{"id":619,"date":"2014-02-13T10:50:26","date_gmt":"2014-02-13T15:50:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=619"},"modified":"2024-01-18T19:20:03","modified_gmt":"2024-01-18T22:20:03","slug":"formulacion-de-objetivos-y-direccion-del-tratamiento-en-terapia-cognitivo-conductual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/formulacion-de-objetivos-y-direccion-del-tratamiento-en-terapia-cognitivo-conductual\/","title":{"rendered":"Formulaci\u00f3n de objetivos y direcci\u00f3n del tratamiento en Terapia Cognitivo Conductual"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los objetivos que nos proponemos en Terapia Cognitivo Conductual organizan y dirigen las estrategias de intervenci\u00f3n. As\u00ed, las entrevistas no son charlas improvisadas sobre la marcha sino que giran en torno a ejes previamente acordados entre paciente y terapeuta. Otros enfoques terap\u00e9uticos, particularmente el Psicoan\u00e1lisis, no plantean metas claras en t\u00e9rminos concretos; ello hace que las sesiones se conviertan en conversaciones libres y hasta ca\u00f3ticas, sin una gu\u00eda clara que las ordene. \u00bfCu\u00e1les son las consecuencias que acarrea cada una de estas diferentes posturas?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda, como disciplina profesional, ofrece hoy d\u00eda diversos tipos de abordajes terap\u00e9uticos. Entre dicha variedad, se destacan la Terapia Gest\u00e1ltica, la Terapia Sist\u00e9mica, el Psicoan\u00e1lisis y la Terapia Cognitivo Conductual. En otros art\u00edculos publicados, ya hemos analizado y debatido acerca de la eficacia e ineficacia de las diversas vertientes terap\u00e9uticas. En este caso, nos abocaremos a revisar uno de los t\u00f3picos principales, imposible de desde\u00f1ar y que distingue a la Terapia Cognitivo Conductual de otros abordajes, a saber, <strong>los objetivos del tratamiento<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya sabemos, la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es un abordaje basado en los paradigmas que adhieren al uso del m\u00e9todo cient\u00edfico en Psicolog\u00eda. Tres operaciones esenciales lleva a cabo el terapeuta cognitivo conductual: explicaci\u00f3n, predicci\u00f3n y modificaci\u00f3n del comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los objetivos del tratamiento se derivan de dichas instancias y no desde un criterio arbitrario o de gusto personal del psic\u00f3logo hacia determinada t\u00e9cnica. Esto no excluye el papel activo del paciente en el tratamiento e incluye la consideraci\u00f3n \u00e9tica de que los objetivos formulados son acordados entre terapeuta y paciente a su vez que expresamente aceptados por este \u00faltimo. Precisamente, a los fines de poder formular objetivos concretos y racionales, es necesario en primera instancia que el psic\u00f3logo cognitivo conductual lleve a cabo una evaluaci\u00f3n del caso.<\/p>\n\n\n\n<p>No es el objetivo del presente art\u00edculo explayarnos sobre los pasos de la evaluaci\u00f3n conductual. En otros trabajos de la presente revista ya nos hemos dedicado a la importancia de la evaluaci\u00f3n espec\u00edfica del caso en cuesti\u00f3n; por ello, s\u00f3lo nos limitamos a continuaci\u00f3n a sintetizar los elementos esenciales que caracterizan a la evaluaci\u00f3n en TCC.<\/p>\n\n\n\n<p>En primera instancia, es necesario que el psic\u00f3logo delimite el trastorno psicol\u00f3gico particular que el paciente padece. Por eso, durante la recopilaci\u00f3n de datos, es necesario identificar:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>&nbsp;La conducta(s) problema(s) que el paciente padece (esto incluye no s\u00f3lo conductas observables sino tambi\u00e9n variables inferidas, como pensamientos y emociones).<\/li>\n\n\n\n<li>Las situaciones ambientales, interpersonales y contextuales pertinentes al estado psicol\u00f3gico del paciente.<\/li>\n\n\n\n<li>El diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico.<\/li>\n\n\n\n<li>El inicio, evoluci\u00f3n y curso del problema del paciente as\u00ed como algunos datos relevantes de su historia cl\u00ednica.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Una vez que el psic\u00f3logo ha dedicado algunas sesiones a la evaluaci\u00f3n (generalmente entre 3 y 5), llevar\u00e1 a cabo un an\u00e1lisis pormenorizado de los datos, formular\u00e1 hip\u00f3tesis sobre el mantenimiento de la(s) conducta(s)problema(s) y dise\u00f1ar\u00e1 un plan de tratamiento espec\u00edfico. Llegado este punto, es necesario que el terapeuta tenga muy en claro 3 cuestiones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Las variables que provocan y mantienen la(s) conducta(s) problema(s).<\/li>\n\n\n\n<li>Los objetivos generales y metas espec\u00edficas a alcanzar.<\/li>\n\n\n\n<li>Las t\u00e9cnicas a implementar.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Planteados los ejes troncales de la evaluaci\u00f3n conductual, volvamos a concentrarnos en los objetivos de la terapia. Ya dijimos que los mismos son acordados entre terapeuta y paciente. Los objetivos \u201cdirigir\u00e1n\u201d, por as\u00ed decir, las intervenciones que llevemos a cabo.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n a este punto, es necesario no solo tener en claro la \u201cconducta-problema\u201d, sino tambi\u00e9n la conducta opuesta a la misma, es decir, la que procuramos alcanzar, denominada, \u201cconducta-meta\u201d. De paso, recordemos que en TCC se adaptan y ajustan los pasos de las t\u00e9cnicas al caso por caso, no el paciente a la t\u00e9cnica. Ilustr\u00e9moslo con un ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un paciente plantea como motivo de consulta su deseo de dejar de fumar. Si en la evaluaci\u00f3n no se detectan temas m\u00e1s graves, el psic\u00f3logo entonces proceder\u00e1 a aplicar t\u00e9cnicas para que el cese el tabaquismo en unos meses. Un modelo de intervenci\u00f3n caracter\u00edstico de los programas conductuales para el tabaquismo tiene una duraci\u00f3n aproximada de unos 4 meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la evaluaci\u00f3n, el psic\u00f3logo presenta el plan de trabajo al paciente. En primera instancia, le solicita que elija y fije una fecha dentro de unos 4 meses, en la cual dejar\u00e1 de fumar. Durante 16 semanas, el psic\u00f3logo aplicar\u00e1 diversos procedimientos, tales como control de est\u00edmulo precedente al consumo, extinci\u00f3n y reforzamiento diferencial de conductas incompatibles a fumar, disminuci\u00f3n gradual del consumo, entrevista motivacional, an\u00e1lisis de consecuencias, sensibilizaci\u00f3n encubierta y reestructuraci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente, durante el plazo acordado de 4 meses, las intervenciones del profesional durante las entrevistas y las t\u00e9cnicas aplicadas se subordinan al objetivo en cuesti\u00f3n, la cesaci\u00f3n tab\u00e1quica. Si bien la TCC incluye una visi\u00f3n de amplio espectro del caso, es necesario que el psic\u00f3logo no descuide la especificidad de su trabajo orientando hacia el objetivo formulado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Una pregunta que podr\u00eda surgir al lector es qu\u00e9 sucede si el paciente desea tratar adem\u00e1s otros temas en la terapia. La respuesta es simple: se trabajar\u00e1 el tema que motiva al paciente (dejar de fumar) y paralelamente, se revisar\u00e1n y considerar\u00e1n otros temas que generen malestar y padecer a la persona (por ejemplo, estr\u00e9s). No suelen presentarse mayores obst\u00e1culos en ello, siempre y cuando la terapia no ronde sobre muchos problemas simult\u00e1neamente.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, volvemos a remarcar que aun cuando el psic\u00f3logo focalice sus intervenciones en m\u00e1s de un problema, no debe perder de vista los objetivos principales del tratamiento. De hecho, sucede con bastante frecuencia que algunos pacientes abren diversos temas en diferentes sesiones; en este caso, ser\u00e1 necesario que el psic\u00f3logo eval\u00fae el proceso psicol\u00f3gico que provoca e influye en la variada aparici\u00f3n preocupaciones (por ejemplo dificultades en el manejo de la ansiedad, sesgos en el procesamiento de la informaci\u00f3n, intolerancia a la incertidumbre, dificultades generales en la resoluci\u00f3n de problemas cotidianos, emisi\u00f3n intermitente de h\u00e1bitos disfuncionales, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de estos detalles, lo que seguramente no hace el terapeuta cognitivo conductual es llevar a cabo la entrevista con el paciente como una charla libre y espont\u00e1nea sobre una multiplicidad de temas diversos e inconexos. La entrevista no es una mera conversaci\u00f3n. Contrariamente, posee pasos puntuales, objetivos, silencios, reflexiones, res\u00famenes de informaci\u00f3n, entre otros tantos tecnicismos cuya intenci\u00f3n es recopilar datos precisos o intervenir con especificidad sobre la problem\u00e1tica del paciente. Y, justamente en el sentido que venimos discutiendo, los objetivos del tratamiento son los que ordenan nuestro trabajo cl\u00ednico, evitando numerosas conversaciones con el paciente sin una direcci\u00f3n determinada.<\/p>\n\n\n\n<p>A los fines de esclarecer la importancia de los objetivos en TCC, analizaremos 4 cuestiones cruciales y necesarias en el trabajo del psic\u00f3logo cognitivo-conductual: la importancia de la psicoeducaci\u00f3n, las t\u00e9cnicas a implementar, la diferencias de objetivos entre TCC y Psicoan\u00e1lisis y la \u00e9tica en Terapia Cognitivo-Conductual.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;1. Objetivos terap\u00e9uticos y psicoeducaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>La psicoeducaci\u00f3n consiste en proporcionar al paciente informaci\u00f3n sobre la naturaleza de su problema, las variables que lo mantienen y las t\u00e9cnicas que pueden modificarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que concierne a la naturaleza de su problema, el psic\u00f3logo explicar\u00e1 en t\u00e9rminos claros y concretos los conceptos y nociones que la psicolog\u00eda cient\u00edfica ha aportado para la comprensi\u00f3n de su trastorno. Por ejemplo, a un paciente cuyo diagn\u00f3stico psiqui\u00e1trico es \u201cTrastorno Bipolar tipo II\u201d (y, por ende, ha padecido en el transcurso de su vida episodios c\u00edclicos de hipoman\u00eda y de depresi\u00f3n), el psic\u00f3logo le transmitir\u00e1 una explicaci\u00f3n basada en las investigaciones en psicolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sabemos que los datos proporcionados en la psicoeducaci\u00f3n permiten que el paciente tenga formas m\u00e1s saludables para afrontar futuras crisis depresivas o hipoman\u00edacas. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n tiene la psicoeducaci\u00f3n con los objetivos terap\u00e9uticos? Sigamos con el ejemplo de la bipolaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos que el paciente con Trastorno Bipolar consume alcohol en exceso o drogas. Indefectiblemente, es necesario incluir en la agenda de trabajo que el paciente deje de consumir tales sustancias. Ya dijimos que los objetivos del tratamiento son acordados entre terapeuta y paciente, aunque muchas veces el psic\u00f3logo advertir\u00e1 que los objetivos propuestos por el paciente no son racionales y deber\u00e1, por lo tanto, explicarle al mismo la necesidad de su reformulaci\u00f3n.En este caso, la psicoeducaci\u00f3n, permitir\u00e1 que el paciente entienda que el consumo de sustancias aumenta dr\u00e1sticamente las fluctuaciones en su estado de \u00e1nimo y precipita la aparici\u00f3n de crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, insistimos, la psicoeducaci\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con la adherencia al tratamiento y a la aceptaci\u00f3n racional por parte del paciente de los objetivos terap\u00e9uticos. En las depresiones severas, en la esquizofrenia, en los trastornos bipolares, en los casos de ansiedad patol\u00f3gica grave, en pacientes con un proceso de estr\u00e9s intenso y dem\u00e1s cuadros cl\u00ednicos de magnitud, los objetivos y expectativas del paciente son considerados. No obstante, el psic\u00f3logo propondr\u00e1 la reformulaci\u00f3n de los mismos a la luz del conocimiento espec\u00edfico derivado de los hallazgos de las investigaciones cient\u00edficas contempor\u00e1neas del trastorno en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De esto se desprende pues, y m\u00e1xime en casos graves o complejos, que no podemos darle siempre al paciente la libre elecci\u00f3n de sus objetivos, si estos aumentan la probabilidad de agravamiento de su estado psicol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2. La Formulaci\u00f3n de objetivos y metas y su relaci\u00f3n con las t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas<\/h3>\n\n\n\n<p>La formulaci\u00f3n de objetivos se halla \u00edntimamente asociada al plan de tratamiento a implementar. Tal como planteamos en nuestro art\u00edculo sobre <a title=\"Terapias eficaces\" href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/terapias-eficaces\/\">Terapias Eficaces<\/a>, el psic\u00f3logo le dar\u00e1 prioridad a aquellas t\u00e9cnicas que han mostrado su eficacia en estudios controlados de investigaci\u00f3n cl\u00ednica. Por ejemplo, si un paciente padece depresi\u00f3n pueden formularse los siguientes objetivos generales:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Que el paciente incremente la frecuencia de actividades placenteras.<\/li>\n\n\n\n<li>Que el paciente pueda identificar y cuestionar creencias distorsionadas e irracionales sobre s\u00ed mismo, el ambiente y su futuro.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>N\u00f3tese que ambos objetivos son casi ineludibles en el abordaje de la depresi\u00f3n y de ellos se desprenden procedimientos validados y conocidos por los psic\u00f3logos conductuales: la activaci\u00f3n conductual (1) y la reestructuraci\u00f3n cognitiva (2).<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, es necesario aclarar que, seg\u00fan las particularidades del caso en cuesti\u00f3n y la personalidad del paciente, el psic\u00f3logo adaptar\u00e1 tales objetivos generales en forma de metas espec\u00edficas, realistas y concretas; acordes con la gravedad y complejidad de cada uno de los problemas que presenta el paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos dos ejemplos espec\u00edficos de formulaci\u00f3n de metas: \u201cque el paciente pueda salir a caminar con un amigo, al menos una vez a la semana, durante 30 minutos\u201d (meta derivada del primer objetivo general), \u201cque el paciente pueda llevar un registro escrito de pensamientos alternativos a los pensamientos autom\u00e1ticos negativos que provocan su tristeza\u201d (meta derivada del segundo objetivo general).<\/p>\n\n\n\n<p>Como el lector habr\u00e1 notado, intentamos establecer metas claramente definidas, concretas y concisas. La delimitaci\u00f3n de objetivos y metas surgidas de una adecuada evaluaci\u00f3n conductual del caso y tambi\u00e9n de los aportes propios de las investigaciones cient\u00edficas del trastorno que padece el paciente evitan un abordaje ca\u00f3tico, facilitando el curso del tratamiento y la direcci\u00f3n de las intervenciones terap\u00e9uticas. Si el psic\u00f3logo no tiene en claro hacia d\u00f3nde debe llegar el paciente, es poco probable que pueda ayudarlo consistentemente a cambiar su comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerramos este apartado destacando que, durante la psicoeducaci\u00f3n, el psic\u00f3logo le presentar\u00e1 al paciente las t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas que implementar\u00e1, otorg\u00e1ndole al mismo la posibilidad de plantear sus objeciones o diferencias con ellas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3. Diferencias entre los objetivos de la TCC y los objetivos del Psicoan\u00e1lisis<\/h3>\n\n\n\n<p>Un tema que no podemos omitir (y de hecho es una de las preguntas m\u00e1s frecuentes que nos formulan los pacientes en la primera sesi\u00f3n) es la diferencia entre los objetivos terap\u00e9uticos en TCC respecto de los del Psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>En Psicoan\u00e1lisis, el objetivo consiste en la indagaci\u00f3n y b\u00fasqueda de supuesto material inconsciente reprimido por el paciente. Las sesiones de Psicoan\u00e1lisis no apuntan, por ejemplo, a la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de conducta, tales como la desensibilizaci\u00f3n en las fobias, la exposici\u00f3n interoceptiva en la ansiedad y el p\u00e1nico, la t\u00e9cnicas cognitivas en casos de depresi\u00f3n, los ejercicios de focalizaci\u00f3n sensorial en ciertas disfunciones sexuales o la prevenci\u00f3n de rituales en el trastorno obsesivo compulsivo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Psicoan\u00e1lisis no se aplican t\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de conducta pues su doctrina defiende la creencia en que la implementaci\u00f3n de procedimientos cognitivos y conductuales directos de cambio obturar\u00e1 la aparici\u00f3n de supuesto material oculto inconsciente. A diferencia de la TCC, el Psicoan\u00e1lisis propone un m\u00e9todo exclusivo, la \u201casociaci\u00f3n libre\u201d, cuyo objetivo radica en la escucha del deseo inconsciente. Por ende, la direcci\u00f3n del an\u00e1lisis es ajena a la formulaci\u00f3n de metas precisas y aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas puntuales para alcanzar la modificaci\u00f3n de conductas, pensamientos y emociones.<\/p>\n\n\n\n<p>El tratamiento postulado por la TCC no se encuentra basado en la premisa de que el paciente \u201coculta algo que debe develarse\u201d ni considera que debe buscarse \u201calgo detr\u00e1s\u201d. Por otra parte, considera que la idea planteada por el Psicoan\u00e1lisis de que las conductas y s\u00edntomas de los pacientes caer\u00e1n cuando se acceda al supuesto material oculto no posee apoyo emp\u00edrico. En efecto, no existen estudios controlados de investigaci\u00f3n cient\u00edfica que hayan demostrado la eficacia de la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os o la asociaci\u00f3n libre para el cambio del comportamiento. Esta diferencia no es menor: los objetivos son diametralmente opuestos entre ambos paradigmas. La \u00e9tica dictamina que el paciente conozca claramente desde la primera sesi\u00f3n desde qu\u00e9 orientaci\u00f3n trabaja el profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicoeducaci\u00f3n sobre el trastorno del paciente, los objetivos y las t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas que se aplicar\u00e1n se encuentran en \u00edntima consonancia con la \u00e9tica de la Terapia Cognitivo-Conductual, tema que analizaremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4. Objetivos terap\u00e9uticos y \u00e9tica de la TCC<\/h3>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed el lector habr\u00e1 notado que el psic\u00f3logo tiene un papel bastante activo y puntual en el establecimiento de objetivos y metas del tratamiento. Sabemos que algunos lectores plantear\u00e1n las siguientes preguntas: \u00bfy la subjetividad del paciente?; \u00bfacaso el paciente no tiene derecho a plantear \u00e9l mismo los objetivos que quiere alcanzar en la terapia?; \u00bfel psic\u00f3logo le impone sus metas? ; \u00bfel paciente no opina? Todas preguntas pertinentes que ata\u00f1en a cuestiones \u00e9ticas important\u00edsimas que son consideradas en Terapia Cognitivo-Conductual.<\/p>\n\n\n\n<p>En primera instancia, recordemos que los objetivos y metas se formulan luego de la evaluaci\u00f3n pormenorizada del caso por caso; por ende, estamos considerando la subjetividad y la particularidad \u00fanica de la persona que nos consulta.<\/p>\n\n\n\n<p>Respondiendo al segundo interrogante, destacamos que el psic\u00f3logo cognitivo conductual le pregunta indefectiblemente al paciente en la primera entrevista qu\u00e9 objetivos le interesa alcanzar con el tratamiento. Est\u00e1 claro que esto no puede desde\u00f1arse y se considera fundamental en el tratamiento que se aplicar\u00e1, aunque el psic\u00f3logo tambi\u00e9n deber\u00e1 ajustar el motivo de consulta cuando el mismo no sea acorde a los est\u00e1ndares de salud que persigue el tratamiento psicoterap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, si un paciente con alcoholismo le plantea al psic\u00f3logo que su objetivo es \u201ctomar menos cantidad de alcohol\u201d, el terapeuta le transmitir\u00e1 durante las sesiones de psicoeducaci\u00f3n que lamentablemente, el objetivo no es acorde a lo sugerido por los protocolos de tratamiento para el alcoholismo ya que resulta altamente probable que una ingesta incluso m\u00ednima de alcohol, derive en episodios de embriaguez. Y esta confrontaci\u00f3n no es, por as\u00ed decir, un capricho del profesional de turno, sino que se sustenta en la direcci\u00f3n del tratamiento establecida por las investigaciones cl\u00ednicas y epidemiol\u00f3gicas existentes acerca de la prevenci\u00f3n de reca\u00eddas en pacientes con alcoholismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En este ejemplo, nosotros mostramos que estamos respetando la subjetividad del paciente, pues trabajamos para que deje de consumir alcohol, aunque proponemos objetivos m\u00e1s realistas y racionales. Dejar que el paciente tenga total libertad de elegir qu\u00e9 hacer ante la ingesta de alcohol significar\u00eda descuidar la \u00e9tica, en un caso como el mencionado, porque el psic\u00f3logo ya conoce cu\u00e1les son las consecuencias negativas de avalar metas terap\u00e9uticas deslindadas de las investigaciones sobre la terap\u00e9utica del alcoholismo.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00f3tese que el psic\u00f3logo orientado en TCC no impone la direcci\u00f3n del tratamiento al paciente, sin considerar su motivaci\u00f3n; opuestamente, considera su motivo de consulta, pero propondr\u00e1 los ajustes pertinentes emanados de las investigaciones cient\u00edficas sobre su trastorno. Este punto nos da el pie para responder la tercera cuesti\u00f3n de este apartado, en el sentido en que el psic\u00f3logo perteneciente a la TCC no \u201cimpone\u201d metas, sino que \u201cpropone\u201d metas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, de m\u00e1s est\u00e1 decir que la \u00e9tica de la TCC requiere que en la propuesta de objetivos que el psic\u00f3logo efect\u00faa al paciente, el profesional le pregunte expresamente al paciente si est\u00e1 o no de acuerdo. En TCC adherimos a la aplicaci\u00f3n del consentimiento informado y defendemos la idea que el paciente tiene derecho a opinar e incluso a plantear su disconformidad con la direcci\u00f3n del tratamiento. Afortunadamente, la mayor\u00eda de las veces, cuando el psic\u00f3logo ha llevado a cabo una evaluaci\u00f3n correcta del caso y se halla por ende en condiciones de explicar claramente al paciente los fundamentos te\u00f3ricos y cl\u00ednicos de los objetivos a alcanzar, esto es muy bien recibido por los pacientes, ya que perciben que el psic\u00f3logo tiene un plan de trabajo espec\u00edfico para ayudarlo a superar su padecer.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, la \u00e9tica est\u00e1 \u00edntimamente relacionada a la eficacia. El paciente nos deposita su confianza y nos pide que lo ayudemos a cambiar. La formulaci\u00f3n de objetivos y de metas precisas es un componente central en TCC, pues incrementa la probabilidad de eficacia de los procedimientos seleccionados. Un tratamiento ca\u00f3tico no es un tratamiento \u00e9tico. La \u00e9tica terap\u00e9utica implica que el psic\u00f3logo tenga en mente el cambio que desea alcanzar su paciente y, por supuesto, que posea \u00e9l mismo como profesional claridad respecto del modo espec\u00edfico de dirigir el proceso terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/formulacion-de-objetivos-y-direccion-del-tratamiento-en-terapia-cognitivo-conductual.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los objetivos que nos proponemos en Terapia Cognitivo Conductual organizan y dirigen las estrategias de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1060,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,428],"tags":[284,348,367,360,130,283,386,105,95,186],"class_list":["post-619","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discusion-y-critica","category-revista-24","tag-analisis-funcional","tag-caracteristicas-tcc","tag-causas","tag-duracion-tratamiento","tag-etica","tag-evaluacion","tag-objetivos-terapeuticos","tag-psicoanalisis","tag-psicoeducacion","tag-tecnicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/619","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=619"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/619\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2379,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/619\/revisions\/2379"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=619"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=619"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=619"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}