{"id":70,"date":"2010-03-01T13:36:21","date_gmt":"2010-03-01T18:36:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cetecic.com.ar\/revista\/?p=70"},"modified":"2022-04-30T11:48:42","modified_gmt":"2022-04-30T14:48:42","slug":"el-impacto-del-estres-sobre-la-salud-fisica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/el-impacto-del-estres-sobre-la-salud-fisica\/","title":{"rendered":"El impacto del estr\u00e9s sobre la salud f\u00edsica"},"content":{"rendered":"<div class=\"revista18\">&nbsp;<\/div>\n<h3>Factores psicol\u00f3gicos en la etiolog\u00eda de las enfermedades m\u00e9dicas<\/h3>\n<p>Si bien los seres humanos transitamos realidades complejas y cambiantes que nos demandan permanentes esfuerzos de adaptaci\u00f3n, la mayor\u00eda de las situaciones por las que rutinariamente atravesamos nos resultan familiares y poco problem\u00e1ticas. Nos hemos habituado a ellas a lo largo de nuestras historias de aprendizajes. Nuestros cerebros, incansables m\u00e1quinas de otorgar sentido, han detectado las regularidades de nuestros entornos y, anticipadamente, movilizan recursos en favor de nuestra adaptaci\u00f3n sin que nosotros tengamos noticia de ello.<!--more--><\/p>\n<p>No obstante, en ocasiones, algunas dificultades sobrepasan los recursos ordinarios con los cuales cuenta el organismo. Entramos entonces en un proceso de <strong>estr\u00e9s<\/strong>, esto es, disponemos de recursos extraordinarios para hacer frente a demandas extraordinarias.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el estr\u00e9s no es de suyo algo negativo ni perjudicial para nuestra salud; por el contrario, m\u00e1s bien se revela como un proceso <em>favorable <\/em>que mejora nuestra performance en circunstancias at\u00edpicamente m\u00e1s dificultosas. Hasta ac\u00e1, todo parece funcionar bien; pero sabemos ya que este cuadro se encuentra incompleto. Entonces, \u00bfcu\u00e1ndo es da\u00f1ino el estr\u00e9s?<\/p>\n<p>Responder a esta pregunta lleva inevitablemente a recalcar la raigambre evolutiva del proceso de estr\u00e9s. Recordemos que se trata de una respuesta defensiva arcaica que prepara al organismo para <strong>luchar <\/strong>o <strong>huir<\/strong>. Claro est\u00e1 que los humanos modernos rara vez resolvemos nuestros problemas escapando o luchando f\u00edsicamente, lo cual torna a la respuesta de estr\u00e9s algo anacr\u00f3nica. No obstante, una sobreactivaci\u00f3n moment\u00e1nea y pasajera puede resultarnos \u00fatil, mas <strong>no si ella se vuelve muy intensa o duradera<\/strong>.<\/p>\n<p>All\u00ed radica la clave del <strong>estr\u00e9s patol\u00f3gico<\/strong>. Se trata de una cuesti\u00f3n predominantemente <em>cuantitativa<\/em>. El estr\u00e9s es perjudicial si es <strong>cr\u00f3nico<\/strong>, vale decir, si el proceso no se detiene, sometiendo a nuestro cuerpo a un sobreesfuerzo prolongado. Es entonces que afectar\u00e1 negativamente nuestra salud. Particularmente, dos son los sistemas m\u00e1s perjudicados: el <strong>cardiovascular <\/strong>y el <strong>inmunol\u00f3gico<\/strong>.<\/p>\n<p>El proceso de estr\u00e9s se inicia cuando nuestro cerebro decodifica una situaci\u00f3n como potencialmente peligrosa. En un plano neural esto significa que se activa la am\u00edgdala, n\u00facleo que subyace en la parte profunda de los l\u00f3bulos temporales de los hemisferios cerebrales y que posee una suprema capacidad de regular las respuestas auton\u00f3micas y endocrinas.<\/p>\n<p>En situaci\u00f3n de estr\u00e9s, la am\u00edgdala estimula a la hip\u00f3fisis, tambi\u00e9n llamada \u201cgl\u00e1ndula maestra\u201d por su funci\u00f3n de regular a las dem\u00e1s gl\u00e1ndulas. La hip\u00f3fisis genera una cascada hormonal que finaliza con la secreci\u00f3n de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) al torrente sangu\u00edneo. Tales sustancias impactar\u00e1n en el sistema cardiovascular aumentando tanto la frecuencia cardiaca como la presi\u00f3n sangu\u00ednea, reacciones que puestas en la perspectiva evolutiva del estr\u00e9s, representan una ventaja. De ah\u00ed que el sistema cardiovascular sea uno de los perjudicados por el estr\u00e9s cuando este se perpet\u00faa por largos periodos.<\/p>\n<p>La <strong>hipertensi\u00f3n <\/strong>y la <strong>taquicardia <\/strong>cr\u00f3nicas son dos consecuencias t\u00edpicas a largo plazo que, si se suman a h\u00e1bitos nocivos como el sedentarismo, el tabaquismo o una mala alimentaci\u00f3n; predisponen fuertemente al infarto de miocardio o accidentes cerebro vasculares, dos desenlaces fatales caracter\u00edsticos del <strong>estr\u00e9s sostenido<\/strong>.<\/p>\n<p>Por lo expuesto, parte del tratamiento del estr\u00e9s radica en t\u00e9cnicas del control de la activaci\u00f3n, como la <strong>Respiraci\u00f3n Abdominal<\/strong> o la <strong>Relajaci\u00f3n Muscular Profunda<\/strong>, cuyos mecanismos fisiol\u00f3gicos son antag\u00f3nicos a los del estr\u00e9s. De esta manera, el restablecimiento de una respuesta cardiorrespiratoria adecuada a corto plazo, fruto de la respiraci\u00f3n abdominal, ir\u00e1 incrementando a largo plazo el equilibrio en el organismo mediante la activaci\u00f3n de la rama parasimp\u00e1tica del sistema nervioso aut\u00f3nomo; esto a su vez decrementa el nivel de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica regular de la relajaci\u00f3n provoca cambios estables en el cuerpo, los cuales ayudan a amortiguar futuras situaciones estresantes. En suma, las t\u00e9cnicas de manejo de la activaci\u00f3n, entrenan al organismo a reaccionar de manera menos intensa ante los estresores.<\/p>\n<p>Asimismo, como hemos afirmado arriba, el estr\u00e9s afecta al <strong>sistema inmunol\u00f3gico<\/strong>. La misma hip\u00f3fisis ordena a la corteza suprarrenal que libere cortisol, una hormona que cumple varias funciones en la regulaci\u00f3n de la respuesta de estr\u00e9s. Entre ellos, genera un estado de <strong>alerta <\/strong>y <strong>vigilia <\/strong>que facilita la atenci\u00f3n focalizada en la potencial amenaza, gatilla mecanismos analg\u00e9sicos y antiinflamatorios por anticipaci\u00f3n de posibles heridas en la lucha, etc.<\/p>\n<p>Pero lo que a nosotros m\u00e1s nos interesa destacar es el <strong>poder inhibitorio<\/strong> que el cortisol posee sobre el sistema inmune. De alguna manera, se trata de un ahorro de energ\u00edas pues, en un momento de estr\u00e9s, resulta m\u00e1s importante defenderse de un peligro externo que de uno interno.<\/p>\n<p>A largo plazo, vale decir, con un proceso de estr\u00e9s cr\u00f3nico, ello puede conducir a <strong>inmunosupresi\u00f3n<\/strong>, consecuencia altamente peligrosa pues deja expuesta a la persona a la proliferaci\u00f3n de virus y bacterias. Esto explica por qu\u00e9 en las personas estresadas hallamos tan t\u00edpicamente manifestaciones difusas como dolores musculares, febr\u00edculas, irritaci\u00f3n recurrente de garganta, ganglios inflamados, decaimiento, fatiga, cansancio. Todos ellos son s\u00edntomas muy similares a los de una infecci\u00f3n viral o a sus efectos recientes. No obstante, en este caso, m\u00e1s se deben a la <strong>alteraci\u00f3n en el funcionamiento inmunol\u00f3gico<\/strong> resultante del estr\u00e9s.<\/p>\n<p>En consonancia con esto, las hip\u00f3tesis acerca de la etiolog\u00eda de muchas enfermedades incluyen cada vez m\u00e1s al estr\u00e9s como un factor causal cr\u00edtico, con <strong>igual o incluso mayor peso<\/strong> que las variables biol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Dado que el estr\u00e9s constituye un s\u00edndrome complejo, con manifestaciones cognitivas, emocionales, conductuales y som\u00e1ticas; su diagn\u00f3stico y tratamiento deber\u00e1n conducirse <strong>integralmente<\/strong>, en todos los niveles afectados.<\/p>\n<p>Los psic\u00f3logos cl\u00ednicos deber\u00edamos estar entrenados en detectar no s\u00f3lo los signos y s\u00edntomas <strong>\u201cestrictamente\u201d psicol\u00f3gicos<\/strong>, sino tambi\u00e9n las se\u00f1ales corporales consideradas <em>tradicionalmente <\/em>campo de la medicina. Por supuesto, la inversa tambi\u00e9n vale; esto es, los m\u00e9dicos deber\u00edan saber leer las variables psicol\u00f3gicas de muchos trastornos f\u00edsicos.<\/p>\n<p>En verdad, a ra\u00edz del terreno mixto en el que se insertan el estr\u00e9s y sus consecuencias, su adecuado abordaje impone la necesidad de interconsultas entre profesionales del campo de la medicina y la psicolog\u00eda. Por ello, el conocimiento cient\u00edfico consensuado y actualizado, con la exactitud diagn\u00f3stica y la precisi\u00f3n conceptual y ling\u00fc\u00edstica que permitan la comunicaci\u00f3n interdisciplinaria, se revelan como <strong>herramientas ineludibles<\/strong>. Claro est\u00e1, la formaci\u00f3n de los psic\u00f3logos en nuestro medio deja mucho que desear en este aspecto; una verdadera l\u00e1stima&#8230; por los pacientes&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Ariel Minici, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/el-impacto-del-estres-sobre-la-salud-fisica.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Factores psicol\u00f3gicos en la etiolog\u00eda de las enfermedades m\u00e9dicas Si bien los seres humanos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1015,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,422],"tags":[22,37,355,371,30],"class_list":["post-70","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-18","tag-estres","tag-evolucion","tag-habitos-saludables","tag-neurociencias","tag-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1697,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions\/1697"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}