>neutralizar<\/strong> el sonido con rituales mentales o acciones directas (compulsiones).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un caso de un paciente m\u00fasico y los tonos \u00abprohibidos\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Recientemente, la pr\u00e1ctica cl\u00ednica ha arrojado casos sorprendentes. Imaginemos a un m\u00fasico de conservatorio con o\u00eddo absoluto que siente un rechazo visceral hacia los <strong>tonos mayores<\/strong>. Para su cerebro, lo que para otros resuena como una armon\u00eda alegre, para \u00e9l representa algo \u00abinadecuado\u00bb o incluso \u00abmaligno\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno tiene ra\u00edces profundas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Asociaci\u00f3n Moral:<\/strong> El individuo otorga juicios de valor (bueno\/malo, sacro\/demon\u00edaco) a las estructuras musicales.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Neutralizaci\u00f3n:<\/strong> Si escucha un acorde mayor, su mente lo obliga a \u00abcorregirlo\u00bb, pensando inmediatamente en un acorde menor para aliviar la ansiedad.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Sensibilidad Sensorial:<\/strong> Existe evidencia de una <strong>hiperactividad en el sistema auditivo perif\u00e9rico<\/strong>, lo que hace que estos pacientes no solo \u00abpiensen\u00bb en m\u00fasica, sino que la perciban con una intensidad f\u00edsica abrumadora.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) se diagnostica siempre que se cumplan tres grandes criterios: <\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>En primer lugar, que haya ideas, pensamientos o im\u00e1genes intrusivas (ya sean visuales, quinest\u00e9sicas o como en este caso, auditivas).<\/li>\n\n\n\n<li>Luego, que se presente una segunda l\u00ednea de pensamiento que, en paralelo, eval\u00fae y juzgue a la primera idea como mala, inadecuada, prohibida.<\/li>\n\n\n\n<li>Finalmente, el despliegue de alg\u00fan mecanismo destinado a neutralizarla, con el objetivo de reducir el intenso malestar que genera ese juicio de valor negativo hacia la idea primaria, habitualmente denominada obsesi\u00f3n. <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>A partir de esta estructura tripartita b\u00e1sica, pueden identificarse numerosos subtipos de TOC; sin embargo, con frecuencia la configuraci\u00f3n de estos elementos no se manifiesta de manera evidente, algo que puede generar dudas respecto del diagn\u00f3stico. En este sentido, el TOC musical ilustra c\u00f3mo el sufrimiento puede ocultarse incluso en un acorde: los fen\u00f3menos intrusivos auditivos suelen recibir menor atenci\u00f3n que los pensamientos intrusivos visuales o las sensaciones f\u00edsicas. Aun as\u00ed, mediante un an\u00e1lisis funcional riguroso y una exposici\u00f3n creativa, es posible que el individuo recupere la capacidad de escuchar m\u00fasica con libertad, sin rituales ni censuras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00abDiabolus in M\u00fasica\u00bb: Historia y Superstici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre el TOC y la m\u00fasica a veces se alimenta de mitos hist\u00f3ricos. En la \u00e9poca medieval, el intervalo de tres tonos enteros \u2014el <strong>tritono<\/strong>\u2014 era conocido como <em>Diabolus in Musica<\/em> (el diablo en la m\u00fasica). Se consideraba un sonido inestable, oscuro y fue evitado o incluso censurado en la m\u00fasica sacra.<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, hoy este \u00absonido prohibido\u00bb constituye la base del <strong>heavy metal<\/strong>. Para algunos pacientes, la exposici\u00f3n constante a g\u00e9neros oscuros puede condicionar su o\u00eddo, haciendo que los tonos mayores (aprendidos ontogen\u00e9ticamente desde la infancia como \u00abfelices\u00bb o \u00absimples\u00bb) resulten intolerables o ajenos. Aparentemente, en la infancia, el o\u00eddo est\u00e1 preparado para incorporar primero los tonos mayores, los cuales son mejor retenidos y memorizados por los ni\u00f1os; mientras que los tonos menores, al implicar un grado de complejidad mayor, se adquieren secundariamente. Por esta raz\u00f3n, las canciones infantiles suelen contener, en su gran mayor\u00eda, tonos mayores (como el canto del feliz cumplea\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">An\u00e1lisis Funcional del TOC Musical<\/h2>\n\n\n\n<p>Antes que nada, recordemos que el TOC se diagnostica m\u00e1s all\u00e1 de su sintomatolog\u00eda topogr\u00e1fica, vale decir, con independencia del plano de respuesta en el cual se presentan los s\u00edntomas. Justamente, lo que s\u00ed importa es la <strong>funci\u00f3n<\/strong>, particularmente, las <strong>metacogniciones<\/strong> que se presentan ante pensamientos intrusivos que generan malestar y los intentos de <strong>neutralizaci\u00f3n<\/strong> de los mismos. Con estos criterios funcionales, se identifican algunos subtipos de TOC que previamente no eran tomados en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>A fin de ayudar a alguien atrapado en este particular subtipo de TOC musical, debemos desarmar el mecanismo de su malestar mediante un <strong>An\u00e1lisis Funcional<\/strong>. No es un capricho musical; se trata de un ciclo de refuerzo negativo perfectamente estructurado:<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El Antecedente (Disparador):<\/strong> La persona escucha un acorde en <strong>tono mayor<\/strong> (en una canci\u00f3n, un timbre o un instrumento).<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Obsesi\u00f3n (Cognici\u00f3n):<\/strong> Debido a una asociaci\u00f3n simb\u00f3lica o moral, el cerebro procesa ese tono como \u00abinadecuado\u00bb, \u00abimpuro\u00bb o incluso \u00abpeligroso\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Respuesta (Compulsi\u00f3n):<\/strong> Surge la necesidad de <strong>neutralizar<\/strong>. El sujeto debe pensar inmediatamente en un acorde menor, tararear una escala espec\u00edfica o buscar un sonido \u00aboscuro\u00bb (como un tema heavy metal) para \u00ablimpiar\u00bb su mente.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Consecuencia (Alivio temporal):<\/strong> Al neutralizar, la ansiedad baja. El cerebro interpreta que el ritual \u00abfuncion\u00f3\u00bb, lo que garantiza que el ciclo se repita con m\u00e1s fuerza la pr\u00f3xima vez.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Este an\u00e1lisis es el elemento que nos dar\u00e1 la gu\u00eda y orientaci\u00f3n para un tratamiento adecuado y eficaz.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo se trata el \u00abGusano\u00bb Obsesivo?<\/h2>\n\n\n\n<p>La herramienta de oro sigue siendo la <strong>EPR (Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de Respuesta)<\/strong>, pero con un giro mel\u00f3dico. El terapeuta, actuando casi como un director de orquesta, expone al paciente a esos acordes \u00abtemidos\u00bb de forma gradual.<\/p>\n\n\n\n<p>El secreto del \u00e9xito radica en:<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Romper la predictibilidad:<\/strong> El consultante no debe saber qu\u00e9 acorde sonar\u00e1, evitando as\u00ed que realice rituales anticipatorios.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Psicoeducaci\u00f3n Hist\u00f3rica:<\/strong> Aprender que las notas no tienen moral y que el \u00abmiedo al tritono\u00bb era solo una convenci\u00f3n medieval ayuda, en definitiva, a desmitificar la obsesi\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Este subtipo de TOC nos recuerda que el cerebro humano puede encontrar patrones de orden y caos en los lugares m\u00e1s inesperados: incluso entre las cuerdas de una guitarra o las teclas de un piano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Pentagrama de las Obsesiones: Tratamiento y Recuperaci\u00f3n en el TOC Musical<\/h2>\n\n\n\n<p>El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un arquitecto del miedo que suele construir sobre lo visual y lo t\u00e1ctil. Sin embargo, existe una variante donde los cimientos son ondas sonoras, como en este caso del <strong>TOC Musical<\/strong>. Este subtipo, poco frecuente en las consultas, se manifiesta a trav\u00e9s de intrusivos auditivos musicales que el individuo no puede ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para un m\u00fasico con o\u00eddo absoluto, un simple acorde puede desencadenar una crisis de ansiedad. \u00bfC\u00f3mo se aborda terap\u00e9uticamente este laberinto de sonidos? El camino va desde la l\u00f3gica de la historia hasta la exposici\u00f3n m\u00e1s pura.<\/p>\n\n\n\n<p>Sugerimos estos pasos para poder abordar este trastorno de manera eficaz:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1. Reestructuraci\u00f3n Cognitiva: Desmitificando el \u00abSonido Maldito\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>El primer paso en el tratamiento no es el silencio, sino el conocimiento. Muchos pacientes con este perfil asocian ciertos tonos con juicios de valor moral o espiritual: lo \u00absacro\u00bb frente a lo \u00abdemon\u00edaco\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, la <strong>reestructuraci\u00f3n cognitiva<\/strong> se apoya en la musicolog\u00eda. Al ense\u00f1ar al paciente la evoluci\u00f3n musical, logramos que entienda que sus miedos no constituyen verdades universales, sino construcciones culturales, y que en la historia hay muchos antecedentes vinculados a lo que a \u00e9l hoy le sucede:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El Diablo en la m\u00fasica:<\/strong> Explicar que en la \u00e9poca medieval el <strong>tritono<\/strong> (intervalo de tres tonos enteros) era llamado <em>Diabolus in Musica<\/em> y estaba prohibido por la Iglesia, ayuda a normalizar la sensaci\u00f3n de \u00aboscuridad\u00bb que sufre la persona.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Censura y Superstici\u00f3n:<\/strong> Saber que las escalas pentat\u00f3nicas fueron asociadas a la estrella de cinco puntas de Asmodeo (un s\u00edmbolo ligado al diablo) y que hubo partituras censuradas, le permite al paciente ver su obsesi\u00f3n como un dato hist\u00f3rico y no como una se\u00f1al de maldad personal. Narrar que las escalas pentat\u00f3nicas se relacionaron a estrellas sat\u00e1nicas o que hubo partituras censuradas, justamente, facilita que la persona vea su obsesi\u00f3n como una herencia cultural hist\u00f3rica y no como una verdad metaf\u00edsica. El objetivo consiste en devolverle al sonido su <strong>neutralidad<\/strong>, quit\u00e1ndole la carga de \u00abbien\u00bb o \u00abmal\u00bb, comprendiendo que la elecci\u00f3n de un sonido frente a otro se articula m\u00e1s con la est\u00e9tica o gustos personales que con algo malo o prohibido.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El tratamiento no puede ser solo conductual; tambi\u00e9n requiere un reencuadre intelectual. Utilizamos la historia de la m\u00fasica para que el paciente comprenda que sus \u00abdemonios sonoros\u00bb son <strong>convenciones<\/strong> <strong>culturales<\/strong>: Esta fase permite desligar el significado simb\u00f3lico del tono musical, preparando el terreno para la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. Psicoeducaci\u00f3n: El Cerebro Hiperactivo<\/h3>\n\n\n\n<p>Antes de la Exposici\u00f3n, adquiere car\u00e1cter vital el entendimiento de algunos procesos biol\u00f3gicos involucrados en la patolog\u00eda. La <strong>hiperactividad del sistema auditivo perif\u00e9rico<\/strong> explica por qu\u00e9 su percepci\u00f3n se torna tan intensa. Entender que su cerebro se encuentra \u00absobrerreaccionando\u00bb a est\u00edmulos auditivos le da una narrativa cient\u00edfica que reduce la culpa y el estigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Esclarecer en qu\u00e9 consiste el TOC (transmitiendo de forma sencilla el an\u00e1lisis funcional) conducir\u00e1 de modo l\u00f3gico a una consecuencia clara: con el intento de evitaci\u00f3n de ciertos tonos, las ideas obsesivas solo aumentar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la psicoeducaci\u00f3n habr\u00e1 de mostrar las consecuencias pragm\u00e1ticas para la vida diaria de persistir con las compulsiones. As\u00ed, por ejemplo, alguien que estudia m\u00fasica se ver\u00e1 muy limitado a la hora de ejercer su trabajo, pues la sola idea de tener que interpretar tonos mayores en un instrumento le genera malestar. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 tocar frente al p\u00fablico? Lo m\u00e1s probable es que termine descartando una tal labor. \u00bfY qu\u00e9 si, tal vez, busca dedicarse a la docencia? Pues bien, la mayor\u00eda de las piezas a interpretar (como el himno Nacional Argentino, ineludible hasta en los actos escolares) comienza y termina en tonos mayores; lo cual, nuevamente, complicar\u00e1 en extremo el desempe\u00f1o. Al esclarecer las consecuencias negativas de no tratar el TOC, se pavimenta el camino hacia la aceptaci\u00f3n del tratamiento con Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de la Respuesta.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. EPR: La Exposici\u00f3n y Prevenci\u00f3n de Respuesta<\/h3>\n\n\n\n<p>Una vez que la persona comprende el \u00abqu\u00e9\u00bb y el \u00abpor qu\u00e9\u00bb, pasamos al \u00abc\u00f3mo\u00bb con la <strong>EPR<\/strong>, la herramienta de oro en la terap\u00e9utica para el TOC.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La ruptura de la predictibilidad:<\/strong> En el TOC, la anticipaci\u00f3n es el motor del ritual. Si el paciente sabe qu\u00e9 canci\u00f3n va a sonar, empezar\u00e1 a \u00abneutralizar\u00bb mentalmente antes de la primera nota. Por eso, el terapeuta (especialmente si posee conocimientos musicales) debe seleccionar los est\u00edmulos de forma aleatoria y sorpresiva. Si el terapeuta no conoce de m\u00fasica, puede asesorarse o el mismo consultante puede informarle cu\u00e1les son los tonos mayores y cu\u00e1les los menores. De ah\u00ed habr\u00e1 que elegir una serie de tonalidades para preparar una exposici\u00f3n adecuada.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Exposici\u00f3n gradual a Acordes Mayores:<\/strong> Se expone al consultante a acordes mayores (aquellos que considera inadecuados o irritantes) utilizando una escala de malestar, t\u00edpicamente de 0 a 10 o de 0 a 100, como las tradicionales Unidades Subjetivas de Ansiedad.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Prevenci\u00f3n de Respuesta:<\/strong> El desaf\u00edo crucial es que el paciente escuche el acorde mayor <strong>sin realizar el ritual de compensaci\u00f3n<\/strong> (como, por ejemplo, traer inmediatamente a su mente un tono menor para \u00ablimpiar\u00bb el sonido). Con la pr\u00e1ctica, el objetivo es que se produzca la habituaci\u00f3n o, en la nueva terminolog\u00eda de la EPR, <strong>la extinci\u00f3n<\/strong>. En cualquier caso, lo que s\u00ed seguramente tiene que ocurrir es que el cerebro aprenda que el tono mayor no involucra una amenaza. La ansiedad sube, llega a una meseta y finalmente desciende por habituaci\u00f3n natural. Cualquiera sea el proceso involucrado, en el TOC vale m\u00e1s que en otros casos remarcar la importancia de la tolerancia al malestar emocional. En efecto, no se trata de un Trastorno de Ansiedad, sus mecanismos neurobiol\u00f3gicos no permiten que se produzca una completa habituaci\u00f3n. Por ello, la Exposici\u00f3n apunta m\u00e1s a la tolerancia del est\u00edmulo, as\u00ed como a inhibir la metacognici\u00f3n que opera un juicio de valor sobre la intrusi\u00f3n, en este caso, los acordes mayores.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La meta es que el paciente aprenda que el intenso malestar provocado por un acorde mayor sube, llega a una meseta y, eventualmente, baja por s\u00ed solo, <strong>sin necesidad de efectuar ning\u00fan acto de neutralizaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n: Recuperar la Armon\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Casos como estos nos recuerdan que el TOC puede colonizar cualquier sentido. Sin embargo, mediante la combinaci\u00f3n de historia, ciencia y una exposici\u00f3n rigurosa, es posible que el sujeto vuelva a escuchar m\u00fasica no como una amenaza, sino como lo que siempre debi\u00f3 ser: una expresi\u00f3n de libertad y creatividad asociada al placer.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que los intrusivos auditivos impactan con una frecuencia menor respecto de los visuales o cinest\u00e9sicos, el <strong>TOC musical<\/strong> nos demuestra que el sufrimiento puede esconderse hasta incluso en un acorde. No obstante, mediante un an\u00e1lisis funcional riguroso y una exposici\u00f3n creativa, se vuelve viable que el paciente recupere la capacidad de escuchar o interpretar m\u00fasica, sin rituales ni censuras, m\u00e1s all\u00e1 de los acordes y tonos utilizados; y que la elecci\u00f3n de los mismos se relacione con el gusto musical y no con el malestar intenso que demanda una compulsi\u00f3n para neutralizarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color has-custom-font-size wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/toc-musical.pdf\" style=\"color:#b90000;font-size:16px\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u201cdiablo en la m\u00fasica\u201d: cuando los intrusivos auditivos se convierten en obsesiones \u00bfAlguna vez&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3042,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,491,16],"tags":[74,453,94],"class_list":["post-3032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-64","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-exposicion","tag-pensamientos-intrusivos","tag-trastorno-obsesivo-compulsivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3032"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3087,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032\/revisions\/3087"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}