{"id":766,"date":"2017-03-19T19:46:08","date_gmt":"2017-03-20T00:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=766"},"modified":"2022-04-12T12:16:54","modified_gmt":"2022-04-12T15:16:54","slug":"influencia-del-pensamiento-comparativo-en-el-malestar-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/influencia-del-pensamiento-comparativo-en-el-malestar-emocional\/","title":{"rendered":"Influencia del  pensamiento comparativo en el malestar emocional"},"content":{"rendered":"<h3>\u00bfC\u00f3mo reconocer y cuestionar la mirada y expectativa de los otros?<\/h3>\n<blockquote><p>Todos somos influidos en alguna medida por lo que los dem\u00e1s opinan y esperan de nosotros. Tambi\u00e9n, todos generamos hip\u00f3tesis y conjeturas acerca de lo que los dem\u00e1s piensan de nosotros. En este proceso, es normal y sano compararse hasta cierto punto. No obstante, en algunos casos, las comparaciones se vuelven sufrientes, tortuosas e incluso, patol\u00f3gicas; aparecen en nuestras mentes como voces del mandato, con imperativos categ\u00f3ricos que nos pueden conducir a actuar y sentir de acuerdo con valores completamente ajenos a nosotros mismos. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para modificarlo?<\/p><\/blockquote>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Ver\u00f3nica, una mujer de 40 a\u00f1os, llega a consulta a partir de que se siente inferior a sus amigas, debido a que ella no est\u00e1 en pareja y no tiene hijos. Carlos de 35 a\u00f1os, expresa su malestar por no haber podido alcanzar la jefatura de residencia en el hospital en que trabaja, compar\u00e1ndose con uno de sus colegas, hoy jefe de la misma. Cristina, de 50 a\u00f1os, nos comenta que sus amigas tienen t\u00edtulo universitario y ella es empleada en un estudio contable; se compara con ellas sinti\u00e9ndose inferior.<\/p>\n<p>Estos ejemplos muestran la influencia del pensamiento comparativo en las emociones y en el comportamiento. En las consultas, es frecuente observar que los pacientes presentan su malestar en sesi\u00f3n, a partir de la comparaci\u00f3n con imperativos, mandatos, o valores propios de otras personas.<\/p>\n<p>Por eso, se revela como muy importante que el psic\u00f3logo eval\u00fae los pensamientos que se presentan en el paciente en relaci\u00f3n a la \u201cmirada u opini\u00f3n\u201d de terceros significativos. El padecimiento emocional puede ser efecto de la comparaci\u00f3n entre los valores personales y las opiniones de los dem\u00e1s. Las relaciones interpersonales que el paciente tenga pueden influir en la gestaci\u00f3n de pensamientos valorativos sobre s\u00ed mismo; estos pensamientos acordar\u00e1n o chocaran con las visiones de las personas que forman parte de los v\u00ednculos del paciente; es decir, se cristaliza una comparaci\u00f3n de las ideas personales con las opiniones de terceros. En t\u00e9rminos simples, dicha comparaci\u00f3n est\u00e1 relacionada a la \u201caprobaci\u00f3n\u201d de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3>Influencias familiares tempranas<\/h3>\n<p>Como es sabido, durante la ni\u00f1ez y la adolescencia pueden forjarse pensamientos, creencias y esquemas efecto de la educaci\u00f3n impartida por los padres hacia sus hijos. Albert Bandura, ha demostrado la influencia del Aprendizaje por Observaci\u00f3n de Modelos, denominado tambi\u00e9n Aprendizaje Vicario; este tipo de aprendizaje hace hincapi\u00e9 en c\u00f3mo la observaci\u00f3n de conductas emitidas por una persona significativa puede incrementar o decrementar la probabilidad de imitaci\u00f3n de las mismas en un observador. Es de destacar que estos modelos pueden ejercer influencias beneficiosas o perjudiciales para el observador. Durante el desarrollo psicol\u00f3gico del ni\u00f1o y adolescente, los modelos ejercer\u00e1n influencia en el aprendizaje de m\u00faltiples comportamientos. Por otra parte, Bandura tambi\u00e9n remarca la influencia de los modelos simb\u00f3licos, esto es, que las ideas, creencias, instrucciones, reglas, mandatos, etc., pueden ser modelos de conductas a seguir para el observador.<\/p>\n<p>Dijimos reci\u00e9n que durante el desarrollo psicol\u00f3gico el ni\u00f1o observar\u00e1 conductas en sus padres y otros significativos. Tambi\u00e9n recibir\u00e1 aprobaci\u00f3n o desaprobaci\u00f3n ante determinada conducta, derivando esto en el incremento o decremento de conductas espec\u00edficas. Por ejemplo, si el ni\u00f1o observa que sus padres gritan o insultan, aumenta la probabilidad de imitaci\u00f3n de dichas conductas. Posteriormente, en el transcurso de las etapas evolutivas y fruto de la adquisici\u00f3n del lenguaje, el ni\u00f1o expresar\u00e1 ideas u opiniones que ser\u00e1n reforzadas o criticadas por sus padres; en otras palabras, el modelado por observaci\u00f3n de conductas y el moldeamiento (reforzamiento o cr\u00edtica de conductas e ideas), ejercer\u00e1n su efecto en la formaci\u00f3n de esquemas -no s\u00f3lo en las respuestas motoras, sino tambi\u00e9n en pensamientos, creencias religiosas, los valores morales, la adherencia a determinadas normas culturales, posturas ideol\u00f3gicas, etc.\u2013 a partir de ser reforzados o criticados seg\u00fan el contexto familiar y social presente en el desarrollo psicol\u00f3gico del ni\u00f1o y adolescente. En otras palabras, las influencias ambientales no s\u00f3lo ejercen efecto en las conductas observables, sino tambi\u00e9n en pensamientos y creencias.<\/p>\n<p>Por otra parte, es necesario recordar que tambi\u00e9n puede incrementarse la adherencia no solo hacia pensamientos puntuales (por as\u00ed decir, \u201ccontenidos del pensar\u201d), sino tambi\u00e9n la consolidaci\u00f3n de formas generales de procesar la informaci\u00f3n proveniente de terceros (\u201cformas de pensar\u201d).<\/p>\n<p>En el marco de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), tanto los paradigmas cognitivos como los conductuales destacan la importancia de una forma de procesamiento de la informaci\u00f3n relevante: el <strong><em>\u201cpensamiento comparativo<\/em><\/strong>\u201d; en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica observamos que algunos pacientes padecen malestar emocional como consecuencia de que su valoraci\u00f3n personal es efecto de la comparaci\u00f3n con un estado \u201cideal\u201d proveniente de opiniones, cr\u00edticas o puntos de vista ajenos; en algunos casos, el contraste entre estas dos instancias puede derivar en que las propias valoraciones que el paciente hace de s\u00ed mismo no concuerden con las expectativas de otras personas significativas, provocando esto frustraci\u00f3n emocional. Frecuentemente, esta forma de valoraci\u00f3n no se deriva precisamente de par\u00e1metros objetivos, sino de expectativas y valores de otras personas, por ejemplo, de familiares, amigos, pareja, etc. Concomitantemente, influyen en la forma de pensar del paciente los diversos puntos de vista que escucha y desde donde eval\u00faa y valora sus conductas. Pongamos un ejemplo: una paciente que no ha tenido hijos, recibe una pregunta de una amiga que s\u00ed los tiene, acerca de porqu\u00e9 no los ha tenido; \u00e9sta puede sentir malestar como producto de la comparaci\u00f3n que lleva a cabo; piensa y se dice a s\u00ed misma: \u201cella logr\u00f3 formar una familia y yo no\u201d. El punto cr\u00edtico a destacar radica en que no es en s\u00ed mismo importante considerar \u201csi haber tenido hijos o no es, por as\u00ed decir, \u2018correcto o incorrecto\u2019 \u201d, sino que a la paciente se le dispara el malestar a partir de un punto de vista ajeno, en este caso, el de las expectativas de su amiga.<\/p>\n<p>Es necesario destacar que algunos pacientes comparan su situaci\u00f3n con la de otras personas, pero no poseen ni el deseo ni la motivaci\u00f3n para emular la conducta de los dem\u00e1s. En efecto, los propios valores subjetivos chocan, por as\u00ed decir, con las expectativas y motivaciones de las personas que interact\u00faan con el paciente.<\/p>\n<p>Es importante que el psic\u00f3logo sepa a qu\u00e9 personas toma el paciente como referentes. Los modelos que el paciente toma como referentes pueden ser funcionales o disfuncionales. Si el paciente toma la opini\u00f3n ajena como una verdad y no como un punto de vista de alguien m\u00e1s, esto puede derivar en consecuencias perjudiciales. Por ejemplo, supongamos que una persona est\u00e1 en crisis con su pareja, en esas circunstancias una amiga le dice: \u201cesa relaci\u00f3n no te sirve, te conviene dejarla y empezar una vida nueva\u201d, a partir de lo cual la persona toma esta opini\u00f3n como \u201cuna verdad\u201d y decide cortar su v\u00ednculo de pareja. En tal caso, est\u00e1 tomando decisiones en funci\u00f3n de puntos de vista ajenos, sin reflexionar o cuestionar dicha opini\u00f3n. Precisamente, en Terapia Cognitivo-Conductual, se aplican t\u00e9cnicas para la identificaci\u00f3n y cuestionamiento de pensamientos efecto de la influencia de terceros.<\/p>\n<h3>Reformulaci\u00f3n del pensamiento comparativo<\/h3>\n<p>A diferencia de lo que muchos detractores de la TCC esgrimen, \u00e9sta tiene en cuenta la subjetividad del paciente, respetando los valores idiosincr\u00e1sicos del mismo y, en la medida en que la conducta no sea de gravedad o derive en consecuencias perjudiciales para s\u00ed mismo, el psic\u00f3logo no interferir\u00e1 dogm\u00e1ticamente en sus propias elecciones. Como hemos dicho en otros art\u00edculos, la evaluaci\u00f3n ideogr\u00e1fica, centrada en la individualidad de la persona, permitir\u00e1 que el profesional adapte las intervenciones al caso por caso, respetando su idiosincrasia. Y, con relaci\u00f3n al respeto a la subjetividad del caso, recu\u00e9rdese que en TCC las metas terap\u00e9uticas son consensuadas entre terapeuta y paciente.<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo cognitivo-conductual tendr\u00e1 cautela en que los objetivos terap\u00e9uticos que desea alcanzar el paciente no est\u00e9n orientados en funci\u00f3n de la satisfacci\u00f3n de los mandatos de los dem\u00e1s (dicho en t\u00e9rminos vulgares, en funci\u00f3n del \u201cqu\u00e9 dir\u00e1n\u201d sus terceros significativos). Por ello, es importante que el profesional indague sobre las posibles personas que aparecen \u201cen la mente\u201d del paciente cuando valora sus propios pensamientos, emociones y conductas. La detecci\u00f3n de ideas ajenas que lo condicionan, independientemente de sus propias motivaciones y valores personales, permite que la persona pueda cuestionar los imperativos provenientes de terceros y posea un criterio propio, acorde a su personalidad y valores personales. Por ejemplo, una mujer de 28 a\u00f1os que est\u00e1 en pareja con su novio desde sus 18 a\u00f1os, recibe de sus padres y familiares la opini\u00f3n de que \u201cya es hora de casarse y formar una familia\u201d y, as\u00ed, las expectativas de los mismos derivan en que ella sienta presi\u00f3n por casarse, a pesar de no amar a su pareja. En este ejemplo, se muestra que la conducta que decida la paciente se halla condicionada por los pensamientos y valores de sus padres, m\u00e1s que por sus propios deseos.<\/p>\n<p>El pensamiento comparativo entre los deseos de los dem\u00e1s y los propios, se cristaliza en un conflicto \u201cen la mente\u201d del paciente, siendo los pensamientos y las dudas fen\u00f3menos cognitivos que el terapeuta cognitivo-conductual deber\u00e1 evaluar. La terapia ayudar\u00e1 al paciente a distinguir dichas influencias y propiciar\u00e1 que el paciente no acepte pasivamente las opiniones o deseos ajenos y opuestamente, procure revisar en su pensamiento, cu\u00e1les son sus propios valores.<\/p>\n<p>Para intentar modificar las creencias basadas en el pensamiento comparativo, se revela como muy importante la aplicaci\u00f3n de la t\u00e9cnica \u201cReinterpretaci\u00f3n y Reformulaci\u00f3n de Juicios Ajenos\u201d. Por ejemplo, en el caso que reci\u00e9n se\u00f1alamos, el de la mujer de 28 a\u00f1os, procuraremos que ella pueda cuestionar racionalmente las opiniones condenatorias de sus padres si decide finalmente no concretar matrimonio. N\u00f3tese que estamos haciendo hincapi\u00e9 en la importancia de que el paciente entienda que, m\u00e1s all\u00e1 de las opiniones de cada quien, existen diversas formas de interpretar el comportamiento y los sucesos ambientales, es decir, diversos puntos de vista.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, cuando el paciente valora su propia conducta y los acontecimientos, compar\u00e1ndolo con el criterio u opini\u00f3n de otras personas, ser\u00e1 \u00fatil que psic\u00f3logo eval\u00fae aquellos pensamientos que generan malestar emocional en el paciente y su relaci\u00f3n con el juicio formulado por terceros significativos; esto impone que indague sobre los v\u00ednculos de importancia que interact\u00faan con \u00e9l y detecte la influencia de personas significativas del entorno del mismo.<\/p>\n<p>La TCC contempla la complejidad del comportamiento humano y considera que no existe un modo un\u00edvoco de interpretar los acontecimientos. Cada persona es efecto de la interacci\u00f3n entre bases biol\u00f3gicas e influencias ambientales particulares. Estas incluyen, por supuesto, los modelos familiares, las creencias idiosincr\u00e1sicas y culturales de sus padres, las influencias sociales y sus grupos de referencia. Por eso, el comportamiento de la persona es \u00fanico e irrepetible; de all\u00ed es que, m\u00e1s all\u00e1 de situaciones m\u00e1s o menos objetivas, es frecuente que existan varios puntos de vista y varias lecturas sobre el comportamiento de una persona. Esta condici\u00f3n implica que para una persona algo es un problema, aunque para otra no lo es. Y aqu\u00ed es donde la modificaci\u00f3n de los mandatos y juicios ajenos puede facilitarle al paciente la consideraci\u00f3n de diferentes puntos de vista, sin tomar como \u00fanica verdad una opini\u00f3n de otra persona, familiar, amigo o tercero significativo. Si bien existen semejanzas y regularidades que se presentan en muchos seres humanos, alcanzar el autoconocimiento de los propios valores m\u00e1s all\u00e1 de las presiones ambientales imperativas y condenatorias es parte del trabajo que se lleva a cabo en Terapia Cognitivo-Conductual, respetando la subjetividad del paciente.<\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Jos\u00e9 Dahab y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/influencia-del-pensamiento-comparativo-en-el-malestar-emocional.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo reconocer y cuestionar la mirada y expectativa de los otros? 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