{"id":811,"date":"2018-08-22T19:16:15","date_gmt":"2018-08-23T00:16:15","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=811"},"modified":"2022-04-12T11:23:50","modified_gmt":"2022-04-12T14:23:50","slug":"algunas-apreciaciones-de-los-trastornos-de-la-personalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/algunas-apreciaciones-de-los-trastornos-de-la-personalidad\/","title":{"rendered":"Algunas apreciaciones de los Trastornos de la Personalidad"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Podr\u00edamos definir a la personalidad como la resultante de la interacci\u00f3n entre varios elementos, que incluyen desde aspectos del Sistema Nervioso Central hasta pensamientos. El temperamento tra\u00eddo al nacer ser\u00eda un primer componente que aportar\u00e1 algunas caracter\u00edsticas como la intensidad y velocidad de reacci\u00f3n de esa persona ante diferentes situaciones. Son muchos los elementos a tener en cuenta: los aprendizajes tempranos en cuanto a conductas reforzadas o no por nuestro ambiente (que incluyen la interacci\u00f3n con los otros), diferentes modelos de crianza, experiencias placenteras, neutras, aversivas y el desarrollo f\u00edsico (hormonas, maduraci\u00f3n cerebral), sumado a experiencias en la ni\u00f1ez y adolescencia y, por supuesto, la adquisici\u00f3n y desarrollo del pensamiento. Todo esto conforma nuestra personalidad.<\/p><\/blockquote>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>B\u00e1sicamente podr\u00edamos entonces describir a la personalidad como la integraci\u00f3n de nuestros comportamientos a lo largo de la vida, cuya tendencia a formar patrones desarrolla diferentes estilos. No siempre estos estilos representan una patolog\u00eda, sino que esas caracter\u00edsticas se presentan ante ciertas situaciones y all\u00ed se jugar\u00e1 el rol funcional de esas caracter\u00edsticas, pudiendo o no conformar un patr\u00f3n sano o patol\u00f3gico y teniendo muy en cuenta el contexto en donde se manifiestan; es por esta raz\u00f3n que, cuando definimos personalidad, habr\u00e1 que tomar en cuenta tambi\u00e9n factores socioculturales ya que, en ocasiones, lo que para un habitante de oriente es una patolog\u00eda, aqu\u00ed en Argentina podr\u00eda no serlo. Aunque las variables socioculturales son interesantes, no es tema espec\u00edfico de este art\u00edculo.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se define la personalidad normal?<\/h3>\n<p>La personalidad \u201cnormal\u201d suele no ser f\u00e1cil de definir, de hecho, hay pocas definiciones de la misma. Una aproximaci\u00f3n posible implicar\u00eda en parte que es un afianzamiento del comportamiento, junto con la manera de pensar, perfilando un estilo en un rasgo estable, que tiene una regularidad en el tiempo, formando patrones que los consolida, incluyendo cierta estereotipia de funcionamiento ante las mismas situaciones; una suerte de econom\u00eda neuronal, es decir, a medida que estos rasgos se afianzan, se vuelven autom\u00e1ticos y estereotipados. Estos fen\u00f3menos comienzan a estabilizarse hacia el final de la adolescencia, cristaliz\u00e1ndose m\u00e1s definitivamente entre los 20 y 25 a\u00f1os. De ah\u00ed que legalmente la mayor\u00eda de edad se la estipule a los 21 a\u00f1os, entendiendo que para esa edad los principales aprendizajes de normas, l\u00f3gica, desarrollo y maduraci\u00f3n est\u00e1n completos o al menos deber\u00edan estarlo.<\/p>\n<p>Los rasgos de personalidad, definidos como diferencias individuales de la conducta que permanecen estables en el tiempo y su contexto, son la resultante de la interacci\u00f3n del temperamento (gen\u00e9tico, innato) y el car\u00e1cter (adquirido por la experiencia). Que la personalidad se cristalice y forme patrones fijos no es sin\u00f3nimo de rigidez comportamental, sino que existe una flexibilidad esperable de la personalidad frente a los cambios del ambiente, en cuanto a cambios que demandan cierta funci\u00f3n resolutiva y emocionalmente adaptable a la misma. A los 40 a\u00f1os aproximadamente, notaremos que no s\u00f3lo se consolid\u00f3 el patr\u00f3n de comportamiento, sino que en ese per\u00edodo, se presenta m\u00e1s r\u00edgido y con menos posibilidad de cambio. Es por esta raz\u00f3n, que los tratamientos son m\u00e1s efectivos en gente joven (preferentemente antes de los 40) y son m\u00e1s resistentes justamente, despu\u00e9s de los 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los rasgos de personalidad son hereditarios, la gen\u00e9tica explica casi la mitad de la variabilidad, aunque con muchas diferentes combinaciones de genes en muchos alelos, por lo tanto, no es tan f\u00e1cil de identificar la variable gen\u00e9tica, ya que en ocasiones son las experiencias las que los detonan. Sin esas experiencias, los rasgos pueden quedar latentes y nunca expresarse. Es por esta raz\u00f3n que resulta fundamental saber los contextos y la historia de aprendizaje de una persona al momento de evaluar su personalidad.<\/p>\n<p>S\u00f3lo el temperamento es cong\u00e9nito (tra\u00eddo al nacer) y determina la mayor o menor reactividad del sistema nervioso, lo cual predispone a ciertas diferencias individuales en la manera de comportarse. Los dem\u00e1s componentes tienen m\u00e1s chances de modificarse por el hecho de ser adquiridos, aprendidos. La educaci\u00f3n que nos brindan en casa puede ser modificada, los modelos pueden modificarse, el pensamiento puede cambiarse y las experiencias traum\u00e1ticas pueden ser reprocesadas con el tratamiento psicol\u00f3gico, para poder luego expresarse de forma diferente. De todos modos, lo aprendido y experimentado en la infancia es dif\u00edcil de modificar en ese momento y depender\u00e1 de los padres, en gran parte, la forma en que un ni\u00f1o procese dichos eventos. Muchos trastornos de ansiedad como, por ejemplo, la Fobia Social, algunas Fobias Espec\u00edficas y el Trastorno de Ansiedad Generalizada, suelen aparecer tempranamente; estas caracter\u00edsticas generan un patr\u00f3n evitativo, que en la temprana adultez podr\u00eda terminar de conformar un trastorno de la personalidad. Los m\u00e1s t\u00edpicos son las personalidades <strong>obsesivas<\/strong>, la de <strong>evitaci\u00f3n<\/strong> (considerada una forma extrema de Fobia Social) y las <strong>paranoides<\/strong>, quienes responden en parte viendo el mundo de los otros como un peligro y que por lo tanto, demandan controlar toda variable que pueda ser un riesgo potencial.<\/p>\n<p>Si intentamos buscar una base neurofisiol\u00f3gica de la personalidad, dir\u00edamos que las funciones del Giro Cingular Anterior (GCA) es una regi\u00f3n cerebral muy emparentada en la regulaci\u00f3n de emociones, el dolor, la tristeza y fundamentalmente, la interacci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El GCA, como estructura, se ubica longitudinalmente en las zonas centrales y profundas de los l\u00f3bulos frontales, permitiendo cambiar el foco de atenci\u00f3n, evaluar opciones, planear acciones y regular emociones.<\/p>\n<p>Si el GCA est\u00e1 hiperactivo, se bloquea y genera ciertas consecuencias cognitivas, como quedarse preocupado por cosas que ya pasaron, recordar persistentemente hechos dolorosos ocasionados por otras personas y esto trae aparejado una fuerte dificultad para sostener v\u00ednculos. El pensamiento se vuelve inflexible, con dificultad en cambiar el foco de atenci\u00f3n y as\u00ed se deterioran la situaci\u00f3n y las relaciones sociales por la irritabilidad.<\/p>\n<p>El GCA est\u00e1 principalmente repleto de receptores de serotonina. Es por esta raz\u00f3n que, en ocasiones, algunos pacientes con trastornos de personalidad mejoran con la utilizaci\u00f3n de medicaci\u00f3n antidepresiva ISRS, no obstante, a otros pacientes no pareciera beneficiarlos el uso de un ISRS. En ambas situaciones, ser\u00e1 necesario aprender nuevas maneras de comportarse y relacionarse, para poder modificar aquellos patrones disfuncionales que se han afianzado con el uso.<\/p>\n<h3>\u00bfA qu\u00e9 le llamamos Trastorno de la Personalidad?<\/h3>\n<p>Los trastornos de la personalidad son las consecuencias disfuncionales que aparecen cuando estos rasgos se acent\u00faan y utilizan de un modo r\u00edgido y desadaptativo. Las maneras diferentes que tienen de expresarse esos rasgos generan los diferentes trastornos, en cuanto a tendencias de patrones diferentes y distinguibles entre ellos.<\/p>\n<p>Justamente lo que caracteriza a los trastornos de la personalidad es esa rigidez, donde act\u00faan de igual modo frente a circunstancias diferentes, con una topograf\u00eda no acorde a las situaciones y sin medir consecuencias aversivas, producto de esa misma falta de funcionalidad y topograf\u00eda adecuadas. Como ve\u00edamos anteriormente, son muchos los elementos que conforman la personalidad, por ende es un fen\u00f3meno complejo hipotetizar de qu\u00e9 depende que una personalidad conforme o no un trastorno.<\/p>\n<p>Las experiencias en la ni\u00f1ez y adolescencia (desde el devenir vital normal hasta situaciones de p\u00e9rdidas o traum\u00e1ticas), el aprendizaje del pensamiento (desde el pensamiento m\u00e1gico en la infancia, hasta el rudimento del pensamiento cr\u00edtico en la adolescencia y deviniendo en general a un pensamiento m\u00e1s realista y basado en la evidencia en los adultos), todos estos elementos son m\u00e1s plausibles de ser modificados, ya sea por las propias experiencias o a trav\u00e9s de un tratamiento psicol\u00f3gico. A pesar de que estos elementos se modifican y se adaptan a ciertos cambios en nuestro contexto circundante, no obstante, no todos los aprendizajes ocurren de manera adecuada, generando respuestas que no resultan funcionales para determinadas situaciones.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando no se aprende en la infancia que no todo es posible, que no todo est\u00e1 permitido, y que el ni\u00f1o puede hacer y pedir lo que quiera sin un \u201cno\u201d por respuesta? Casi como la contracara de los trastornos de ansiedad, hay ni\u00f1os que son desafiantes y pareciera que no muestran tener los miedos t\u00edpicos, como tampoco el miedo al castigo. De hecho, los ni\u00f1os con caracter\u00edsticas antisociales son aquellos que muestran rasgos psicop\u00e1ticos a temprana edad y conjuntamente con un temperamento poco reactivo (que pareciera poco condicionable y con una disminuida capacidad para sentir emociones, incluyendo la falta de empat\u00eda), he ah\u00ed un germen de un adulto que se mostrar\u00e1 trasgresor de las normas sin fijarse en las consecuencias, una persona con Trastorno Antisocial de la Personalidad. Por el contrario, un ni\u00f1o con la misma educaci\u00f3n de falta de l\u00edmites pero con un temperamento hiper reactivo, generar\u00e1 un sujeto que obtiene todo lo que quiere y que ante un \u201cno\u201d, har\u00e1 un berrinche \u00fanico, violento y con consecuencias tan aversivas para s\u00ed que asustar\u00e1 tanto a sus padres como para que no vuelvan a decir que no por miedo a que esa circunstancia intensa se vuelva a repetir. Posiblemente tenemos ah\u00ed el germen de un Trastorno L\u00edmite de la Personalidad. El problema es que, en la vida, no siempre se le dir\u00e1 que s\u00ed a todo lo que esa persona desee, y cuando en su adultez pruebe la vida de pareja ese comportamiento de berrinche puede llegar a poner fin a la relaci\u00f3n. Sin llegar a caer en un reduccionismo, la idea aqu\u00ed es intentar mostrar que cierta combinaci\u00f3n de componentes puede dar o no diferentes patrones que conforman diferentes trastornos de la personalidad.<\/p>\n<p>Cada trastorno de la personalidad encierra un complejo funcionamiento, con similitudes en muchos de los componentes y diferencias en otros, lo que hace a las diferentes tipificaciones diagn\u00f3sticas. Todos conllevan dos grandes caracter\u00edsticas: la <strong>falta de regulaci\u00f3n emocional<\/strong> (expresado en la topograf\u00eda disfuncional a la hora de mostrar emociones) y <strong>la disfuncional relaci\u00f3n con los otros<\/strong> (con caracter\u00edsticas poco asertivas en t\u00e9rminos generales que se pueden ver desde una inhibici\u00f3n extrema hasta la agresi\u00f3n violenta). En esas dos grandes \u00e1reas suelen estar enfocados los tratamientos llevados a cabo por la Terapia Cognitivo Conductual.<\/p>\n<h3>Generalidades en el aprendizaje b\u00e1sico:<\/h3>\n<p>Los mecanismos b\u00e1sicos de aprendizaje, tomando en cuenta los paradigmas del condicionamiento cl\u00e1sico y operante, suelen mostrar alteraciones en los trastornos de la personalidad. Tanto la adquisici\u00f3n de nuevas conductas como la extinci\u00f3n de conductas inadecuadas suelen ser muy dificultosos como procesos y, en algunos casos, casi imposibles. Presentan una alta resistencia a la extinci\u00f3n y eso genera que sea muy complicada la relaci\u00f3n con otras personas, ya que esos mismos mecanismos en las personas sin trastornos de la personalidad hacen que se mantengan en equilibrio mientras se relacionan con una regulaci\u00f3n din\u00e1mica y permanente ajuste entre la conducta, la conducta del otro y el contexto. A modo de un simple ejemplo cotidiano, si en un matrimonio uno de los miembros vuelve del supermercado y el otro le dice que ha gastado mucho, es probable que la persona se enoje, ponga cara larga, luego se fije que es cierto, que se pas\u00f3 un poco con el gasto y que, en la futura ida al supermercado, gaste un poco menos tomando en cuenta lo que le dijo su c\u00f3nyuge. M\u00e1s all\u00e1 del ejemplo simple y casi tonto, ayuda a ver c\u00f3mo se regula cotidianamente el comportamiento seg\u00fan el otro y el contexto.<\/p>\n<p>Una persona con trastorno de personalidad es r\u00edgida en su manera de pensar y sus <strong>ideas<\/strong> tienen por momentos <strong>m\u00e1s peso que el otro y que el contexto<\/strong>. Cuando alguien trata de decirle que no estuvo bien que gastara tanto en el supermercado en cosas innecesarias, lejos de evaluar y modificar su postura, suele sentirse atacado, agraviado, desafiado (seg\u00fan sus particulares caracter\u00edsticas) pero no s\u00f3lo no habr\u00e1 una norma en una futura compra, sino que aparecer\u00e1n otras conductas m\u00e1s acorde a la \u201cinterpretaci\u00f3n\u201d del \u201creto\u201d o castigo que hizo el otro, que a la simple acci\u00f3n del pedido de gastar un poco menos.<\/p>\n<p>Para graficar esta situaci\u00f3n en diferentes trastornos, veremos c\u00f3mo se acomoda nuestro simple ejemplo.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 har\u00eda una persona con tendencia a la personalidad paranoide?<\/h3>\n<p>En el momento del reto, sentir\u00e1 una fuerte sensaci\u00f3n de desvalorizaci\u00f3n. La idea de que el otro lo odia, que no valor\u00f3 su acci\u00f3n de comprar m\u00e1s cosas, que nadie valora nada de lo que hace, se impondr\u00e1 intensamente. Se pondr\u00e1 en v\u00edctima, reprochar\u00e1 todo lo que hizo por el otro tanto tiempo y lo atacar\u00e1 diciendo que lo castiga pero a los dem\u00e1s no les dice nada. Terminar\u00e1 por generar que el otro lo termine atacando en un intento por frenar tanta queja intensa. Se pasar\u00e1 de un contexto cotidiano a una batalla emocional insoportable y sin fin. Pasar\u00e1n d\u00edas hasta que, seguramente, el paranoide vuelva a un trato normal y se le pase (aunque no lo olvidar\u00e1 y lo sacar\u00e1 a relucir en la siguiente discusi\u00f3n).<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 har\u00eda una persona con trastorno l\u00edmite de la personalidad?<\/h3>\n<p>Tambi\u00e9n vivir\u00e1 el correctivo como una desvalorizaci\u00f3n de su persona y sentir\u00e1 una fuerte sensaci\u00f3n de odio ante el reto. El otro no lo acepta como es y no valora sus acciones. Pensar\u00e1: <em>\u201cSi el otro no me acepta as\u00ed como soy, entonces no me quiere\u201d<\/em>. Sentir\u00e1 ira. Empezar\u00e1 con insultos y llanto. Si el c\u00f3nyuge tratara de minimizar la situaci\u00f3n porque \u201cno es para tanto\u201d, se violentar\u00e1 e inclusive podr\u00eda romper cosas o autoagredirse. Para esa persona, la situaci\u00f3n es grave porque razona emocionalmente y su emocionalidad es intensa, por lo tanto, la situaci\u00f3n lo es tambi\u00e9n. El contexto cotidiano y dom\u00e9stico se convierte en una batalla campal que puede terminar con golpes y autolesiones. Si la otra persona llegara a expresar que esto es una locura, y que no se puede vivir as\u00ed, la persona l\u00edmite interpretar\u00e1 peor a\u00fan la situaci\u00f3n aumentando la violencia. Ser\u00e1 muy dif\u00edcil de cesar la situaci\u00f3n, los mecanismos de extinci\u00f3n tardan en aparecer\u2026<\/p>\n<p>En las terapias de pareja, se recomienda a uno de los miembros que se aleje del contexto un par de horas (t\u00e9cnica de Tiempo Fuera), donde el alejarse distancia el reforzador (la otra persona) que genera m\u00e1s conducta violenta. De ese modo, se calmar\u00e1, acelerando el proceso de extinci\u00f3n. Con personas con trastorno l\u00edmite, igualmente hay que ser cautos, ya que la t\u00e9cnica es muy efectiva, pero puede pasar que si la persona estuviera muy desbordada, haga algo peor al quedarse sola (como lastimarse o romper toda la casa).<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 har\u00eda una persona con trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad?<\/h3>\n<p>Ante el reto por haber comprado de m\u00e1s en el supermercado, puede disparar a dos puntas: o sentirse poco valorado (similar al paranoide) y responder con reproches de situaciones viejas hasta el hartazgo o, por el contrario, sentirse no aceptado (parecido al border) y enojarse mucho. Los enojos de los obsesivos son peculiares. Suelen ser internos, con mucha rumiaci\u00f3n y suelen ponerse herm\u00e9ticos (dejar de hablar por d\u00edas). Se cierran y no hablan, lo que los hace muy inviables al di\u00e1logo. Internamente se agobian por una serie de di\u00e1logos internos que nunca sucedieron pero potencialmente podr\u00edan suceder, donde se sienten v\u00edctimas del otro y perge\u00f1an venganzas internas que a la vez mantienen el enojo y no logran extinguirlo. Esas venganzas se planean con el objetivo de hacer sufrir al otro lo mismo que \u00e9l est\u00e1 sufriendo. Esta conducta mental lo descontextualiza, percibiendo m\u00e1s grave una situaci\u00f3n de lo que realmente es. Sienten una desconfianza creciente hacia la otra persona, casi como un enemigo. Se tornan paranoides y se juran que nunca m\u00e1s volver\u00e1n a pasar por esa situaci\u00f3n. Sienten que cometieron el error de elegir una persona que no los respeta; se plantean la relaci\u00f3n. Sufren. Convierten un contexto cotidiano y dom\u00e9stico en una guerra fr\u00eda. Durar\u00e1 d\u00edas y luego ir\u00e1n aflojando, aunque nunca olvidar\u00e1n lo sucedido. Hay muchas similitudes con los paranoides.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 har\u00eda una persona con una personalidad psicop\u00e1tica?<\/h3>\n<p>Ante el reto por haber comprado de m\u00e1s en el supermercado, tomar\u00e1 todos los roles que sean necesarios para castigar al otro de la peor manera. Puede ir desde el llanto descontrolado provocando al otro una culpa extrema, hasta el insulto, la amenaza de nunca m\u00e1s hacer las compras, irse de un portazo, desaparecer un d\u00eda, hasta incluso llegar a la violencia f\u00edsica hacia el otro. Ninguna de sus estrategias ser\u00e1 acorde al contexto. A \u00e9l nada se le puede decir. Nadie est\u00e1 a la altura para retarlo por haber gastado de m\u00e1s (siendo una persona psicop\u00e1tica, seguramente lo que gast\u00f3 de m\u00e1s se relaciona con cosas que le dan placer a \u00e9l y no al otro). En la pr\u00f3xima compra, gastar\u00e1 el doble para provocar una situaci\u00f3n similar o peor, y as\u00ed poder descargar su ira en el otro. El contexto cotidiano y dom\u00e9stico se transforma en una lucha de poder, donde no se admite un desacuerdo y s\u00f3lo se hace lo que esta persona dice, m\u00e1s all\u00e1 de los deseos del otro.<\/p>\n<h3>Tratamiento Cognitivo Conductual:<\/h3>\n<p>La Terapia Cognitivo Conductual cuenta con muchas t\u00e9cnicas de abordaje para los Trastornos de la Personalidad. Hay muchos factores que facilitar\u00e1n una mayor eficacia, como la edad del paciente, su grado de trastorno, su contexto sociocultural, su apoyo familiar, como tambi\u00e9n la habilidad y entrenamiento del terapeuta. Creemos que para los que trabajamos con estos pacientes, hay un elemento que ser\u00e1 fundamental: <strong>la paciencia.<\/strong> Es muy complejo trabajar con estos trastornos, ya que la sesi\u00f3n suele ser una muestra representativa de c\u00f3mo este paciente regula sus emociones y se maneja socialmente; el terapeuta ser\u00e1 en ocasiones atacado por su paciente, ser\u00e1 su enemigo, su ideal, su v\u00edctima y cualquier rol con el que la persona est\u00e9 habituada a expresarse en su vida cotidiana; ante esas circunstancias, el terapeuta tiene que estar firme en su lugar, sabiendo que muchas cosas no podr\u00e1n modificarse y en donde a veces el silencio es una gran herramienta did\u00e1ctica a la hora de mostrar que se puede regular las emociones y no contraatacar.<\/p>\n<p>El entrenamiento en el <strong>manejo de la ira<\/strong> ser\u00e1 una parte importante del tratamiento, junto con el <strong>Entrenamiento Asertivo<\/strong> para aprender a expresar lo que piensa y siente de manera adecuada y no de la manera disfuncional que el paciente est\u00e1 habituado a utilizar. Modificar ideas respecto a los otros, a los sentimientos, a lo que puede o no hacer una persona en su vida, ser\u00e1 esencial que se trabaje en la terapia. Habr\u00e1 que ense\u00f1ar entonces habilidades muy complejas, con mucho tacto y entendiendo que el paciente no es muchas veces consciente del manejo ineficaz y desubicado que suele tener en la relaci\u00f3n con los otros. Igualmente, siempre es placentero para nosotros los terapeutas ver los logros de nuestros pacientes, y m\u00e1s all\u00e1 de que no ser\u00e1 tarea f\u00e1cil, y de que la deserci\u00f3n en la terapia es alta seg\u00fan las estad\u00edsticas, habr\u00e1 que intentarlo.<\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Jos\u00e9 Dahab y Lic. Ariel Minici<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/algunas-apreciaciones-de-los-trastornos-de-la-personalidad.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos definir a la personalidad como la resultante de la interacci\u00f3n entre varios elementos, que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":940,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,438],"tags":[156,151,37,399,342,402,400,401],"class_list":["post-811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conceptuales-teoricos","category-revista-34","tag-diagnostico","tag-dsm","tag-evolucion","tag-modelo-5-factores","tag-personalidad","tag-psicopatologia","tag-rasgo-personalidad","tag-trastorno-de-personalidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=811"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1589,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions\/1589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}