{"id":468,"date":"2012-09-04T00:03:20","date_gmt":"2012-09-04T05:03:20","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=468"},"modified":"2024-01-18T19:32:45","modified_gmt":"2024-01-18T22:32:45","slug":"por-que-pensamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/por-que-pensamos\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 pensamos?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"revista21\">&nbsp;<\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un atributo exquisitamente humano puede traicionarnos<\/h3>\n\n\n\n<p>Mucho se ha dicho y discutido acerca de las caracter\u00edsticas que distinguen al ser humano del resto de los animales. Desde el pulgar opuesto \u2013gran responsable de nuestro desarrollo tecnol\u00f3gico- hasta el celo cr\u00f3nico en el cual se mantiene la hembra humana \u2013\u00fanica hembra en el reino animal que se dedica al sexo cuando procrear no est\u00e1 disponible-, las diferencias cr\u00edticas y esenciales que nos hacen humanos y nos distancian del resto de las especies son todav\u00eda una fuente de debate.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p> A\u00fan as\u00ed, casi todo podemos terminar adjudic\u00e1ndolo al cerebro, \u00f3rgano \u00fanico y exquisitamente distinguible de cualquier otro conocido. Quien se sienta atra\u00eddo por el estudio de entidades complejas cuyo entendimiento se torna dif\u00edcil, no tiene m\u00e1s que dedicarse a las neurociencias; el cerebro humano es el sistema m\u00e1s complejo conocido hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Por supuesto, resulta muy sencillo decir que una de las cualidades eminentemente humanas es el pensamiento y por consecuencia, el pensar puede trazar una l\u00ednea divisoria bastante clara entre el hombre y otros animales. Aunque esta posici\u00f3n tambi\u00e9n presenta sus complicaciones. La primera de ellas es la misma definici\u00f3n de lo que es <em>pensar<\/em>. Ni que hablar cuando tomamos en consideraci\u00f3n el hecho de que en muchas otras especies animales no humanas, tambi\u00e9n encontramos elementos muy similares a los del pensamiento humano. Por supuesto, nuestros parientes cercanos, los monos, encabezan la lista pero tambi\u00e9n se han hallado elementos de \u201cpensamiento en sentido amplio\u201d en perros, ratas, palomas, incluso sapos, pero no en lombrices ni moscas. De todos modos, es evidente, hay una diferencia abismal entre el pensamiento humano y el de cualquier otro ser vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 pensamos los seres humanos? No hay una \u00fanica respuesta, hay muchas. Una de ellas destaca el rol favorecedor que el pensamiento tuvo y tiene en la adaptaci\u00f3n a nuestro medio, aumentando nuestra capacidad de supervivencia y eficacia reproductiva. Se trata claramente de una l\u00ednea evolutiva. Tal vez parezca lejana o ajena al trabajo del terapeuta cognitivo conductual, pero no es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento es una forma de proceso mediacional simb\u00f3lico, con \u00e9l construimos una representaci\u00f3n del mundo externo con la que luego podemos operar de manera m\u00e1s efectiva y pr\u00e1ctica. Nuestra representaci\u00f3n simb\u00f3lica de la realidad nunca es tan compleja como su contraparte \u201cobjetiva\u201d, sino que en el proceso de recrear simb\u00f3licamente nuestro entorno el cerebro realiza una gran cantidad de transformaciones de la informaci\u00f3n de las cuales nosotros no tenemos consciencia alguna. Y si bien en esto radica una gran ventaja, tambi\u00e9n se halla el germen de algunos problemas. Ve\u00e1moslo m\u00e1s en detalle.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Algunos rasgos adaptativos pueden traicionarnos<\/h3>\n\n\n\n<p>El cerebro humano abrevia, organiza, agrupa, da sentido y coherencia al representar, en este proceso de transformaciones logra una imagen del mundo m\u00e1s clara y sencilla con la cual operar. Como es de esperar, el lenguaje juega en esto un papel central, aunque no exclusivo. Veamos un ejemplo: \u201cMe encuentro en este momento escribiendo un art\u00edculo de psicolog\u00eda en mi computadora, sentado frente a una ventana desde la cual veo el parque de mi casa\u201d. La frase anterior describe una acci\u00f3n sencilla, trasmite lo esencial de lo que estoy haciendo en este momento y otro ser humano de mi cultura podr\u00eda entenderla perfectamente bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero justamente para lograr tal objetivo, mi cerebro ha realizado una serie de c\u00f3mputos de los cuales yo no soy consciente, ello simplifica la descripci\u00f3n y la torna m\u00e1s manejable tanto para m\u00ed mismo como para quienes reciben este mensaje. As\u00ed, por ejemplo, desatiende totalmente a detalles acerca de c\u00f3mo yo estoy sentado o los elementos que hay en mi parque. Entendemos que estoy frente a alg\u00fan entorno con vegetaci\u00f3n y espacio libre porque eso significa la palabra \u201cparque\u201d. Y aqu\u00ed tenemos un ejemplo de las estrategias m\u00e1s comunes y m\u00e1s efectivas, \u201cagrupar\u201d, es decir, juntar en una sola representaci\u00f3n todo un conjunto de elementos; luego s\u00f3lo tengo que pensar o decir una \u00fanica palabra para tenerlos todos en mente. En el ejemplo, la palabra \u201cparque\u201d significa que hay c\u00e9sped, \u00e1rboles, plantas, seguramente insectos que no veo y muchos elementos m\u00e1s que no interesan a nadie. Pero no hace falta enumerarlos, todo queda contenido en un simple vocablo, \u201cparque\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta mencionar lo que la capacidad de \u201cagrupar\u201d ha permitido en el desarrollo humano particularmente cuando ella se combina con la creaci\u00f3n de categor\u00edas abstractas y te\u00f3ricas; como por ejemplo, \u201cpol\u00edtica\u201d, \u201ccomunicaci\u00f3n social\u201d, \u201cinconsciente\u201d, \u201caprendizaje\u201d. Estas palabras no son s\u00f3lo agrupaciones de entes f\u00edsicos tangibles sino que incluyen todo un conjunto de elementos a simple vista heterog\u00e9neos pero que terminan unidos por alguna l\u00f3gica, razonamiento o el mismo conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Entonces, recapitulemos. Los cerebros humanos poseen la capacidad de representar el mundo de manera simb\u00f3lica y esto ha significado una ventaja en la adaptaci\u00f3n al medio; los cerebros que mejor se han representado el mundo m\u00e1s chances han tenido de sobrevivir y dejar descendencia f\u00e9rtil; as\u00ed esta cualidad se ve fuertemente favorecida por la selecci\u00f3n natural. En otro art\u00edculo de esta revista, <a title=\"Las terapias cognitivas \u2013 terapias del sentido com\u00fan\" href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/las-terapias-cognitivas-terapias-del-sentido-comun\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Terapias de sentido com\u00fan<\/a>, ya hemos defendido la idea de que el grado de adecuaci\u00f3n emp\u00edrica del pensamiento constituye una aspecto clave de los procesos mediacionales que puede incluso trazar una de las l\u00edneas divisorias entra la salud y la patolog\u00eda mental. El lector interesado puede remitirse al mismo para ampliar el tema. Nosotros tomaremos ac\u00e1 otro camino en la discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de continuar traigamos dos ideas. Primero, las leyes de la evoluci\u00f3n no afirman que una caracter\u00edstica determinada es adaptativa para todos los individuos y en todas las circunstancias sino que nos dicen que una determinada caracter\u00edstica es adaptativa para la mayor\u00eda de los individuos en la mayor\u00eda de las circunstancias. Aplicado a nuestra discusi\u00f3n anterior, esto significa que en algunos casos, la capacidad de representar abreviadamente el mundo real puede darnos resultados no tan favorables. Segundo, cuando afirmamos que alg\u00fan atributo humano ha sido favorecido por la evoluci\u00f3n, siempre nos referimos m\u00e1s al ambiente arcaico que al actual. En efecto, la selecci\u00f3n natural ha operado a lo largo de miles y miles de a\u00f1os en un ambiente muy diferente del que tenemos hoy los humanos modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>La estructura y el funcionamiento de nuestro organismo han sido moldeados por presiones ambientales m\u00e1s parecidas a las de una selva o un bosque que a las de una oficina o casa confortablemente calefaccionada. En otras palabras, nuestro dise\u00f1o responde m\u00e1s a un ambiente como el de los humanos primitivos, donde existen peligros f\u00edsicos de los cuales defenderse, donde la diferencia entre la vida y la muerte puede depender de unos escasos segundos que tardamos en reaccionar ante la presencia de un predador o en la velocidad con la que escapamos de \u00e9l, donde el alimento escasea y requiere esfuerzo f\u00edsico para ser obtenido. Este es el contexto de presiones ambientales que a lo largo de enormes per\u00edodos ha terminado por brindarnos el cerebro que hoy tenemos. Un cerebro que en unos escasos milenios transform\u00f3 completamente su propio ambiente, sali\u00f3 de las cavernas y cre\u00f3 un mundo tecnol\u00f3gico mucho m\u00e1s confortable para s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los tiempos de la evoluci\u00f3n cultural son mucho m\u00e1s cortos que los de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica y la herencia persiste hoy en nosotros. En gran medida, nuestro cerebro sigue respondiendo a los est\u00edmulos de la vida moderna con rasgos que fueron seleccionados para adaptarse a un ambiente arcaico. En esta brecha entre la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica y la cultural, puede hallarse el origen de muchas de las patolog\u00edas que hoy observamos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed entonces, la misma facultad de representaci\u00f3n simb\u00f3lica que tanto nos ha favorecido en nuestro desarrollo como especie puede en algunos casos volverse en nuestra contra. En t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos esto es la <strong>patolog\u00eda mental<\/strong>. En algunos casos, las construcciones simb\u00f3licas de la realidad que las personas efect\u00faan conllevan sesgos y distorsiones que las hacen poco adecuadas. Esto trae aparejado dificultades para operar y ajustarse a los contextos reales por los que la persona transita. Existen muchos escenarios a trav\u00e9s de los cuales los procesos mediacionales se pueden tornar desajustados y conducir a la patolog\u00eda psicol\u00f3gica. La ansiedad suele ser un suelo f\u00e9rtil donde germinan los des\u00f3rdenes psicol\u00f3gicos, se trata de una de las funciones psicol\u00f3gicas m\u00e1s vulnerables a la patolog\u00eda y esto tiene su raz\u00f3n de ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones neurocient\u00edficas han mostrado con claridad que nuestro cerebro reacciona f\u00e1cilmente y en escasos milisegundos a est\u00edmulos amenazantes de los cuales muchas veces ni siquiera somos conscientes. Existen v\u00edas asociativas que no atraviesan la corteza pero que r\u00e1pidamente activan los centros cerebrales del miedo y ponen en guardia al organismo para luchar o huir. Asimismo, se ha documentado que tendemos a reaccionar con ansiedad ante est\u00edmulos ambiguos probablemente amenazantes, y que s\u00f3lo luego de una valoraci\u00f3n m\u00e1s detallada, cuando estamos seguros de la ausencia de peligro, tendemos a desactivar los mecanismos defensivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale decir, nuestro cerebro posee una facilidad incrementada para detectar el peligro, para reaccionar con ansiedad y movilizar recursos ante la ambig\u00fcedad. \u00bfPor qu\u00e9? Pues simplemente esto ha representado una ventaja evolutiva. Dado que los organismos con una reacci\u00f3n de miedo m\u00e1s r\u00e1pida y l\u00e1bil han tenido m\u00e1s chances de sobrevivir, esta caracter\u00edstica ha sido favorecida por la <a title=\"Ver en Revista de Terapia Cognitivo Conductual N\u00ba 20: El procesamiento no consciente de la amenaza\" href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-procesamiento-no-consciente-de-la-amenaza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">selecci\u00f3n natural<\/a> . Pero como ya dijimos, nuestro ambiente se ha modificado, ya no somos predados por leones ni las serpientes se encuentran en nuestros h\u00e1bitats. Sin embargo, ello no borra las marcas de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro cerebro tiene una facilidad incrementada para detectar la amenaza y para interpretar la ambig\u00fcedad en su sentido amenazante. Esta tendencia natural puede a su vez verse intensificada por las experiencias de aprendizaje. El Trastorno de Ansiedad Generalizada (T.A.G.) es un buen ejemplo. En este cuadro, t\u00edpicamente encontramos que las personas suelen padecer de un exceso de preocupaci\u00f3n, vale decir, un pensamiento que anticipa exageradamente eventos negativos futuros que poseen muy baja o ninguna probabilidad de ocurrir o que, si ocurrieran, son de f\u00e1cil soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por ejemplo, si la persona que padece T.A.G. recibe una llamada de su jefe suele tener cogniciones tales como \u201cme va a decir que trabajo mal\u201d o \u201ctiene algo malo para decirme\u201d. Aunque la persona ha pasado varias veces por esta situaci\u00f3n y sus interpretaciones se han mostrado equivocadas, no puede evitar volver a pensar de manera similar. Este es justamente un ejemplo de c\u00f3mo los procesos mediacionales simb\u00f3licos pueden volverse desadaptativos. No es en s\u00ed misma la capacidad de representar, ni tampoco el hecho de que se represente algo negativo pues ello podr\u00eda ser correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, si esta persona tuviera la experiencia de que la mayor\u00eda de las veces que su jefe lo llama es para decirle alguna noticia negativa, entonces el anticiparse a esto ante un llamado suyo no es desadaptado, por el contrario la cognici\u00f3n negativa estar\u00eda en este caso representando bien lo que objetivamente pasa en el entorno laboral. Pero en este caso que nos ocupa no es as\u00ed, la \u201crealidad mediacional\u201d no describe bien a su contraparte objetiva y este es el escenario que normalmente encontramos en personas que padecen este diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p>El T.A.G. tambi\u00e9n ilustra bien c\u00f3mo, ante la ambig\u00fcedad, el cerebro tiende a efectuar interpretaciones negativas amenazantes por sobre las neutrales o positivas. Por ejemplo, el paciente con T.A.G. espera a su hijo que regresa de la facultad, pero \u00e9ste \u00faltimo se retrasa; el paciente pensar\u00e1 muy probablemente \u201ctuvo un accidente\u201d, \u201cle pas\u00f3 algo malo y grave\u201d. Vale decir, ante la ambig\u00fcedad de lo que representa una llegada tarde, el cerebro tender\u00e1 a seleccionar una de las peores explicaciones. Y nuevamente, solemos observar el mismo patr\u00f3n que en el ejemplo anterior, esto es, el hijo del paciente ha llegado muchas veces tarde pero nunca debido a un accidente o suceso grave; no obstante ello, la persona con T.A.G. no puede evitar volver a pensar tr\u00e1gicamente. El ejemplo remarca no s\u00f3lo que la representaci\u00f3n de la situaci\u00f3n no es adaptativa, tambi\u00e9n resalta la idea de que el cerebro preferencia las explicaciones amenazantes por sobre las neutrales en una situaci\u00f3n de incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El rol del terapeuta<\/h3>\n\n\n\n<p>En el entorno de la <strong>Terapia Cognitivo Conductual<\/strong>, casi cualquier afecci\u00f3n psicol\u00f3gica podr\u00eda caracterizarse en alguna medida por el alejamiento que la representaci\u00f3n simb\u00f3lica del paciente tiene respecto de la realidad emp\u00edrica. Cuanto mayor es la brecha entre una y otra, mayor ser\u00e1 el grado de patolog\u00eda y por consecuencia, el trabajo terap\u00e9utico consistir\u00e1 en acortar la distancia, esto es, en ayudar al paciente a que su realidad mediacional describa m\u00e1s adecuadamente a su entorno real.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9cnicamente hablando, este es el marco de trabajo propuesto por Aaron Beck con el nombre de <em>\u201cempirismo colaborador\u201d<\/em>. Como ya sabemos, se apunta a la modificaci\u00f3n de los pensamientos y creencias del paciente siguiendo un criterio emp\u00edrico: un pensamiento ser\u00e1 tomado como v\u00e1lido si existe evidencia favorable al mismo. No obstante, el trabajo terap\u00e9utico no termina ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el paciente padece un desorden psicol\u00f3gico debido en parte a la formaci\u00f3n de pensamientos y creencias distorsionadas, parece l\u00f3gico no s\u00f3lo ocuparse de modificar a estos \u00faltimos sino tambi\u00e9n ense\u00f1ar al paciente a que lo haga por s\u00ed mismo. Este derrotero t\u00e9cnico aborda un problema de meta-aprendizaje, vale decir, del aprender a aprender. Si la persona ha formado una representaci\u00f3n del mundo tan distorsionada que dio lugar a una patolog\u00eda psicol\u00f3gica, han de existir fallas en la manera en la cual la persona aprende de la experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La forma en que aprovechamos la retroalimentaci\u00f3n que nos da la experiencia, el modo en que extraemos conclusiones y aprendemos de los hechos de la vida cotidiana puede mostrar fallas y distorsiones. Por lo tanto, es una de las metas de la Terapia Cognitivo Conductual que el paciente no s\u00f3lo modifique su representaci\u00f3n simb\u00f3lica del mundo sino que aprenda a realizar por s\u00ed mismo las transformaciones de la informaci\u00f3n necesarias para mantener a largo plazo una realidad mediacional adaptativa. Este es tal vez, uno de los m\u00e1ximos objetivos a los cuales aspiramos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n y s\u00edntesis<\/h3>\n\n\n\n<p>La capacidad de formar representaciones simb\u00f3licas del mundo constituye una caracter\u00edstica adaptativa fuertemente favorecida por la evoluci\u00f3n. No obstante, en algunos casos ella puede tornarse patol\u00f3gica porque el modelo mediacional de nuestra realidad no se ajusta adecuadamente a su contraparte objetiva. Sumado a esto, la brecha existente entre la evoluci\u00f3n cultural y la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica podr\u00eda dar lugar a que muchas de nuestras reacciones arcaicas no sean adecuadas a las necesidades de nuestra vida moderna. Ambos factores colaborar\u00edan en la formaci\u00f3n de la patolog\u00eda psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>Terapia Cognitivo Conductual<\/strong> constituir\u00eda un intento por ayudar a las personas con des\u00f3rdenes psicol\u00f3gicos a ajustar su realidad mediacional m\u00e1s cercanamente al contexto objetivo pero tambi\u00e9n a que aprendan a realizar este proceso de adecuaci\u00f3n por s\u00ed mismos. Se trata de un meta-aprendizaje que podemos sintetizar como \u201caprender a aprender\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/por-que-pensamos.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Un atributo exquisitamente humano puede traicionarnos Mucho se ha dicho y discutido acerca de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":991,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,425],"tags":[96,37,208,180,383,65,135,47],"class_list":["post-468","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-21","tag-discusion-cognitiva","tag-evolucion","tag-inconsciente","tag-metacognicion","tag-neurociencia","tag-pensamiento","tag-sesgo","tag-trastorno-de-ansiedad-generalizada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=468"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2388,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468\/revisions\/2388"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}