{"id":68,"date":"2010-03-01T15:00:02","date_gmt":"2010-03-01T20:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=68"},"modified":"2022-04-30T11:46:38","modified_gmt":"2022-04-30T14:46:38","slug":"el-error-de-los-psicoanalistas-creer-que-la-terapia-cognitivo-conductual-es-superficial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-error-de-los-psicoanalistas-creer-que-la-terapia-cognitivo-conductual-es-superficial\/","title":{"rendered":"El error de los psicoanalistas: Creer que la Terapia Cognitivo-Conductual es superficial"},"content":{"rendered":"<div class=\"revista18\">&nbsp;<\/div>\n<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s fomentadas desde el psicoan\u00e1lisis hacia la <strong>Terapia Cognitivo Conductual<\/strong> (TCC) afirma que nuestros tratamientos son superficiales. Nada m\u00e1s errado que ello. En otros art\u00edculos ya hemos destacado que la evaluaci\u00f3n del pasado no garantiza la resoluci\u00f3n de los problemas actuales y que, a la inversa, muchas dificultades presentes se resuelven sin necesidad de indagar el pasado. De todos modos, la revisi\u00f3n de hechos acaecidos tiempo atr\u00e1s puede ser de utilidad en algunos casos, especialmente los cr\u00f3nicos o de larga duraci\u00f3n. En pocas palabras, la TCC no desde\u00f1a a priori la importancia de episodios hist\u00f3ricos, sino que ellos son examinados con un objetivo operativo puntual, a saber: la identificaci\u00f3n de variables que permitan la modificaci\u00f3n de la conducta que genera malestar en el paciente hoy.<!--more--><\/p>\n<p>En el presente art\u00edculo nos encargamos de responder a la cr\u00edtica formulada, mencionando algunas de las tantas intervenciones que puede llevar a cabo el terapeuta cognitivo conductual a los fines de una evaluaci\u00f3n pormenorizada de la historia cl\u00ednica del paciente.<\/p>\n<h3>1. La TCC y la indagaci\u00f3n del pasado del paciente<\/h3>\n<p>En la cr\u00edtica de superficialidad formulada a la TCC se resalta habitualmente que otros estilos terap\u00e9uticos, particularmente los de orientaci\u00f3n psicoanal\u00edtica, recurren a supuestas causas pasadas de los s\u00edntomas mientras que nosotros nos ocupamos de resolver los problemas \u201caqu\u00ed y ahora\u201d sin hacer menci\u00f3n de variables hist\u00f3ricas. Esto es definitivamente un grueso error.<\/p>\n<p>En TCC no desechamos ciegamente las variables hist\u00f3ricas relacionados con el malestar que aqueja al paciente, m\u00e1s a\u00fan, en muchos casos realizamos un an\u00e1lisis minucioso de las mismas, entrevistando incluso a personas significativas que nos pueden aportar datos del pasado. La diferencia respecto de los enfoques psicoanal\u00edticos radica en que la investigaci\u00f3n de la historia se lleva a cabo con el objetivo de mejorar nuestra comprensi\u00f3n del cuadro actual y, junto con ello, ampliar nuestra capacidad de intervenir eficazmente. Ilustr\u00e9moslo con algunos ejemplos:<\/p>\n<ul>\n<li>Algunos pacientes adultos con <strong>Fobia Social<\/strong> temen ser objeto de rechazo y burla en p\u00fablico. Al indagar m\u00e1s minuciosamente este temor, surgen recuerdos de la etapa adolescente, episodios traum\u00e1ticos durante los cuales la persona s\u00ed fue objeto de burlas y humillaci\u00f3n por parte de sus pares o incluso, de autoridades de una escuela. Ah\u00ed se han arraigado algunas creencias acerca de c\u00f3mo los dem\u00e1s se comportan socialmente. Claro est\u00e1 que las pr\u00e1cticas sociales de la vida adulta resultan muy diferentes a las de la adolescencia. La reestructuraci\u00f3n cognitiva en tales casos deber\u00e1 tomar en cuenta los or\u00edgenes hist\u00f3ricos de las creencias irracionales y ponerlos en la perspectiva de la maduraci\u00f3n social y cultural, brindando una adecuada psicoeducaci\u00f3n que el paciente pueda corroborar por sus propios medios.<\/li>\n<li>Cuando un <strong>jugador compulsivo<\/strong> se ha curado de su adicci\u00f3n, se producir\u00e1n cambios en sus pensamientos y esquemas m\u00e1s arraigados. La persona, por ejemplo, comenzar\u00e1 a considerar que hay metas en su vida m\u00e1s importantes que ganar excesivos montos de dinero, valorando as\u00ed otras \u00e1reas de la experiencia. Luego del cambio comportamental, el paciente suele darse cuenta de las creencias disfuncionales de su pasado, tal como \u201csi tengo dinero voy a ser aceptado por los dem\u00e1s\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El referido caso de fobia social muestra un ejemplo donde se hace necesario modificar creencias actuales a partir del relato y an\u00e1lisis de los pensamientos autom\u00e1ticos asociados a episodios pasados. El paciente jugador compulsivo representa un caracter\u00edstico cambio de esquemas arraigados en experiencias pasadas a partir de un cambio conductual actual.<\/p>\n<p>En virtud de la relevancia que la TCC le otorga al trabajo sobre la historia del paciente se han desarrollado incluso t\u00e9cnicas espec\u00edficas. Por ejemplo,<strong> la reestructuraci\u00f3n de recuerdos tempranos<\/strong>, propuesta por Judith Beck, se aplicar\u00eda en casos como el mencionado de fobia social. Otro procedimiento protot\u00edpico consiste en la construcci\u00f3n de la <strong>historia cl\u00ednica del sujeto<\/strong> y de la <strong>l\u00ednea de tiempo<\/strong> de un problema determinado, el cual tiene por objetivo la evaluaci\u00f3n de puntos tales como el inicio de la patolog\u00eda, su curso, reca\u00eddas y remisiones. En cuadros cr\u00f3nicos como <strong>trastornos bipolares<\/strong>, <strong>esquizofrenia <\/strong>o <strong>depresiones mayores<\/strong> tales abordajes no pueden omitirse.<\/p>\n<h3>2. La TCC y los aspectos singulares de la personalidad<\/h3>\n<p>Frecuentemente se cree que otros enfoques terap\u00e9uticos abordan la \u201ctotalidad\u201d de la vida de la persona mientras que en TCC s\u00f3lo nos ocupamos de aspectos \u201csuperficiales\u201d. Creemos que tal afirmaci\u00f3n contiene al menos dos cr\u00edticas. Primero, que en TCC nos ocupamos s\u00f3lo de un tema, aqu\u00e9l que es expresado de manera expl\u00edcita por el paciente en primera instancia como motivo de consulta y que nos mantendremos encapsulados en el mismo sin indagar otras \u00e1reas potencialmente problem\u00e1ticas. Segundo, que en TCC \u00fanicamente nos dedicamos a problemas concretos y acotados, f\u00e1cilmente definibles en funci\u00f3n de est\u00edmulos discretos. Discutamos por separado estos dos asuntos.<\/p>\n<p>Verdaderamente, la primera parte de la cr\u00edtica se responde s\u00f3lo con observar la pr\u00e1ctica cl\u00ednica cotidiana en TCC. No s\u00f3lo se puede sino que se deben abordar varios problemas con una misma persona. Casi uno dir\u00eda que no existe el paciente \u201cmonosintom\u00e1tico\u201d, sino que opuestamente, en todos los casos, una vez trabajado un tema surgen inmediatamente otros. As\u00ed pues, un paciente con <strong>Trastorno Obsesivo Compulsivo<\/strong> curado de sus compulsiones, tal vez deba ocuparse de modificar el estilo obsesivo de su pensamiento. O tal vez, si presenta creencias distorsionadas sobre las consecuencias fatales que pueden ocurrir en el futuro, aplicaremos la t\u00e9cnica <strong>\u201can\u00e1lisis de probabilidades\u201d<\/strong>, que permite la cambiar patrones de pensamiento del tipo \u201cpuede ocurrir que en el futuro suceda que\u2026\u201d. Un tal estilo catastr\u00f3fico de pensamiento pudo haberse originado en modelos familiares infantiles, hecho que ser\u00e1 tomado en cuenta durante el abordaje.<\/p>\n<p>La segunda parte de la cr\u00edtica arguye que la TCC no responde bien a problemas que se presentan como difusos, poco concretos y frecuentemente relacionados con crisis vitales, denominados habitualmente \u201cexistenciales\u201d. Algunos ejemplos son replanteos que una persona se formula acerca del <strong>sentido de su vida<\/strong>, <strong>su relaci\u00f3n de pareja<\/strong> o <strong>su orientaci\u00f3n sexual<\/strong>. Esto es, una vez m\u00e1s, un grueso error. La TCC trabaja sobre tales problem\u00e1ticas aunque de una manera muy diferente a otras terapias.<\/p>\n<p>Como ya se dijo, se parte de la idea b\u00e1sica y racional de que muchos pacientes se ven aquejados por m\u00faltiples problemas y no s\u00f3lo por su motivo de consulta inicial. La cr\u00edtica esgrimida por los psicoanalistas afirma que indagar aspectos diferentes al motivo de consulta inicial y expl\u00edcito no es sencillo y que requiere muchos meses (incluso a\u00f1os) hasta que el paciente se encuentra preparado para identificar y hablar sobre tales temas \u201cprofundos\u201d.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva cient\u00edfica en psicoterapia, NO existen evidencias de ello; contrariamente, la gran mayor\u00eda de los pacientes est\u00e1n desde el mismo comienzo abiertos y deseosos de revelar informaci\u00f3n \u00edntima, tal como detalles acerca de su sexualidad, complejos de inferioridad no resueltos, infidelidades, errores cometidos tiempo atr\u00e1s, etc. Por supuesto, esto se ve facilitado porque un psic\u00f3logo cognitivo conductual bien entrenado posee habilidades de comunicaci\u00f3n para llevar a cabo un adecuado manejo de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica y la empat\u00eda.<\/p>\n<h3>3. Evaluaci\u00f3n multimodal del sujeto: Los 7 niveles de an\u00e1lisis del comportamiento<\/h3>\n<p>Para representar c\u00f3mo la TCC aborda la diversidad de aspectos del ser humano, basta con recordar la evaluaci\u00f3n multimodal que propone Arnold Lazarus, denominada BASIC-ID. La sigla incluye los siguientes elementos a considerar en un tratamiento completo: (B) conductas, (A) afecto o emociones, (S) sensaci\u00f3n fisiol\u00f3gicas, (I) im\u00e1genes mentales, (C) cogniciones -pensamientos y creencias-, (I) relaciones interpersonales y (B) bases biol\u00f3gicas del comportamiento. N\u00f3tese la cantidad y complejidad de \u00e1reas que se tienen en cuenta en la TCC. Asimismo, Lazarus hace hincapi\u00e9 en la construcci\u00f3n detallada de la historia cl\u00ednica para lo cual ha dise\u00f1ado un instrumento denominado <strong>\u201cCuestionario Multimodal de Historia de Vida\u201d<\/strong>, en el cual se le solicita a la persona que describa conflictos familiares, caracter\u00edsticas vinculares, relaciones sexuales entre otros hechos de su infancia y adolescencia.<\/p>\n<p>Si bien la TCC pretende ser un tratamiento focalizado, ello no obsta para que el terapeuta lleve adelante un rastrillaje amplio de \u00e1mbitos potencialmente problem\u00e1ticos y que en ocasi\u00f3n de hallar alguno disfuncional, le proponga a su paciente un mayor an\u00e1lisis del mismo para su posterior abordaje. A modo de ejemplo, si durante la construcci\u00f3n de la historia cl\u00ednica, el psic\u00f3logo cognitivo-conductual detecta que el paciente tiene dudas sobre su orientaci\u00f3n sexual, puede y debe proponerle trabajar dicha problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>El modelo multimodal de Lazarus refleja la riqueza de variables que analiza el terapeuta cognitivo-conductual durante la evaluaci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n del caso. Este modelo refuta la idea que la TCC es superficial y s\u00f3lo tiene en cuenta lo \u201cinmediata y obviamente observable\u201d.<\/p>\n<h3>4. El terapeuta cognitivo-conductual no es ingenuo<\/h3>\n<p>A veces nos topamos con pacientes que simplemente mienten, ocultan o distorsionan la informaci\u00f3n. Somos plenamente conscientes de esto y tanta importancia le damos que se han dise\u00f1ado procedimientos espec\u00edficos para tales eventualidades.<\/p>\n<p>Mediante t\u00e9cnicas psicom\u00e9tricas especializadas, entrevistas a terceros, registro pormenorizado de informaci\u00f3n; los psic\u00f3logos pueden identificar las contradicciones propias de cada caso. Un terapeuta atento le transmitir\u00e1 al paciente tales incongruencias e intentar\u00e1 investigar las causas de las mismas. Posteriormente podr\u00e1n incluirse como parte de la agenda de trabajo terap\u00e9utico.<\/p>\n<p>Frente a un hombre casado que padezca problemas sexuales con su esposa, el psic\u00f3logo deber\u00e1 indagar si el paciente oculta datos relevantes, ya sea por verg\u00fcenza o por temor a ser juzgado negativamente por el profesional.<\/p>\n<p>La TCC posee t\u00e9cnicas de entrevista puntuales para superar tales barreras. En el presente ejemplo, <strong>la entrevista a terceros<\/strong> (la esposa del paciente) se revela como un procedimiento muy valioso. Si el paciente se negase ello, tambi\u00e9n este comportamiento de oposici\u00f3n es evaluado y considerado por el profesional como posible indicador de ocultamiento.<\/p>\n<p>De m\u00e1s esta decir que en las adicciones, trastornos de la personalidad, psicopat\u00eda y otros varios trastornos en los que se observan mecanismos cognitivos de autoenga\u00f1o y negaci\u00f3n, el profesional estar\u00e1 preparado a no creer totalmente en el relato de su paciente. Aqu\u00ed, frecuentemente se aplican <strong>t\u00e9cnicas psicom\u00e9tricas que poseen escalas de validez<\/strong>. Por ejemplo, el MMPI-II constituye una herramienta totalmente compatible con la perspectiva cient\u00edfica en la que se sustenta la TCC. Tal instrumento posee varias escalas que permiten identificar si la persona se contradice en sus afirmaciones, exagera, miente, simula o distorsiona en las respuestas que emite a los \u00edtems. Varios cuestionarios que eval\u00faan aspectos dimensionales de la personalidad poseen escalas de sinceridad orientadas al mismo fin.<\/p>\n<h3>5. Conclusiones<\/h3>\n<p>Respondida la cr\u00edtica que se le formula a la TCC, llegamos a las siguientes conclusiones:<\/p>\n<ul>\n<li>La TCC trabaja puntualmente sobre el malestar del paciente. Sin embargo, ello no implica superficialidad alguna pues la modificaci\u00f3n de la conducta actual conduce paralelamente al cambio en la percepci\u00f3n que el paciente tiene de la historia de su problema y de s\u00ed mismo.<\/li>\n<li>En algunos casos se necesita el examen pormenorizado de episodios hist\u00f3ricos para la resoluci\u00f3n de problemas actuales; en otros no. No hay evidencia emp\u00edrica de que el rastreo de aspectos del pasado sea de suyo una condici\u00f3n para lograr los objetivos trazados.<\/li>\n<li>No s\u00f3lo abordamos el problema formulado en el motivo de consulta inicial y expreso, sino tambi\u00e9n consideramos \u00e1reas conexas no explicitadas por el paciente.<\/li>\n<li>No creemos ingenuamente todo lo que se nos dice. Somos consciente de que muchos pacientes mienten y ocultan.<\/li>\n<li>No nos ocupamos s\u00f3lo de temas simples y concretos, tambi\u00e9n abordamos los llamados problemas \u201cexistenciales\u201d, m\u00e1s dif\u00edciles de asir y definir.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Creer que la TCC no considera la complejidad del ser humano, sus aspectos subjetivos, sus emociones \u00edntimas, sus secretos m\u00e1s privados; es una cr\u00edtica simplista que refleja la total ignorancia de los que la emiten acerca de c\u00f3mo se trabaja en Terapia Cognitivo-Conductual. Lamentablemente, estos prejuicios provocan que muchos pacientes no accedan a un tratamiento \u00e9tico y eficaz, pues han sido adoctrinados por sus analistas. Es uno de los tantos mitos que tienen como objeto desacreditar a la TCC, tild\u00e1ndola, injustamente, de superficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/el-error-de-los-psicoanalistas-creer-que-la-terapia-cognitivo-conductual-es-superficial.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Una de las cr\u00edticas m\u00e1s fomentadas desde el psicoan\u00e1lisis hacia la Terapia Cognitivo Conductual&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1071,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,422],"tags":[377,283,105,125],"class_list":["post-68","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discusion-y-critica","category-revista-18","tag-criticas-tcc","tag-evaluacion","tag-psicoanalisis","tag-subjetividad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1694,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions\/1694"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1071"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}