{"id":783,"date":"2017-09-18T08:38:55","date_gmt":"2017-09-18T13:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=783"},"modified":"2022-04-12T12:12:03","modified_gmt":"2022-04-12T15:12:03","slug":"la-fobia-social-en-los-tiempos-de-las-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-fobia-social-en-los-tiempos-de-las-redes-sociales\/","title":{"rendered":"La Fobia Social en los tiempos de las redes sociales"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>El siguiente art\u00edculo intenta explicar a la Fobia Social como un diagn\u00f3stico a cuyos tratamientos, ya espec\u00edficos y eficaces, hoy debemos adicionarles la tecnolog\u00eda. As\u00ed como la comunicaci\u00f3n por internet puede ser una buena herramienta para integrar al tratamiento de los problemas de ansiedad social, tambi\u00e9n podr\u00eda convertirse en un instrumento iatrog\u00e9nico que empeore el cuadro. Un psic\u00f3logo que trabaje con terapia cognitivo conductual tiene que estar avezado no s\u00f3lo en la descripci\u00f3n topogr\u00e1fica y funcional del diagn\u00f3stico, sino tambi\u00e9n en poder incorporar a las redes sociales, por tomar un ejemplo de nuevos modos de comunicaci\u00f3n social, como un buen \u00e1mbito para modificar conductas de inhibici\u00f3n social y fomentar exposiciones graduadas hasta llegar al objetivo de interrelaciones sociales reales, con menor ansiedad y mayor eficacia social.<\/p><\/blockquote>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el rol que ocupan hoy las redes sociales en la Fobia Social? \u00bfAyudan o perjudican? En tiempos en los cuales todo navega en un r\u00edo virtual, los psic\u00f3logos que trabajamos en terapia cognitivo conductual debemos poder reconocer cu\u00e1ndo y hasta cu\u00e1nto la tecnolog\u00eda ayuda a un paciente a relacionarse o, contrariamente, funciona como un obst\u00e1culo. La comunicaci\u00f3n por internet puede ser un gran aliado en el proceso gradual de exposici\u00f3n a situaciones sociales en vivo.<\/p>\n<p>El Trastorno de Ansiedad Social, tambi\u00e9n llamado Fobia Social, es uno de los diagn\u00f3sticos con m\u00e1s prevalencia en la poblaci\u00f3n. Es un trastorno que en su grado m\u00e1s severo resulta altamente limitante para llevar una vida normal. Entendamos que el ser humano es en esencia social y que nuestra sociedad demanda una cierta interacci\u00f3n para llevar un desempe\u00f1o adecuado; desde lo afectivo hasta lo laboral, la necesidad de intercambio con otros humanos es indispensable. Una persona aislada no podr\u00eda en teor\u00eda ni siquiera sobrevivir, menos a\u00fan desarrollarse. La aparente simpleza de encontrar a alguien que nos guste, formar una pareja y posteriormente una familia, se basa en la capacidad inicial de poder saludar a otro y m\u00ednimamente comenzar una charla. Para alguien a quien la sola idea de comentar algo frente a otro le genera mucha ansiedad, todo lo que refiere a intercambios sociales con conocidos, amigos o potencial pareja, se ve como una acci\u00f3n casi completamente imposible de lograr.<\/p>\n<p>La sintomatolog\u00eda del cuadro presenta tanto componentes cognitivos como fisiol\u00f3gicos y motores, vale decir, afecta a los tres niveles de conducta. Una persona que padece de Fobia o Ansiedad Social siente una intensa ansiedad al tener que entablar un di\u00e1logo con otra persona; la simple interacci\u00f3n con otros eleva su ansiedad, cuya intensidad ser\u00e1 la causa del devenir de su comportamiento, en cuanto a retirarse del lugar o, directamente, no volver a intentar un acercamiento. Las ideas que suelen tener los f\u00f3bicos sociales son varias, la mayor\u00eda relacionadas a que su comportamiento frente al resto es inadecuado, torpe, que se dar\u00e1n cuenta de que est\u00e1 ansioso, de que es poco inteligente, que no es bueno, en pocas palabras, que ser\u00e1 juzgado por el resto. Las respuestas fisiol\u00f3gicas que se presentan son altas: suele haber un fuerte compromiso cardiovascular que hace que la sangre irrigue r\u00e1pidamente a la periferia (piernas, brazos y cabeza) lo cual se percibe como un fuerte calor que hace que la cara se ponga muy colorada, las manos suden y las piernas se tensen. Desde un punto de vista evolutivo, estos cambios corporales fisiol\u00f3gicos est\u00e1n muy asociados a la activaci\u00f3n frente a un peligro, lo cual facilita que la persona pueda atacar o huir en caso de que el peligro sea un predador. Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 sucede esta secuencia de signos f\u00edsicos si hablar con otra persona no representa aparentemente un peligro? Incluso sujetos con ansiedad social moderada logran entender que no son juzgados y que no los da\u00f1ar\u00e1n, sin embargo la respuesta fisiol\u00f3gica pareciera muy resistente a la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos fen\u00f3menos pueden ser explicados en parte por la psicolog\u00eda evolucionista. La concepci\u00f3n evolutiva ubica al ser humano actual como la resultante de un largo y lento proceso de cambio biol\u00f3gico. Especialmente, el proceso de cambio es lento en relaci\u00f3n con la velocidad de los cambios culturales y tecnol\u00f3gicos. As\u00ed es que en unos pocos miles de a\u00f1os el ser humano abandon\u00f3 las cavernas para ubicarse en la comodidad de la vida tecnol\u00f3gica pero con un organismo que f\u00edsicamente no ha cambiado demasiado (sigue teniendo dos brazos, dos piernas, una cabeza, un cerebro, un coraz\u00f3n, dos pulmones y dem\u00e1s \u00f3rganos similares a nuestros d\u00edas). As\u00ed, por ejemplo, la evoluci\u00f3n preserv\u00f3 a aquellos monos humanoides a quienes, ante el peligro, les sudaban las manos ya que esto facilita mucho la huida trepando \u00e1rboles; posiblemente aquellos humanoides que conservaban sus manos secas ca\u00edan muchas veces al suelo en la huida y fueron predados sin dejar descendencia; por eso hoy, nosotros, humanos modernos, conservamos el reflejo at\u00e1vico de sudar las manos cuando estamos nerviosos, aunque ya no trepamos \u00e1rboles para huir seguramente. A diferencia de otras especies, el ser humano, emparentado a los hom\u00ednidos, tiene un gen gregario fuerte que lo conduce a moverse en grupos donde se forman jerarqu\u00edas. Este fen\u00f3meno se observa a\u00fan hoy en algunos grupos de hom\u00ednidos como los chimpanc\u00e9s o los papiones. Observando estas \u201csociedades\u201d de monos, nos damos cuenta de que hay mucha similitud con el humano de hoy en d\u00eda; lo que seguramente se ha modificado es el modo. Por ejemplo, un mono alfa (el macho dominante en el grupo) es aquel que determina qu\u00e9 monos son aceptados o no en el grupo (seguramente ligados a que sean hembras para copular, o machos sumisos que consigan comida o puedan acicalarlo o explorar territorio). La ansiedad social surge como un miedo intraespec\u00edfico (donde el predador es un sujeto de una misma especie), evolucionando como un miedo secundario que sirve como manera de coordinar la vida social. Ante la lucha entre individuos primates, el animal derrotado demuestra miedo y sumisi\u00f3n, previniendo as\u00ed que siga el mayor ataque del contrario. Agachar la cabeza, esquivar la mirada, mostrar la panza exponiendo zonas vulnerables o retirarse del lugar, son comportamientos t\u00edpicos de derrota y temor mantenidos por reforzamiento negativo evitando as\u00ed el ataque del otro. La sumisi\u00f3n pasa a ser un comportamiento muy reforzado por la aceptaci\u00f3n del grupo y la retirada de la hostilidad del contrincante. El peligro a que el mono quede fuera del grupo es sin\u00f3nimo de muerte, ya que quedar\u00e1 desprovisto de la comida, la protecci\u00f3n y de una hembra para copular, por ende \u00e9l queda afuera pero tambi\u00e9n sus genes son borrados de la cadena evolutiva de la especie.<\/p>\n<p>Este reflejo de sumisi\u00f3n nos ha quedado a nosotros los humanos modernos. El control, o la sensaci\u00f3n de control, es un poderoso moderador de la intensidad del temor aprendido y la falta de control en la situaci\u00f3n social aumenta la conducta de sumisi\u00f3n, incluyendo la huida y la evitaci\u00f3n a afrontar al sujeto de mayor jerarqu\u00eda. La mayor\u00eda de nosotros aprende ciertos patrones de comportamiento frente a los mayores y los l\u00edmites de los padres; luego las normas sociales moldean esas caracter\u00edsticas. Pero los reflejos no se borran, se moldean; no obstante, el cerebro l\u00edmbico los conserva y ah\u00ed entran a jugar factores de crianza y eventos ambientales que pueden determinar que se vuelvan, hoy por hoy, problem\u00e1ticos. En este sentido, la ansiedad social obedece en parte a factores de facilitaci\u00f3n gen\u00e9tica, como el mencionado reflejo arcaico de defensa y ataque de miembros de un mismo grupo (como en los monos a la hora de la competencia sexual o por comida), pero, por otro lado, tambi\u00e9n depende de factores ambientales de crianza (padres exigentes socialmente, padres f\u00f3bicos sociales, padres con patrones aislados, traumas infantiles o en la adolescencia como el bullying, por citar alguna situaci\u00f3n de agresi\u00f3n de otros pares). Nunca se puede saber a ciencia cierta todos los factores intervinientes en la generaci\u00f3n de un comportamiento patol\u00f3gico, pero al menos los factores gen\u00e9ticos facilitadores y ambientales deber\u00edan ser tenidos en cuenta.<\/p>\n<p>Retomando, un sujeto entonces que presente s\u00edntomas de ansiedad social, seguramente tendr\u00e1 muchos problemas de adaptaci\u00f3n a un mundo netamente social. Ah\u00ed aparecemos en escena los psic\u00f3logos que trabajamos con t\u00e9cnicas cognitivas y conductuales. Las primeras pondr\u00e1n el \u00e9nfasis en la modificaci\u00f3n de creencias y pensamientos que le jueguen en contra al paciente (como pensar que todos los juzgan cada vez que habla). Las segundas, t\u00e9cnicas conductuales de exposici\u00f3n, que implican dejar de evitar el contacto social, ya que la evitaci\u00f3n aumenta paulatinamente la ansiedad ante eventuales reuniones y salidas con otras personas. Por supuesto que el paciente entiende todo esto, pero es evidente que se siente mejor (aliviado de su ansiedad) cuando deja de salir y se queda en su casa, aunque tambi\u00e9n triste, culpable y solo, pues tambi\u00e9n desear\u00eda poder estar tranquilo con amigos, charlando c\u00f3modamente. En este punto, hemos notado que en los \u00faltimos tiempos algo de la modernidad ha venido a establecer algunos cambios que funcionan como una suerte de bisagra entre quedarse en casa tranquilo y exponerse socialmente: las redes sociales.<\/p>\n<h3>\u201cY habiendo sido creado el hombre como un ser social, Dios cre\u00f3 Facebook\u2026\u201d<\/h3>\n<p>Hoy en d\u00eda podemos observar que las redes sociales han pr\u00e1cticamente monopolizado toda comunicaci\u00f3n virtual. Se podr\u00eda decir que son pocas las personas que no tienen un Facebook, en el cual juntan hasta cuatro mil amigos, algo que no tiene paralelo en la vida real. Hay que admitirlo, la comunicaci\u00f3n social ha cambiado y el espacio virtual da lugar a muchos m\u00e1s intercambios que los encuentros cara a cara.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 pasa con los f\u00f3bicos sociales y las redes sociales? Hete aqu\u00ed el meollo de este art\u00edculo. A consulta llegan varios pacientes con fobia social que muestran realmente un desempe\u00f1o en Facebook admirable. Lo que jam\u00e1s se atrever\u00edan decir cara a cara o en una reuni\u00f3n, lo dicen con desparpajo y sin escatimar palabras a la hora de \u201cdialogar\u201d en la red social. Nos han mostrado sus debates y es realmente incre\u00edble observar que quien prefiere morir antes de levantar una mano en la clase para dar su opini\u00f3n, logra mantener discusiones acaloradas, imponiendo su punto de vista con varios amigos de Facebook sin ning\u00fan tipo de inhibici\u00f3n. Ante nuestro asombro, evaluamos un poco c\u00f3mo fue este devenir y, tal cual imagin\u00e1bamos, se produjo gradualmente, facilitado por algunos elementos a tener en cuenta: las redes sociales no son encuentros sociales frente a frente.<br>\nNos referimos m\u00e1s al Facebook, que es lo que m\u00e1s hemos podido observar. \u00bfCu\u00e1les son las diferencias entre las relaciones a trav\u00e9s de redes sociales respecto de las personales? Para empezar, son virtuales, es decir, no hay contacto con la otra persona salvo en un di\u00e1logo escrito, ni siquiera hablado como ser\u00eda por tel\u00e9fono. Eso disminuye la ansiedad, ya que la escritura tiene mayor distancia, por supuesto, que la voz, y m\u00e1s a\u00fan respecto del \u201ccara a cara\u201d. Los perfiles no necesariamente deben contener el nombre real de la persona; en efecto, el anonimato suele tambi\u00e9n actuar como un elemento ansiol\u00edtico. La foto del perfil tambi\u00e9n puede ser la de otro y no la de la persona en cuesti\u00f3n as\u00ed que, por momentos, parece que dialogamos con un perro o un paisaje y no con una persona verdadera; tambi\u00e9n esto establece una lejan\u00eda que a un f\u00f3bico social lo tranquiliza. Hay que reconocerlo, estas caracter\u00edsticas funcionan de instigadores y logran que una persona con ansiedad social se exponga gradualmente a hacerse un perfil, luego a empezar a invitar a amigos y as\u00ed ampliar su red hasta contar con un n\u00famero considerable de perfiles\/amigos. Se entabla el v\u00ednculo con un primer y simple \u201cme gusta\u201d a las fotos de otro para luego recibir un \u201cme gusta\u201d a la foto que \u00e9l mismo cuidadosamente eligi\u00f3 para subir a su perfil. Estos pacientes a veces expresan que si no reciben muchos \u201clikes\u201d (\u201cme gusta\u201d) en sus posteos, se sienten muy frustrados y creen que los dem\u00e1s juzgaron negativamente el contenido. N\u00f3tese que la misma manera de pensar y sentir no difiere en lo virtual, pero s\u00ed se tolera mejor, ya que&nbsp; puede salir del Facebook, apagar la PC, cerrar la aplicaci\u00f3n del celular o borrar lo que poste\u00f3; la <strong>evitaci\u00f3n<\/strong> sigue siendo un factor determinante en el mantenimiento de la ansiedad social.<\/p>\n<p>Algunos pacientes han utilizado el Facebook como una buena herramienta de contacto, un espacio donde simplemente encontrar gente, amigos de amigos, lo cual de a poco les result\u00f3 \u00fatil para acceder a alguna salida en vivo con la persona real del perfil. Cuando esto sucede, resulta notorio como la red social act\u00faa como un muy buen instrumento que dispara un comportamiento social que, gradualmente, pasar\u00e1 de lo virtual a encuentros reales. La ansiedad se sigue percibiendo, pero paulatinamente disminuye ante los reiterados encuentros reales. El paciente puede efectuar un camino similar al que traz\u00f3 en los espacios virtuales: as\u00ed como le sudaron las manos con su primer \u201clike\u201d pero hoy puede debatir libre y tranquilamente en los chats, tambi\u00e9n reaccionar\u00e1 con ansiedad intensa en los primeros encuentros cara a cara pero,lentamente, esa respuesta ir\u00e1 en disminuci\u00f3n hasta incluso desaparecer si contin\u00faa afrontando y no hace de la evitaci\u00f3n el medio habitual para manejar su ansiedad. Entender este mecanismo lo har\u00e1 m\u00e1s entusiasta para probar los encuentros reales con la expectativa de que suceder\u00e1 algo similar.<\/p>\n<h3>\u00bfPero qu\u00e9 sucede con esas personas que presentan un alto patr\u00f3n evitativo para los acercamientos reales?<\/h3>\n<p>Entendemos que las acciones sociales, como el dialogar frente a frente con otra persona, son din\u00e1micas, es decir, en el momento que se llevan a cabo no se pueden controlar con precisi\u00f3n; por ejemplo, no se puede saber qu\u00e9 me va a responder el otro como respuesta a lo que yo estoy diciendo. Esta falta de control es parad\u00f3jicamente lo que enriquece al di\u00e1logo con una o m\u00e1s personas. Las acciones del habla son espont\u00e1neas, y m\u00e1s all\u00e1 de que al dialogar sabemos y controlamos una parte de lo que decimos, no podemos borrar nuestras acciones cuando dijimos algo equivocado, en todo caso, pediremos disculpas y nos retractaremos. Este \u00faltimo punto es impensable para un f\u00f3bico social.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de las redes sociales es muy distinta a un encuentro en persona, y esas diferencias promueven que muchos f\u00f3bicos sociales prefieran este intercambio social virtual a los intercambios reales en vivo.<\/p>\n<p>Veamos caracter\u00edsticas que facilitan el uso de redes: facilitan una exposici\u00f3n virtual donde la persona no se muestra de manera total, a su vez que posee un grado de control elevado en lo que dice, c\u00f3mo lo dice o a qui\u00e9n se lo dice y en forma escrita exclusivamente. Esto otorga la posibilidad de hacer desaparecer su comentario y hasta eventualmente su perfil, d\u00e1ndose de baja o bloqueando a su interlocutor si se supone que se cometi\u00f3 un error grave o un papel\u00f3n. Los mecanismos de evitaci\u00f3n son m\u00e1s contundentes; en efecto, tranquiliza mucho a la persona el saber que puede \u201cdesaparecer\u201d del mundo virtual.<\/p>\n<p>A medida que la persona con ansiedad social se anima a exponerse en el Facebook, aprende una conducta de aproximaci\u00f3n al otro muy limitada: mediante la escritura, es decir, est\u00e1n ausentes los componentes anal\u00f3gicos de la comunicaci\u00f3n, empezando por la voz, la entonaci\u00f3n, el contacto visual, los pesta\u00f1eos, las pausas, los silencios, los gestos faciales, la postura corporal y los gestos manuales. Se sabe que son estos los componentes de la comunicaci\u00f3n que m\u00e1s les cuesta llevar a cabo a los f\u00f3bicos sociales a la hora de interactuar y no tanto el contenido de la comunicaci\u00f3n. Toda la comunicaci\u00f3n virtual es un gran mecanismo de evitaci\u00f3n de estos componentes, tornando baja la probabilidad de interactuar luego en la realidad.<\/p>\n<p>Es en estos casos donde la variable virtual, lejos de ser un instrumento de ayuda a que gradualmente el sujeto acceda a la exposici\u00f3n real, m\u00e1s bien lo limita a\u00fan m\u00e1s, ya que la evitaci\u00f3n es muy fuerte y convence a la persona a que ese es el \u00fanico medio de comunicaci\u00f3n posible con los dem\u00e1s. En esta etapa, es usual escuchar una serie de axiomas que maneja el paciente, justificando los pros que tiene evitar las relaciones cara a cara. En este punto, no estamos seguros si la Fobia Social era grave y, por esta raz\u00f3n, la persona no puede utilizar un medio que no sea una red social como catapulta a una comunicaci\u00f3n en vivo, o si su Fobia Social empeor\u00f3 por el uso, o mejor dicho el abuso, de una comunicaci\u00f3n virtual que termin\u00f3 reemplazando a la comunicaci\u00f3n real. En ese momento, ya nos encontramos con un sujeto cuyo diagn\u00f3stico est\u00e1 m\u00e1s cerca de una Personalidad de Evitaci\u00f3n que de una Fobia Social (aunque muchos autores coinciden en tomar al Trastorno de Personalidad de Evitaci\u00f3n como la versi\u00f3n m\u00e1s grave y cr\u00f3nica de la Fobia Social).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: cuando se presentan pacientes con un diagn\u00f3stico de ansiedad o fobia social, sugerimos preguntar y evaluar si utiliza o no redes sociales y observar la topograf\u00eda de ese h\u00e1bito. Si notamos que lo utiliza como una manera de incrementar contactos para futuros encuentros, es un buen indicio y ser\u00e1 de mucha utilidad para el tratamiento el poder aprovecharlo. En caso de que notemos que el abuso de la comunicaci\u00f3n virtual reemplaza al contacto real, habr\u00e1 que intervenir entonces intentando que disminuya este mal uso de la red en pos de incrementar las relaciones sociales en vivo que, en definitiva, es lo que hace que una persona se desarrolle de una manera adecuada, y no convirti\u00e9ndose en un solitario que cree que tiene miles de amigos en una red social. Actualmente se sabe que existen muchas personas adictas a las redes sociales, pero eso es, en todo caso, un tema interesante para otro art\u00edculo.<\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Jos\u00e9 Dahab y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/la-fobia-social-en-los-tiempos-de-las-redes-sociales.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente art\u00edculo intenta explicar a la Fobia Social como un diagn\u00f3stico a cuyos tratamientos,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":945,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,435],"tags":[385,37,74,97],"class_list":["post-783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-31","tag-conductas-de-evitacion-y-escape","tag-evolucion","tag-exposicion","tag-fobia-social"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=783"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1601,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions\/1601"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/945"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}