{"id":764,"date":"2017-03-19T19:30:12","date_gmt":"2017-03-20T00:30:12","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=764"},"modified":"2024-01-18T19:55:41","modified_gmt":"2024-01-18T22:55:41","slug":"la-relacion-funcional-entre-el-pensamiento-y-la-emocion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-relacion-funcional-entre-el-pensamiento-y-la-emocion\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n funcional entre el pensamiento y la emoci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfCu\u00e1l es el significado de nuestras emociones?<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los psic\u00f3logos que trabajamos desde el enfoque Cognitivo Conductual sabemos de la relaci\u00f3n funcional que existe entre los pensamientos y las emociones. Uno de los primeros pasos en la terapia es justamente ense\u00f1ar esta relaci\u00f3n al paciente mediante el SPEC (relaci\u00f3n funcional entre Situaci\u00f3n, Pensamiento, Emoci\u00f3n y Conducta). A partir de all\u00ed entonces, se podr\u00e1 empezar a aplicar un conjunto de t\u00e9cnicas, que implican tanto cambios en las acciones del paciente, como en su manera de pensar, lo cual a su vez modificar\u00e1 su manera de sentir las emociones. Las t\u00e9cnicas cognitivas, como la Reestructuraci\u00f3n Cognitiva, parten de la base de que ciertos pensamientos producen ciertas emociones. Para cambiar entonces los pensamientos disfuncionales, habr\u00e1 que tener una idea sustancial de cu\u00e1les son las emociones y c\u00f3mo diferenciar unas de otras.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Para comenzar, nos compete en este art\u00edculo manejar una buena definici\u00f3n de las emociones para poder, justamente, acceder a aquellos pensamientos que en la mayor\u00eda de las veces son detonantes de las mismas como tambi\u00e9n moduladores, haciendo que tanto la emoci\u00f3n como la conducta terminen generando un patr\u00f3n desadaptativo. Hay que reconocer el valor adaptativo y evolutivo de las emociones, es decir, <strong>no hay<\/strong> <strong>emociones desadaptativas<\/strong> sino que, en todo caso, las emociones son <strong>topogr\u00e1ficamente<\/strong> desadaptativas (muy intensas o de aparici\u00f3n muy frecuente ante diversas situaciones). Evolutivamente, es el pensamiento el \u00faltimo en desarrollarse, por lo tanto, constituye el elemento m\u00e1s plausible de modificarse y, en este proceso de cambio, las emociones lo acompa\u00f1ar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-03.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2310\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Comencemos a diferenciar algunas emociones, de las cuales en general se habla inespec\u00edficamente y esto acarrea algunas confusiones a la hora de ser trabajadas durante el proceso terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Diferencias entre:<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Miedo<\/strong>: Es una reacci\u00f3n emocional ante un est\u00edmulo peligroso. Es filogen\u00e9tico y no hay pensamiento mediante. Se reacciona sin pensar. Sucede en el <strong>presente<\/strong>. Si el est\u00edmulo result\u00f3 no ser peligroso, la reacci\u00f3n fue en vano, pero es adaptativo actuar con miedo ante un peligro. Es una defensa del organismo ante un medio cambiante y potencialmente peligroso. El cerebro est\u00e1 filogen\u00e9ticamente dise\u00f1ado a sentir miedo ante un est\u00edmulo peligroso o potencialmente peligroso. La reacci\u00f3n f\u00edsica implica en un primer momento bradicardia, luego taquicardia. La reacci\u00f3n conductual puede implicar tres reacciones innatas: quedarse quieto (Freezing), luchar (Fight) o volar (en el caso de las aves, Flight; en nosotros, correr alej\u00e1ndonos del peligro). Nos referimos a estas conductas reactivas como FFF por sus iniciales en ingl\u00e9s (Flight, Fight, Freeze), se trata de un patr\u00f3n evolutivamente adaptativo para la mayor\u00eda de animales. Tambi\u00e9n una manera de reaccionar innata es dar un salto alej\u00e1ndose del peligro (muy com\u00fan tambi\u00e9n en los mam\u00edferos). Lo importante aqu\u00ed es que <strong>no hay pensamiento<\/strong> en el momento del miedo, sino pura reacci\u00f3n cuasi refleja. De hecho, la emoci\u00f3n del miedo es arcaica y est\u00e1 apoyada en los reflejos tra\u00eddos al nacer. El reflejo de Moro, por ejemplo, es una reacci\u00f3n de aferrarse con los brazos ante la potencial ca\u00edda del sujeto; esta reacci\u00f3n es innata, es decir, no aprendida, viene desde el nacimiento. Cuando en las consultas los pacientes refieren tener miedo, en general est\u00e1n hablando de otra emoci\u00f3n diferente, pues es com\u00fan confundir al mismo con ansiedad o angustia. El miedo no conforma un diagn\u00f3stico, sino que es una reacci\u00f3n natural y normal. No hay trastornos de miedo, por lo tanto, no hay tratamiento para el miedo. A lo peligroso hay que tenerle miedo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ansiedad<\/strong>: Es una emoci\u00f3n ante un est\u00edmulo ambiguo que pudiera representar o no un peligro. Su reacci\u00f3n act\u00faa en los tres niveles: fisiol\u00f3gico, cognitivo y conductual. Es una emoci\u00f3n no presente sino anticipatoria de algo peligroso o no en el <strong>futuro<\/strong>. Est\u00e1 muy relacionada con el miedo, ya que la misma anticipa un potencial peligro. La ansiedad permite mediante los sentidos evaluar la naturaleza del peligro, previendo incluso si es conveniente afrontar o huir. <strong>Hay pensamientos mediando<\/strong> entre el est\u00edmulo y la emoci\u00f3n del sujeto. Prepara al organismo para un posible peligro, ya sea afront\u00e1ndolo o evit\u00e1ndolo, dependiendo de la peligrosidad del mismo. El cerebro est\u00e1 filogen\u00e9ticamente preparado para sentir ansiedad ante eventos nuevos que representen un potencial peligro. A diferencia del miedo, que presenta bradicardia en el primer momento, en general siempre aparece taquicardia durante la ansiedad. Esta activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica facilita mantener el estado de alerta. La reacci\u00f3n cognitiva es pensar e imaginar escenarios posibles peligrosos. T\u00edpicamente, a nivel conductual se evita acercarse al potencial peligro sin llegar a corroborar siquiera si es realmente peligroso. Si se acerca y corrobora que no es peligroso, la ansiedad disminuye. Si, por el contrario, se evita sin corroborar el peligro, a largo plazo la ansiedad aumentar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que mucha gente le teme, la ansiedad es inofensiva en s\u00ed misma y tiene su lado natural y adaptativo, es una emoci\u00f3n que tiene muchas funciones \u201cbuenas\u201d como permitir cuidarnos de potenciales peligros, mantenernos alertas, acelerar nuestras acciones cuando es preciso un afrontamiento r\u00e1pido para resolver un problema como una emergencia. No obstante, cuando la ansiedad conlleva un exceso de evitaci\u00f3n o de pensamientos que la retroalimentan de forma err\u00f3nea, pierde su funci\u00f3n adaptativa, y a esto se lo diagnostica como un \u201ctrastorno de ansiedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Evolutivamente, nuestro cerebro registra est\u00edmulos peligrosos para poder ser evitados y as\u00ed poder seguir vivos. Esto ha evolucionado filogen\u00e9ticamente de suerte tal que nuestros ancestros que no poseyeron esta capacidad predictiva ante un peligro simplemente no sobrevivieron para dejar descendencia; de ah\u00ed que los que s\u00ed sobrevivimos heredamos ese atavismo que hoy nos conduce a reaccionar con ansiedad ante est\u00edmulos ambiguos bajo el axioma: <em>es preferible<\/em> <em>asustarse y equivocarse que no asustarse y morirse<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro cerebro persiste en registrar peligros, pero nuestros entornos actuales no resultan ser tan peligrosos como los de nuestros antepasados. Es decir, para nuestro cerebro arcaico un peligro se define como algo que puede causarnos un da\u00f1o grave o matarnos. El peligro es de muerte y nuestra reacci\u00f3n de ansiedad ser\u00e1 justamente acorde a esa magnitud de peligrosidad, generando conductas de ataque o huida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en la actualidad, como expresamos anteriormente, nuestros contextos peligrosos dif\u00edcilmente conllevan un peligro de muerte. Una mala noticia, una boleta con aumento de precio, un resumen de tarjeta de cr\u00e9dito, una carta documento por una demanda civil, no representan un peligro de muerte. Sin embargo, en ocasiones, la reacci\u00f3n de ansiedad es alta como si con ella pudi\u00e9ramos defendernos de esos \u201cpredadores\u201d modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente, los trastornos de ansiedad se caracterizan porque tal emoci\u00f3n, la ansiedad, se dispara frente a una amplia variedad de est\u00edmulos no peligrosos. La persona los evita produciendo sin saber que, en situaciones similares, la ansiedad trepe a\u00fan m\u00e1s alta. As\u00ed, inadvertidamente se va potenciando la emoci\u00f3n y deja al sujeto v\u00edctima de un c\u00edculo vicioso donde m\u00e1s ansiedad lleva a m\u00e1s evitaci\u00f3n y m\u00e1s evitaci\u00f3n a m\u00e1s ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como vimos entonces, la ansiedad es la protagonista de los \u201ctrastornos de ansiedad\u201d, justamente, y si bien hay muchas t\u00e9cnicas para tratarlos, ese no es nuestro tema en el presente art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-02.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2309\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasemos entonces, a otras emociones no tan nombradas como la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ira<\/strong>: Es una emoci\u00f3n funcional ante una necesidad de defenderse de un ataque hacia nosotros o hacia alguien emocionalmente cercano. Tiene un fuerte valor adaptativo, en cuanto a territoriedad y protecci\u00f3n. Hoy por hoy, un agravio u ofensa despectiva o degradante hacia mi persona o personas queridas de mi grupo de pertenencia genera una reacci\u00f3n de ira. Fisiol\u00f3gicamente es una de las emociones con m\u00e1s activaci\u00f3n simp\u00e1tica. La aceleraci\u00f3n card\u00edaca y la hiperventilaci\u00f3n son inmediatas y el <strong>pensamiento pasa a ser tanto un detonador como un fuerte modulador<\/strong> que retroalimenta a la reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica de la ira manteni\u00e9ndola elevada. Los pensamientos como: \u201cme lo hace a prop\u00f3sito\u201d, \u201ca m\u00ed no me va a ganar\u201d, \u201cme est\u00e1 subestimando\u201d, \u201cme est\u00e1 menospreciando\u201d, \u201ces malo y no voy a permitir que me da\u00f1e\u201d, \u201clo detesto y quiero que desaparezca\u201d, son ejemplos t\u00edpicos en situaci\u00f3n de enojo. No necesariamente este proceso se da frente a otra persona, sino puede ser frente a un objeto, o \u00bfacaso no nos enfurece cuando no arranca el auto, o cuando no podemos desatar un nudo? Dependiendo de la intensidad fisiol\u00f3gica de la ira, sumado al pensamiento que mantiene o aumenta a la misma, el desenlace conductual ser\u00e1 una acci\u00f3n violenta (pegar, romper, etc). De ah\u00ed que, entonces, la modificaci\u00f3n de los pensamientos detonantes de la ira sea fundamental en el tratamiento psicol\u00f3gico, para justamente evitar el incremento de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Las emociones de <strong>l\u00e1stima<\/strong>, <strong>culpa <\/strong>y <strong>verg\u00fcenza<\/strong> suelen ser inhibitorias, ya que funcionan en forma antag\u00f3nica a otras emociones, disminuyendo su intensidad. Por ejemplo, la ira disminuye cuando aparece la l\u00e1stima y la ira intensa inhibe su potencial violencia si sentimos culpa por el potencial da\u00f1o que vamos a perpetrar al otro. En caso de cometer un acto violento y luego darnos cuenta del mal que hemos hecho, la culpa aparece como emoci\u00f3n y el remordimiento como un sentimiento que motiva a tratar de corregir el da\u00f1o hecho. Pasemos entonces a definirlas a cada una.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culpa<\/strong>: se trata de una emoci\u00f3n muy intensa, que los sujetos la perciben como intolerable. Se experimenta en el pecho como un pesar muy terrible, con una angustia enorme. Resulta de pensar que se ha cometido una acci\u00f3n que implica violar un imperativo o mandato de car\u00e1cter moral. El pensar que uno ha perpetrado un da\u00f1o a alguien o lo ha perjudicado de forma grave, genera culpa. Esta emoci\u00f3n se torna muy fuerte en las personas con TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), quienes generalmente se auto adjudican acciones da\u00f1inas que en realidad no lo son o son solamente ideas. Ac\u00e1, la culpa deja de cumplir su funci\u00f3n adaptativa de inhibir acciones violentas contra un par, y pasa a ser una emoci\u00f3n altamente inhibitoria de conductas sanas, como por ejemplo, cuando el paciente con TOC experimenta culpa por haber pensado en alguien y a partir de all\u00ed, que a ese alguien le suceda algo malo; como si el pensar pudiera ocasionar un da\u00f1o grave a otro. Los pensamientos no pueden nunca ser peligrosos, una acci\u00f3n podr\u00eda en todo caso serlo. Por el contrario, un sujeto con alto nivel de psicopat\u00eda, no siente culpa frente a acciones que da\u00f1an a otros; aqu\u00ed tambi\u00e9n se observa una disfuncionalidad de la emoci\u00f3n, ya que, al no presentarse la culpa, un psic\u00f3pata no tiene l\u00edmite en su accionar, pudiendo convertirse en un ser potencialmente peligroso. El aprendizaje de normas sociales est\u00e1 muy relacionado al aprendizaje de la culpa. Romper normas o cometer actos inmorales o ilegales, est\u00e1n sujetos a no sentir culpa ni remordimiento; por el contrario, un sujeto normal siente culpa frente a la posibilidad de romper esas normas y eso hace que pueda vivir en una sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L\u00e1stima<\/strong>: Es una emoci\u00f3n que aparece cuando se observa alguna caracter\u00edstica del otro que es inferior a nosotros, evaluando que podemos hacerle da\u00f1o. Incluso si otra persona nos est\u00e1 agrediendo y enfocamos un detalle de inferioridad en ella, se puede r\u00e1pidamente sentir l\u00e1stima y as\u00ed abandonar la lucha. La l\u00e1stima es altamente adaptativa y se la utiliza mucho en la terapia para poder moldear las reacciones de enojo. Instintivamente, las madres educan a sus ni\u00f1os peque\u00f1os a sentir l\u00e1stima. As\u00ed, cuando los ni\u00f1os le pegan por ejemplo a su hermanito menor; frases como: \u201cmir\u00e1 que chiquito que es\u201d, \u201ces m\u00e1s d\u00e9bil que vos, pobrecito\u201d, \u201cno se puede defender\u201d, \u201ca vos no te gustar\u00eda que alguien te haga eso\u201d, devendr\u00e1n en futuros pensamientos que el sujeto internaliza y pone en juego cuando es adulto, adapt\u00e1ndolo a diferentes situaciones. Se observa aqu\u00ed el car\u00e1cter esencial que tiene la ense\u00f1anza de la empat\u00eda y del moldeamiento de emociones funcionales por parte de los padres, con esto nos referimos a que a pesar de que las emociones tienen un fuerte componente filogen\u00e9tico, el uso o abuso de las mismas est\u00e1 muy relacionado al aprendizaje en los primeros a\u00f1os de vida. Cuando la l\u00e1stima es excesiva, y los pensamientos se enfocan en aquellos detalles que nos muestran lo inferior de nuestros pares, puede traer como consecuencia que la persona quede vulnerable a que se aprovechen de ella. As\u00ed, a veces la falta de asertividad, la incapacidad de negarnos a un pedido porque sentimos l\u00e1stima de la necesidad del otro, puede hacernos ir en contra de nuestras propias necesidades provoc\u00e1ndonos un mal mayor. En casos as\u00ed, las t\u00e9cnicas cognitivas intentan modificar esos pensamientos por otros m\u00e1s realistas acorde a la situaci\u00f3n planteada, procurando enfocarnos en las consecuencias de ceder y del da\u00f1o que nos podemos causar, e intentando mostrar que el otro puede satisfacer sus propias necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Verg\u00fcenza<\/strong>: Es una emoci\u00f3n altamente inhibitoria, muy relacionada a par\u00e1metros de comparaci\u00f3n con pares y a la observaci\u00f3n de la propia conducta. Este \u00faltimo detalle se relaciona con una cierta madurez del cerebro (sobre todo del l\u00f3bulo frontal), ya que a los 3 o 4 a\u00f1os un ni\u00f1o adquiere conciencia de s\u00ed mismo y ah\u00ed se puede empezar a notar sentimientos de verg\u00fcenza, antes de este per\u00edodo no se lo observa. El qu\u00e9 va a decir la gente respecto de mi comportamiento, ser\u00e1 el axioma principal de la verg\u00fcenza. M\u00e1s adelante se ir\u00e1 generalizando a mi conducta, mi cuerpo, mi manera de ser o mis logros respecto de lo que se espera socialmente de m\u00ed como persona. No haber mantenido una postura adecuada acorde a determinados par\u00e1metros esperables frente a la mirada de los dem\u00e1s genera verg\u00fcenza. El pensamiento comparativo es un fuerte disparador de la verg\u00fcenza. Lejos de pensar que la verg\u00fcenza es mala y hay que evitarla, es una de las caracter\u00edsticas de la salud mental. El mantener cierto comportamiento socialmente adecuado es directamente proporcional a la verg\u00fcenza que sentir\u00edamos de no poder hacerlo. Por esta raz\u00f3n, patolog\u00edas como las demencias o los brotes psic\u00f3ticos, presentan comportamientos desinhibidos, como andar desnudos o defecar en la v\u00eda p\u00fablica; justamente se pierde la capacidad de sentir verg\u00fcenza. Por el contrario, si los sentimientos de verg\u00fcenza se disparan frente a mucha cantidad de est\u00edmulos y la comparaci\u00f3n con los pares es extrema, como en la fobia social, observaremos a un sujeto patol\u00f3gicamente inhibido, que juzgar\u00e1 su accionar como desubicado y err\u00f3neo. En estos casos, se trabaja mucho con modificaci\u00f3n del pensamiento comparativo, ense\u00f1ando a generar comparaciones diferentes o m\u00e1s racionales. El paciente con fobia social, entre otras cosas, se compara muy a menudo con sujetos muy extrovertidos, por lo tanto siente una terrible verg\u00fcenza de su propia performance, generando como consecuencia que evite situaciones sociales donde la persona interpreta que los dem\u00e1s lo evaluar\u00e1n negativamente y\/o pensar\u00e1n mal de \u00e9l, algo que, dicho sea de paso, resulta casi imposible de comprobar la mayor\u00eda de las veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque hay muchas emociones plausibles de ser experimentadas por el ser humano, en este art\u00edculo s\u00f3lo conceptualizaremos las que m\u00e1s usualmente vemos en consultas, como las ya mencionadas. Por \u00faltimo describiremos otra emoci\u00f3n que incluso, tiene mala prensa: la tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>tristeza<\/strong> es una emoci\u00f3n claramente desagradable. Desde el punto de vista fisiol\u00f3gico, el sistema aut\u00f3nomo simp\u00e1tico se encuentra menos activo y hay ocasiones, cuando la tristeza se presenta luego de la ansiedad, en que opera m\u00e1s a nivel parasimp\u00e1tico. Genera menos movimiento f\u00edsico y m\u00e1s aislamiento. Durante el estado de tristeza, es dif\u00edcil tener voluntad para hacer algo f\u00edsico, incluso comer. Est\u00e1 asociada a la reflexi\u00f3n y a la introspecci\u00f3n. En ocasiones, act\u00faa como un fuerte regulador del sistema nervioso, atenuando su hiperactividad. Suele aparecer cuando hay <strong>pensamientos de p\u00e9rdida<\/strong>, algo ya se perdi\u00f3 y no se puede recuperar. As\u00ed como la ansiedad opera en el futuro, la tristeza opera en el pasado, algo ya pas\u00f3 y no hay nada que se pueda hacer para recobrarlo. Por eso es la emoci\u00f3n m\u00e1s emparentada con el duelo, ya que cuando alguien querido se muere la tristeza es la emoci\u00f3n que m\u00e1s prevalece y con raz\u00f3n, ya que la persona muerta no va a volver m\u00e1s. No obstante, hay circunstancias de p\u00e9rdidas no tan irreversibles, pero la tristeza aparece con una intensidad similar a la una p\u00e9rdida que s\u00ed es irreversible; o mejor dicho, se eval\u00faa como irreversible una p\u00e9rdida que no lo es. Si este estado dura un cierto tiempo se le llama depresi\u00f3n. Por supuesto que hablamos de una depresi\u00f3n como las que anta\u00f1o se le denominaban reactivas, es decir, que aparece como cuadro cuando hubo alg\u00fan factor detonante o es el resultado de no procesar bien los cambios ante una p\u00e9rdida. No nos referimos aqu\u00ed a una depresi\u00f3n bipolar, donde el factor qu\u00edmico y la desregulaci\u00f3n del sistema del \u00e1nimo son independientes del pensamiento o situaci\u00f3n detonante. Es por esta raz\u00f3n que la terapia cognitiva fue tan exitosa en los cuadros de depresi\u00f3n unipolar, ya que la modificaci\u00f3n de los pensamientos depres\u00f3genos genera una fuerte mejor\u00eda, mitigando la tristeza y de a poco empezando a mejorar el cuadro. Como dec\u00edamos al principio de este p\u00e1rrafo, la tristeza no tiene buena prensa en los \u00faltimos tiempos. Socialmente no se ve bien que una persona est\u00e9 triste y el modelo de persona alegre y optimista es lo que m\u00e1s vende. Pero verdaderamente la tristeza tambi\u00e9n es una emoci\u00f3n innata como cualquier otra y por algo ha evolucionado hasta nuestros d\u00edas. Hay que aprender a aceptarla cuando es el resultado de una p\u00e9rdida. Cuando un paciente nos plantea que ha perdido a su pap\u00e1 en estos d\u00edas y que se siente triste y quiere sentirse bien, tenemos que psicoeducarlo respecto de la funci\u00f3n de las emociones, en este caso de la tristeza. Lo l\u00f3gico y natural en un duelo es estar tristes y luego va remitiendo con el correr del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large internal-banner-ad\"><a href=\"https:\/\/cetecic.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"505\" src=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Banner-interno-revista-Cetecic-01.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2308\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Es indiscutible que para generar un cambio emocional necesitamos modificar los pensamientos disfuncionales; este es el alma de las Terapias Cognitivas y todo su arsenal de procedimientos. Ahora bien, para alcanzar este objetivo precisamos conocer el valor evolutivo de las emociones, sus manifestaciones topogr\u00e1ficas en los planos cognitivo, fisiol\u00f3gico y motor, as\u00ed como muy especialmente su relaci\u00f3n funcional con los distintos contenidos de los pensamientos. El que los psic\u00f3logos posean este conocimiento te\u00f3rico redundar\u00e1 en un tratamiento m\u00e1s efectivo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Ariel Minici, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/la-relacion-funcional-entre-el-pensamiento-y-la-emocion.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1l es el significado de nuestras emociones? Los psic\u00f3logos que trabajamos desde el enfoque Cognitivo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":989,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,434],"tags":[35,134,88,65,273],"class_list":["post-764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-30","tag-ansiedad","tag-emocion","tag-enojo","tag-pensamiento","tag-tristeza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=764"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2402,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/764\/revisions\/2402"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}