{"id":52,"date":"2010-07-01T13:53:38","date_gmt":"2010-07-01T18:53:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=52"},"modified":"2024-01-18T19:22:54","modified_gmt":"2024-01-18T22:22:54","slug":"tecnicas-cognitivo-conductuales-para-el-abordaje-de-problemas-de-pareja-y-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/tecnicas-cognitivo-conductuales-para-el-abordaje-de-problemas-de-pareja-y-familia\/","title":{"rendered":"T\u00e9cnicas Cognitivo Conductuales para el abordaje de problemas de pareja y familia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"revista19\">&nbsp;<\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">T\u00e9cnicas para modificar las relaciones sociales disfuncionales.<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ilustraciones desde el abordaje de familias y parejas<\/h3>\n\n\n\n<p>En <strong>Terapia Cognitivo Conductual<\/strong> se enfatiza mucho la idea que la conducta, tanto la normal como la patol\u00f3gica, se halla en estrecha relaci\u00f3n con el ambiente. El v\u00ednculo entre persona y ambiente se considera bidireccional, vale decir, el entorno va moldeando nuestros comportamientos pero nosotros tambi\u00e9n somos capaces de cambiar nuestro medio.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Ahora bien, en esta interacci\u00f3n <em>continua <\/em>y <em>rec\u00edproca <\/em>lo que m\u00e1s define a los ambientes radica en sus caracter\u00edsticas sociales. Es decir, si bien los humanos tambi\u00e9n somos influidos por las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de un entorno, como la luz o la temperatura, lo m\u00e1s sobresaliente de nuestros ambientes es que son compartidos con otros semejantes, con los cuales tenemos que entendernos y adaptarnos mutuamente. De ah\u00ed que muchos aspectos de los des\u00f3rdenes psicol\u00f3gicos se encuentren influenciados por <em>relaciones interpersonales disfuncionales<\/em> que los terapeutas <em>no podemos desconocer<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Sucede frecuentemente que las conductas patol\u00f3gicas de los pacientes se encuentran estimuladas por familiares o amigos quienes inadvertidamente, pretendiendo ayudar al paciente, terminan por favorecer la aparici\u00f3n y mantenimiento de h\u00e1bitos insalubres y nocivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En tales casos, no alcanza con aplicar procedimientos terap\u00e9uticos individuales, como discusiones cognitivas o entrenamiento en t\u00e9cnicas de manejo de la ansiedad, porque ellos dejan por fuera el \u00e1mbito <strong>interpersonal <\/strong>en el cual se inserta la patolog\u00eda. Para ello, debemos complementar la intervenci\u00f3n con procedimientos espec\u00edficos para modificar las <em>relaciones sociales disfuncionales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente art\u00edculo comentaremos algunos ejemplos de tales t\u00e9cnicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como puede esperarse, las familias constituyen t\u00edpicamente el \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de los procedimientos orientados a modificar relaciones. Esto, por la sencilla raz\u00f3n de que la mayor\u00eda de las veces son los familiares quienes se encuentran cerca y al cuidado del paciente, como en el caso de los ancianos o los enfermos depresivos graves. Otras veces, la misma familia es el paciente, como cuando una pareja consulta porque no se llevan bien o porque no saben c\u00f3mo manejarse con un hijo adolescente desafiante.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en el marco de la gerontolog\u00eda es frecuente que los ancianos emitan quejas f\u00edsicas y que reciban atenci\u00f3n inmediata, di\u00e1logo y presencia de sus familiares; y a la inversa, cuando el anciano no se queja y manifiesta sentirse bien, sus hijos adultos, no le estimulan demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>El procedimiento sugerido en estos casos se denomina <strong>ABORDAJE CONDUCTUAL DE LA FAMILIA<\/strong>. En dicho abordaje, se adiestra a los familiares del paciente anciano en la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de conductas, especialmente el <strong>Reforzamiento Diferencial de Conductas Incompatibles<\/strong> (<strong>RDI<\/strong>) y la <strong>Extinci\u00f3n<\/strong>. Procedemos a continuaci\u00f3n a describir tales t\u00e9cnicas junto con otras relacionadas:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Reforzamiento diferencial de conductas incompatibles:<\/h3>\n\n\n\n<p>Consiste en que el familiar interact\u00fae <em>positivamente <\/em>con el paciente, reforz\u00e1ndolo cuando, por ejemplo, el anciano emite conductas interpersonales de adecuada socializaci\u00f3n como hablar de temas cotidianos, familiares, sociales pero sin emitir quejas f\u00edsicas o expresiones propias de un <em>cuadro depresivo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El reforzamiento puede implementarse mediante el di\u00e1logo, la aprobaci\u00f3n, la atenci\u00f3n, la sonrisa, la expresi\u00f3n de afecto y la compa\u00f1\u00eda expl\u00edcita en el preciso momento en que la persona se comunica de modo <em>positivo<\/em>. En otras palabras, que la comunicaci\u00f3n de los familiares sea inmediata y orientada a la estimulaci\u00f3n de la conducta social del paciente en cuesti\u00f3n. El reforzamiento derivar\u00e1 en el <em>incremento de la conducta no depresiva<\/em> y en una <em>mejora en el estado de \u00e1nimo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En terapias de parejas tambi\u00e9n se ense\u00f1a a sus integrantes en la aplicaci\u00f3n del <strong>RDI<\/strong>. A ambos, se les recomienda estar atentos a las <em>conductas positivas <\/em>que desean estimular en su compa\u00f1ero\/a a fin de reforzarlo por ello. As\u00ed, se entrena a ambos miembros a detectar al otro haciendo una actividad que se desea y entonces, reforzarlo por ello. Otra vez, el reforzamiento entregado es predominantemente social, como palabras y gestos de cari\u00f1o, reconocimiento, compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La conducta reforzada suele <em>aumentar <\/em>lo cual tambi\u00e9n mantiene <em>alta la frecuencia de los reforzadores positivos<\/em> entregados por la pareja. El destacar los cambios favorables en la conducta de la pareja propicia <strong>estabilidad emocional<\/strong> y <strong>satisfacci\u00f3n <\/strong>en la relaci\u00f3n, siendo mucho m\u00e1s ameno que criticar lo que el otro hace mal o no hace.<\/p>\n\n\n\n<p>Ve\u00e1moslo con un ejemplo. Una pareja tiene discusiones frecuentes porque algunas veces el esposo se retrasa en el regreso del trabajo, en tales ocasiones, la mujer lo pelea y critica, lo cual lleva a su vez a que el esposo se enoje y tambi\u00e9n la agreda verbalmente a ella. Al mismo tiempo, cuando \u00e9l llega m\u00e1s temprano, ella simplemente no dice nada; no lo pelea pero tampoco efect\u00faa ning\u00fan comentario.<\/p>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n del <strong>RDI <\/strong>consistir\u00eda en <em>invertir <\/em>esta pauta del reforzamiento desde la mujer hacia el marido. As\u00ed, cuando \u00e9l llegue en horario a casa, ella deber\u00eda reforzarlo positivamente, con alg\u00fan gesto de cari\u00f1o y aprobaci\u00f3n e inversamente, deber\u00eda ignorarlo cuando el esposo se retrase. Por supuesto, este tipo de procedimiento se pauta con el <em>consentimiento <\/em>de ambos c\u00f3nyuges.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Extinci\u00f3n:<\/h3>\n\n\n\n<p>Simult\u00e1neamente al <strong>RDI<\/strong>, necesitamos aplicar la <strong>extinci\u00f3n<\/strong>, lo cual consiste en <em>dejar de reforzar<\/em> los comportamientos que queremos que disminuyan su frecuencia o desaparezcan. Siguiendo con el ejemplo anterior, cuando el anciano se queja o emite verbalizaciones propias del cuadro depresivo, no hay que responder al mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el <em>abordaje conductual<\/em>, se le ense\u00f1a al familiar diferentes formas de extinguir la conducta: la indiferencia, dejar de mirar al anciano, retirarse del lugar, no responderle, hacer otra conducta en lugar de permanecer junto a \u00e9l. De modo an\u00e1logo al <strong>RDI<\/strong>, la <strong>extinci\u00f3n <\/strong>debe aplicarse en el instante inmediato en que ocurre la conducta disfuncional. Paralelamente, si se produce una modificaci\u00f3n en el comportamiento del anciano, y este deja de quejarse y habla normalmente, vuelve a <em>reforzarse <\/em>la conducta positiva. Este aspecto es crucial, pues implica que la <strong>extinci\u00f3n<\/strong> deja de aplicarse cuando se observa un <em>cambio conductual<\/em> en la direcci\u00f3n adaptativa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el tratamiento de parejas, cuando un integrante grita, insulta o ironiza a su c\u00f3nyuge, se le sugiere a este \u00faltimo que no responda y se retire de la situaci\u00f3n. Normalmente, esto ayuda a disminuir las conductas hostiles porque ellas no reciben <em>reforzamiento<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aplicada conjuntamente con el <strong>RDI<\/strong>, la <strong>extinci\u00f3n <\/strong>en este caso deber\u00eda conducir a un aumento de las interacciones <em>no hostiles<\/em> entre los miembros. Dem\u00e1s est\u00e1 aclarar que la aplicaci\u00f3n de estos procedimientos supone que ambos integrantes se encuentran <strong>involucrados activamente<\/strong> en la terapia, han sido informados por el psic\u00f3logo y acuerdan acerca del uso de la <strong>extinci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Modelado:<\/h3>\n\n\n\n<p>Consiste en observar la conducta de un <strong>modelo <\/strong>e imitar su comportamiento. Es un procedimiento muy utilizado en los programas terap\u00e9uticos de habilidades sociales. En lo que concierne a problemas de comunicaci\u00f3n en parejas, el <strong>modelado<\/strong> resulta especialmente \u00fatil para cambiar los componentes formales de la conducta, uno de ellos, t\u00edpicamente, el elevado volumen de voz con el cual los integrantes discuten.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos casos, el terapeuta habla intencionadamente en un tono de voz m\u00e1s bajo que lo habitual con el fin de que los pacientes lo copien, especialmente cuando se plantean diferencias entre s\u00ed. Una vez efectuado el <strong>modelado<\/strong>, los pacientes tienen que <em>practicar<\/em>, esto es, conversar a prop\u00f3sito a un volumen bajo durante una determinada cantidad de tiempo diaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica continua de la nueva forma de comunicarse propicia la aparici\u00f3n de <em>un h\u00e1bito distinto<\/em> para plantear las diferencias y discutir sobre los desacuerdos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Contrato Conductual:<\/h3>\n\n\n\n<p>Tal como su nombre lo indica, se trata de un <strong>acuerdo de partes<\/strong> en el cual se especifica qu\u00e9 actividades se compromete a realizar cada integrante de la pareja. Por supuesto, <strong>no tiene valor legal sino simb\u00f3lico<\/strong>, pero aumenta mucho la probabilidad de cumplimiento de algunas pautas de conducta.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez en este punto no est\u00e9 de m\u00e1s recordar que en la mayor\u00eda de las veces, los conflictos en las parejas no surgen a ra\u00edz de grandes diferencias sino de ajetreos menores y cotidianos, tales como los quehaceres de la casa, los horarios de dormir o los programas de televisi\u00f3n que se miran. A ra\u00edz de ello, el <strong>contrato conductual<\/strong> puede incluir una serie de comportamientos propios de cada \u00e1rea en la que aparecen conflictos. As\u00ed, por ejemplo, se especifica qu\u00e9 d\u00eda se ocupa cada integrante de hacer las compras o de lavar la vajilla. Tambi\u00e9n puede pautarse la frecuencia con la cual uno de los integrantes debe efectuar alguna tarea, como cortar el c\u00e9sped, a cambio de lo cual podr\u00e1 disfrutar de alguna actividad de ocio personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que el <strong>contrato conductual<\/strong> delimita con precisi\u00f3n qu\u00e9 hace cada miembro, incluso a veces tambi\u00e9n c\u00f3mo y cu\u00e1ndo, tiende a disminuir la frecuencia de las disputas por temas diarios y menores. Se trata de una herramienta muy <em>vers\u00e1til<\/em>; as\u00ed en caso de que luego de pautarse, se revele como algo dif\u00edcil de cumplir, puede redise\u00f1arse en funci\u00f3n de la experiencia pasada. De a peque\u00f1os pasos, se van ajustando los detalles de los acuerdos tratando de maximizar la satisfacci\u00f3n de los miembros de la pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>El recorrido anterior pretende ilustrar el <em>enfoque interpersonal<\/em> que adopta la <strong>Terapia Cognitivo Conductual<\/strong> en algunos casos. La eficacia en el tratamiento se logra echando mano de los procedimientos que mejor responden a la problem\u00e1tica espec\u00edfica del paciente. Por lo tanto, no tiene mucho sentido insistir con un abordaje <em>individual <\/em>cuando las conductas problem\u00e1ticas se encuentran sostenidas por factores sociales y familiares. All\u00ed, la naturaleza misma del caso amerita una <strong>intervenci\u00f3n vincular<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los procedimientos arriba descriptos aportan a este objetivo. Por supuesto, existe una gran cantidad de detalles t\u00e9cnicos que exceden el espacio del presente art\u00edculo. A pesar de sus diferencias, las t\u00e9cnicas mencionadas surgieron principalmente del paradigma de <strong>condicionamiento operante<\/strong>, caracterizado por el objetivo de cambiar la conducta a partir de estimular nuevas pautas de acci\u00f3n. Recordemos que en <strong>TCC <\/strong>importa no s\u00f3lo que el paciente se sienta mejor, sino tambi\u00e9n en que <strong>HAGA <\/strong>mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/tecnicas-cognitivo-conductuales-para-el-abordaje-de-problemas-de-pareja-y-familia.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; T\u00e9cnicas para modificar las relaciones sociales disfuncionales. 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