{"id":63,"date":"2010-03-01T11:27:22","date_gmt":"2010-03-01T16:27:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=63"},"modified":"2022-04-30T11:50:10","modified_gmt":"2022-04-30T14:50:10","slug":"el-enfoque-cognitivo-transaccional-del-estres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-enfoque-cognitivo-transaccional-del-estres\/","title":{"rendered":"El enfoque cognitivo-transaccional del estr\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div class=\"revista18\">\u00a0<\/div>\n<h3>Fortalezas y debilidades del modelo de estr\u00e9s m\u00e1s aceptado en psicolog\u00eda aplicada<\/h3>\n<h4>Discusiones desde la psicolog\u00eda experimental<\/h4>\n<p>Como muchos conceptos de origen cient\u00edfico, el \u201cestr\u00e9s\u201d ha pasado a formar parte de nuestro lenguaje cotidiano. Para nosotros, estar estresado puede equivaler a estar ansiosos, enojados, preocupados, cansados, fastidiosos, mal dormidos entre otros tantos adjetivos por los que habitualmente intercambiamos la palabra \u201cestr\u00e9s\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Por supuesto, desde una visi\u00f3n cient\u00edfica, debemos preocuparnos por mejorar la <em>precisi\u00f3n conceptual<\/em>, y esto no s\u00f3lo por un mero ejercicio intelectual.<\/p>\n<p>En efecto, la exactitud en la definici\u00f3n de los t\u00e9rminos tiene impacto directo en el desarrollo y la evaluaci\u00f3n de la efectividad de tratamientos psicol\u00f3gicos y, en \u00faltima instancia, en los <strong>procederes concretos<\/strong> que aplicamos con nuestros pacientes. Es con este sentido que a continuaci\u00f3n discutimos algunos pormenores de la formulaci\u00f3n m\u00e1s aceptada en la actualidad acerca del estr\u00e9s: el <strong>modelo cognitivo-transaccional<\/strong>.<\/p>\n<p>Desde que Hans Selye introdujo el t\u00e9rmino al \u00e1mbito de las ciencias de la salud en 1956, el concepto de estr\u00e9s gener\u00f3 algunos debates acerca de los aspectos en los que deb\u00eda centrarse su definici\u00f3n. Particularmente, la discusi\u00f3n giraba acerca de si lo esencial del estr\u00e9s se hallaba en la <strong>respuesta <\/strong>del organismo o en los est\u00edmulos y situaciones <strong>evocadores<\/strong>.<\/p>\n<p>Hacia la d\u00e9cada del \u00b470, el planteamiento que fue lentamente imponi\u00e9ndose y termin\u00f3 por dominar todo el campo de la psicolog\u00eda aplicada es el propuesto por Richard Lazarus y Susan Folkman, denominado <strong>\u201cmodelo cognitivo-transaccional\u201d<\/strong> o \u201cmodelo interactivo\u201d del estr\u00e9s, el cual se public\u00f3 en 1984 en una obra que se tradujo al castellano como \u201cEstr\u00e9s y procesos cognitivos\u201d.<\/p>\n<p>En resumidas palabras, el modelo transaccional propone una definici\u00f3n de estr\u00e9s centrada en la interacci\u00f3n entre la persona y su medio. Para ello, postula un proceso de evaluaci\u00f3n del organismo que se dirige paralelamente en dos direcciones, una hacia el ambiente y otra hacia los propios recursos. El estr\u00e9s tendr\u00eda lugar cuando la persona valora a sus recursos como escasos e insuficiente como para hacer frente a las demandas del entorno. Es decir, el estr\u00e9s es un concepto <strong>din\u00e1mico<\/strong>, resultado de las discrepancias percibidas entre las demandas del medio y de los recursos para afrontarlas. La clave del modelo radica en la evaluaci\u00f3n cognitiva tanto del est\u00edmulo como de la respuesta.<\/p>\n<p>La propuesta de Lazarus y Folkman tuvo tambi\u00e9n el m\u00e9rito de ordenar coherentemente un conjunto de elementos que intervienen en el proceso de estr\u00e9s.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Los est\u00edmulos<\/strong>: acontecimientos externos, eventos cotidianos, f\u00edsicos, psicol\u00f3gicos, sociales.<\/li>\n<li><strong>Las respuestas<\/strong>: reacciones subjetivas, cognitivas, comportamentales, las cuales pueden o no ser adecuadas.<\/li>\n<li><strong>Los mediadores<\/strong>: se trata de la evaluaci\u00f3n del est\u00edmulo como amenazante y de los recursos de afrontamiento como insuficientes. Esto es, como ya se dijo, la clave del modelo.<\/li>\n<li><strong>Los moduladores<\/strong>: factores diversos que pueden aumentar o atenuar el proceso de estr\u00e9s, pero no lo provocan ni lo impiden. Por ejemplo, un rasgo elevado de ansiedad potencia las reacciones de estr\u00e9s, pero no las provoca por s\u00ed mismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pese a su amplia difusi\u00f3n, el modelo cognitivo-transaccional no ha satisfecho a todos, particularmente a quienes mantienen sus ra\u00edces firmemente plantadas en el terreno experimental. Veamos r\u00e1pidamente, algunas evidencias que contradicen el modelo interactivo.<\/p>\n<ol style=\"list-style-type: lower-alpha;\">\n<li>Hay abundante evidencia experimental acerca del \u201cprocesamiento no consciente de la amenaza\u201d en los humanos. En esta l\u00ednea, se destacan por ejemplo, los trabajos de \u00d6hman, quien ha mostrado que se puede producir activaci\u00f3n auton\u00f3mica en personas f\u00f3bicas incluso cuando los est\u00edmulos que se temen son presentados por debajo del umbral de la consciencia. En tales circunstancias, los sujetos no son conscientes ni de la presentaci\u00f3n del est\u00edmulo ni del aumento de sus patrones fisiol\u00f3gicos, no obstante, se prueba que los est\u00edmulos fueron procesados por el sistema haciendo mediciones fisiol\u00f3gicas directas. Se puede objetivar f\u00e1cilmente un aumento en la tasa card\u00edaca no percibida por el sujeto luego de la presentaci\u00f3n subliminal de un est\u00edmulo f\u00f3bico. En tal caso, dudosamente podamos postular alg\u00fan mecanismo de evaluaci\u00f3n cognitiva como propone el modelo cognitivo-transaccional.<\/li>\n<li>Las investigaciones de Le Doux acerca del procesamiento en paralelo de la informaci\u00f3n amenazante han revelado que existen circuitos de comunicaci\u00f3n que activan los centros del estr\u00e9s (particularmente, la am\u00edgdala) sin pasar por la corteza cerebral, \u00e1rea comprometida en los complejos mecanismos de evaluaci\u00f3n propuestos por el modelo interactivo de Lazarus y Folkman. As\u00ed, la informaci\u00f3n amenazante podr\u00eda llegar hacia los centros motivacionales defensivos del organismo mucho antes de que los sofisticados mecanismos cognitivos tuvieran noticia. De este modo, para cuando las zonas corticales encargadas de procesar la informaci\u00f3n amenazante y de generar consciencia acerca de la fuente de peligro se activaran, el organismo ya estar\u00eda \u201cen alerta y en guardia\u201d, enviando incluso \u00f3rdenes defensivas hacia la periferia (tensi\u00f3n muscular, aumento de la tasa cardiaca, etc.)<\/li>\n<\/ol>\n<p>Debido a descubrimientos como los arriba descriptos, muchos investigadores han relativizado el planteo del modelo interactivo a una parte del proceso de estr\u00e9s. Vale decir, la propuesta se considera correcta pero incompleta y en algunos casos, inexacta. Expliquemos sucintamente por qu\u00e9. Si el organismo puede activar el sistema defensivo comprometido en la respuesta de estr\u00e9s en fracciones de segundo, sin mediaci\u00f3n cortical ni consciente, entonces, al menos no siempre la valoraci\u00f3n cognitiva jugar\u00e1 el papel de mediador, entendido este como se describi\u00f3 arriba, un eslab\u00f3n necesario en la cadena. S\u00ed es correcto que en muchos casos, tal vez en la gran mayor\u00eda, aparte de la activaci\u00f3n autom\u00e1tica de los circuitos no conscientes de la amenaza, se produzca tambi\u00e9n paralelamente una valoraci\u00f3n cognitiva, mediada corticalmente. Pero esta \u00faltima ser\u00eda definitivamente m\u00e1s lenta y por lo tanto, dudosamente cumpla siempre el rol de \u201cmediador\u201d. Dado que en muchos casos operar\u00eda m\u00e1s \u201cavalando\u201d o \u201cdesacreditando\u201d la amenaza activada rudimentariamente por los sistemas m\u00e1s arcaicos, se tratar\u00eda m\u00e1s de un modulador, vale decir, un eslab\u00f3n que puede aumentar o disminuir la intensidad de un proceso que ya est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las consecuencias pr\u00e1cticas de la anterior discusi\u00f3n para un terapeuta cognitivo conductual? \u00bfImplica esto alg\u00fan cambio en las estrategias cl\u00ednicas utilizadas para el manejo del estr\u00e9s? S\u00ed, definitivamente, se realza el valor de los procedimientos conductuales, llevando los programas del manejo del estr\u00e9s desde un terreno casi exclusivamente cognitivo a uno mixto, <strong>cognitivo y conductual<\/strong>.<\/p>\n<p>De alguna manera, si la activaci\u00f3n autom\u00e1tica del sistema motivacional defensivo del organismo se produce por variables situacionales contextuales no mediatizadas conscientemente, entonces, t\u00e9cnicas como la exposici\u00f3n gradual o intensiva, la desensibilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica, la relajaci\u00f3n muscular acompa\u00f1ada por la respiraci\u00f3n diafragm\u00e1tica se revelan como ingredientes ineludibles en los programas de manejo del estr\u00e9s.<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 aclarar que la reformulaci\u00f3n propuesta no hace pesar ninguna objeci\u00f3n a la validez y utilidad de los procedimientos cognitivos, con los cuales las t\u00e9cnicas conductuales se complementan feliz y amigablemente. Ser\u00eda bueno que los terapeutas lo recordemos.<\/p>\n<p>En suma, pese a su enorme difusi\u00f3n y aceptaci\u00f3n, el modelo cognitivo transaccional explica s\u00f3lo parcialmente el proceso de estr\u00e9s, dicho de manera directa, lo hace bien cuando los sujetos son conscientes de los estresores.<\/p>\n<p>A la luz de la investigaci\u00f3n actual, deber\u00eda contemplar tambi\u00e9n el disparo del estr\u00e9s a trav\u00e9s de v\u00edas autom\u00e1ticas no conscientes, las cuales siendo evolutivamente m\u00e1s arcaicas y rudimentarias, operar\u00edan m\u00e1s velozmente que los elaborados y sofisticados mecanismos de evaluaci\u00f3n cognitiva. Estos \u00faltimos entrar\u00edan a jugar su papel despu\u00e9s, funcionando m\u00e1s como moduladores que como mediadores, en un proceso que ya se inici\u00f3.<\/p>\n<p>La modificaci\u00f3n de la formulaci\u00f3n del estr\u00e9s no tiene s\u00f3lo un objetivo te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n implicancias para la psicolog\u00eda aplicada; concretamente, subraya la <strong>vigencia <\/strong>de las t\u00e9cnicas conductuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/el-enfoque-cognitivo-transaccional-del-estres.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Fortalezas y debilidades del modelo de estr\u00e9s m\u00e1s aceptado en psicolog\u00eda aplicada Discusiones desde&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1072,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,422],"tags":[22,208,371,200],"class_list":["post-63","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discusion-y-critica","category-revista-18","tag-estres","tag-inconsciente","tag-neurociencias","tag-tecnicas-conductuales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1699,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63\/revisions\/1699"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1072"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}