{"id":734,"date":"2016-02-06T00:40:05","date_gmt":"2016-02-06T05:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=734"},"modified":"2022-04-12T12:36:51","modified_gmt":"2022-04-12T15:36:51","slug":"prevencion-y-manejo-de-recaidas-en-el-tratamiento-del-trastorno-de-panico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/prevencion-y-manejo-de-recaidas-en-el-tratamiento-del-trastorno-de-panico\/","title":{"rendered":"Prevenci\u00f3n y Manejo de reca\u00eddas en el tratamiento del trastorno de p\u00e1nico"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Algunos pacientes dados de alta luego de un tratamiento exitoso con Terapia Cognitivo Conductual, en ocasiones vuelven a consultar luego de unos a\u00f1os de estar asintom\u00e1ticos, debido a alguna reca\u00edda. \u00bfA qu\u00e9 variables puede deberse este fen\u00f3meno? Veremos aqu\u00ed algunos ejemplos y la manera de evitarlas, durante y despu\u00e9s del tratamiento.<!--more--><\/p><\/blockquote>\n<p>Como siempre decimos los terapeutas que nos dedicamos al tratamiento de los trastornos de ansiedad, el P\u00e1nico es uno de los trastornos que m\u00e1s se presentan en las consultas y el que generalmente m\u00e1s r\u00e1pido se resuelve. Los ataques de p\u00e1nico se resuelven a veces en dos o tres consultas. El paciente que es psicoeducado en cuanto a qu\u00e9 es el p\u00e1nico, enfatizando particularmente que no se muere de eso, entiende r\u00e1pidamente la l\u00f3gica de c\u00f3mo funciona el sistema nervioso aut\u00f3nomo. Si a esto sumamos la ense\u00f1anza de la respiraci\u00f3n abdominal, el paciente logra controlar sus s\u00edntomas y sentirse bien; a veces lo suficiente para un alta. Ahora bien, esto no sucede en la mayor\u00eda de casos.<\/p>\n<p>Cuando el paciente se presenta con trastorno de p\u00e1nico, es decir, con la idea de que puede volver a tener ataques de p\u00e1nico, tambi\u00e9n sabemos que la historia es otra. Un paciente que ya no tiene ataques de p\u00e1nico, puede sin embargo presentar una permanente preocupaci\u00f3n por tenerlos, lo cual le genera una hipervigilancia a sus sensaciones y un monitoreo permanente de su cuerpo. Dicho proceso lamentablemente lo acerca m\u00e1s a tener un ataque en alg\u00fan momento, siendo esto lo que parad\u00f3jicamente, trata de evitar con esa preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde el actual DSM 5, se ha cambiado el criterio diagn\u00f3stico del p\u00e1nico. Hoy el ataque de p\u00e1nico no es en realidad una categor\u00eda diagn\u00f3stica en s\u00ed misma, sino un s\u00edntoma de alta ansiedad presente en otros trastornos, lo cual es correcto. Hoy por hoy, el Trastorno de P\u00e1nico es lo que se toma como categor\u00eda diagn\u00f3stica, considerando a la preocupaci\u00f3n a tener un ataque, como el componente m\u00e1s detonante de un posible ataque de p\u00e1nico. A pesar de que el diagn\u00f3stico fue modificado en el DSM 5, el tratamiento no ha sufrido cambios significativos y sigue siendo la preocupaci\u00f3n por tener una crisis el gran problema de los panicosos y a lo que en definitiva, m\u00e1s se apunta a decrementar en el tratamiento.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, a pesar de que el paciente es tratado con t\u00e9cnicas apropiadas como la psicoeducaci\u00f3n, respiraci\u00f3n abdominal, exposici\u00f3n interoceptiva, refocalizaci\u00f3n atencional y otros procedimientos ampliamente probados en su eficacia, en ocasiones se producen reca\u00eddas en el mediano y largo plazo? Bien, hay muchas variables que van desde la biolog\u00eda hasta el aprendizaje proporcionado por padres miedosos quienes inadvertidamente, han educado a sus hijos a tenerle miedo a cualquier sensaci\u00f3n f\u00edsica. Esta vez, enfoquemos dos factores diferentes: el componente evitativo y la ense\u00f1anza de aceptar a la ansiedad.<\/p>\n<p>Sabemos, como principio operante en los tratamientos para la ansiedad, que cuanto m\u00e1s se evita un est\u00edmulo que provoca ansiedad, en lo inmediato la disminuye pero a largo plazo la aumenta, empeorando el cuadro. Por supuesto que esta sencilla f\u00f3rmula es explicada a nuestros pacientes en la psicoeducaci\u00f3n, pero igualmente, hay algunos pacientes que precisan de algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Para entender el comportamiento de evitaci\u00f3n, lo primero que tenemos que saber es que puede adoptar formas muy diversas. Lo que se evita es la ansiedad o experimentar sensaciones de ansiedad. He aqu\u00ed una lista de conductas de evitaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Tomar un ansiol\u00edtico cada vez que me siento ansioso.<\/li>\n<li>Tomar algo para sentirme mejor (un analg\u00e9sico cuando no se experimenta dolor).<\/li>\n<li>Fumar<\/li>\n<li>Tomar alcohol<\/li>\n<li>Dejar de tomar colectivos, trenes u otro medio de transporte si me provocan ansiedad.<\/li>\n<li>Dejar de salir o salir menos.<\/li>\n<li>Monitorear todo el tiempo si me siento bien.<\/li>\n<li>Tomarme la presi\u00f3n por cada sensaci\u00f3n f\u00edsica experimentada.<\/li>\n<li>Tomarme las pulsaciones al menor cambio en el ritmo card\u00edaco.<\/li>\n<li>Evitar todo aquello que me moleste o no me haga sentir bien.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Hay muchos m\u00e1s comportamientos similares a los mencionados. La idea es detectarlos en los pacientes, para poder luego hacer un cambio a futuro, ya que si estas conductas persisten en el tiempo, luego del alta, las reca\u00eddas se vuelven altamente probables.<\/p>\n<p>Muchos pacientes, en forma natural, capitalizan la psicoeducaci\u00f3n y la propia experiencia del tratamiento en cuanto a la mejor\u00eda, de una forma muy interesante, ya que empiezan a cambiar un poco si se quiere, la percepci\u00f3n del contexto que los rodea, el cual&nbsp; ya no es percibido como peligroso. Lo aprendido en la terapia proporciona la validez emp\u00edrica para avalar esta nueva forma de ver el mundo. Presentan, por ende, muy pocos comportamientos evitativos de la ansiedad. Y justamente por ello, estos pacientes dif\u00edcilmente presentan reca\u00eddas. Aceptan, si se quiere, a la ansiedad como parte de la naturaleza del estar vivos; toman a la misma como una emoci\u00f3n que simplemente es un motor de vida, no un elemento peligroso para la vida, incluso cuando la ansiedad es alta y molesta. Deja de percibirse peligrosa, por lo tanto, deja de asustar. Si esto sucede, la evitaci\u00f3n pr\u00e1cticamente desaparece como componente que mantiene a la ansiedad a largo plazo. Si hay evitaci\u00f3n, es otra la atribuci\u00f3n que se lleva a cabo: \u201cno lo hago porque no me gusta, no porque me de ansiedad\u201d. Este es el cambio crucial que hacen estos pacientes y que les garantiza cambiar la manera de vivir y contemplar aquellas situaciones que antes generaban ansiedad y que hoy, son simples contextos en donde uno en todo caso, eligen exponerse o no sobre la base otras variables (ganas, placer, circunstancia, etc).<\/p>\n<p>Un ejemplo sencillo para mostrar este fen\u00f3meno: tomemos hipot\u00e9ticamente, un paciente que antes no se sub\u00eda al subte por miedo a sentirse mal y no poder salir. Obviamente, la evitaci\u00f3n a subir al subte era completa o en su defecto, la exposici\u00f3n era vivida con mucha ansiedad, padecimiento del viaje o tener que siempre ir con alguien para que lo auxilie en caso de sentirse mal. N\u00f3tese el componente evitativo, c\u00f3mo puede empeorar el cuadro hasta cronificarlo. Supongamos que hace un tratamiento y aprende las t\u00e9cnicas para afrontar, lo hace y le va bien. Se empieza a sentir dominante de la situaci\u00f3n (antes lo percib\u00eda a la inversa). En un futuro, si est\u00e1 esperando el subte y este viene lleno, puede ser que nuestro ex panicoso eval\u00fae y piense que es mejor dejar pasar el subte y esperar uno menos lleno para poder viajar m\u00e1s c\u00f3modo ya que est\u00e1 con tiempo extra. En ese caso, el componente evitativo hizo un cambio sustancial: no evita por miedo a la ansiedad, sino en pos de la comodidad. Sabe que en caso de estar ajustado de tiempo, lo tomar\u00e1 igual y que ser\u00e1 un viaje inc\u00f3modo. Esta manera de actuar, donde se elige la acci\u00f3n sobre la base de situaciones espec\u00edficas no relacionadas con la ansiedad, es lo que lo iguala en su acci\u00f3n a aquellas personas que no tienen ni tuvieron p\u00e1nico a sentirse mal en el subte.<\/p>\n<p>A partir de observar este fen\u00f3meno en los pacientes dados de alta, es necesario entonces hacer alguna modificaci\u00f3n en c\u00f3mo se trata a aquellos pacientes que no han tenido esa beneficiosa evoluci\u00f3n, por las razones que fueren. Hay que ayudarlos de alg\u00fan otro modo. En este sentido, nos percatamos que a medida que el paciente avanza en el tratamiento, la psicoeducaci\u00f3n tiene que tomar otros aspectos. En un primer momento, la psicoeducaci\u00f3n obviamente consiste en explicar al paciente la topograf\u00eda de la ansiedad y del p\u00e1nico, enfatizando que no es peligroso y que es parte de un sistema nervioso que funciona en forma correcta, activando el sistema cardiopulmonar para huir; aunque el error radica en que lo hace frente a est\u00edmulos internos o externos que en s\u00ed, no son peligrosos. Explicar que no se muere de p\u00e1nico es a veces la frase que m\u00e1s se marca en nuestros pacientes, ya que es lo que m\u00e1s se teme que suceda durante el ataque de p\u00e1nico. En un segundo momento, la psicoeducaci\u00f3n apunta al an\u00e1lisis funcional, es decir, explicando en qu\u00e9 momento se dispara el ataque y c\u00f3mo disminuye, y el papel fundamental de la evitaci\u00f3n como componente modulador del mismo. Esta explicaci\u00f3n brinda a la persona, un nuevo modo de ver a su acci\u00f3n, como equivocada en su objetivo, aunque al principio, al bajar un poco la ansiedad, esta acci\u00f3n evitativa se valora mucho. Esta parte de la explicaci\u00f3n, prepara al paciente para empezar con ejercicios de exposici\u00f3n que ser\u00e1n las acciones contundentes a la hora de controlar el trastorno casi por completo. Ah\u00ed viene nuestra tercera parte, que no es necesaria en todos los pacientes, ya que algunos la hacen por s\u00ed solos y otros precisan de una ayudita extra. Cuando el paciente ya empieza a realizar exposiciones, empezamos a tratar de que se de cuenta, que la ansiedad es necesaria y que el suprimirla, no es lo que se debe hacer. A veces, conviene explicar que sin ansiedad, los seres humanos no sobrevivir\u00edamos, pues de alguna manera, s\u00ed nos ayuda a evitar situaciones realmente peligrosas como conducir a altas velocidades o asomarnos por un lugar elevado sin protecci\u00f3n. Por otra parte, tambi\u00e9n suele ser \u00fatil dar ejemplos donde la activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica -similar a la de la ansiedad- s\u00ed juega un papel importante (hacer ejercicio, re\u00edrse a carcajadas, hacer el amor, correr un colectivo). La ansiedad deja de ser una emoci\u00f3n temida, m\u00e1s bien pasa a ser simplemente una emoci\u00f3n y como tal, ser\u00e1 tolerada y aceptada cuando est\u00e9 presente. En esta parte, ponemos tambi\u00e9n \u00e9nfasis en modificar la manera de atribuir que tiene la persona respecto de las situaciones y en empezar a ampliar el rango perceptivo e interpretativo de sus propias sensaciones. Los pacientes panicosos transforman su manera de percibir en una forma binaria: me da ansiedad o no me da ansiedad. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Ense\u00f1ar a la persona a evaluar su contexto, donde \u00e9ste puede llegar a ser adecuado, agradable, hermoso, disfrutable o inc\u00f3modo, desagradable, intolerable, insoportable; son nuevas maneras de ver la situaci\u00f3n y sobre&nbsp; esa nueva evaluaci\u00f3n, poder elegir qu\u00e9 hacer de la forma m\u00e1s adecuada al momento, no necesariamente a si se siente mal o bien. Recordemos que muchas cosas que nos hacen sentir mal, las toleramos porque luego nos hacen sentir bien (para poner ejemplos sencillos, cuando tomamos un amargo remedio para luego estar bien de salud o dar un examen complejo para luego aprobar la materia m\u00e1s dif\u00edcil de la carrera). No siempre lo que nos hace sentir mal es peligroso. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, se le ense\u00f1a a la persona que la evitaci\u00f3n es un componente sujeto a esta manera de percibir e interpretar el mundo. Como dec\u00edamos antes, el problema en definitiva no es tanto la evitaci\u00f3n en s\u00ed misma, sino las razones por las cuales se evita. Las personas que no padecemos un trastorno de ansiedad evitamos en ocasiones situaciones simplemente porque en el momento evaluamos que no nos gusta o que preferimos hacer algo diferente. Dependemos un poco de nuestros gustos, placeres, comodidades y dem\u00e1s sensaciones, diferentes a sentir o no ansiedad.<\/p>\n<p>Este aprendizaje y la consolidaci\u00f3n del mismo, logra un plus en el tratamiento. Por momentos los di\u00e1logos durante esta etapa de la terapia se asemejan a una charla filos\u00f3fica, ya que en un punto estamos intentando modificar m\u00e1s que un p\u00e1nico; estamos tratando de que nuestro paciente sea activo y voluntario en un cambio en la manera ver su propia vida. En efecto, se est\u00e1 reevaluando la creencia central de los individuos con trastornos de ansiedad, en cuanto&nbsp; a que se sienten indefensos y sin recursos frente a la ansiedad. Lo que nosotros tratamos de transmitir es que dif\u00edcilmente se puede estar sin recursos ante algo que de por s\u00ed, no representa un peligro. Esta ense\u00f1anza terap\u00e9utica deja a nuestro paciente preparado para enfrentar la vida, con algo de ansiedad, aprendiendo a tolerarla, no a luchar contra ella y aceptarla como una emoci\u00f3n m\u00e1s, porque simplemente est\u00e1 vivo.<\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Jos\u00e9 Dahab, Lic. Ariel Minici y Lic. Carmela Rivadeneira<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/prevencion-y-manejo-de-recaidas-en-el-tratamiento-del-trastorno-de-panico.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos pacientes dados de alta luego de un tratamiento exitoso con Terapia Cognitivo Conductual, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":957,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[432,16],"tags":[35,385,350,101],"class_list":["post-734","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-28","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-ansiedad","tag-conductas-de-evitacion-y-escape","tag-crisis-de-panico","tag-trastorno-de-panico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=734"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1628,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/734\/revisions\/1628"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}