{"id":352,"date":"2004-03-02T14:28:00","date_gmt":"2004-03-02T19:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=352"},"modified":"2022-11-30T21:37:30","modified_gmt":"2022-12-01T00:37:30","slug":"que-es-esa-cosa-llamada-estres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/que-es-esa-cosa-llamada-estres\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es esa cosa llamada estr\u00e9s?"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un recorrido conceptual sobre la visi\u00f3n contempor\u00e1nea del proceso de estr\u00e9s y su influencia en la salud<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde que Hans Selye fundara y popularizara su campo de estudio, el estr\u00e9s constituye uno de los t\u00f3picos que m\u00e1s discusi\u00f3n e investigaci\u00f3n ha generado.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>En primer lugar, es importante ubicar al estr\u00e9s dentro de una perspectiva evolutiva. En este sentido, desde el punto de vista filogen\u00e9tico, se trata de un proceso con un claro valor adaptativo de supervivencia. A grandes rasgos, la respuesta de estr\u00e9s prepara al organismo para luchar o huir. Mediante el aumento del ritmo card\u00edaco, la constricci\u00f3n de ciertos vasos sangu\u00edneos y la dilataci\u00f3n de otros, el ox\u00edgeno y la glucosa se movilizan hacia los m\u00fasculos esquel\u00e9ticos y el cerebro, disminuyendo la irrigaci\u00f3n de los tejidos no esenciales para el ejercicio f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente, se potencian los procesos de cognici\u00f3n, disminuye la percepci\u00f3n del dolor y se detienen las actividades fisiol\u00f3gicas que no implican un beneficio inmediato, tales como el crecimiento o la digesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas palabras, el organismo se prepara para luchar o huir (Sapolsky, 1990), comportamientos claramente adaptativos para nuestros antepasados quienes deb\u00edan enfrentarse a amenazas predominantemente de tipo f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p>La evoluci\u00f3n cultural, mucho m\u00e1s veloz que la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, ha conducido a que la clase de problemas con los que actualmente nos enfrentamos en las sociedades modernas no sean manejables con comportamientos de escape o lucha. Sin embargo, ello no significa que la respuesta de estr\u00e9s sea hoy absolutamente desadaptativa; en verdad, todo depende del monto de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la reacci\u00f3n de estr\u00e9s consiste en un importante aumento de la activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, cognitiva y motora, la cual prepara al organismo para dar una soluci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida y eficiente a las demandas del medio. Dicha sobreactivaci\u00f3n resulta adaptativa hasta cierto nivel, superado el cual tiene un efecto desorganizador sobre el comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la respuesta de estr\u00e9s no es nociva en s\u00ed misma, sino que se trata de una reacci\u00f3n que permite disponer de recursos excepcionales para hacer frente a demandas ambientales muy exigentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando dicha respuesta aparece de manera muy frecuente, intensa o duradera, ella acarrea consecuencias negativas a causa de que obliga al organismo a mantener una activaci\u00f3n por encima de sus posibilidades (Labrador, F. y Crespo, M., 1994).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque inicialmente se consider\u00f3 que esta activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica era global e indiferenciada, actualmente se tienen en cuenta ciertos mecanismos neurales y endocrinos que se ponen en funcionamiento no s\u00f3lo de acuerdo a las caracter\u00edsticas del estresor, sino tambi\u00e9n a las de los procesos cognitivos de evaluaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Brevemente, se reconocen tres ejes de activaci\u00f3n. El eje neural se activa de forma inmediata frente a una situaci\u00f3n de estr\u00e9s comprometiendo la rama simp\u00e1tica del sistema nervioso aut\u00f3nomo, lo cual no suele acarrear problemas de tipo psicofisiol\u00f3gicos. El eje neuroendocrino posee un tiempo de activaci\u00f3n m\u00e1s lento por lo cual necesita condiciones de estr\u00e9s m\u00e1s sostenidas. A trav\u00e9s del disparo de las c\u00e1psulas suprarrenales, genera la secreci\u00f3n de catecolaminas que aumentan y mantienen la actividad adren\u00e9rgica som\u00e1tica. Se considera a este eje como el de enfrentamieno-huida pues el organismo se prepara para una intensa acci\u00f3n muscular, activ\u00e1ndose selectivamente si el individuo percibe que se puede hacer algo para controlar la situaci\u00f3n. Su funcionamiento sostenido puede contribuir, entre otras cosas, al surgimiento de problemas cardiovasculares.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el eje endocrino se dispara m\u00e1s lentamente y posee efectos m\u00e1s duraderos que los anteriores, requiriendo una situaci\u00f3n de estr\u00e9s m\u00e1s prolongada. Parecer\u00eda que su activaci\u00f3n se produce cuando la persona no posee estrategias de afrontamiento adecuadas y solamente debe resistir el estresor. Inicia un complejo proceso de secreci\u00f3n hormonal a trav\u00e9s de diferentes v\u00edas, facilitando la liberaci\u00f3n de glucocorticoides, mineralocorticoides y adr\u00f3genos. Sus efectos m\u00e1s destacables consisten en depresi\u00f3n, indefensi\u00f3n, pasividad, inmunosupresi\u00f3n y sintomatolog\u00eda gastrointestinal (Labrador, F. y Crespo, M., 1994).<\/p>\n\n\n\n<p>El estr\u00e9s ha sido conceptualizado alternativamente como respuesta o como est\u00edmulo, pero las teor\u00edas basadas en la interacci\u00f3n son las que actualmente reciben mayor apoyo de la comunidad cient\u00edfica. En especial, sobresale el enfoque que dentro de la Psicolog\u00eda Cognitiva ha desarrollado Richard Lazarus, quien define al estr\u00e9s como \u00ab&#8230; una relaci\u00f3n particular entre el individuo y el entorno que es evaluado por \u00e9ste como amenazante o desbordante de sus recursos y que pone en peligro su bienestar&#8230;\u00bb (Lazarus, R. y Folkman, S. 1984). En este marco, cobran importancia los conceptos de evaluaci\u00f3n y estrategias de afrontamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la \u00f3ptica de la Psicolog\u00eda de la Salud, el estr\u00e9s se considera el elemento etiol\u00f3gico por excelencia de las cl\u00e1sicamente llamadas enfermedades psicosom\u00e1ticas. En efecto, puede causar trastornos f\u00edsicos a trav\u00e9s de dos v\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por una parte, tal como se mencion\u00f3 anteriormente, el estr\u00e9s inicia todo un conjunto de reacciones bioqu\u00edmicas en el sistema nervioso central y en el sistema endocrino, las cuales poseen una variada gama de consecuencias nocivas sobre la salud. Entre ellas, desear\u00edamos resaltar la disminuci\u00f3n de la eficacia del sistema inmunol\u00f3gico -inmunosupresi\u00f3n-, hecho que, naturalmente, aumenta la predisposici\u00f3n a contraer cualquier enfermedad. Esta es el \u00e1rea de investigaci\u00f3n de una moderna disciplina cient\u00edfica denominada psico-neuro-endocrino-inmunolog\u00eda, t\u00e9rmino que se\u00f1ala la variedad de t\u00f3picos que ella abarca.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el estr\u00e9s puede influir en la salud indirectamente, vale decir, incrementando comportamientos nocivos y decrementando aquellos otros que benefician al organismo. En este punto cobran importancia las estrategias de afrontamiento en cuanto ellas constituyen formas con las que los individuos intentan manejar, con \u00e9xito o sin \u00e9l, las situaciones que perciben como estresantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Digamos, brevemente, que el impacto de un estresor puede movilizar diferentes clases de estrategias de afrontamiento m\u00e1s o menos eficaces, m\u00e1s o menos saludables. Efectivamente, las personas pueden deliberadamente dirigir sus esfuerzos a solucionar el problema que les causa malestar o pueden tratar de variar su propio estado emocional con relaci\u00f3n al mismo. En este \u00faltimo caso, podr\u00edan intentar disminuir su nivel de ansiedad por medio del ejercicio f\u00edsico o por medio del consumo excesivo de tabaco y alcohol. Obviamente, las consecuencias para la salud ser\u00e1n muy diferentes de acuerdo con el camino elegido.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, el estr\u00e9s constituye un factor etiol\u00f3gico fundamental de muchos des\u00f3rdenes emocionales, en especial de aqu\u00e9llos denominados \u00abTrastornos de Ansiedad\u00bb. Como se deduce del nombre, se trata de un conjunto de s\u00edndromes cl\u00ednicos cuyo eje central lo constituye la respuesta de ansiedad, de cuya forma de manifestaci\u00f3n depender\u00e1 que se cumplan los criterios para uno u otro trastorno englobado en esta categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones epidemiol\u00f3gicas se\u00f1alan que los trastornos de ansiedad representan el problema mental m\u00e1s frecuente en la psicopatolog\u00eda (Belloch, A., Sand\u00edn, B. y Ramos, F., 1995). La ansiedad, al igual que cualquier otra emoci\u00f3n, suele definirse en t\u00e9rminos de un triple sistema de respuestas que incluye un componente subjetivo o cognitivo, uno fisiol\u00f3gico o som\u00e1tico y otro motor. El elemento cognitivo se refiere a la propia experiencia emocional desagradable y cualitativamente diferenciable que incluye sentimientos de miedo, alarma, inquietud, aprensi\u00f3n, entre otros. Los cambios fisiol\u00f3gicos se asocian a un incremento de la actividad del sistema nervioso simp\u00e1tico, lo cual se refleja en cambios en las funciones neurovegetativas tales como la respiraci\u00f3n, la tasa card\u00edaca, dilataci\u00f3n pupilar o la palidez facial.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se observa una respuesta motora que por una parte, comporta movimientos repetitivos, estereotipados y sin sentido; en tanto que por la otra, apunta fundamentalmente a la evitaci\u00f3n o el escape (Tobal, J. y Cano Vindel, A., 1988).<\/p>\n\n\n\n<p>Claramente, puede observarse que existe un solapamiento entre los conceptos de estr\u00e9s y ansiedad. La forma en que actualmente se entiende al estr\u00e9s, es decir, desde un enfoque interactivo, proporciona un modelo amplio dentro del cual juegan su rol gran cantidad de variables que modulan el proceso. La ansiedad, en tanto emoci\u00f3n, parecer\u00eda ser un concepto m\u00e1s acotado susceptible de insertarse dentro de aquel modelo m\u00e1s abarcativo.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, un sujeto que eval\u00fae una situaci\u00f3n cualquiera como potencialmente da\u00f1ina experimentar\u00e1 una elevaci\u00f3n en su estado de ansiedad. Naturalmente, el grado de incremento de tal emoci\u00f3n estar\u00e1 en funci\u00f3n de un amplio conjunto de variables que van desde las m\u00e1s b\u00e1sicas tendencias de personalidad hasta las caracter\u00edsticas propias del entorno pero, indefectiblemente, en esa situaci\u00f3n de estr\u00e9s se producir\u00e1 un aumento del estado de ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, habr\u00eda que repetir algunas cuestiones ya mencionadas a prop\u00f3sito del valor adaptativo del estr\u00e9s. En unas pocas palabras, la respuesta de ansiedad no necesariamente es perjudicial sino que, nuevamente, juega un rol definitivo el monto de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, el auge de la investigaci\u00f3n y producci\u00f3n cient\u00edfica alrededor del estr\u00e9s ha conducido a la generaci\u00f3n de modelos que enfatizan la interacci\u00f3n entre el organismo y su entorno. Integrando gran cantidad de variables, los enfoques actuales han destacado el papel del estr\u00e9s en una amplia variedad de problemas de salud al mismo tiempo que han rescatado su valor adaptativo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda:<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Labrador, F. y Crespo, M.: \u00abEvaluaci\u00f3n del estr\u00e9s\u00bb, en Fern\u00e1ndez-Ballesteros, R.: \u00abEvaluaci\u00f3n conductual hoy\u00bb, Pir\u00e1mide, Madrid, 1994.<\/li>\n\n\n\n<li>Lazarus, R. y Folkman, S.: \u00abEstr\u00e9s y procesamiento cognitivo\u00bb. Mart\u00ednez Roca, Barcelona, 1984.<\/li>\n\n\n\n<li>Sand\u00edn, B: \u00abEl estr\u00e9s\u00bb, en Belloch, A., Sand\u00edn, B. y Ramos, F., : (1995) \u00abManual de Psicopatolog\u00eda\u00bb, vol. 1, McGraw-Hill\/Interamericana de Espa\u00f1a, Madrid.<\/li>\n\n\n\n<li>Sapolsky, M.: \u00abEl estr\u00e9s en los animales\u00bb, Investigaci\u00f3n y ciencia, Marzo de 1990.<\/li>\n\n\n\n<li>Tobal, J. y Cano Vindel, A.: \u00abManual del I.S.R.A. Inventario de situaciones y respuestas de ansiedad\u00bb, TEA, Madrid, 1988.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right art-firma\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Ariel Minici y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/que-es-esa-cosa-llamada-estres.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido conceptual sobre la visi\u00f3n contempor\u00e1nea del proceso de estr\u00e9s y su influencia en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1024,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,410],"tags":[185,35,22,37,30],"class_list":["post-352","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-6","tag-afrontamiento","tag-ansiedad","tag-estres","tag-evolucion","tag-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=352"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2070,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions\/2070"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1024"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}