{"id":703,"date":"2015-08-12T14:01:52","date_gmt":"2015-08-12T19:01:52","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=703"},"modified":"2022-04-12T12:38:30","modified_gmt":"2022-04-12T15:38:30","slug":"prejuicios-sociales-sobre-la-relacion-entre-ideologia-y-terapia-cognitivo-conductual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/prejuicios-sociales-sobre-la-relacion-entre-ideologia-y-terapia-cognitivo-conductual\/","title":{"rendered":"Prejuicios sociales sobre la relaci\u00f3n entre ideolog\u00eda y Terapia Cognitivo-Conductual"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>\u201c\u00bfVas a hacer terapia cognitivo-conductual? \u201cTe van a dominar, te van a quitar la estructura\u201d\u2026 \u201cte van a robotizar, no te conviene, ten\u00e9 cuidado\u201d\u2026 \u201cSon conductistas, fascistas, te van a querer dominar\u201d\u2026 \u201cno les importa lo que vos pienses, te manipulan\u201d\u2026 \u201caplican choques el\u00e9ctricos\u201d\u2026 \u201cte tratan como a una paloma o una rata\u201d\u2026\u201cpor ellos, la sociedad est\u00e1 as\u00ed, les interesa que la gente consuma; es la terapia de los yanquees\u201d\u2026<\/p><\/blockquote>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El lector se preguntar\u00e1 si estas frases representan una exageraci\u00f3n. Aunque puede parecer bizarro, las o\u00edmos en diversos contextos: en \u00e1mbitos acad\u00e9micos, en instituciones hospitalarias, en congresos, etc. Considerando la presencia de estos prejuicios esgrimidos hacia la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), nos ocuparemos de responder puntualmente a los mismos.<\/p>\n<p>Por momentos, sentimos cierta saturaci\u00f3n en volver a explicar a estudiantes, psic\u00f3logos, psiquiatras y psicoanalistas, las bases \u00e9ticas de la Terapia Cognitivo-Conductual, m\u00e1xime cuando las cr\u00edticas recibidas son formuladas de modo despectivo y sin un conocimiento pormenorizado de la complejidad del modelo. De modo an\u00e1logo a art\u00edculos previos que ya hemos publicado, se nos impone volver a remarcar que el modelo cognitivo conductual se basa en principios \u00e9ticos bastante precisos.<\/p>\n<p>Estamos en concordancia con la presencia de diversas creencias y posiciones que puede adoptar un profesional. Forma parte de la esencia de una sociedad democr\u00e1tica, el hecho de poder debatir y respetar diversas opiniones y puntos de vista.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica es bienvenida en la ciencia. Desde ya, no estamos en desacuerdo con que el modelo reciba cr\u00edticas. El debate forma parte del quehacer cient\u00edfico; es esperable que -dentro del marco de la ciencia- exista el debate entre las teor\u00edas y haya discusi\u00f3n sobre la eficacia de las t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas. De todos modos, no todas las cr\u00edticas surgen de profesionales con formaci\u00f3n y conocimiento de Terapia Cognitivo-Conductual. Por ello, nos es necesario distinguir entre tres tipos de cr\u00edticas:<\/p>\n<ol>\n<li>Las cr\u00edticas formuladas al paradigma cognitivo-conductual, basadas en hechos, datos, evidencias, observaciones y resultados de investigaciones cient\u00edficas. Ej: dos investigadores cl\u00ednicos debaten sobre si la relajaci\u00f3n muscular profunda es m\u00e1s eficaz o no que la respiraci\u00f3n abdominal.<\/li>\n<li>Las cr\u00edticas formuladas desde el desconocimiento del paradigma, con m\u00e1s tinte subjetivo; es decir, a partir de gustos personales, comodidad subjetiva con teor\u00edas y t\u00e9cnicas de otros modelos,&nbsp; o simplemente, el sentir incomodidad hacia la nueva perspectiva. Ej: un psic\u00f3logo gest\u00e1ltico plantea cr\u00edticas al modelo cognitivo-conductual debido a que \u201cno le agrada\u201d leer psicolog\u00eda experimental.<\/li>\n<li>Las cr\u00edticas basadas en la defensa del paradigma al cual se adhiere, interpretando los datos del paradigma cuestionado desde el \u201cprisma\u201d o \u201cfiltro\u201d de la teor\u00eda del cr\u00edtico (sesgo interpretativo).&nbsp; Ej: un psicoanalista que plantea que aplicar desensibilizaci\u00f3n en las fobias no ser\u00e1 eficaz debido a que el terapeuta cognitivo-conductual no ha rastreado las (supuestas) representaciones inconscientes de su paciente.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En el presente art\u00edculo, nos focalizaremos a responder a las cr\u00edticas de tipo 2 (desconocimiento o falta de formaci\u00f3n) y las de tipo 3 (sesgo interpretativo). Estamos abiertos a las cr\u00edticas de tipo 1 (fundamentadas, basadas en hechos concretos o investigaciones). De modo an\u00e1logo a todas las corrientes en psicolog\u00eda, el modelo cognitivo-conductual adolece de limitaciones. Es natural que los cient\u00edficos y cl\u00ednicos que adhieren a un paradigma sean receptivos a las cr\u00edticas, siempre y cuando \u00e9stas est\u00e9n formuladas de modo&nbsp; racional y posean apoyo emp\u00edrico. Lamentablemente, no siempre se conservan las caracter\u00edsticas de un debate racional, y las cr\u00edticas se asemejan m\u00e1s a prejuicios que a formulaciones alternativas basadas en hechos e investigaciones cient\u00edficas.&nbsp; Procederemos a continuaci\u00f3n a responder a los diversos prejuicios dirigidos hacia la TCC y a las ciencias aplicadas del comportamiento. Por cuestiones de espacio, hemos seleccionado las siguientes cr\u00edticas:<\/p>\n<ol>\n<li>La TCC deshumaniza al hombre. No considera \u201caspectos internos\u201d del comportamiento&nbsp; y la singularidad de cada caso.<\/li>\n<li>La TCC es coercitiva, generando sufrimiento en&nbsp; los pacientes; \u00e9stos deben someterse y aceptar pasivamente las t\u00e9cnicas que aplique el psic\u00f3logo.<\/li>\n<li>La TCC es af\u00edn y funcional al sistema capitalista.<\/li>\n<li>Existe una estrecha relaci\u00f3n entre conductismo y consumismo.<\/li>\n<li>La \u201calianza\u201d entre la TCC y la industria farmacol\u00f3gica.<\/li>\n<li>La TCC es antidemocr\u00e1tica y est\u00e1 al servicio de la dominaci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Como ya hemos anunciado, consideramos que las cr\u00edticas formuladas se basan o en el desconocimiento del paradigma cognitivo-conductual, o bien en interpretaciones sesgadas por la creencia en un paradigma con supuestos epistemol\u00f3gicos diferentes. En art\u00edculos previos ya lo hemos destacado, el lector interesado puede consultar las fuentes.&nbsp; (Rivadeneira, Minici, Dahab (2002):\u201cLo que no es la terapia cognitivo-conductual. Respuesta a cr\u00edticas\u201d. (Revista de Terapia Cognitivo-Conductual. N\u00fam 3. Agosto 2002, www.cognitivoconductual.org); Las cr\u00edticas o prejuicios, tienen su origen,&nbsp; predominantemente, en algunas posturas \u201cextremistas\u201d del psicoan\u00e1lisis freudo-lacaniano.&nbsp;&nbsp; Revisemos cada uno de los puntos anunciados. Formularemos primero la cr\u00edtica enunciada \u2013y otros prejuicios derivados de \u00e9sta- y posteriormente explayaremos la respuesta&nbsp; a los mismos.<\/p>\n<h3>Prejuicio&nbsp; 1:&nbsp;&nbsp; La TCC deshumaniza al hombre. No considera \u201caspectos internos\u201d del comportamiento, y la singularidad de cada caso<\/h3>\n<p>Como puede apreciarse, este prejuicio ata\u00f1e a la pr\u00e1ctica misma del terapeuta cognitivo-conductual. Se parte del supuesto que la TCC, no considera los \u201caspectos internos\u201d del comportamiento. Es decir, desestima los pensamientos, las im\u00e1genes mentales, las creencias, la ideolog\u00eda, la idiosincrasia, la filosof\u00eda personal y la historia personal de los pacientes. Desde esta cr\u00edtica, se afirma que para el conductismo, el \u00fanico elemento importante es la conducta observable.<\/p>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, el psic\u00f3logo cognitivo-conductual no es simplista y no desde\u00f1a la riqueza y complejidad que presenta cada caso. De hecho, el an\u00e1lisis de la conducta, no se limita solamente al motivo de consulta que formula el paciente. Frecuentemente, es necesaria&nbsp; la indagaci\u00f3n&nbsp; de varias \u00e1reas de la vida del mismo y la evaluaci\u00f3n de la personalidad del consultante. En casos complejos y graves, la construcci\u00f3n de una historia cl\u00ednica detallada, incluir\u00e1, indefectiblemente, la detecci\u00f3n de esquemas de pensamiento del paciente.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n de la conducta,&nbsp; incluye&nbsp; la indagaci\u00f3n de los pensamientos de los pacientes; el significado&nbsp; de \u201cconducta\u201d incluye no s\u00f3lo las respuestas motoras y emocionales, sino tambi\u00e9n los pensamientos e im\u00e1genes mentales, es decir, cogniciones.&nbsp; Adem\u00e1s, este nivel de an\u00e1lisis, incluye&nbsp; valores personales, creencias centrales e idiosincr\u00e1sicas del individuo que forman parte de su filosof\u00eda de vida. En otros art\u00edculos lo dejamos bien en claro. El lector interesado en esta tem\u00e1tica, puede leer nuestro&nbsp; art\u00edculo: <a href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-importancia-del-lenguaje-y-los-pensamientos-en-la-aplicacion-de-las-tecnicas-conductuales\/\">Minici, Rivadeneira, Dahab, (2011), \u201cLa importancia de los pensamientos y el lenguaje en la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas conductuales\u201d en Revista de terapia Cognitivo-Conductual<\/a>.<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que en los 100 a\u00f1os de desarrollo de la TCC, &nbsp;hemos visto que incluso en los primeros autores del paradigma conductual, ya exist\u00eda la consideraci\u00f3n de las im\u00e1genes mentales, los pensamientos y la importancia de la conducta verbal. Incluso, el mismo Watson, en su libro \u201cConductismo\u201d, dedica dos cap\u00edtulos a la tem\u00e1tica del pensamiento. A modo de revisi\u00f3n general de la historia del paradigma conductual, recordemos tambi\u00e9n que en la d\u00e9cada del 20\u2019, Tolman, investig\u00f3 los \u201cmapas cognitivos\u201d. Hull, asign\u00f3 importancia a los impulsos y a las variables organ\u00edsmicas e intermediarias entre Est\u00edmulos y Respuestas.&nbsp; Por su parte, Wolpe, destac\u00f3 la funci\u00f3n de las im\u00e1genes mentales como elementos mediadores de relevancia para la desensibilizaci\u00f3n de las fobias. Skinner, ha se\u00f1alado la importancia del comportamiento gobernado por reglas y no s\u00f3lo del comportamiento controlado&nbsp; por las contingencias. Es de destacar que esta distinci\u00f3n la formula en 1953 -previa al advenimiento de la supuesta \u201crevoluci\u00f3n cognitiva\u201d- cinco a\u00f1os antes de la cr\u00edtica de Noam Chomsky al libro de Skinner denominado, \u201cConducta Verbal\u201d. Por cuestiones de espacio, no citaremos m\u00e1s autores conductuales que se han interesado por los procesos internos de la conducta. El conductismo no ha negado la existencia de los pensamientos e im\u00e1genes mentales; en esencia ha planteado que no pueden considerarse los mismos como causas y explicaciones del comportamiento, especialmente, si las teorizaciones no han surgido de datos emp\u00edricos y contrastables, fruto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Su posici\u00f3n empirista, ha cuestionado tanto la metodolog\u00eda basada en la introspecci\u00f3n como la formulaci\u00f3n de nociones tales como la conciencia, el inconsciente o cualquier explicaci\u00f3n&nbsp; mentalista -ajena a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica- y efecto de la mera elucubraci\u00f3n o especulaci\u00f3n te\u00f3rica. N\u00f3tese la diferencia existente entre la delimitaci\u00f3n epistemol\u00f3gica del paradigma conductista reci\u00e9n explayada y enunciar que los aspectos internos del comportamiento no existen o no son considerados como parte de la conducta. Dem\u00e1s est\u00e1 decir, que en el siglo pasado, el paradigma conductista no ha sido est\u00e1tico y ha evolucionado al comp\u00e1s de los descubrimientos cient\u00edficos.&nbsp; Esta evoluci\u00f3n, se ha cristalizado en la&nbsp; d\u00e9cada del 80\u2019, en la cual,&nbsp; a los fines de ratificar la importancia de los pensamientos en la terapia conductual, se acept\u00f3 rebautizar a la misma, como Terapia <strong>Cognitivo<\/strong>-Conductual; (ya sabemos que esto es una redundancia en s\u00ed misma, pues la noci\u00f3n de conducta inclu\u00eda no s\u00f3lo elementos motores y emociones, sino tambi\u00e9n pensamientos e im\u00e1genes mentales).<\/p>\n<h3>Prejuicio 2.1: La TCC es coercitiva generando sufrimiento en los pacientes; \u00e9stos deben someterse y a aceptar pasivamente las t\u00e9cnicas que aplique el psic\u00f3logo<\/h3>\n<p>Una de las creencias de mayor impacto, es aquella que plantea que la TCC, utiliza m\u00e9todos aversivos que hacen sufrir a los pacientes y que \u00e9stos&nbsp; deben aceptar incondicionalmente, las t\u00e9cnicas de tratamiento propuestas por el psic\u00f3logo cognitivo-conductual.&nbsp; Expresado en t\u00e9rminos simples, se podr\u00eda resumir con la siguiente frase: <strong><em>\u201cVas a ir a un psic\u00f3logo que te va a aplicar t\u00e9cnicas que te har\u00e1n sufrir. Te va a condicionar con sus m\u00e9todos\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>A los fines de graficar este prejuicio, transmitiremos una situaci\u00f3n terap\u00e9utica en la cual se refleja el mismo. Uno de los autores del presente art\u00edculo, recuerda que una paciente suya, en la primera sesi\u00f3n psicol\u00f3gica, hab\u00eda expresado verbalmente sus dudas; ella le coment\u00f3 al terapeuta, en la sesi\u00f3n inicial, que una amiga suya le hab\u00eda advertido sobre la TCC, utilizando la siguiente frase textual: <em><strong>\u201cTen\u00e9 cuidado con la Terapia Cognitivo Conductual, te van a sacar tu estructura\u201d<\/strong><\/em>. Obviamente, en este caso, ha sido necesario dedicar bastante tiempo de la sesi\u00f3n inicial a desmitificar tal acusaci\u00f3n y mediante elementos de psicoeducaci\u00f3n, se proporcion\u00f3 a la paciente informaci\u00f3n para que pudiese distinguir entre Terapia Cognitivo-Conductual y Psicoan\u00e1lisis. Dicha clarificaci\u00f3n, fue necesaria para el establecimiento de una relaci\u00f3n terap\u00e9utica despojada de semejantes sospechas.<\/p>\n<h4>&nbsp;Respuesta:<\/h4>\n<p>En TCC, es fundamental la psicoeducaci\u00f3n, esto es, la presentaci\u00f3n al paciente de las respectivas t\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de conducta, previamente a su implementaci\u00f3n. Y junto a esto, cobra especial protagonismo la noci\u00f3n de consentimiento informado por parte del paciente, es decir, que el mismo acepta y autoriza a que el psic\u00f3logo aplique los procedimientos presentados.<\/p>\n<p>Un punto central que deseamos remarcar, es que no se ha encontrado en la historia de la Terapia Cognitivo-Conductual, casos documentados de pacientes que hayan padecido alg\u00fan efecto traum\u00e1tico por la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas cognitivas y\/o conductuales. De modo contrario a la creencia surgida desde las posiciones extremas del psicoan\u00e1lisis, cuando&nbsp; la construcci\u00f3n de la&nbsp; alianza terap\u00e9utica se alcanza y se implementan las t\u00e9cnicas de tratamiento, los pacientes suelen recepcionar positivamente las mismas.<\/p>\n<p>Ilustremos esto con un ejemplo de casos de pacientes con Trastorno por P\u00e1nico. Una de las t\u00e9cnicas de tratamiento, se denomina, exposici\u00f3n interoceptiva. Esta t\u00e9cnica, est\u00e1 compuesta por una serie de ejercicios en los que el paciente debe exponerse a las sensaciones corporales desagradables,&nbsp; que forman parte de la respuesta de ansiedad. En este caso, el psic\u00f3logo TCC, le explicar\u00e1 previamente la t\u00e9cnica y transmitir\u00e1 los pasos de la misma. En la primera fase de aplicaci\u00f3n de exposici\u00f3n interoceptiva, se observa que el paciente puede sentir incomodidad ante las propias respuestas fisiol\u00f3gicas. Sin embargo, la reiterada aplicaci\u00f3n de la t\u00e9cnica, deriva en la eliminaci\u00f3n del temor a las sensaciones. Lejos del sufrimiento especulado por los cr\u00edticos, el paciente acepta y se beneficia con la eficacia de la exposici\u00f3n interoceptiva; \u00e9sta es muy recomendada para el manejo de la ansiedad y la superaci\u00f3n de temores a las propias sensaciones de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>En lo que concierne al marco legal, si el prejuicio formulado fuese cierto, los psic\u00f3logos TCC, recibir\u00edamos denuncias por parte de los pacientes. Nos topar\u00edamos con gran cantidad de art\u00edculos period\u00edsticos con testimonios de ex pacientes acusando a los terapeutas conductuales con calificativos despectivos, asociados al sadismo, manipulaci\u00f3n, hostigamiento y&nbsp; coerci\u00f3n.<\/p>\n<p>De modo an\u00e1logo a los dem\u00e1s prejuicios analizados en el presente art\u00edculo, los mismos no se basan en encuestas realizadas a pacientes, en publicaciones cient\u00edficas sobre el manejo de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica o investigaciones period\u00edsticas de relevancia, que sustenten las cr\u00edticas hacia la TCC.<\/p>\n<h3>Prejuicio 2.2:&nbsp; La aplicaci\u00f3n de m\u00e9todos mecanicistas a pacientes con autismo y trastornos generalizados del desarrollo<\/h3>\n<p>Podr\u00edamos escribir un art\u00edculo entero respondiendo a las cr\u00edticas que recibe el tratamiento conductista&nbsp; del autismo.<\/p>\n<p>A modo de ilustrar los prejuicios se\u00f1alados hacia dicho tratamiento, comentaremos una situaci\u00f3n ocurrida en una mesa redonda de un congreso sobre autismo. En dicha oportunidad, uno de los autores, ha estado presente en una disertaci\u00f3n llevada a cabo por una especialista en psicoan\u00e1lisis aplicado al autismo; durante su exposici\u00f3n, ha planteado las diferencias entre el psicoan\u00e1lisis y el An\u00e1lisis Conductual Aplicado (ABA) que se aplica en pacientes autistas. La disertante, transmiti\u00f3 con tono bastante despectivo, la idea que el tratamiento conductista es \u201cmecanicista\u201d, aludiendo a que los programas de modificaci\u00f3n de conductas, basados en t\u00e9cnicas de condicionamiento operante, \u201crobotizan\u201d al ni\u00f1o autista.<\/p>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>En primera instancia, debemos destacar que, el An\u00e1lisis Conductual Aplicado,&nbsp; es el tratamiento m\u00e1s recomendado en las Gu\u00edas de Terapias Eficaces. Es de p\u00fablico conocimiento que en el autismo, no se alcanza la cura definitiva. De todos modos, la implementaci\u00f3n del ABA apunta a la modificaci\u00f3n de conducta del paciente autista, no a su curaci\u00f3n definitiva. Las t\u00e9cnicas conductuales logran mejorar la calidad de vida del paciente autista. Y como muestra contraria al prejuicio que estamos respondiendo, en general, no se observa que los padres de los ni\u00f1os autistas condenen al tratamiento comportamental. La cr\u00edtica confunde sistematicidad con mecanicismo. Que un tratamiento tenga sistematicidad no implica tratar al ni\u00f1o como si fuese una m\u00e1quina o un robot. Implica precisamente aplicar un tratamiento programado a los fines de modificar su interacci\u00f3n social y familiar. El prejuicio del psicoan\u00e1lisis, recae m\u00e1s en el formato aparentemente simple del condicionamiento operante y de las t\u00e9cnicas derivadas del mismo, -reforzamiento, extinci\u00f3n, control de est\u00edmulos precedentes, moldeamiento, etc.- desestimando los alcances del tratamiento&nbsp; conductual. Como dijimos reci\u00e9n, en general las cr\u00edticas provienen de psic\u00f3logos que desconocen la TCC y&nbsp; en general no provienen de los padres de los ni\u00f1os. Muchos de ellos,&nbsp; consideran el abordaje conductista del autismo,&nbsp; como respetuoso y \u00e9tico. Basta ver el esfuerzo comprometido, la concentraci\u00f3n y la extrema dedicaci\u00f3n que se observa en los terapeutas durante la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas operantes, para considerar la acusaci\u00f3n \u201cmecanicista\u201d, como un ataque despectivo hacia el humanismo de los psic\u00f3logos conductistas. Dem\u00e1s est\u00e1 decir que existen instituciones y asociaciones de padres con hijos con diagn\u00f3stico de autismo y trastornos generalizados del desarrollo que prefieren el tratamiento conductual; esta elecci\u00f3n surge de los propios padres de los ni\u00f1os, no es efecto de ning\u00fan tipo de coerci\u00f3n o imposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo recordemos una vez m\u00e1s, que, la posici\u00f3n \u00e9tica, implica aplicar los procedimientos que han mostrado mayor porcentaje de eficacia, siendo&nbsp; el an\u00e1lisis conductual aplicado, el abordaje recomendado en las gu\u00edas de tratamientos eficaces. No se recomienda el psicoan\u00e1lisis y tampoco se conocen estudios controlados de eficacia desde esta perspectiva,&nbsp; para el abordaje del autismo.<\/p>\n<h3>Prejuicio 2.3: Debido a que en la Terapia Conductual se ha aplicado la Terapia de Aversi\u00f3n, el tratamiento es coercitivo y antidemocr\u00e1tico<\/h3>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>En primera instancia, recordemos que las t\u00e9cnicas aversivas, hoy, est\u00e1n en desuso. Los terapeutas conductuales, no aplican choques el\u00e9ctricos a los pacientes, ni sustancias o drogas que producen v\u00f3mitos, ni est\u00edmulos estridentes. El formato que se utiliza hoy d\u00eda, se denomina <em><strong>sensibilizaci\u00f3n encubierta<\/strong><\/em> y se aplica mediante la visualizaci\u00f3n de im\u00e1genes mentales.<\/p>\n<p>Dedicamos un espacio a este tema en el presente art\u00edculo, debido a que la terapia de aversi\u00f3n,&nbsp; forma parte de la historia de la Terapia Conductual; lamentablemente, la cr\u00edtica descontextualiza la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas aversivas. Clarifiquemos este punto.<\/p>\n<p>Ya nos hemos avocado hace muchos a\u00f1os, a clarificar la pertenencia y uso de las t\u00e9cnicas aversivas en Terapia Cognitivo-Conductual. Y muchos a\u00f1os antes que nosotros, varios autores (Eysenck, 1977,&nbsp; Usted y la Neurosis), se han dedicado a responder a la homologaci\u00f3n caricaturesca que establecen los cr\u00edticos, entre la terapia de aversi\u00f3n y el \u201ctratamiento Ludovico\u201d, que se muestra en la pel\u00edcula, La Naranja Mec\u00e1nica.<\/p>\n<p>Con respecto a la aplicaci\u00f3n de m\u00e9todos aversivos, recordemos que el uso de los mismos, representaba mucho menos del 1 % de todas las aplicaciones en&nbsp; TCC. Espec\u00edficamente, la terapia de aversi\u00f3n, se hab\u00eda aplicado en casos de extrema gravedad, donde exist\u00eda riesgo de muerte para el paciente. Por otra parte, el m\u00e9todo era previamente presentado al paciente antes de su aplicaci\u00f3n y el paciente eleg\u00eda si aceptaba el tratamiento o no. En muchos casos graves, el paciente prefer\u00eda la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas &#8211; ante la carencia de otros m\u00e9todos eficaces&nbsp; para la modificaci\u00f3n de su conducta- y era \u00e9l mismo quien solicitaba ser ayudado.<\/p>\n<p>Un aspecto de relevancia a destacar, es que la terapia aversiva se ha aplicado no s\u00f3lo para paliar el propio padecimiento del paciente, sino tambi\u00e9n a los fines de evitar el sufrimiento de terceros, ocasionado por el comportamiento patol\u00f3gico del individuo. Por ejemplo,&nbsp; pacientes con tendencias sexuales ped\u00f3filas,&nbsp; solicitaban atenci\u00f3n terap\u00e9utica para la eliminaci\u00f3n de sus impulsos y la prevenci\u00f3n de eventuales conductas futuras de abuso infantil. Dichos pacientes, por elecci\u00f3n propia,&nbsp; aceptaban la aplicaci\u00f3n del tratamiento aversivo. N\u00f3tese que estamos hablando de parafilias, no de orientaci\u00f3n sexual; dem\u00e1s est\u00e1 decir, que la terapia cognitivo-conductual, no considera a la homosexualidad como una enfermedad sino una elecci\u00f3n; si bien en los a\u00f1os 60\u2019, ha habido unos pocos casos aislados de&nbsp; tratamientos que apuntaban al cambio de la conducta homosexual, esto ya es anacr\u00f3nico y desde hace varias d\u00e9cadas que tanto en consultantes como en parejas gay, la TCC no intenta ni fomenta el cambio de orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>Dijimos que los procedimientos aversivos se han aplicado en casos extremos. Por ejemplo, en pacientes psiqui\u00e1tricos y en pacientes con autismo y trastornos generalizados del desarrollo, puede aparecer una conducta de extrema gravedad, como intentar golpearse la cabeza muy fuertemente contra la pared o el piso. En estos casos la aplicaci\u00f3n de un est\u00edmulo aversivo, ha logrado que el comportamiento de autolesi\u00f3n dejara de aparecer,&nbsp; preservando la vida del paciente. Est\u00e1 claro que, los casos que comentamos han sido la excepci\u00f3n y no han representado la esencia del modelo conductual. M\u00e1s all\u00e1 de estos datos hist\u00f3ricos que transmitimos&nbsp; sobre la terapia de aversi\u00f3n, se impone la siguiente pregunta: \u00bfEs \u00e9tico en estos casos, permitir que el sujeto se lesione, derivando esto en un eventual traumatismo de cr\u00e1neo y no aplicar un procedimiento que reporta eficacia, simplemente porque al profesional de turno no le agrada la t\u00e9cnica en cuesti\u00f3n? El debate contin\u00faa abierto, aunque insistimos: s\u00f3lo como car\u00e1cter de excepci\u00f3n y en los casos en que corre riesgo la integridad f\u00edsica del paciente o de terceros, se han utilizado t\u00e9cnicas aversivas, con el objeto de evitar consecuencias fatales.<\/p>\n<p>Ya hemos anunciado, que algunos profesionales citan a la pel\u00edcula La Naranja Mec\u00e1nica, de Stanley Kubrick, como un reflejo de la terapia de aversi\u00f3n.&nbsp; Esta comparaci\u00f3n no es v\u00e1lida, debido a que en el fragmento de la pel\u00edcula, el sujeto al cual se le aplica la t\u00e9cnica no es un paciente, sino un interno de una prisi\u00f3n, que acepta ser sujeto de prueba de determinado procedimiento, a cambio de quedar en libertad. Por el contrario, el concepto de psicoterapia, implica que un paciente est\u00e1 motivado al cambio y desea ser ayudado por un profesional. Es sabido que una terapia funciona si una persona tiene motivaci\u00f3n para alcanzar los objetivos terap\u00e9uticos.&nbsp; Por otra parte, en la pel\u00edcula se extreman y exageran los est\u00edmulos utilizados, a los fines de generar un efecto art\u00edstico en el espectador. En la \u00e9poca en la que se ha aplicado la terapia de aversi\u00f3n, la misma implicaba un trato cuidadoso y responsable hacia el paciente, con un respeto hacia su persona; en la pel\u00edcula se refleja la opresi\u00f3n y el dominio totalitario hacia el individuo, algo diametralmente diferente a la relaci\u00f3n terap\u00e9utica que se establece entre un paciente y un terapeuta. Utilizar el fragmento de una pel\u00edcula de ficci\u00f3n como ejemplo representativo de la terapia conductual, implica homologar un abordaje coercitivo a un abordaje basado en la elecci\u00f3n del paciente. Ya lo expresamos previamente;&nbsp; la historia de la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas aversivas, no ha tenido otro objetivo m\u00e1s que intentar ayudar a un paciente \u2013que por propia decisi\u00f3n- solicita ayuda para el cambio de su conducta, prevenir da\u00f1os a terceros y por ende, reducir su sufrimiento.<\/p>\n<h3>Prejuicio 3.1:&nbsp;&nbsp; La TCC es af\u00edn y funcional al sistema capitalista<\/h3>\n<p>Otra creencia errada que escuchamos frecuentemente, es aquella que plantea que la TCC, est\u00e1 ideol\u00f3gicamente asociada al totalitarismo y al sistema econ\u00f3mico capitalista. La misma, desestima el car\u00e1cter humanista del paradigma cognitivo-conductual, suponiendo que&nbsp; es ajeno&nbsp; a las problem\u00e1ticas sociales y a las dificultades psicol\u00f3gicas de las personas con bajos recursos econ\u00f3micos.<\/p>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>Para poder responder a esta cr\u00edtica, nos es necesario, indefectiblemente, recordar etapas de la historia de la psicolog\u00eda. En primera instancia recordemos que a partir de 1917, el gobierno comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, ha mostrado bastante inter\u00e9s en la obra del renombrado fisi\u00f3logo, Iv\u00e1n Pavlov, quien ha sentado las bases del condicionamiento cl\u00e1sico o respondente, piedra angular de varias investigaciones y t\u00e9cnicas conductistas.&nbsp; Por otra parte, en d\u00e9cadas posteriores, se ha observado que gran parte de la comunidad cient\u00edfica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, ha mostrado bastante inter\u00e9s en el desarrollo de la psicolog\u00eda experimental y en los trabajos de investigaci\u00f3n sobre condicionamiento y aprendizaje asociativo. (Golder M. 1986. Reportajes contempor\u00e1neos a la psicolog\u00eda sovi\u00e9tica).&nbsp; Incluso, en dicho pa\u00eds, ha habido psic\u00f3logos marxistas que han propuesto la aplicaci\u00f3n de los principios de la psicolog\u00eda cient\u00edfica para la mejora de las condiciones laborales en industrias. Puntualmente, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, ha habido aplicaciones del condicionamiento cl\u00e1sico, tanto en psicolog\u00eda ambiental como&nbsp; experimental, con el fin de mejorar las condiciones del ambiente laboral y la rutina del trabajador. (Frolov, Cerebro y trabajo).<\/p>\n<p>Este paneo hist\u00f3rico, nos muestra que en el sistema econ\u00f3mico opuesto al capitalismo, hab\u00eda un considerable inter\u00e9s en las investigaciones y aplicaciones afines al modelo conductual.<\/p>\n<p>Por otra parte, dentro del sistema econ\u00f3mico capitalista,&nbsp; B.F. Skinner, ha sido cr\u00edtico del capitalismo, y en algunos textos sociales y en su novela \u201cWalden Dos\u201d, propone modos de vida alternativos al sistema capitalista; describe una comunidad ut\u00f3pica basada&nbsp; en la cooperaci\u00f3n humana, m\u00e1s que en la competencia entre sus miembros; (Skinner B. (1973) Sobre el conductismo&nbsp; (1978) Reflexiones sobre conductismo y sociedad). M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias t\u00e9cnicas que podamos tener con algunos puntos de la novela Walden Dos, la misma representa el deseo de este autor por implementar los principios de las ciencias de la conducta, para el alcance de una sociedad menos desigual y m\u00e1s equitativa. Existen hoy d\u00eda, algunas comunidades experimentales -en la que residen miembros que por propia decisi\u00f3n personal deciden vivir en las mismas-&nbsp; basadas en algunos procedimientos del condicionamiento operante aplicados a la conducta laboral comunitaria y a las relaciones interpersonales de los miembros que la habitan (Bunge M., Ardila R. (1988). Filosof\u00eda de la Psicolog\u00eda).<\/p>\n<h3>Prejuicio 3.2:&nbsp;&nbsp; Debido a que&nbsp; el&nbsp; conductismo y el cognitivismo se han desarrollado predominantemente en los Estados Unidos,&nbsp; ambos paradigmas,&nbsp; se hallan en estrecha relaci\u00f3n con la ideolog\u00eda imperante en dicho pa\u00eds<\/h3>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>Como es de esperar, tambi\u00e9n en esta instancia, se nos impone revisar la historia de la psicolog\u00eda en el siglo pasado. Durante el siglo XX, en los Estados Unidos, ha habido un desarrollo en paralelo de las principales corrientes en psicolog\u00eda, \u2013psicolog\u00eda experimental, psicoan\u00e1lisis, terapia humanista y gest\u00e1ltica, terapia sist\u00e9mica, cognitivismo- no s\u00f3lo del conductismo. Es necesario recordar, que el psicoan\u00e1lisis tambi\u00e9n ha tenido un desarrollo significativo en los Estados Unidos, en Gran Breta\u00f1a -escuela inglesa: Klein, Winnicott, Bion, etc.- y en Francia -escuela francesa: Lacan, Miller, Dolto, etc.- pa\u00edses cuyos gobiernos, adhieren fehacientemente a la ideolog\u00eda capitalista.&nbsp; Por otra parte, &nbsp;recordemos que el fundador del psicoan\u00e1lisis, Freud, no era un cr\u00edtico ac\u00e9rrimo del sistema capitalista. (justific\u00f3 \u201ct\u00e9cnicamente\u201d la importancia del precio de las sesiones, atendi\u00f3 a pacientes de la clase media y alta de Viena y en 1936 -huyendo de la atrocidades del nazismo- se exili\u00f3 en Inglaterra, no en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica).<\/p>\n<p>En su texto de 1923, \u201cEl malestar en la cultura\u201d,&nbsp; Freud expresa su cr\u00edtica al comunismo:<\/p>\n<p><em><strong>\u201cLos comunistas creen haber hallado el camino para la redenci\u00f3n del mal\u201d<\/strong><\/em><br>\n<em><strong>\u201cno puedo imaginar si la abolici\u00f3n de la propiedad privada es oportuna y ventajosa. Pero puedo discernir su premisa psicol\u00f3gica como una vana ilusi\u00f3n\u201d [\u2026] \u201c nos parece harto comprensible que el ensayo de instituir en Rusia una cultura comunista nueva, halle su respaldo psicol\u00f3gico en la persecuci\u00f3n al burgu\u00e9s. Uno no puede menos que preguntarse, con preocupaci\u00f3n, que har\u00e1n los soviets despu\u00e9s que hayan liquidado a sus burgueses\u201d<\/strong><\/em>.<\/p>\n<h3>Prejuicio 3.3: El&nbsp; modelo cognitivo-conductual es antidemocr\u00e1tico y est\u00e1 alineado a los gobiernos dictatoriales. Sus t\u00e9cnicas son compatibles y \u00fatiles para el capitalismo y para los gobiernos de facto<\/h3>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>La TCC como la mayor\u00eda de los abordajes terap\u00e9uticos, adhiere a valores democr\u00e1ticos. Bajo ning\u00fan punto de vista se justifica la tortura, la opresi\u00f3n y el despotismo de las dictaduras. Los principios \u00e9ticos de las psicoterapias, no aceptan ni avalan el uso de la violencia. La psicolog\u00eda cl\u00ednica general, est\u00e1 regida por valores humanos, tales como la asertividad, el di\u00e1logo racional, el respeto a las diferencias de opini\u00f3n, la no-discriminaci\u00f3n, el respeto a los derechos humanos,&nbsp; etc. En la literatura existen cientos de ejemplos de aplicaciones sociales desde el&nbsp; modelo cognitivo-conductual; el paradigma es ampl\u00edsimo,&nbsp; no se limita meramente a tratar casos de ansiedad y depresi\u00f3n. Basta con nombrar algunas \u00e1reas de aplicaci\u00f3n, para que el lector infiera la importancia de las problem\u00e1ticas ambientales, comunitarias y sociales para la TCC y las ciencias del comportamiento. Veamos varios ejemplos: la TCC aplicada para la prevenci\u00f3n del Bullying en ambientes escolares, el tratamiento del Mobbing y el hostigamiento laboral en empresas, la prevenci\u00f3n y asistencia de mujeres golpeadas en casos de violencia de g\u00e9nero, el entrenamiento en resoluci\u00f3n de conflictos interpersonales en personas que conviven en una misma comunidad, la implementaci\u00f3n de programas capacitaci\u00f3n para el desarrollo de microemprendimientos en pacientes con desempleo (\u00c1lvaro Estramiana.&nbsp; (1992) Desempleo y bienestar psicol\u00f3gico), &nbsp;la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas conductuales en los talleres laborales protegidos para pacientes psiqui\u00e1tricos,&nbsp; el dise\u00f1o de programas de prevenci\u00f3n de accidentes de trabajo en industrias,&nbsp; la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas para la modificaci\u00f3n de la adicci\u00f3n a la compra, etc. (Costa M., L\u00f3pez E. (1986)&nbsp; Salud comunitaria).<\/p>\n<p>Todos estos ejemplos son muestras claras de la preocupaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n por el modelo cognitivo-conductual, en mejorar las condiciones sociales que afectan al comportamiento del&nbsp; individuo en sociedad; basta con que el lector influenciado por los prejuicios citados previamente, lea algunas de las aplicaciones&nbsp; sociales para que constate como en las ciencias del comportamiento se consideran los factores sociales que condicionan el comportamiento: factores ambientales, educativos, familiares, institucionales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, comunitarios, etc.&nbsp; (Kazdin A. (1996) Modificaci\u00f3n de Conducta y sus aplicaciones pr\u00e1cticas, cap. 12, aplicaciones sociales).<\/p>\n<h3>Prejuicio 4:&nbsp;&nbsp; La estrecha relaci\u00f3n entre el Conductismo y el consumismo<\/h3>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>Es sabido que John Watson, fundador del conductismo -adem\u00e1s de llevar a cabo investigaciones y proponer aplicaciones cl\u00ednicas bas\u00e1ndose en el condicionamiento cl\u00e1sico descubierto por Pavlov,&nbsp;&nbsp; ha aplicado los principios del condicionamiento cl\u00e1sico con fines publicitarios. Est\u00e1 claro que, la publicidad que se implementa con el objetivo de venta de productos, es un producto del capitalismo. De todos modos,&nbsp; el hecho que Watson se haya dedicado tambi\u00e9n a la publicidad, esto no representa a la totalidad del paradigma conductual. Una campa\u00f1a que utilice principios comportamentales para prevenir enfermedades tambi\u00e9n es publicidad; recu\u00e9rdese que las fotograf\u00edas aversivas en los envoltorios de las cajas de cigarrillos, se basan en el paradigma de condicionamiento cl\u00e1sico -dichas im\u00e1genes han sido autorizadas para su impresi\u00f3n en las cajas de cigarrillos por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud- y es una obviedad que esto no se lleve a cabo&nbsp; con el objetivo de&nbsp; incrementar las ventas de cigarrillos, sino para su decremento. Por ende, la finalidad en la aplicaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas en nuestra sociedad, sean utilizadas para el aumento de consumo de productos o&nbsp; con el fin de promover la salud de la poblaci\u00f3n, depender\u00e1 de quien posea el poder de aplicaci\u00f3n de las mismas. Los sistemas de puntos, pueden utilizarse para reforzar la conducta de compra de boletos para viajar en avi\u00f3n, aunque tambi\u00e9n como modo de reforzamiento de la conducci\u00f3n prudente de autom\u00f3viles en las grandes ciudades; una t\u00e9cnica eficaz, puede ser utilizada para un fin de consumo o un fin humanista, depende \u201cen manos\u201d de qui\u00e9n tenga el poder de decidir su aplicaci\u00f3n. Es materia pendiente de los gobiernos de turno, el regular las respectivas aplicaciones sociales y comunitarias de las t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas. (dicho sea de paso, hemos sido testigos que la t\u00e9cnica \u201csistema de puntos\u201d es utilizada para incrementar el deseo de compra del consumidor, en una librer\u00eda especializada en psicoan\u00e1lisis ubicada en la ciudad de Buenos Aires\u2026).<\/p>\n<p>De modo an\u00e1logo, tambi\u00e9n la t\u00e9cnica econom\u00eda de fichas \u2013y el condicionamiento operante en general- se ha utilizado con fines humanistas, para la mejora de calidad de vida de pacientes esquizofr\u00e9nicos, facilitar el aprendizaje en las escuelas, reforzar conductas activas en pacientes con depresi\u00f3n, mejorar la&nbsp; comunicaci\u00f3n entre integrantes de las parejas, etc. Una t\u00e9cnica eficaz puede utilizarse para fines humanos o no. Creemos que el conductismo no es el culpable de \u201clos males de este mundo\u201d; sostener tal prejuicios es an\u00e1logo a creer los f\u00edsicos son responsables de las dos bombas at\u00f3micas que el gobierno estadounidense ha decidido implementar durante la segunda guerra mundial frente a Jap\u00f3n. La ciencia no es la culpable de lo que decidan los poderes o gobiernos de turno.<\/p>\n<h3>Prejuicio 5:&nbsp;&nbsp; La alianza entre la TCC y la industria farmacol\u00f3gica<\/h3>\n<p>En varias oportunidades hemos sido testigo de la presencia de disertaciones en las que se acusa a la Terapia Cognitivo-Conductual de fomentar el abuso de medicaci\u00f3n psiqui\u00e1trica en sus pacientes. Desde algunas posiciones extremistas del psicoan\u00e1lisis, es frecuente tildar a los terapeutas conductuales de \u201cbiologicistas\u201d.&nbsp; \u00c9sta posici\u00f3n, implicar\u00eda pues, una supuesta alianza&nbsp; entre la TCC y los laboratorios responsables de la producci\u00f3n de psicof\u00e1rmacos;&nbsp; desde esta especulaci\u00f3n, los terapeutas conductuales formar\u00edamos parte de un gran negocio cuyo objetivo es domesticar y sobremedicar a los pacientes. Detr\u00e1s de esta tendencia a la sobremedicaci\u00f3n, subyace la intenci\u00f3n comercial de beneficiar a la psiquiatr\u00eda y la industria farmacol\u00f3gica.<\/p>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>En primera instancia, es necesario remarcar que la supuesta existencia de la alianza elucubrada,&nbsp; no est\u00e1 basada en ninguna investigaci\u00f3n period\u00edstica seria. Ning\u00fan medio de comunicaci\u00f3n, ni publicaciones de periodistas independientes, han hallado alg\u00fan caso puntual de alg\u00fan psic\u00f3logo de haber recibido dinero o alg\u00fan beneficio econ\u00f3mico de alg\u00fan laboratorio.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el origen de la cr\u00edtica esgrimida, est\u00e1 asociado al supuesto epistemol\u00f3gico en el cual se basa&nbsp; la Terapia Cognitivo-Conductual. Esta,&nbsp; se sustenta en la perspectiva \u201cmonista-emergentista\u201d \u2013en el sentido en que los pensamientos, las emociones y&nbsp; las conductas son fen\u00f3menos emergentes de la actividad del sistema nervioso central-, por ende, es probable que, aquellos psic\u00f3logos de orientaciones dualistas, prejuzguen a la TCC como terapia \u201cbiologicista\u201d.&nbsp; Este sesgo deriva en la creencia que el psic\u00f3logo TCC, trabaja como mero subsidiario de los psiquiatras. Nada m\u00e1s errado. Si particularmente, el caso lo requiere, se trabaja en interconsulta con psiquiatras; pero ello depende del trastorno en cuesti\u00f3n y de la gravedad del paciente, no de una alianza o negocio para dominar al sujeto e inducirlo a que compre determinado f\u00e1rmaco. Basta echar un vistazo a los m\u00faltiples trastornos y problemas conductuales en los cuales se aplican&nbsp; t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas eficaces sin necesidad de apoyo farmacol\u00f3gico, para que dicha acusaci\u00f3n caiga por su propio peso.<\/p>\n<p>Afortunadamente, muchos pacientes pueden mejorar sin la necesidad de implementar tratamiento psicofarmacol\u00f3gico. Complementariamente, no puede obviarse la existencia de&nbsp; trastornos en los que se requiere el trabajo interdisciplinario con psiquiatras. La consideraci\u00f3n de recurrir al tratamiento m\u00e9dico, requiere de la interacci\u00f3n entre el psiquiatra y el Terapeuta Cognitivo-Conductual. La determinaci\u00f3n de medicar o no a un paciente, no es ca\u00f3tica ni improvisada. Hay al menos cinco criterios que deben evaluarse:<\/p>\n<ul>\n<li>El diagn\u00f3stico,<\/li>\n<li>la gravedad del caso,<\/li>\n<li>la urgencia de abordaje,<\/li>\n<li>la necesidad de aliviar el sufrimiento del paciente,<\/li>\n<li>la facilitaci\u00f3n del trabajo terap\u00e9utico.<\/li>\n<\/ul>\n<p>N\u00f3tese que la existencia de esto cinco criterios, nos permite pensar de modo racional los casos, siendo el objetivo esencial valorar la necesidad de apoyo farmacol\u00f3gico para preservar al paciente de un deterioro mayor.&nbsp; (<a href=\"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/medicacion-el-uso-de-psicofarmacos-en-terapia-cognitivo-conductual\/\">Rivadeneira, Minici, Dahab (2003) : La medicaci\u00f3n en terapia Cognitivo-Conductual en Revista de Terapia Cognitivo-Conductual<\/a>)<\/p>\n<p>Hay trastornos en los que no se puede prescindir del abordaje farmacol\u00f3gico; en la esquizofrenia, en los trastornos bipolares, en los cuadros neurol\u00f3gicos, en las depresiones severas -entre otros cuadros- oponerse al tratamiento psicofarmacol\u00f3gico es una decisi\u00f3n peligrosa y temeraria. Creemos que es una falta de \u00e9tica que un psic\u00f3logo, convenza al paciente o a sus familiares, para que impidan que el psiquiatra que lo asiste, no aplique el tratamiento indicado. El fanatismo \u201canti-medicaci\u00f3n\u201d, puede perjudicar seriamente la evoluci\u00f3n del caso. El criterio de intervenci\u00f3n psiqui\u00e1trica, lo determina la patolog\u00eda del caso, no los gustos personales o prejuicios ideol\u00f3gicos del psiquiatra o el psic\u00f3logo de turno. Las patolog\u00edas existen, no podemos obviarlas ni negarlas. Lamentablemente, ninguna corriente en psicolog\u00eda,&nbsp; ha hallado soluciones para la esquizofrenia o el trastorno bipolar s\u00f3lo con m\u00e9todos psicosociales. Una vez m\u00e1s, se nos impone la siguiente pregunta:&nbsp; \u00bfEs \u00e9tico privar al paciente de una medicaci\u00f3n que mejore su calidad de vida?<\/p>\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, destacamos que la Terapia Cognitivo-Conductual no parte de una tendencia \u201cpro-medicaci\u00f3n, ni anti-medicaci\u00f3n\u201d.&nbsp; La decisi\u00f3n de que el paciente deba ser asistido por un profesional en psiquiatr\u00eda, no es ideol\u00f3gica, es fruto de la evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica cuidadosa de cada caso en particular.<\/p>\n<h3>Prejuicio 6:&nbsp;&nbsp; La TCC al servicio de la dominaci\u00f3n social<\/h3>\n<p>Otro mito que circula con asiduidad, es el que postula que la TCC desde\u00f1a los factores sociales, siendo su objetivo \u201cdominar\u201d a los pacientes con el fin de alcanzar&nbsp; su \u201cadaptaci\u00f3n pasiva\u201d a la sociedad. La TCC, es subsidiaria de las tendencias conservadoras y de los poderes turno. Indirectamente, se fomenta la domesticaci\u00f3n de los pacientes,&nbsp; a los fines inhibir su participaci\u00f3n pol\u00edtica orientada al cambio social.<\/p>\n<h4>Respuesta:<\/h4>\n<p>Es necesario aclarar que en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica el psic\u00f3logo respeta la idiosincrasia de la persona y no intenta modificar la ideolog\u00eda de su paciente.&nbsp; Tampoco le interesa al profesional que el paciente deba ser sumiso y deba adaptarse a \u00f3rdenes o decisiones ajenas. La TCC no trabaja al servicio de las corporaciones o de la sociedad de consumo. El respeto a la individualidad y a la filosof\u00eda del paciente, son considerados. De hecho, en encuestas realizadas, no se han encontrado opiniones de pacientes que manifiesten haberse sentido manipulados por el psic\u00f3logo para adoptar determinada ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Para clarificar la respuesta a estos prejuicios, nos avocaremos a enunciar dos ejemplos representativos: El estr\u00e9s laboral y la posici\u00f3n pol\u00edtica del paciente.<\/p>\n<p>En el caso del estr\u00e9s laboral, no es el objetivo de la TCC&nbsp; que el paciente que es empleado en una empresa no emita su opini\u00f3n o sea sumiso, ante las injusticias del eventual empleador que lo ha contratado. Como evidencia contraria a esta cr\u00edtica, nos basta como muestra comentar que, en casos de hostigamiento laboral o mobbing, los psic\u00f3logos conductuales emiten informes psicol\u00f3gicos destacando el estr\u00e9s de su paciente en el contexto laboral. Estos informes, tienen como objetivo la reducci\u00f3n del hostigamiento&nbsp; y del estr\u00e9s concomitante. El psic\u00f3logo cl\u00ednico, no trabaja al servicio de los empresarios, ni implementar\u00e1 t\u00e9cnicas de sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En lo que concierne a la posici\u00f3n pol\u00edtica del consultante, tampoco es el objetivo de la TCC domesticar a los pacientes para que sean pasivos frente a las injusticias del sistema capitalista. Hemos tenido la oportunidad de atender pacientes que militan en partidos pol\u00edticos; la TCC adhiere a valores democr\u00e1ticos y no tiene como objetivo modificar la ideolog\u00eda del paciente. No se dise\u00f1an tratamientos para que los trabajadores sean meros espectadores de las injusticias del sistema &#8211; inhibiendo su participaci\u00f3n&nbsp; pol\u00edtica -, para que finalmente, sean agentes pasivos frente a las contingencias del ambiente social.<\/p>\n<p>En su libro, Ideolog\u00eda y Conductismo, Dorna y M\u00e9ndez, (1979) Dorna A. y M\u00e9ndez H., Ideolog\u00eda y Conductismo), lo expresan m\u00e1s claramente: <strong><em>\u201cacusar al conductismo de querer \u201ccondicionar\u201d al hombre, se revela tan absurdo como atribuir a la f\u00edsica la pretensi\u00f3n de \u201caprisionar\u201d al individuo, al poner en evidencia la ley de la gravedad y la ca\u00edda de los cuerpos, o juzgar que la biolog\u00eda \u201canimaliza\u201d al hombre cuando invoca las leyes de la evoluci\u00f3n de las especies\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<h3>Consecuencias perjudiciales de estos mitos<\/h3>\n<p>Nos hemos dedicado a responder a estas cr\u00edticas, debido a que muchos estudiantes y psic\u00f3logos no desean conocer la TCC, a partir de adoptar estos prejuicios como verdades. Lamentablemente, muchos cr\u00edticos no conocen los principios te\u00f3ricos, las investigaciones y las t\u00e9cnicas del modelo, pues a priori, han sido influenciados negativamente hacia el paradigma.&nbsp; Incluso, se llega a dudar de cuestiones b\u00e1sicas tales como la consideraci\u00f3n del consentimiento informado y los c\u00f3digos de \u00e9tica vigentes en Terapia Cognitivo-Conductual.<\/p>\n<p>Ha sido nuestro objetivo, propiciar que el lector alcance una visi\u00f3n m\u00e1s ecu\u00e1nime sobre la relaci\u00f3n entre ideolog\u00eda y terapia conductual. Debido a ello, hemos remarcado que las cr\u00edticas son erradas y no se basan en estudios sociol\u00f3gicos que posean validez metodol\u00f3gica. En algunos casos, los prejuicios esgrimidos hacia la TCC son tan extremos que pareciera que todos los males de nuestro mundo son responsabilidad del conductismo y el cognitivismo.<\/p>\n<p>Se nos impone la siguiente pregunta: \u00bflas guerras de la antig\u00fcedad, el poder del imperio romano, las oscuridades de la edad media, la inquisici\u00f3n, el genocidio durante la conquista de Am\u00e9rica, la revoluci\u00f3n industrial, el hambre, la pobreza, la esclavitud, la plusval\u00eda, el imperialismo, el holocausto nazi, comenzaron con el conductismo ?<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>Rivadeneira, Minici, Dahab (2002): Lo que no es la terapia cognitivo-conductual. Respuesta a cr\u00edticas. (Revista de Terapia Cognitivo-Conductual. N\u00fam. 3. Agosto 2002; www.cognitivoconductual.org).<\/li>\n<li>Minici, Rivadeneira, Dahab (2011): Importancia de los pensamientos y el lenguaje en terapia cognitivo-conductual. (Revista de Terapia Cognitivo-Conductual, www.cognitivoconductual.org)<\/li>\n<li>Eysenck H. (1977) Usted y la Neurosis. Porqu\u00e9 falla su analista. Ed. Huemul, Bs. As.<\/li>\n<li>Golder M. (1986). Reportajes contempor\u00e1neos a la psicolog\u00eda sovi\u00e9tica. Ed. Cartago, Bs. As.<\/li>\n<li>Freud S. (1923). El malestar en la cultura.&nbsp; Ed. Amorrortu, Bs. As.<\/li>\n<li>Dorna A., M\u00e9ndez H. (1979) Ideolog\u00eda y Conductismo.&nbsp; Ed. Fontanella, Barcelona.<\/li>\n<li>Skinner&nbsp; B. (1978) Reflexiones sobre conductismo y sociedad.&nbsp; Ed. Trillas, M\u00e9xico.<\/li>\n<li>Skinner B. (1973) Sobre el conductismo. Ed. Fontanella, Barcelona.<\/li>\n<li>Bunge M., Ardila R. (1988). Filosof\u00eda de la Psicolog\u00eda. Ed. Siglo XXI editores, Barcelona.<\/li>\n<li>\u00c1lvaro Estramiana.&nbsp; (1992) Desempleo y bienestar psicol\u00f3gico. Ed. Siglo XXI editores, Barcelona.<\/li>\n<li>Costa M., L\u00f3pez E. (1986)&nbsp; Salud comunitaria. Ed. Mart\u00ednez Roca, Madrid.<\/li>\n<li>Kazdin A. (1996) Modificaci\u00f3n de Conducta y sus aplicaciones pr\u00e1cticas, Cap. 12, aplicaciones sociales<\/li>\n<\/ul>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Jos\u00e9 Dahab y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/prejuicios-sociales-sobre-la-relacion-entre-ideologia-y-terapia-cognitivo-conductual.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfVas a hacer terapia cognitivo-conductual? \u201cTe van a dominar, te van a quitar la estructura\u201d\u2026&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":977,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,431],"tags":[348,377,130,105,123],"class_list":["post-703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discusion-y-critica","category-revista-27","tag-caracteristicas-tcc","tag-criticas-tcc","tag-etica","tag-psicoanalisis","tag-psicologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=703"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1630,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703\/revisions\/1630"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}