{"id":578,"date":"2013-08-06T23:38:23","date_gmt":"2013-08-07T04:38:23","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=578"},"modified":"2022-04-12T15:52:22","modified_gmt":"2022-04-12T18:52:22","slug":"algunas-puntualizaciones-sobre-el-estres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/algunas-puntualizaciones-sobre-el-estres\/","title":{"rendered":"Algunas puntualizaciones sobre el estr\u00e9s"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el estr\u00e9s? Una palabra muy cotidiana pero poco comprendida. El estr\u00e9s no es ansiedad, no es enojo ni tristeza. El estr\u00e9s incluye a estas tres emociones pero tambi\u00e9n mucho m\u00e1s. El estr\u00e9s no siempre es patol\u00f3gico, m\u00e1s a\u00fan, se trata de un proceso amplio de adaptaci\u00f3n sin el cual no podr\u00edamos vivir. Conceptualizar y distinguir las diversas formas que adopta el proceso de estr\u00e9s nos puede ayudar a controlar y prevenir sus efectos negativos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><!--more-->Notamos frecuentemente que en el discurso cotidiano se utiliza el concepto de estr\u00e9s como sin\u00f3nimo de ansiedad, cuando en verdad existen muchas discrepancias que, psicol\u00f3gicamente hablando, conducen a dos diagn\u00f3sticos diferentes y, por lo tanto, con <strong>tratamientos dis\u00edmiles<\/strong>. La palabra estr\u00e9s ha sido sobreimplicada en muchos fen\u00f3menos, no siempre de manera adecuada. Ello demanda la necesidad de una correcta definici\u00f3n del concepto y del cuadro psicopatol\u00f3gico asociado a fin de lograr una idea cabal de su funcionamiento y de su tratamiento.<\/p>\n<p>Dado que la ansiedad y el estr\u00e9s se manifiestan ambos con un mismo tipo de reacci\u00f3n emocional, caracterizada por alta activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, resulta usual confundirlos. Sin embargo, a la hora de estudiar ambos fen\u00f3menos notaremos algunas diferencias b\u00e1sicas: <strong>El estr\u00e9s es un proceso m\u00e1s amplio de adaptaci\u00f3n al medio<\/strong> mientras que <strong>la ansiedad es una reacci\u00f3n emocional de alerta ante una amenaza<\/strong>. Digamos que dentro del proceso de cambios que implica el estr\u00e9s, la ansiedad constituye la reacci\u00f3n emocional m\u00e1s frecuente; en otras palabras, la ansiedad es <strong>una<\/strong> de las emociones presentes en un proceso de estr\u00e9s, pero <strong>no la \u00fanica<\/strong>.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo el uso del concepto de estr\u00e9s se ha generalizado de modo excesivo, sino que cotidianamente se lo ha desvirtuado remarcando \u00fanicamente sus aspectos negativos. As\u00ed, solemos afirmar que \u201cestamos estresados\u201d para enfatizar alguna situaci\u00f3n l\u00edmite en la que carecemos de los recursos necesarios con los que afrontar los estresores o cuando \u00e9stos los consumen completamente. Sin embargo, en el estr\u00e9s yace no s\u00f3lo un mecanismo adaptativo, sino un proceso positivo e imprescindible para la supervivencia del ser humano.<\/p>\n<p>La <strong>OMS<\/strong> (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud) lo define como el <strong>conjunto de reacciones fisiol\u00f3gicas que prepara al organismo para la acci\u00f3n<\/strong>. Filogen\u00e9ticamente, en el estr\u00e9s reside un recurso que nos mantiene alerta ante los cambios del ambiente que pueden suponer un peligro para el individuo, anticipando las necesidades y los recursos necesarios para afrontarlos. Deber\u00edamos entonces aclarar qu\u00e9 es lo que <strong>s\u00ed<\/strong> necesitamos modificar del estr\u00e9s porque resulta peligroso. Se trata del denominado <strong>estr\u00e9s cr\u00f3nico<\/strong> o <strong>distr\u00e9s<\/strong>.<\/p>\n<p>El <strong>estr\u00e9s cr\u00f3nico<\/strong> puede ser definido entonces como un proceso que se dispara ante demandas ambientales que superan la capacidad de respuesta del individuo. En este caso nos hallamos frente a una categor\u00eda diagn\u00f3stica y ya no frente a una mera reacci\u00f3n adaptativa normal. Cuando la demanda del ambiente resulta excesiva respecto de los recursos de afrontamiento que se disponen, cuando se exceden las posibilidades biol\u00f3gicas del sujeto, entonces se desarrolla una serie de reacciones que implican una sobreactivaci\u00f3n fisiol\u00f3gica a fin de lograr justamente un incremento en la fuerza y recursos de suerte tal de ajustarse a las demandas. Se trata de una reacci\u00f3n exagerada ante demandas tambi\u00e9n exageradas. En este caso, el desarrollo del <strong>estr\u00e9s<\/strong> traer\u00e1 aparejado un conjunto de reacciones emocionales negativas (desagradables) entre las cu\u00e1les sobresalen la <strong>ansiedad<\/strong>, el <strong>enojo<\/strong> y la <strong>tristeza<\/strong>.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista evolutivo, las emociones tienen una funci\u00f3n adaptativa que hace que el organismo pueda afrontar cambios ambientales. De hecho, la <strong>ansiedad<\/strong> y el <strong>enojo<\/strong> suelen ser emociones \u201cactivadoras\u201d, vale decir, provocar\u00edan un aumento del ritmo card\u00edaco y respiratorio otorgando m\u00e1s fuerza a un sujeto ya sea para defenderse, atacar o huir de un peligro. La <strong>tristeza<\/strong>, en cambio, constituye una emoci\u00f3n \u201cdesactivadora\u201d ya que dispara los procesos antag\u00f3nicos a las anteriores. Por eso en la primera fase del <strong>estr\u00e9s<\/strong> aparecen la <strong>ansiedad<\/strong> y la <strong>ira<\/strong> en tanto que en una segunda fase aparece la <strong>tristeza<\/strong> como emoci\u00f3n preponderante.<\/p>\n<p>En el caso del <strong>estr\u00e9s patol\u00f3gico<\/strong>, la segunda fase es llamada \u201cde agotamiento\u201d por algunos autores debido al desgaste y extenuaci\u00f3n de recursos que se produjo durante la primera. En este sentido, alej\u00e1ndonos un poco de la evoluci\u00f3n y regresando a nuestros tiempos actuales, cuando evaluamos a un paciente con estr\u00e9s, observamos las tres emociones mencionadas en diferentes momentos del d\u00eda o periodos del a\u00f1o. Por ejemplo, encontramos que pacientes con <strong>estr\u00e9s patol\u00f3gico<\/strong> pasan largos per\u00edodos del d\u00eda en actividad o trabajando en demas\u00eda, mientras que se deprimen en las vacaciones o durante lapsos de descanso.<\/p>\n<h3>Diferencias entre estr\u00e9s y ansiedad: \u00bfSon realmente el mismo fen\u00f3meno?<\/h3>\n<p>Volviendo a las diferencias diagn\u00f3sticas, el <strong>estr\u00e9s<\/strong> puede a veces confundirse con el <strong>Trastorno de Ansiedad Generalizada<\/strong> (T.A.G.). M\u00e1s all\u00e1 de algunos parecidos, se trata en verdad de diagn\u00f3sticos <strong>diferentes<\/strong>. La complicaci\u00f3n diagn\u00f3stica tal vez sea mayor debido a que ambos pueden presentarse al mismo tiempo en un paciente, vale decir, ser com\u00f3rbidos. Por ello resulta importante diferenciarlos con precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para comenzar, recordemos que el <strong>T.A.G.<\/strong> se caracteriza principalmente por el incremento de preocupaciones que se tornan frecuentes e incontrolables, vale decir, lo que principalmente observamos, es que est\u00e1 afectado el nivel cognitivo (pensamiento). En efecto, el paciente se preocupa durante largos per\u00edodos del d\u00eda sin poder concentrarse en otra cosa y generalmente de cara a eventos futuros que, la mayor\u00eda de las veces, son muy improbables. Desde el punto de vista funcional, este patr\u00f3n de pensamiento orientado a un futuro incontrolable y catastr\u00f3fico es lo que genera el trastorno en s\u00ed mismo; desde el punto de vista f\u00edsico, la persona con <strong>T.A.G.<\/strong> manifiesta problemas digestivos y corticales (dolores de cabeza e hipervigilancia).<\/p>\n<p>La persona con <strong>estr\u00e9s<\/strong> puede obviamente mostrarse preocupada por eventos futuros, pero a la inversa del <strong>T.A.G.<\/strong>, el <strong>estr\u00e9s<\/strong> es la resultante de una sobreactividad del sujeto en cuanto a su capacidad f\u00edsica, no solamente cognitiva. Es decir, la persona se termina estresando porque est\u00e1 permanentemente forzando a su organismo sobre la base de demandas desmedidas, agotando sus recursos, intentando adaptarse a una situaci\u00f3n que la sobrepasa.<\/p>\n<p>Ejemplo de este fen\u00f3meno es la persona que trabaja m\u00e1s de 8 hs sin hacer pausas, que no duerme lo suficiente, que tiene dos trabajos o que intenta hacer tareas f\u00edsicas que su cuerpo no resiste. Es por esta raz\u00f3n que, desde el punto de vista f\u00edsico, la persona con <strong>estr\u00e9s cr\u00f3nico<\/strong> puede presentar problemas cardiovasculares, gastrointestinales, inmunol\u00f3gicos, entre otros tantos de una larga lista de consecuencia del estr\u00e9s. El paciente con estr\u00e9s cr\u00f3nico puede incluso terminar en un cuadro grave que demande atenci\u00f3n m\u00e9dica compleja; existe riesgo de infartos, enfermedades autoinmunes y hasta c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Las v\u00edas por la cuales el estr\u00e9s impacta negativamente en la salud tambi\u00e9n involucran a la <strong>conducta<\/strong>. As\u00ed, las emociones negativas propias del cuadro conducen a algunas personas a buscar alivio en conductas de afrontamiento insalubres como consumir sustancias psicoactivas (alcohol, tabaco, marihuana) o comer en exceso. Resulta m\u00e1s que claro que todo contribuye a poner en riesgo la salud de la persona.<\/p>\n<h3>El estr\u00e9s como interacci\u00f3n<\/h3>\n<p>El <strong>estr\u00e9s<\/strong> no s\u00f3lo ha sido estudiado como <strong>est\u00edmulo<\/strong> (como un elemento estresor que dispare la respuesta fisiol\u00f3gica) y como <strong>respuesta<\/strong> (como la reacci\u00f3n disparada por el estresor) sino que tambi\u00e9n se ha estudiado como <strong>interacci\u00f3n<\/strong> entre las caracter\u00edsticas de la situaci\u00f3n y los recursos del individuo. Desde esta perspectiva, se considera m\u00e1s importante la valoraci\u00f3n que hace el individuo de la situaci\u00f3n que las caracter\u00edsticas objetivas de la misma.<\/p>\n<p>El modelo m\u00e1s conocido fue propuesto por Richard Lazarus y Susan Folkman en 1986. El denominado <strong>\u201cenfoque interactivo o transaccional del estr\u00e9s\u201d<\/strong> propone una serie de procesos cognitivos de valoraci\u00f3n tanto de la situaci\u00f3n, como de los propios recursos para afrontar. El estr\u00e9s surgir\u00eda como consecuencia de la puesta en marcha de estos procesos de valoraci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n<p>El modelo propone que al interaccionar con su ambiente, la persona efect\u00faa de manera autom\u00e1tica una <strong>valoraci\u00f3n<\/strong> que responde r\u00e1pidamente a la pregunta \u201c\u00bfme beneficia o me perjudica? De ello puede resultar en que la situaci\u00f3n sea valorada como benigna, neutral o estresante. Cuando la situaci\u00f3n se signifique como estresante, el sujeto llevar\u00e1 a cabo una segunda valoraci\u00f3n, en este caso, sobre sus propias capacidades de afrontar y resolver. De esta comparaci\u00f3n, resultar\u00e1 la magnitud del proceso de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Cuanto mayor sea la amenaza percibida y m\u00e1s escasas las posibilidades de manejarla, entonces m\u00e1s intenso ser\u00e1 el <strong>proceso de estr\u00e9s<\/strong> que se derive. S\u00f3lo cuando la situaci\u00f3n desborda la capacidad de control del sujeto se producen consecuencias negativas. Este resultado negativo se denomina <strong>distr\u00e9s<\/strong> o <strong>estr\u00e9s cr\u00f3nico<\/strong>. En resumen, seg\u00fan el <strong>modelo interactivo<\/strong>, el proceso cognitivo de valoraci\u00f3n de la situaci\u00f3n supone una estimaci\u00f3n de las posibles consecuencias negativas que pueden desencadenarse para el sujeto. Si de esta valoraci\u00f3n se concluye que las consecuencias son un peligro para sus intereses, entonces evaluar\u00e1 su capacidad de afrontamiento frente a ese peligro potencial. Si las consecuencias son amenazantes y los recursos escasos, surgir\u00e1 una reacci\u00f3n de <strong>estr\u00e9s patol\u00f3gica<\/strong>.<\/p>\n<h3>Una de las consultas m\u00e1s frecuentes en estos d\u00edas: Estr\u00e9s laboral<\/h3>\n<p>En los \u00faltimos tiempos, afortunadamente se ha dado un impulso a los aspectos relacionados con la Salud Laboral. Entre los factores desencadenantes de distintos problemas de salud, deterioro de las relaciones interpersonales, ausentismo y disminuci\u00f3n de la productividad, tambi\u00e9n se encuentra el <strong>estr\u00e9s<\/strong>. De hecho, existe la figura legal de licencia laboral por estr\u00e9s, instancia impensable hace unas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La <strong>Comisi\u00f3n Europea<\/strong>, a trav\u00e9s de la <strong>Fundaci\u00f3n Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo<\/strong> ha realizado en el a\u00f1o 1999 un estudio sobre el estr\u00e9s laboral en el que concluye que el 28% de los trabajadores europeos padece estr\u00e9s y el 20% burnout (se sienten \u00abquemados\u00bb en su trabajo), siendo los sectores m\u00e1s afectados los trabajos manuales especializados, el transporte, la restauraci\u00f3n y la metalurgia.<\/p>\n<p>Sin embargo, tomando el concepto del <strong>estr\u00e9s interaccional<\/strong>, sabemos que hay trabajos que se consideran estresantes y no se hallan necesariamente ligados al esfuerzo f\u00edsico. Trabajos que demanden responsabilidad como la del m\u00e9dico o incluso la del psic\u00f3logo cuando atiende a patolog\u00edas graves, pueden resultar igual o m\u00e1s estresantes que levantar pesos excesivos. Ello se deber\u00eda a la valoraci\u00f3n cognitiva de tipo amenazante que se lleva a cabo en esos trabajos. Ni que hablar si a esto le sumamos un jefe autoritario, largas cargas horarias sin pausas o viajes eternos para llegar al lugar de trabajo.<\/p>\n<p>Por estos motivos, en lo que hace al trabajo del psic\u00f3logo cognitivo conductual, muchas veces el trabajo terap\u00e9utico orientado a la revalorizaci\u00f3n de las situaciones como menos amenazantes no alcanza; en algunos casos m\u00e1s extremos debemos solicitar una licencia de al menos un mes para que la persona restablezca su salud f\u00edsica y mental. Los altos costos personales y sociales generados por el estr\u00e9s laboral, han dado lugar a que organizaciones internacionales como la <strong>Uni\u00f3n Europea<\/strong> y la <strong>OMS<\/strong> insistan cada vez m\u00e1s en la importancia que tienen la prevenci\u00f3n y el control del estr\u00e9s en el \u00e1mbito laboral.<\/p>\n<p>Los psic\u00f3logos, como trabajadores de la salud, no podemos estar ajenos a los modelos explicativos y terap\u00e9uticas actuales que pueden mitigar las consecuencias de este flagelo en la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Ariel Minici y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/algunas-puntualizaciones-sobre-el-estres.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el estr\u00e9s? Una palabra muy cotidiana pero poco comprendida. 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