{"id":830,"date":"2019-07-22T22:12:51","date_gmt":"2019-07-23T03:12:51","guid":{"rendered":"http:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/?p=830"},"modified":"2022-04-12T09:42:13","modified_gmt":"2022-04-12T12:42:13","slug":"la-obsesion-con-el-estado-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/la-obsesion-con-el-estado-mental\/","title":{"rendered":"La obsesi\u00f3n con el estado mental"},"content":{"rendered":"<h3>Pensando en lo que pensamos que pensamos y en lo que pensamos que sentimos<\/h3>\n<blockquote>\n<p>En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica solemos observar pacientes que presentan casi permanentemente un estado de malestar subjetivo el cual, notoriamente, no se halla vinculado con situaciones problem\u00e1ticas. Tampoco tal estado emocional se deriva de la presencia de una crisis de p\u00e1nico o de un trastorno psicol\u00f3gico o psiqui\u00e1trico de relevancia. <!--more-->En estos casos, la particularidad cl\u00ednica observada frecuentemente es la siguiente: el paciente lleva a cabo una \u201crevisi\u00f3n\u201d o \u201cuna suerte de monitoreo\u201d permanente de su estado mental. El estado mental incluye la autopercepci\u00f3n y autovaloraci\u00f3n de las propias emociones, pensamientos y conductas. Particularmente el sesgo se expresa predominantemente en la sensibilidad percibida por el paciente ante sus propias emociones; especialmente, ante las \u201cpositivas\u201d, suelen preguntarse constantemente si \u201clo que sienten es realmente estar bien\u201d, es decir, dudan sobre sus propias sensaciones de placer y de bienestar, poniendo en tela de juicio la autenticidad de lo que sienten. Una frase t\u00edpica que refleja esto es: \u201cno soy feliz, tengo todo pero no soy feliz\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h3>Caracter\u00edsticas sintom\u00e1ticas<\/h3>\n<p>Una forma de presentaci\u00f3n de la obsesi\u00f3n con el estado mental consiste en la autoobservaci\u00f3n excesiva de las propias sensaciones f\u00edsicas y emocionales. La autoobservaci\u00f3n de los propios estados emocionales positivos decrementa la intensidad de tales emociones, torn\u00e1ndolas neutras o incluso negativas. En ocasiones, el paciente tambi\u00e9n lleva a cabo algunas conductas puntuales para eliminarlas, por ejemplo, ingerir psicof\u00e1rmacos, consumir agua, lavarse la cara, evitar situaciones, hablar con alguien sobre este tema. En algunos casos, no aparecen conductas de eliminaci\u00f3n de sensaciones, aunque el paciente presenta rumiaci\u00f3n frecuente sobre su \u201cincomodidad psicol\u00f3gica o perturbaci\u00f3n emocional\u201d.<\/p>\n<p>Habr\u00eda como un objetivo casi involuntario de intentar que las sensaciones buenas duren m\u00e1s de lo que duran y eso ya las torna, en s\u00ed, no tan positivas. Esto genera a su vez que, desde su propio automonitoreo, la persona concluya que no se siente bien y que su estado de bienestar ahora ya es displacentero, haci\u00e9ndose un planteo casi de infelicidad e insatisfacci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>En algunos casos, tal obsesi\u00f3n deriva en que el paciente tenga la sensaci\u00f3n de que ning\u00fan tratamiento le funciona. Es t\u00edpico escuchar en sesi\u00f3n al paciente diciendo: \u201cme volvi\u00f3 a aparecer la tensi\u00f3n\u201d, \u201cesto no se me va m\u00e1s\u201d, \u201cotra vez me siento mal\u201d, \u201clo bueno me dura poco\u201d, \u201cno consigo que el placer se quede\u201d.<\/p>\n<p>En estos casos, el paciente que ha logrado estar mejor en un tratamiento empieza a hablar de que ya no le es efectivo, que la sensaci\u00f3n de mejor\u00eda y de felicidad en los comienzos de tratamiento ya no la percibe. Resulta particularmente\u00a0 importante que el psic\u00f3logo eval\u00fae el significado idiosincr\u00e1sico que le asigna el paciente a t\u00e9rminos cr\u00edticos tales como: reca\u00edda, recuperaci\u00f3n, malestar, dolor, ansiedad, baj\u00f3n, incluso aburrimiento. La persona tiende a magnificar el dramatismo de sus propias sensaciones, emociones y pensamientos, en un c\u00edrculo vicioso que, en casos avanzados, puede derivar en trastornos de ansiedad y\/o depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Como se observa, este efecto de monitoreo en el paciente, se puede presentar en diferentes niveles.<\/p>\n<h4>&#8211; En la activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica:<\/h4>\n<p>Es frecuente que aparezcan sensaciones corporales provocadas por la autoobservaci\u00f3n permanente que tiene el paciente. Es conocida la relaci\u00f3n entre autoobservaci\u00f3n y activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica y emocional, se trata de una de las piedras angulares de los pacientes con diagn\u00f3stico de Trastorno por P\u00e1nico. De todos modos, es el monitoreo mismo el que provoca las respuestas de ansiedad.<\/p>\n<h4>&#8211; En el estado an\u00edmico:<\/h4>\n<p>Tambi\u00e9n es frecuente que la autoobservaci\u00f3n derive en alteraciones an\u00edmicas. Dicho simplemente, cuando la persona revisa y cuestiona su estado an\u00edmico con cierta frecuencia, ese mismo acto perturba su emoci\u00f3n. Parafraseando a la psicolog\u00eda popular, \u201cla persona que se pregunta si es feliz ya deja de serlo\u201d.<\/p>\n<p>En lo que concierne al diagn\u00f3stico, la Autoobservaci\u00f3n Obsesiva (AO) se asemeja mucho a algunas particularidades de la focalizaci\u00f3n atencional patol\u00f3gica y de pensamientos que se presentan en\u00a0 los siguientes cuadros: Trastorno Obsesivo-Compulsivo con predominancia de obsesiones, Trastorno de Ansiedad Generalizada, Trastorno por P\u00e1nico y Depresi\u00f3n. La AO no es un cuadro diagn\u00f3stico en s\u00ed mismo, aunque afecta funcionalmente al flujo y ciclo natural de las propias emociones; puede cobrar tal protagonismo que derive en la formaci\u00f3n de los diagn\u00f3sticos se\u00f1alados previamente. Las personas que no padecen este fen\u00f3meno no montan una lucha contra sus propias emociones, focalizando predominantemente la atenci\u00f3n en la propia conducta y en las situaciones a afrontar.<\/p>\n<p>Como dijimos previamente, la \u201cincomodidad emocional\u201d casi permanente que presenta el paciente no es efecto de un cuadro depresivo, problema externo o consecuencia natural de acontecimientos negativos de la vida cotidiana. Es m\u00e1s, la problem\u00e1tica en discusi\u00f3n se presenta varias veces en personas que no tienen por ejemplo, problemas econ\u00f3micos, familiares, de pareja o interpersonales. \u201cLa felicidad\u201d, \u201cla tranquilidad\u201d y \u201cla satisfacci\u00f3n plena\u201d son algunos de los temas principales sobre los que reflexionan de modo obsesivo los pacientes con esta caracter\u00edstica de automonitoreo excesivo. Pareciera que estas personas no tienen problemas graves, sus necesidades b\u00e1sicas est\u00e1n satisfechas, tienen exceso de tiempo libre y sedentarismo. Es decir, no es la situaci\u00f3n la causa principal del malestar sino la forma obsesiva de monitorear, percibir y procesar las propias emociones positivas. Este tipo de planteos merma cuando la persona est\u00e1 ocupada en alguna tarea espec\u00edfica y diferente al automonitoreo.<\/p>\n<h3>Distinci\u00f3n entre objetivos, expectativas y resultados<\/h3>\n<p>El estado mental\/emocional es el resultado de cumplir o no con ciertos objetivos. Los pacientes que presentan el monitoreo obsesivo descripto suelen confundir objetivos con resultados de manera tal que se proponen como objetivo \u201cser feliz\u201d, \u201cestar bien\u201d, \u201cestar satisfecho\u201d. Ser feliz ser\u00e1 en realidad el resultado de haber hecho determinadas actividades o pensado algunos contenidos\u00a0 que me dan placer. Por ejemplo, concretar una tarea que tengo muchas ganas de hacer me produce satisfacci\u00f3n, me hace sentir feliz; por lo tanto, el objetivo ser\u00eda esa tarea y el resultado ser\u00eda la sensaci\u00f3n. A los fines de graficar este aspecto, supongamos que un paciente, luego de buscar empleo, finalmente consigue ser contratado en una empresa a la cual \u00e9l deseaba ingresar. Luego de un primer momento de satisfacci\u00f3n, a los pocos d\u00edas de conseguido el objetivo, el paciente tiene la sensaci\u00f3n de insatisfacci\u00f3n, no por las condiciones laborales per se, sino porque el monitoreo se \u201cindependiza\u201d del objetivo alcanzado. El foco atencional recae sobre las emociones, m\u00e1s que sobre los objetivos alcanzados. As\u00ed, cuando trabaja, se pregunta \u201c\u00bfes este realmente el trabajo que yo deseaba?\u201d, \u201c\u00bfme estoy sintiendo realmente feliz?\u201d \u201c\u00bfesto que me pasa es placer?\u201d. Y si las emociones son agradables y el tono emocional placentero, se disipan r\u00e1pidamente ante el automonitoreo que los transforma ahora en una fuente de amenaza.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a este punto, es crucial el papel de las EXPECTATIVAS del paciente sobre su propia emoci\u00f3n. Si el paciente no alcanz\u00f3 su objetivo (conseguir el empleo), se siente insatisfecho. Y cuando lo alcanza, tampoco es suficiente pues esperaba un estado emocional positivo marcadamente <strong>m\u00e1s elevado y m\u00e1s duradero<\/strong>. Una frase que generalmente se presenta en estos casos es: \u201cPorque NO me siento satisfecho, como yo cre\u00eda que me iba a sentir, el objetivo que alcanc\u00e9 no me hace feliz\u201d. N\u00f3tese que en el caso descripto no s\u00f3lo se trata de un problema de expectativas a secas (lo cual, dicho sea de paso, es un tema harto conocido en la psicopatolog\u00eda). Sabemos que las expectativas inadecuadas juegan un rol cr\u00edtico en la etiolog\u00eda y mantenimiento de muchos des\u00f3rdenes, el caso m\u00e1s paradigm\u00e1tico es la depresi\u00f3n. Pero en un caso como el referido, la cuesti\u00f3n radica en las expectativas de las emociones, no tanto en las expectativas del trabajo. En efecto, el trabajo es tal como se esperaba que fuera, pero lo que no es como se esperaba son las emociones derivadas de ese trabajo; vale decir, lo disfuncional radica en las expectativas respecto del estado subjetivo de placer que se alcanzar\u00e1. En este sentido, cambiar de trabajo nuevamente, por ejemplo, no resolver\u00e1 el problema.<\/p>\n<p>Otro terreno en el cual solemos observar este fen\u00f3meno es el de las relaciones de pareja. La felicidad de la conquista y del inicio de una nueva relaci\u00f3n es fugaz. Por ende, al poco tiempo de establecido el nuevo v\u00ednculo, el sujeto monitorea su emoci\u00f3n, percibiendo que no tiene la misma intensidad que al principio, y ah\u00ed es donde tiende a evaluar a su pareja pensando que es el motivo de su falta de su emoci\u00f3n. La persona que ha sido elegida y que en un principio provocaba satisfacci\u00f3n en el paciente, queda te\u00f1ida negativamente por el automonitoreo obsesivo hacia su propia emoci\u00f3n. As\u00ed, independientemente del comportamiento de la pareja, el paciente afirma cosas tales como \u201cya no siento lo mismo que antes\u201d, a tan s\u00f3lo dos meses de relaci\u00f3n. En t\u00e9rminos simples: el problema no es ni el trabajo ni la pareja, es la revisi\u00f3n permanente y obsesiva de su propia emoci\u00f3n; las expectativas de satisfacci\u00f3n ideal derivan en la <strong>desvalorizaci\u00f3n<\/strong> del objetivo alcanzado. En otras palabras, el monitoreo obsesivo de la emoci\u00f3n termina afectando, indirectamente tambi\u00e9n, a la situaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Una aproximaci\u00f3n neurofisiol\u00f3gica<\/h3>\n<p>Las emociones, cuyo sustento fisiol\u00f3gico radica en el Sistema Nervioso Aut\u00f3nomo (SNA), tienden a disminuir su intensidad a los segundos de haberse presentado; el ejemplo t\u00edpico es la curva de ansiedad. A los pocos segundos de manifestarse tiende generalmente a disminuir (curva de extinci\u00f3n). Es necesario recordar que la felicidad, la satisfacci\u00f3n, el bienestar, la alegr\u00eda, son estados emocionales, por lo tanto, cumplen los mismos patrones fisiol\u00f3gicos que todas las emociones: aumentan, se mantienen, disminuyen y dejan de experimentarse, precisamente porque son aut\u00f3nomas, independientemente de lo que ejecute el sujeto. Por ejemplo, en las adicciones a los estimulantes, como la coca\u00edna y\/o las metanfetaminas, artificialmente se incrementa la emoci\u00f3n positiva y prolonga su duraci\u00f3n por m\u00e1s tiempo que lo que naturalmente tiende a presentarse. Esperar que la emoci\u00f3n en forma natural dure y persista en el mismo nivel indefinidamente es irracional, simplemente eso es imposible. Algunos de los pacientes que presentan este automonitoreo de sus emociones narran haber sido consumidores de estimulantes; en estos casos, es probable que la persona tienda a querer alargar la duraci\u00f3n de las sensaciones positivas como una respuesta aprendida por el consumo y, de esa manera, al comparar con la sensaci\u00f3n natural, pareciera que esta \u00faltima es extremadamente fugaz en relaci\u00f3n al efecto que en alg\u00fan momento provocaba la sustancia estimulante. Naturalmente, el error ac\u00e1 es utilizar un patr\u00f3n de comparaci\u00f3n artificialmente creado por una sustancia psicoactiva. Algo similar sucede con estos pacientes con la b\u00fasqueda de \u201cestar tranquilos\u201d y aqu\u00ed se ve un abuso de la marihuana, como droga que otorga sensaci\u00f3n de tranquilidad pero que, consumida a solas, es utilizada como ansiol\u00edtico y que va generando que la persona postergue situaciones, objetivos, acciones necesarias que luego redundan nuevamente en una insatisfacci\u00f3n profunda.<\/p>\n<p>Como dijimos anteriormente, muy a menudo el monitoreo recae precisamente sobre \u201cemociones positivas\u201d. Las personas sin esta obsesi\u00f3n no las automonitorean. Contrariamente, los pacientes con obsesi\u00f3n con el estado mental, monitorean tales emociones al punto tal que dejan de sentirse positivas. Si hablamos de obsesi\u00f3n, es porque notamos que este comportamiento de monitoreo es frecuente durante varias horas del d\u00eda. Incluso los periodos de estados emocionales neutros y \u00e1nimo eut\u00edmico el paciente tiende a replante\u00e1rselos de manera tal que los califica como negativos.<\/p>\n<p>Ser\u00eda deseable que en futuras investigaciones sobre evaluaci\u00f3n y diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico se considere la obsesi\u00f3n con el estado mental como un subtipo espec\u00edfico del espectro del Trastorno Obsesivo Compulsivo. La preocupaci\u00f3n por estar bien permanentemente termina siendo, por as\u00ed decir, \u201cun arma de doble filo\u201d. De alg\u00fan modo, el paciente cae en un perfeccionismo emocional, siendo muy sensible a las oscilaciones m\u00ednimas (y normales) de sus propias emociones. La mayor\u00eda de las personas tiende a aceptar que dichas oscilaciones son parte de su vida cotidiana y no por ello se sienten insatisfechas con la presencia de las mismas.<\/p>\n<h3>Posibles abordajes de tratamiento<\/h3>\n<h4>La psicoeducaci\u00f3n<\/h4>\n<p>Constituye uno\u00a0 de los pilares para el abordaje del problema. Las emociones, tanto negativas como positivas, se disparan ante una situaci\u00f3n y\/o pensamiento y duran apenas unos segundos; saber esto favorecer\u00e1 un cambio en las expectativas; esperar que las sensaciones agradables sean eternas es pretender algo de por s\u00ed poco natural, simplemente nuestro cerebro no funciona de ese modo. Los estados emocionales, las sensaciones o emociones no deber\u00edan ser planteados como objetivos a lograr. Las emociones son el resultado de acciones que realizamos; por lo tanto, si quiero recrear esa emoci\u00f3n positiva que sent\u00ed, deber\u00e9 hacer acciones similares a la que realic\u00e9. El mero monitoreo de la emoci\u00f3n NO REPRODUCE la misma, sino que m\u00e1s bien, la extingue.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es \u00fatil trasmitirle al paciente que las manifestaciones aut\u00f3nomas de nuestro cerebro no son voluntarias; por lo tanto, cuando se las intenta controlar, no s\u00f3lo no se logra el objetivo sino que sucede lo contrario; lejos de provocar emociones positivas de bienestar generamos estados de sobreactivaci\u00f3n; como t\u00edpicamente sucede con, por ejemplo, el monitoreo permanente de la ansiedad que, en un paciente panicoso, genera p\u00e1nico, justamente lo que teme y desea evitar. Si cuando se siente bien la persona se pregunta \u201c\u00bfrealmente esto es ser feliz?\u201d, a los pocos segundos sentir\u00e1 que no lo es, porque simplemente la sensaci\u00f3n est\u00e1 en disminuci\u00f3n y el monitoreo acelera el proceso de decrementarla. De modo an\u00e1logo, en el terreno sexual encontramos personas que cuando est\u00e1n cercanas al orgasmo, se enfocan en si est\u00e1n o no realmente excitadas, provocando as\u00ed una fuerte ca\u00edda de la excitaci\u00f3n sexual. Si, en esa misma situaci\u00f3n, la persona se enfoca en los est\u00edmulos de su\u00a0 alrededor, como el\/la compa\u00f1ero\/a, sus gemidos, su piel, su olor, entonces la excitaci\u00f3n aumenta, se disfruta naturalmente, sin propon\u00e9rselo y cuestion\u00e1rselo, y se llega m\u00e1s f\u00e1cilmente al orgasmo.<\/p>\n<p>Supongamos que estamos en el caribe por primera vez y nos da euforia ver ese impresionante paisaje, esa emoci\u00f3n nos dura unos segundos y se vuelve a reactivar cuando enfocamos en otro elemento del contexto, como el agua de mar tibia, y as\u00ed sucesivamente. Si la persona se enfoca en pensar \u201csi esa es realmente la felicidad\u201d, perder\u00e1 de vista el contexto y autom\u00e1ticamente experimentar\u00e1 la merma del sentimiento de euforia pues el foco est\u00e1 puesto en la emoci\u00f3n y no en la situaci\u00f3n. Por m\u00e1s que se encuentre en la mejor playa del mundo, el sujeto estar\u00e1 en poco tiempo insatisfecho porque monitorea su emoci\u00f3n permanentemente.<\/p>\n<h4>Entrenamiento en Focalizaci\u00f3n Atencional<\/h4>\n<p>Los mecanismos atencionales est\u00e1n dise\u00f1ados para la relaci\u00f3n del organismo con el ambiente, no consigo mismo. Evolutivamente, la percepci\u00f3n de una dolencia, lesi\u00f3n o da\u00f1o en alg\u00fan \u00f3rgano interno es trasmitida al sistema nervioso mediante v\u00edas propioceptivas. Por as\u00ed decir, el cuerpo comunica al cerebro mediante el dolor la necesidad de autopercibirlo para hacer algo al respecto; s\u00f3lo en eso casos se justifica que los mecanismos de atenci\u00f3n sean hacia uno mismo, con la intenci\u00f3n de modificar la dolencia. En este sentido, mediante el Entrenamiento en el Foco de Atenci\u00f3n, similar al que se lleva adelante en el tratamiento del Trastorno por P\u00e1nico, el paciente aprender\u00e1 a dirigir su atenci\u00f3n a la situaci\u00f3n que gener\u00f3 la emoci\u00f3n y no a la emoci\u00f3n en s\u00ed misma.<\/p>\n<h4>Interrupci\u00f3n del pensamiento<\/h4>\n<p>Consiste en un procedimiento mediante el cual ense\u00f1amos al paciente a poner un stop en su rumiaci\u00f3n e, inmediatamente, enfocarse en la situaci\u00f3n, alej\u00e1ndose de su emoci\u00f3n como objetivo del monitoreo. La t\u00e9cnica se aplica inicialmente en el consultorio con ayuda del terapeuta, luego le pedimos al paciente que la realice en situaciones progresivamente m\u00e1s complejas y donde naturalmente detecte el proceso de automonitoreo patol\u00f3gico descripto.<\/p>\n<h3>A modo de conclusi\u00f3n\u2026<\/h3>\n<p>Hemos presentado y discutido un fen\u00f3meno al cual gen\u00e9ricamente llamamos Autoobservaci\u00f3n Obsesiva. Si bien no constituye un diagn\u00f3stico formal en las actuales categor\u00edas, como proceso, definitivamente se encuentra involucrado en muchas entidades diagn\u00f3sticas con las cuales lidiamos habitualmente en el consultorio. En este punto, uno podr\u00eda preguntarse por qu\u00e9 algunas personas entran en este proceso de automonitoreo pernicioso, que deteriora la calidad de vida y el sentimiento subjetivo de bienestar. \u00bfSe trata de un rasgo causal, por ejemplo en la Distimia y Depresi\u00f3n? \u00bfO, inversamente, la Depresi\u00f3n y Distimia provocan este fen\u00f3meno? La ausencia completa de este rasgo, \u00bftrae aparejado alguna consecuencia negativa para la salud? Tal vez, como muchas caracter\u00edsticas humanas, psicol\u00f3gicas y f\u00edsicas, deber\u00edamos pensarlo en un continuo de distribuci\u00f3n normal, de modo tal que algunas veces sea incluso sano preguntarse si lo que sentimos como \u201cestar bien\u201d lo es realmente. Son preguntas sumamente interesantes para seguir investigando. Nosotros, como cl\u00ednicos que aplicamos a diario tratamientos psicol\u00f3gicos, s\u00f3lo podemos con bastante seguridad trasmitir lo que se observa en el extremo de la autobservaci\u00f3n y el automonitoreo con el estado mental; eso es de lo que nos ocupamos al hacer Terapia Cognitivo Conductual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n<p style=\"text-align: right; font-size: 0.7em; color: #666666;\">Por: Lic. Ariel Minici, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Jos\u00e9 Dahab<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-outline is-style-outline--1\" style=\"font-size:16px\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color\" href=\"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/la-obsesion-con-el-estado-mental.pdf\" style=\"color:#b90000\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">descargar este art\u00edculo <i class=\"fa fa-file-pdf\" style=\"font-size:20px;\"><\/i><\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensando en lo que pensamos que pensamos y en lo que pensamos que sentimos En&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":938,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[440,16],"tags":[403,134,180,65,95,361,47,101,94],"class_list":["post-830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-36","category-tecnicos-y-de-tratamiento","tag-autoobsevacion","tag-emocion","tag-metacognicion","tag-pensamiento","tag-psicoeducacion","tag-refocalizacion-atencional","tag-trastorno-de-ansiedad-generalizada","tag-trastorno-de-panico","tag-trastorno-obsesivo-compulsivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=830"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1573,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/830\/revisions\/1573"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetecic.com.ar\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}